Todo lo relacionado con Splatoon es de sus respectivos dueños.
Poema 01: Un día en Cromópolis
Territorios de la Refinería Mejillón, de noche. Desde sus mismos orígenes, los Inklings han adorado el sano deporte de entintarse hasta las deudas del banco, mientras que los más espabilados supieron hacer un negocio redondo de los Combates Territoriales, apostando fuertes sumas de dinero por esos calamares triunfantes y buscando de paso posibles candidatos para engrosar el apoteosis de este deporte: los E-Sports, cuyo cénit llega con las Olimpiadas Tintadoras, las cuales se celebran cada cuatro años. Muchos Inklings aspiran a esto, y como siempre, los hay que apestan y otros...
- ¡Esta cerveza parisina está de muerte! – Clamó alguien, un Inkling de unos veintiún años, sus tentáculos se mantenían totalmente planos, dándole a su cabello una apariencia aplastada, que era aderezada con ser de tonos dorados, un color que compartía su tinta, de piel clara y ojos rojos como la sangre. Vestía una camiseta rojiza de tirantes con un par de cinturones para el pecho, donde guardaba sus pistolas Mauser C96, modificadas para entintarlo todo, unos pantalones vaquerizos negros con cinturón granate que incluía una hermosa hebilla de plata bendecida y la funda de lo que parecía ser un revólver atada a su pierna izquierda, y un par de botas rojizas oscurísimas sin apenas tacón que podían adaptarse a cualquier terreno, tras acabarse una jarra de cerveza en un solo trago – ¡Nada como un buen trago con el bueno de Adolfrito!
- Te han dado bien duro en esta ocasión, Yesayd – Comentó Adolfrito mientras sacaba brillo a sus instrumentos, en referencia a las múltiples heridas que el Inkling tenía – Pero celebro tu veloz recuperación.
- No puedo permitirme perder ni un segundo – Asintió el Inkling – El próximo año se celebran las olimpiadas, y ello se traduce en mi mejor oportunidad para convertirme en un jugador profesional.
- ¿Y no has pensado otras opciones laborales? – Preguntó Adolfrito suavemente y con aires de calma – Es muy difícil lograr ingresar a los E-Sports.
- Lo sé: mi hermana hace tiempo que se fue al extranjero a estudiar, y por la última carta que recibí, parece irla muy bien las cosas – Respondió Yesayd terminando de beber y zamparse el maxigofre con rebozado de nata – Debo volver al tajo.
- ¡Que tengas un buen entintado! – Asintió Adolfrito mientras cogía los billetes y miraba a su cliente alejarse.
¡Y PAREN LA EMISIÓN!
Vamos a (no) ser incoherentes concisos.
*Lectura fanfic OFF*
. Estoy soltero y esa hermana no intervendrá en la trama en ningún momento, y las múltiples heridas que se menciona tener, son por mi última parada en la Salmon Run, haciendo encargos de dudosa legalidad... *escalofríos* Y aún me duelen todos los huesos en cuanto recuerdo como todos esos salmones asesinos masacraron a todo mi equipo, y a pesar de todo logramos rango X... Y sin embargo, camino rumbo hacia mi próximo encargo..., realmente espeluzna, y ya volvemos a la emisión.
*Lectura fanfic ON*
En la tienda, con el siniestro mercader...
- El negocio está de capa caída y apenas hay encargos de exterminar salmones – Declaró el mercader.
- ¿Ni siquiera largándote cien mil bayas en efectivo? – Preguntó Yesayd tras revelar varios sacos con algo dentro y ponerlos en el suelo.
- Te agradezco el soborno, pero debo regresar urgentemente al local y asegurarme de que nadie me saquea la mercancía – Contestó el mercader sacando una escoba dorada – Hala, hala, largo de aquí y otro día nos vemos – Dijo mientras chutaba lejos al pobre calamar barriéndolo con la escoba, para seguidamente cerrar y salir volando como el buen mapache con delantal que era.
- *tono de Antonio Recio* ¡Hala, otro mes que no cobras! – Gritó Yesayd molesto y quitándose restos de basura del cuerpo al ser literalmente barrido del local, mientras caminaba sin ver por dónde iba y claro...
Alcantarilla abierta sin motivo + Inkling estúpido referentista recién barrido + humor estúpido + Lo que uno quiera = Caída libre de primera categoría.
Volvemos tras la publicidad y patrocinar este Fanfic.
Nueva década, nuevo Fanfic y yo con vicio a los Sims 2 que no puedo creerlo. Este Fanfic lo empezé a escribir (y terminar) por Noviembre, cuando me compré el Splatoon 2 + la Octoexpansión (imposible cargarme al jefe secreto) y estaba aburrido, inspirándome lo suficiente para crear esta tormenta de locuras y risas que hoy comienzo a publicar. Como nota final, sí, el mapache con delantal era Tom Nook marcándose un Ciri (chiste entendible si llegaste al final de The Witcher 3: Wild Hunt).
