Capítulo 2
Al llegar a la sala común y despedirse de Slughorn, Harry vio a Draco tirarse en uno de los sofás del lugar y soltar un suspiro.
—Riddle habló con Potter—dijo Draco colocando su brazo contra su rostro y ocultando la mirada mientras Harry se acercaba al rubio y tomaba asiento cerca.
Las personas que estaban en la sala común limitándose a conversar y jugar ajedrez se detuvieron en seco y la mayoría de ellos miró a Harry fijamente. Todas esas miradas de diferentes colores e intenciones eran completamente intimidantes para Harry.
—¿Estás seguro? —preguntó un hombre con una gran similitud al padrino de Harry, Sirius, que estaba sentado cerca de una de las ventanas mirando una revista que bajó ante las palabras de Draco.
—No bromearía con algo así, Regulus—declaró Draco mirando de reojo al hombre y Harry finalmente entendió quien era esta persona. El hermano de Sirius, Regulus Black. No había escuchado mucho de él porque las horas de visita de Regulus nunca eran las mismas que Harry y Remus tenían para visitar a Sirius.
—Tenemos que tener cuidado entonces—declaró una joven rubia de ojos azules y bastante bonita que estaba sentada cerca de uno de los libreros frente a otra joven rubia.
—Bien, nosotros creemos— dijo una voz cambiando drásticamente el tema de conversación ajeno a toda la tensión del lugar.
—Que debemos presentarnos con el nuevo—declaró una segunda voz casi idéntica a la primera proveniente de dos pelirrojos que estaban en una esquina del salón con algunos artículos extraños en sus manos.
—¡Cierto! Tenemos que hacerlo sentir bienvenido—declaró un joven que había estado enfocado en su teléfono antes de levantarse y acercarse a Harry con una sonrisa. —Bienvenido a Slytherin. Todos nos presentaremos para que sepas quienes somos y luego te hablaremos de los seis que faltan. Están en el turno de la tarde—explicó antes de señalarse a sí mismo. —Soy Bill Weasley. Guardia en la noche del piso 2—
—Este rubio es Draco Malfoy—dijo uno de los pelirrojos que habló antes sonriendo pasando uno de sus brazos por el hombro de Draco.
—Es guardia del piso 3 en la noche—terminó el otro gemelo pasando su brazo por el otro hombro de Draco con la misma sonrisa.
—Estas dos amenazas son Fred y George Weasley. Guardias del pis de la mañana—dijo Draco suspirando ya acostumbrado a su forma de ser.
—Daphne Greengrass. Guardia del piso 4 de la mañana y esta es Milicent Bulstrode, guardia del piso 3 de la mañana—dijo una de las dos rubias levantando su mano suavemente llamando la atención de todos.
—N…Neville Longbottom. Guardia del piso 2 de la mañana—declaró un joven que no se había movido de su lugar y que cuando habló, Harry se dio cuenta que estaba ahí.
—Regulus Black, guardia de la noche, piso 4—dijo el hombre parecido a Sirius. Harry supo en ese momento que estaba correcto. Si se trataba de Regulus.
—He escuchado de ti. Eres el hermano de Sirius. Gracias por tu ayuda—dijo Harry con un leve gesto de saludo.
Regulus era quien pagaba la mitad de los gastos de Sirius en Azkaban, lo que hacía que Remus no tenga que pagarlo todo. Eso ayudaba mucho, en especial cuando Remus tenía malos días.
Regulus se limitó a parpadear un par de veces antes de mirar a Harry fijamente y abrir los ojos en sorpresa.
—¡Eres el hijo de James Potter! Todo tiene sentido ahora—declaró Regulus sonriendo levemente antes de negar un poco y volver a su asiento.
—Bartemius Crouch Jr. Solo dime Barty. Guardia nocturno piso 5. Cualquier duda puedes avisarme a mí—dijo un hombre Delgado de cabellos castaños sonriendo amablemente.
—Theodore Nott, piso 1 del turno nocturno. Un gusto—declaró un joven de cabellos negros con un leve movimiento de su cabeza antes de volver a su libro.
—Percival Weasley. Piso 1 en la mañana, mucho gusto—dijo un hombre pelirrojo bastante parecido a Bill antes de mirar de nuevo a su libreta.
—Faltan los guardias de la tarde. Cuando sea el cambio de turno, Luna te indicará todo lo que debes hacer—declaró Draco sonriendo un poco palmeando el hombro de Harry.
—Suerte, Potter—declaró Barty sonriendo un poco antes de guiarlo hacia el piso 6 de regreso cuando la hora finalmente llegó.
—No te tienes que preocupar mucho. A la mayoría de los presos de este piso los tienen con Dementor. Es raro que hablen o que siquiera se muevan. Vienen a dejarles la cena a las 7 en punto de la noche. Normalmente Dumbledore o Slughorn son los que vienen a dejar la cena de Riddle—indicó Barty guiándolo al piso 5 e indicando las escaleras del piso 6. —Oh, mañana en la mañana, cuando salgas de tu turno, la Secretaria McGonagall estará esperándonos para una revisión de las reglas de Hogwarts y las responsabilidades de los guardias—murmuró antes de ver a una mujer que se apresuraba con un gesto de molestia en su rostro.
—Crouch. Apúrate, quiero entregar mi turno—indicó la mujer pelinegra jalando a Barty hacia el interior del piso 5 que se abrió con un pitido cuando reconoció el brazalete en el brazo de Barty y de la mujer.
Al verse solo, Harry subió las escaleras al piso 6 donde vio a una muchacha rubia de ojos azules que sonreía levemente despidiéndose de cada uno de los presos hasta caminar hacia Harry.
—Oh, saludos. Soy Luna Lovegood—se presentó la muchacha extendiendo su mano y Harry la estrechó con una sonrisa.
—Harry, Harry Potter—se presentó mirando como Luna asentía levemente y le indicaba todos los registros que tenía que llenar y todas las cosas que tenía que tener listas para cuando termine su turno.
Harry estaba muy agradecido de que su compañera de turno fuera Luna y ella decidiera explicarle todo antes de irse.
—Oh, no dejes al Señor Oscuro aburrido. El Lord Serpiente siempre es fascinante—comentó antes de salir de su turno dejándole todo listo a Harry.
Harry se limitó a parpadear un par de veces antes de asentir lentamente y mirarla irse.
—Ah, oficial Potter. Nos volvemos a ver—saludó Riddle cuando Harry se acercó a la celda para poder anotar el número de serie del preso en las formas que tenía que llenar.
—Buenas noches. Me dijeron que nadie hablaba en este piso—comentó con curiosidad Harry acercándose al preso que se mantenía tranquilo y sonriente.
—Ah, eso es a causa del Dementor que ponen en la comida. Es algo fascinante ¿No lo cree? —preguntó Riddle mientras Harry lo miraba con confusión.
—¿Qué cosa? —preguntó Harry acercando las formas a su pecho mientras se acercaba a la ventanilla de la celda.
—El efecto del dementor en una persona. Es terrible y fascinante a la vez, especialmente si se estudia bien—comentó Tom tranquilamente cerrando su libro y mirando a Harry.
El ser observado por esa mirada volvía a ser algo incómodo y bastante intimidante. Tom Riddle lograba tener ese efecto en muchas personas.
—No es tan fascinante cuando estas cerca de esa medicina—comentó Harry tratando de alejar su mirada de los ojos rojos de Riddle.
—Oh no, por el contrario. Como alguien que está bajo el efecto del dementor, debo admitir que estudiar el efecto que tiene en diferentes situaciones emocionales del sujeto es fascinante—explicó Tom tranquilamente sonriendo al ver a Harry tan incómodo antes de alejar la vista de él.
—Para ti, posiblemente. Ehm…nos vemos, Riddle—murmuró Harry siguiendo con sus anotaciones con un leve temblor que recorría sus manos y sus piernas, esa gran cantidad de adrenalina producto de estar tan cerca de alguien así podía haberlo mantenido corriendo por toda la sala sin problemas por toda la noche.
—Buenas noches—llamó una voz y Harry soltó una sonrisa al ver al Profesor Slughorn entrando en la sala.
—Buenas noches, Profesor Slughorn—saludó Harry con una sonrisa acercándose al hombre.
—Ah, Harry. Justo al muchacho que estaba queriendo ver. Hoy vine a entregar la cena de Tom—declaro el Profesor Slughorn con una sonrisa acercándose al preso con Harry siguiéndolo por precaución.
—Ah, profesor Slughorn. Buenas noches. Asumo que Dumbledore fue a…tratar con gente importante de nuevo—saludó el preso acercándose a la ventana de su celda y tomar su comida.
—Buenas noches Tom. Albus está en una reunión—respondió el Profesor con una sonrisa mirando al joven comer.
—Manipulando gente, más bien—comentó el preso antes de seguir comiendo rápidamente.
—Vamos Tom, sabes que Albus no es malo, solo te atrapó con una trampa—admitió el Profesor con una sonrisa leve mirando al muchacho.
—Solo me atrapó por un espía, profesor, pero tengo algunas ideas buenas al respecto—dijo Tom respetuosamente sin apartar su mirada de la comida.
—¿Crees que lo encontrarás cuando salgas? De seguro debe estar muy bien escondido en medio de todo este caos—comentó Slughorn parpadeando un poco antes de mirar con cariño al hombre.
—Está en las faldas de Dumbledore, estoy seguro de ello—declaró el preso terminando su comida.
—¡Casi lo olvido! Hoy te traeré otro libro, mi muchacho. Uno de mis ex estudiantes me lo regalo y lo disfruté bastante, estoy seguro que tú también lo harás—cambio de tema rápidamente el profesor mientras el hombre entregaba su bandeja asintiendo un poco.
—Me encantaría eso, Profesor—respondió Tom sonriendo un poco mirando como Slughorn tomaba la bandeja y sonreía.
—Bien, ten unas buenas noches, Tom
—Buenas noches profesor
Harry esperó a que el hombre se alejara de la puerta del preso antes de acercarse con clara confusión en su rostro.
—Ah, Harry, mi muchacho. ¿Te importaría cuidar de Tom? Es un joven tan brillante que cuando no tiene nada que hacer comienza con ideas locas. Más tarde regresaré con el libro que prometí. Psicología, una de las especialidades de Tom. Es todo un prodigio, mi muchacho—comentó el hombre con una sonrisa caminando junto a Harry hacia la salida del piso.
—Parece muy entusiasmado al hablar de él—observó Harry con clara precaución al ver al hombre.
—Por supuesto. Era mi estudiante cuando enseñaba química en la secundaria. Me fascinó su mente, era todo un prodigio. Terminé ayudándolo a que estudie todo lo que quiera y llegara alto. Cuando comenzó con sus ideas revolucionarias, traté de detenerlo, pero cuando no pude, me limité a quedarme neutral. Tom respetó mi decisión y cuando lo capturaron, el Jefe Dumbledore me pidió que fuera su carcelero porque temía que Tom matase a alguien—explicó el hombre tranquilamente mientras llegaba al final del pasillo.
—Nos vemos, mi muchacho—se despidió Slughorn antes de salir por la puerta.
Una vez solo, Harry regresó lentamente mirando a los presos. La mayoría estaban al borde de la inconciencia y las expresiones de algunos de ellos le recordaban a su padrino.
Sirius, quien por el accidente de sus padres se había culpado y, según las investigaciones, era el responsable, fue enviado a Azkaban en lugar de Hogwarts por las conexiones de los Black y la gran insistencia que puso su hermano en mantenerlo lejos de la cárcel. Si Sirius se recuperara, podría recuperar su libertad y su sanidad, solo si podía liberarse del efecto del Dementor…
Y luego estaba Riddle.
Perfectamente cuerdo y razonable como si no pusieran Dementor en su comida en base diaria.
—Ah, oficial Potter, puedo escuchar cómo su cerebro trabaja tan duro desde aquí. ¿Por qué no me dice lo que está en su mente? —preguntó el preso Riddle desde su celda, como si leyera la mente de Harry.
—¿Por qué Slughorn está en Hogwarts si es un profesor de Química? —preguntó rápidamente antes de que pudiera arrepentirse de haber abierto la boca.
—Ataques morales, emocionales y psicológicos. Lo que hace que Hogwarts sea una prisión tan buena es porque la atmosfera es opresiva, fría y tan compleja por dentro que trata de atacar al preso moral y psicológicamente. El tener a uno de mis…apoyos más grandes como un carcelero es solo un ataque emocional de Dumbledore—explicó tranquilamente sin despegar la vista de su libro ni moverse de donde estaba.
—¿No sería mejor la muerte? —ponderó Harry mirando a Riddle fijamente. Estaba a la mitad de su libro. ¿lo acabaría antes de que Slughorn llegara con el otro?
—Ah, pero eso es lo que esperan. Que pida la muerte para hacerlo público a todos. Con eso evitan que mis seguidores se levanten y la mayoría de la población también lo haga—explicó Riddle para la confusión de Harry, quien estaba mirándolo con confusión.
Sabía que todo el mundo vio a Riddle ser capturado y declarado como Voldemort mientras lo llevaban a Hogwarts. Todos sabían que no estaba muerto.
—¿Cómo estás tan cuerdo después de dos años con Dementor? —preguntó Harry mirando a Riddle con toda la tranquilidad del mundo.
—Cuando estudias Psiquiatría y estudias los efectos del dementor con mucho tiempo y cuidado, logras tener una idea de cómo funciona y adaptar a tu cuerpo a sobreponerse a este. A ser inmune si quieres verlo así. Aunque mi tesis iba más hacia la creación de la medicina para el dementor—respondió el preso aún concentrado en su libro pasando las hojas a una velocidad considerable.
—Se…se puede sobreponer al dementor…¿Cómo? ¿Y qué pasa con el beso? —preguntó Harry mirando fijamente a Riddle con insistencia esperando una respuesta.
—Expecto Patronus, es el nombre médico que le di cuando lo creé. Sin embargo, una persona con una gran fuerza de voluntad y suficientes razones para vivir, puede sobreponerse al Dementor y vivir. Cuando lo hice fue como una tesis teórica. Estoy bastante seguro que la usaron sin pedirme autorización. Respecto a lo otro, nadie puede sobrevivir al beso del Dementor porque esa es una sobredosis de Dementor—respondía el preso de manera indiferente, pero para Harry, el mundo de posibilidades se le abrió al momento de escucharlo.
Si tan solo pudiera tener esa clase de información, podría salvar a Sirius de Azkaban. Hay una forma de sacar a su padrino. Si tan solo alguien en Azkaban pudiera…
Los ojos de Harry se abrieron de par en par.
—Por eso no te llevaron a Azkaban, podías usar el Dementor en contra de los médicos y escapar— murmuró Harry pensando en las posibilidades de que un genio como Riddle quedara tan tranquilo en Hogwarts.
—Exacto, muchos de los médicos adoran mi trabajo y me hubieran facilitado las cosas—respondió con simpleza el preso. La facilidad con la que lo decía era fascinante.
Luna y Slughorn tenían razón. Era fascinante.
— ¿Por qué? ¿Por qué hiciste eso? ¿Por qué te volviste un dictador si tenías tantas opciones más simples por delante? —pregunto Harry a sabiendas de la reputación que tenía Riddle.
Tom M. Riddle, el prodigio más grande de la historia que logró graduarse de la secundaria a los once años y estudiar tres carreras diferentes antes de llegar a la mayoría de edad. El heredero del gran Salazar Slytherin, uno de los cuatro fundadores del país, heredero de una gran cantidad de poder dentro de la política del país, Tom Riddle se había hecho conocido en demasiados ámbitos que a todos les extraño su repentina desaparición de los círculos públicos.
Todos sabían la fama que este tuvo. Tenía el mundo en sus manos. Sin embargo, cuando desapareció, nadie lo buscó.
Tiempo después, apareció Lord Voldemort.
—Porque no hubiera cambiado nada. La política está podrida y se debe eliminarlo todo, desde la raíz hasta la punta y formar un nuevo gobierno desde 0. Mi dictadura funcionó y gran parte de la corrupción del estado fue eliminada, pero ellos no se dieron por vencidos y quisieron eliminarme, pero no podían, demasiada política de por medio—dijo Riddle recibiendo halagos de los demás presos. En ese momento, los cadáveres vivientes de los demás presos despertaron ante las palabras de su rey.
Harry pudo ver porque el hombre había logrado tantos seguidores, la fuerza de sus palabras, la convicción con la que hablaba, la seguridad que les infundía a sus seguidores era tremenda. Incluso en esa situación, estos presos no se rendían con él.
—Pero quitaron muchas de tus leyes. Tu ley de apoyo de huérfanos me salvó—murmuró Harry una vez los sonidos de los presos se apagaron.
—Ley catorce: Protección a los huérfanos en caso de que los orfanatos o los familiares a cargo de cuidarlos lo hagan negligentemente. Apoya la decisión del niño en caso de que alguien ajeno a su familia biológica quiera tomar custodia de dicho niño. El adulto que adopte al niño estará bajo observación durante cinco años y visitas al azar hasta que el niño llegue a la mayoría de edad—murmuró Riddle la ley como si la hubiera leído en ese momento. Harry se asombró de su capacidad de memoria—sí, la recuerdo bien, alrededor de dos millones de niños en todo el mundo se beneficiaron de dicha ley—
Harry parpadeo sorprendido, no sabía que tantos niños se beneficiaran con las leyes de Voldemort.
Y he ahí el punto más grande de toda su confusión.
Si bien algunas personas que leyeron la versión anterior saben lo que pasa y lo que pasará, me gustaría avisarles que algunas cosas van a ser cambiadas para que todo sea más emocionante.
¡Gracias por leer!
