Capítulo 3

En la gran sala de reuniones del Ministerio, varios miembros importantes se encontraban en una disputa política para tratar un punto muy importante.

La vida de una persona.

—…y, por lo tanto, señores, yo pido que se le dé el beso del Dementor al señor Riddle—finalizó su discurso el director de la prisión, Albus Dumbledore antes de que el señor Malfoy pidiese la palabra.

—Damas y caballeros. Todos nosotros sabemos lo que ocurrió durante la Gran Rebelión Mundial y las consecuencias de dicha acción. Sabemos que su líder, Tom Marvolo Riddle Gaunt, fue la figura más importante en todos los hechos de dicha rebelión. Durante años, ha estado bajo el cuidado de Hogwarts y de Slytherin específicamente. Recordándoles a todos que Slytherin aumentó las especificaciones y requerimientos para todos los guardias que vayan a ingresar, disminuyendo la cantidad, pero aumentando la calidad de dichos guardias. Especialmente del guardia del piso 6 donde se encuentra Lord Riddle—comenzó a explicar un hombre de largos cabellos rubios y ojos grises, fijándose en todos los presentes y manteniendo una competencia visual con el director de la cárcel.

—Durante el arresto masivo de sus "Mortífagos", muchos escaparon y otros fueron internados en Azkaban en lugar de quedar presos en Hogwarts. De aquellos que escaparon, no se tiene una forma segura de saber quiénes son. Por esa misma razón, no se sabe cuántas personas en realidad siguen los ideales de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, ni quiénes son los líderes políticos. El darle el Beso del Dementor a Lord Riddle es simplemente perder por completo el control de las personas. Perderemos lo único que mantiene a los radicales a raya. Ellos no se ocultan más a fondo o causan la destrucción de nuestra sociedad solo porque Lord Riddle está encarcelado y no muerto. Si hubiera muerto, tendríamos una anarquía total—explicó el político sin quitar la vista del director de la prisión. El mismo que estaba con su rostro de alguien afable y tranquilo.

—Por esta razón, damas y caballeros. Me opongo a la petición del Director de Hogwarts—finalizó el hombre escuchando la ronda de aplausos e ignorando las palabras vacías del Ministro mientras todos votaban.

Por un margen bastante pequeño, Tom M. Riddle seguía con vida en la prisión Hogwarts solo con la petición de que se aumente la dosis de dementor.

En ese momento, Lucius Malfoy miraba con una saludable dosis de precaución al director de la prisión a sabiendas que esta batalla aún no estaba terminada.

Tenía que hacer algo para quitarle algo de su reputación al director Dumbledore. Y tenía la idea perfecta para esto.

~FC~

Días después de su reunión en el Ministerio, Lucius Malfoy se encontraba desayunando con su esposa y su hijo antes de que todos se retiraran a la sala principal y comenzaran a conversar de todos los asuntos que les competen a los tres.

Narcisa hablaba sobre sus charlas con las damas de alta sociedad. La mayoría de ellas, esposas de políticos influyentes que creían todo lo que ella decía sobre aquellos que se oponían a las ideas del Lord Voldemort. Claro que Narcisa nunca lo diría de ese modo, sus dotes como actriz, hija de uno de los más grandes titanes del cine, le dejarían hablar lo que debe de la manera adecuada.

Por otra parte, Draco hablaba acerca de sus presos y de todas las indicaciones que Lord Voldemort impartía por medio de sus asistentes en cada punto de Hogwarts. Su hijo, al ser bastante joven en la caída y el ascenso de su señor, pudo fingir completa ignorancia de todo el asunto y lograr entrar a Slytherin para estar cerca y ayudar con una idea clara de lo que pasaba dentro de esa cárcel.

En cuanto Pansy Parkinson, hija de Lord Pericles Parkinson, no pudo ocultar su embarazo, el Director Dumbledore la despidió inmediatamente sin darles tiempo de crear la contramedida necesaria.

Razón por la cual, alguien completamente ajeno a todos ellos estaba en el salón más importante de Slytherin.

—Draco, ¿Qué has averiguado sobre el nuevo carcelero? —preguntó Narcisa suavemente esperando a que su hijo termine su sorbo de té.

—Lo suficiente, madre. Harry James Potter. 20 años, graduado con honores de la academia y discípulo directo de Alastor Moody. Hijo de James Potter y Lily Evans, quienes murieron cuando él tenía siete años y estuvo bajo la custodia de sus tíos, por medios ilegales debo decir, hasta que él mismo apeló a la ley número catorce de nuestro señor para salir de ese ambiente y ser adoptado por Remus Lupin, uno de los mejores amigos de su padre y padrino. Su padrino, Sirius Black, está ingresado en Azkaban sin buenas predicciones sobre su salud. Le debe todo lo que es y lo que tiene al Señor Oscuro. Creo que si puede ser un aliado si se lo trata con cuidado y se lo aleja de todos los demás vasallos de Dumbledore—declaró Draco tranquilamente mirando a sus padres a medida que explicaba sus hallazgos.

Le tomó tiempo llegar a obtener todo y sabía que sin Crabbe y Goyle no lo hubiera logrado.

—Bien, como guardia de Slytherin, creo que no va a acercarse mucho a los otros guardias y Dumbledore no tiene una razón completamente coherente para llamarlo. ¿Cómo van las lecciones con McGonagall? —preguntó Lucius tranquilamente mientras su mente hacia los cálculos necesarios para obtener lo que deseaba de la situación actual.

—Hasta ahora van normales. No se ha acercado a nadie en nuestra sala ni ha sospechado nada. Pero todo es posible con ella. Seguiré con las precauciones de siempre—dijo Draco respondiendo a las preguntas de su padre.

—Sería una buena idea hablar con Severus sobre este muchacho. Era muy apegado a Lily Evans de lo que recuerdo. Además, sería terrible para el Director Dumbledore que Harry Potter supiera las terribles medidas que quiere tomar contra su salvador—dijo Narcisa mientras su voz bajaba unos cuantos tonos terminando la segunda parte de su frase mirando como los ojos de su hijo se tornaban serios y determinados.

—Por supuesto—murmuró Draco antes de levantarse y caminar hacia la puerta del salón. —Padre, alguien dejó algo en tu escritorio—informó tranquilamente antes de despedirse de sus padres e irse.

Lucius se despidió de su esposa, que se retiraba a una de las reuniones, antes de caminar hacia su escritorio y encontrar un pedazo de papel.

L

La cámara de los secretos ha sido abierta. Enemigos del heredero, temed.

B. C. Jr.

Con solo esa afirmación, Lucius dejó salir una sonrisa y caminó tranquilamente hacia un punto de su biblioteca personal y mover sus libros hasta sacar uno de ellos.

"Mitos y leyendas. Beddle el Bardo"

Al llegar a la contraportada del libro, sacó una pequeña tarjeta que estaba pegada ahí antes de pasarla por uno de los bordes del librero mirando como el librero temblaba y se movía lentamente hasta revelar una caja negra asegurada con una clave.

Abriendo la caja, ignoró algunos de los artículos presentes para tomar un pequeño libro negro.

T. M. Riddle

—La cámara de los secretos ha sido abierta. Enemigos del heredero, temed—murmuró Lucius con una leve sonrisa levantándose y dejando todo en su lugar.

Era hora de crear pánico.

~FC~

Como uno de los tantos herederos de las familias nobles de Gran Bretaña, Lucius Malfoy sabía exactamente que decir y hacer para evitar que lo hagan pedazos en la jauría que todos conocían como la política.

Usando todo lo que su padre le inculcó, se mantuvo en su lugar a pesar de todo lo que estaba mal en el sistema. Todos lo sabían, pero su padre era el más capaz de reconocerlo.

"—Nuestro mundo está condenado, Lucius. Pronto todos van a caer y todo será culpa de ese oportunista de Dumbledore—comentó su padre una vez suspirando mientras ambos miraban la ventana de la Mansión Malfoy.

—¿Hay algo que podamos hacer? —preguntó un joven e iluso Lucius mirando a su padre y aferrándose a sus libros.

—Buscar un salvador. Alguien que pueda cambiarlo. Todo el poder político del mundo no sirve si no puedes hacer entender a las masas lo que quieres hacer—explicó su padre suspirando levemente antes de mirar a su hijo de reojo.

—No…entiendo a qué te refieres con un salvador—murmuró Lucius mirando a su padre con aprehensión.

—Lo sabrás cuando lo conozcas y tal vez, no cometas el error que alguna vez mi padre cometió"

No entendió las palabras de su padre hasta que lo vio.

Un joven que no sobrepasaba los quince años, cabello negro, ojos rojos y piel blanca entraba declarando una serie de errores e inexactitudes dentro de ciertos grupos y círculos familiares.

Nadie le prestó atención y lo ridiculizaron mientras los ojos del muchacho ardían en furia y salió al final de la junta sin decir una sola palabra después de eso.

Ese era el salvador que su padre había dicho.

Podía ver en esos ojos llameantes la ira y la determinación de hacer añicos a todos aquellos que se opongan a él.

Lucius corrió hacia el muchacho.

Unos momentos después entendió lo que pasaba cuando escuchó el nombre del muchacho.

—Permítame presentarme, Tom Marvolo Riddle Gaunt, señor de la antigua y noble casa de los Slytherin—se presentó el joven amablemente extendiendo su mano.

El gran genio de las finanzas que había sacado a los Gaunt de la ruina, que estableció todo el poder político de los Slytherin, estaba frente a él. El famoso heredero de Slytherin. Todo tenía sentido ahora.

Cabello negro y pulcro como el del estúpido de Riddle que llevó a la ruina a los Gaunt, ojos rojos como todos los herederos de Slytherin y las facciones como una mezcla de los linajes que tenía el joven. Ciertamente que era un joven apuesto y cuando terminara su desarrollo no se le sería difícil obtener el favor de la gente con una buena sonrisa.

—Lucius Malfoy, señor de la noble casa de los Malfoy, un gusto conocerlo señor Riddle—aceptó la mano ofrecida por el muchacho.

Sin saber que, en ese momento, con ese apretón de manos, Lucius Malfoy estaría iniciando la rebelión más grande jamás antes vista.

~FC~

Cuando Abraxas Malfoy, antiguo señor de la casa de los Malfoy vio a su hijo entrar a su oficina con una sonrisa de satisfacción, supo inmediatamente que los planes que fueron destruidos hace poco tiempo iban a volver a su camino.

—¿Buenas noticias? Lucius—preguntó con una leve sonrisa mirando a su hijo detenerse un momento y asentir borrando levemente la sonrisa satisfecha que estaba en sus labios.

—¿Recuerdas que El Señor Oscuro me dejó un diario a mi cuidado para usarlo cuando sea el momento? Es el momento, padre. Parece que El Señor Oscuro tiene todo lo que necesita para llevar a cabo su plan—explicó Lucius tranquilamente antes de acercarse a su padre y examinarlo.

Después de la terrible enfermedad que había carcomido a su padre y había limitado su movimiento, no podía salir mucho porque le cansaba mucho, por lo que Lucius había tomado la decisión de asistirlo cuando podía mientras los sirvientes de la casa lo ayudaban cuando él, Narcisa o Draco no estaban.

—Ya veo. Te recomiendo que busques a las fuentes originales indicadas en el diario antes de que sigas tu plan. Si bien algunas no están vivas, pueden haber dejado indicios escritos—aconsejó mirando a su hijo asentir a sus palabras antes de revisar la calefacción y todos los objetos que dejaba para el entretenimiento de su padre.

—Ah, ¿Lucius? —llamó a su hijo antes de que saliera y este lo miró con curiosidad.

—Creo que sería bueno que avivaras ciertas llamas en el proceso. ¿No crees? —preguntó mirando como los ojos de su hijo se abrían y asentía suavemente antes de despedirse respetuosamente y salir.

Abraxas se limitó a suspirar mirando la ventana antes de seguir revisando sus papeles. Las memorias, sin quererlo, volvían a su mente cuando el nombre del muchacho volvió a ser pronunciado.

Cuando su hijo le explicó de su extraña alianza con el muchacho Riddle, lo comenzó a investigar exhaustivamente. Lo que encontró lo dejo muy impresionado.

Graduado a los once años, con dos profesiones universitarias, obteniendo la maestría en la primera y ni siquiera tenía la mayoría de edad.

Adoptado por Horace Slughorn, un maestro completamente inofensivo por fuera. Sin embargo, al haber tratado con el hombre, Abraxas sabía que este tenía la red de información más grande de la que se tenga conocimiento. Sus alumnos, agradecidos con él de alguna manera, facilitaban su acceso a muchas cosas. Un hombre ambicioso que amaba la enseñanza y que había tomado al joven Riddle sin saber su herencia como Slytherin.

La primera vez que se presentó al público fue cuando su padre biológico lo demandó por usurpación de bienes. Después de un juicio increíblemente rápido, todo lo que Tom Riddle padre tenía, fue a parar a Tom Riddle hijo incluyendo el título de señor de la casa Riddle.

Aumentó los ingresos de los Gaunt increíblemente rápido y se abrió un lugar en la política mientras estaba estudiando Psiquiatría en Norteamérica.

Con ese preámbulo, alentó a Lucius a traer al muchacho a la mansión Malfoy con el fin de conocer a la persona que tanto le convenció de cambiar el mundo. Una mente brillante, unos ideales bien definidos y un plan bien ideado ayudaron a Abraxas a apoyar a la Revolución produciendo coartadas para todos.

Un año después de conocer a Riddle, Lucius estaba participando activamente en el grupo rebelde liderado por Riddle como la mano derecha de Lord Slytherin y segundo al mando de los caballeros de Walpurgis. Abraxas se mantenía en las sombras, trabajando con sus contactos en expandir las ideas y entrevistando a los nuevos participantes.

Lucius había invitado a muchos de los conocidos que estaban en contra del gobierno actual y cuando el número fue excesivamente alto, Riddle decidió cambiar el nombre para evitar que muchos tengan problemas al infiltrarse en las esferas internacionales.

De ahí, Lucius pasó a ser el primer mortífago de Lord Voldemort.

Cuando Tom Riddle había cumplido dieciocho años, se había hecho con el control y dominio de las naciones unidas y se declaró el dictador universal.

Tal y como Abraxas lo había imaginado cuando lo conoció.


¡Hola!

Estamos de nuevo con Forgotten Capitol. Como muchos de los lectores de esta historia tal vez recuerden, muchas partes y puntos de la historia estaban tan desperdigados por todos lados que decidí organizar las cosas por mortífago antes de volver con Harry y Tom. Mientras tanto, se arma la situación fuera de Hogwarts y las razones por las cuales toda esta Rebelion ocurrió.

Espero que ahora que todo está más organizado, pueda entenderse mejor.

¡Gracias a todos por leer!