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Poema 03: Movimientos entre la negrura

En alguna base de la Armada Octariana.

- Es increíble cómo esas Calamarciñas siguen arruinando la buena música – Clamó un tanto enojado el DJ Octavius – Al menos las Cefalópod emiten buena música.

- ¿Cuánto tardarán en volverse contra nosotros? – Preguntó la misteriosa oyente, revelando portar una hermosa katana de plata pura recién bruñida y afilada.

- Aunque no estoy de acuerdo, debo prohibirte teñirlo todo de sangre; aunque sea muy gratificante y quiera pasar a todos esos calamares por la guillotina, debemos de intentar rebajar el nivel de gore en todo lo posible – Respondió Octavius al detectar la bella obra mortal – Por ahora, debemos concentrarnos en mantener a salvo al Gran Siluro, aunque acabemos de raptarlo hace nueve segundos, aunque el Comando Branquias ya no sea tan fuerte como antaño, presiento que algo malo va a pasar, y espero no terminar con otro concierto/batalla como el de hace dos años... – Anunció mientras recordaba el cómo se fugó, al utilizar la X de su tentáculo izquierdo como un soplete para eliminar los barrotes que le detenían y pirarse con viento fresco.

- Ese escenario no tendrá lugar nunca jamás; Callie está muerta y el Agentucho 3 desaparecido de la faz del planeta – Declaró la enigmática espadachina – Yo misma me he encargado de arrojarlos a ambos al fuego capaz de abrasar a los Dioses mismos. Todo Octariano que se precie, ha de saber que nuestro DJ Octavius es el líder supremo; quien ose desafiar esa realidad, recibirá la santificación del fuego divino.

- Gracias por el apoyo Delta – Agradeció Octavius al escuchar el discurso de la Octoamazona no genérica – Por algo decidí nombrarte lugarteniente, pero no hay tiempo para celebrarlo: mis espías en Cromópolis han descubierto a un nuevo Agente 4 trabajando bajo las órdenes de la otra idol.

- Traeré la cabeza de esa falsa idol – Clamó la lugarteniente Delta con un siniestro resplandor carmesí en sus ojos que amenazaba e imponía por partes iguales.

- Regresa a tu puesto y prepárate para lo peor, pues si ese Agente 4 consigue superar lo estimado, tendrás que neutralizarlo rápidamente – Ordenó Octavius con calma.

- ¿Desplegamos a los Octocampeones en las demás bases y les dirijo? – Preguntó Delta.

- Haz lo que creas necesario para conseguir hacer realidad nuestras ambiciones – Contestó Octavius antes de darla la espalda y marcharse con malísima música de rap.

- Las cosas se están poniendo interesantes, tanto que me está haciendo gracia todo esto – Susurró Delta con una leve sonrisita – Al menos la paga es bastante buena, para el sueldo general TAN malo que hay en este ejército – Añadió antes de fijarse en su katana y ver su propio reflejo en la hoja – La sangre de todos esos calamares que van a morir, alimentarán a mi hoja...

Volvemos tras la publicidad y patrocinar este Fanfic.


Tercer poema y mi vicio ahora es con el Daemon X Machina (tengo a casi todos los Reclaimers, incluso Grief, y ahora estoy tratando de hacerme con Crow de Immortal Innocence, pero no me sale, ¿alguna sugerencia?).

Acerca de la historia, pues espero que guste la explicación que propuse para que Octavius pudiera regresar a los escenarios (digo yo que esa X no esté de adorno) y sobre la misteriosa Delta... Quienes hayan jugado al Splatoon 2 y hayan llegado hasta el final, lo tienen fácil para adivinar quién es realmente.