La vida da giros más que… inesperados.

Eso era lo que Tweek había sacado como conclusión de su ultima cita con su terapeuta desde que llegó de la zona de conflicto ¿Quién lo diría? El nervioso niño rubio logró ser militar. Lo cierto es que Tweek no era un cobarde y quizá sólo quizá una vez que obtenía adrenalina no podía dejar de tenerla, era sería una excusa perfecta, pero simplemente escogió aquello que le permitiera estar lo más lejos posible de sus padres y su horrenda cafetería.

Y justo por eso tenía problemas, Tweek sabía que no podía quedarse en hoteles toda su vida, tenía que conseguirse un piso si o si, y un trabajo también, el dinero no le duraría para siempre, aunque todos se echaban para atrás al ver un pequeño problema en su expediente "Estrés postraumático" aunque sus servicios eran meramente médicos no lo salvó de tener que disparar (incluso uso una bazuca una vez) tuvo que ver morir a gente y sentir que tal vez incluso él moriría. Ahora en una situación donde un arma tuviese que ser manejaba lo congelaba, estático, sin poder moverse, sin poder pensar… presa del pánico que creyó superado muchos años atrás.

Su terapeuta le dijo que escribir sus memorias o pensamientos sería bueno y liberador para él "Prueba con un blog, Tweek" sugirió, cosas mundanas, no es que al rubio le disgustara escribir, sin embargo, siempre creyó que escribir tenía que tener análisis una historia… algo, y sus memorias no le daban ese algo, tenía bloqueo antes de hacer el bendito blog. Era por esta y más razones que aceptó reunirse con un viejo colega, había llegado hace un par de semanas y no había visto a nadie aún, como un felino solitario.

Pudo encontrar fácilmente a Kyle en el parque ¿Cuántas veces no se habían sentado en aquella banca? Una sonrisa amable surcó los labios del pelirrojo cuando avisto al rubio.

—Luces de la mierda— fue el saludo que le dio apenas se sentó a su lado.

—Acabo de llegar de una guerra, no es que sea una experiencia propiamente agradable, Kyle.

—Te extrañamos Tweek— sonrió en respuesta— ¿y bien? ¿Cómo esta todo? ¿has…?

—Ni lo menciones— advirtió—. A decir verdad, estoy un poco afligido, necesito rápido encontrar un compañero de piso, mis ahorros no permiten lo suficiente para alquilar un piso yo solo y necesito establecerme para conseguir un trabajo. He estado pasando las noches en un hotel a este paso me quedaré sin ahorros.

—¿Y ya has buscado?

—Sí ha sido un poco problemático.

—¿Por qué razón? ¿Quién no querría compartir piso con un simpático hombre de veinticinco años en plena juventud?

—Pues he tenido bastantes problemas por la simple descripción "estrés postraumático" a este paso creo que nunca conseguiré un compañero de cuarto— admitió el rubio, las risas de Kyle lo confundieron— ¿Qué es tan gracioso?

—Acabo de tener una conversación muy parecida con alguien hace como dos horas.

—¿Qué?

—¿Me acompañas a el laboratorio, Tweek?

El rubio encarnó la ceja sospechando, pero a este punto no tenía muchas opciones, además ir a aquel lugar familiar le daba cierta nostalgia, así que no se sorprendió mucho cuando asintió.


El laboratorio resultó tal y como Tweek lo recordaba (no es que se halla ido por mucho tiempo, francamente), de hecho, estaba bastante enfrascado en una conversación con Kyle acerca de la finalización de un concurso de tv que estaba a la mitad antes de que el rubio partiera. Sus palabras fueron cortadas gracias al reconocimiento de que nada había cambiado, no obstante, algo había cambiado, alguien, un individuo que Tweek jamás había visto antes usando los microscopios.

Tenía un aspecto groseramente elegante, una piel tersa y morena clara portando una bufanda y gabardina que parecía bastante cara, pestañas hacia abajo, cejas pobladas y mechones negro azabache que se escapaban de un chullo azul un articulo que desencajaba totalmente con el atuendo. En cuanto el hombre se percató de ellos giró hacia su dirección mirando intensamente alternando entre cada uno, sus ojos eran color olivo.

—Sabía que te encontraría aquí, Craig— saludó Kyle con suficiencia. El tal Craig desvió su mirada nuevamente a lo que estaba haciendo.

—Tal vez porque te lo dije, por cierto, puedo suponer que es el amigo del que me hablaste el de la guerra— respondió con frialdad y tajantemente.

Tweek miró con confusión al pelirrojo quien sólo se encogió de hombros, carraspeó tratando de mantener la compostura ante tal extraña presentación.

—Eh, sí ese soy yo, Tweek Tweak—se presentó, lo más normal es que la otra persona se presentara, pero siguió a su bola, el rubio miró a Kyle quien se encogió los hombros tratando de no reír, genial Tweek tenía que hacerse de sus "maravillosas" habilidades sociales— ¿Cuál es tu nombre?

El moreno no hizo mucho esfuerzo por responderle.

—Como probablemente recuerdes ya que lo dijo Broflovski hace unos minutos soy Craig, Craig Tucker.

—¿Y… qué haces aquí?

—Investigó de cerca pruebas.

—¿Pruebas? —Tweek realmente no quería ser pesado y seguir insistiendo, pero era un tipo curioso, Craig suspiró para voltearse, probablemente resignándose al hecho de entablar una plática.

—Es detective consultor, de hecho, una leyenda— respondió Kyle por él—, como un genio que sabe todo lo que pasa.

—¿Un Sherlock Holmes? —se burló el rubio, las comisuras de Craig se levantaron en una sonrisa encontrando divertido el chiste.

—Mejor— tuvo el descaro de decir el moreno, Tweek no pudo evitar sonreír de vuelta—. Estás buscando un compañero de piso ¿verdad?

—¿Cómo? —eso sorprendió un poco al rubio si era sincero, miró a Kyle que simplemente meneó la cabeza, él no había dicho nada.

—Estás de suerte porque yo también, y no me importan mucho tus antecedentes o posibles ataques de pánico siempre y cuando tú puedas lidiar con mi estilo de vida— dijo, Tweek estaba bastante confundido—. Vamos te enseñaré el lugar, nos vemos Kyle.

Al final y no sabe realmente por qué Tweek fue arrastrado por aquel excéntrico hombre de gabardina y chullo que no pintaban nada el uno con el otro, en total silencio, Tweek pensaba desesperadamente en algún tópico para hacer conversación antes de que comenzara a ponerse nervioso.

—¿Cómo descubriste este lugar? —preguntó cuando por fin tuvieron a la vista un pequeño edificio.

—Vivo aquí, sin embargo, me parece bastante beneficioso repartir los gastos con alguien, la Sra Hudson es bastante amable, te gustara.

Y justo al decirlo salió una mujer de la mediana edad bastante sonriente.

—¡Craig, no pensé que llegarías temprano!

—Bueno surgió una buena oportunidad, él es Tweek será el nuevo inquilino.

—Oh, maravilloso— Tweek estaba a punto de corregir que sólo estaba viendo y contemplando la opción, pero lo tajante de Craig no le dejó hablar y el entusiasmo de aquella mujer no le dio el valor de decir lo contrario—. Ven te enseñaré todo.

Lo cierto es que estaba bastante bien y el precio era módico, Tweek no pudo evitar husmear un poco a simple vista, el apartamento parecía bastante desordenado había un violín en una mesita de centro, pero nada que no fuera aceptable.

—Tengo habitaciones disponibles si quieres usar una aparte— dijo la señora mientras se iba.

—Eh sí, ¿Por qué no querría?

¿Qué estaba insinuando? No tuvo tiempo de responder pues Craig llegó justo cuando ella se iba a "preparar té y café".

—¿Y bien? —preguntó Craig directo al grano, Tweek encarnó una ceja en busca de más información— ¿Te gusta?

—Es lindo, tendré que considerarlo para tomar mi decisión.

—Te quedarás, deberías traer tus cosas de una vez no creo que otra noche en el hotel te salga rentable— objetó el moreno tranquilamente mientras se sentaba en la silla y tomaba un libro.

No vio la expresión incrédula del rubio, ¿Cómo carajo sabía todo eso?

—¿Cómo sabes que me quedó en un hotel?

Craig suspiró quitando los ojos de su libro por un momento colocando sus codos sobre sus rodillas, como preparándose para una catedra.

—El olor de tu cabello huele a shampoo genérico de hotel si a eso le sumamos que estuviste fuera mucho tiempo me hace pensar que en efecto te hospedas en un hotel, lo común sería ir con tu familia, no obstante, prefieres tenerlos lejos ¿no es así? Probablemente por problemas de alcohol o drogas, así que acabas de llegar al país, probablemente no tienes trabajo y estas buscando un piso en lugar de ir con tu familia lo que ya ventila el hecho de cierta tensión con ella, si no tienes trabajo cuentas con dinero limitado— vociferó casi como un rap, se tomó sólo un segundo para respirar—, por lo que no te resulta para nada rentable seguir pagando noches en el hotel, lo que te hace un poco desesperado por conseguir un sitio, por tu comportamiento y el hecho de que estuviste en la guerra me hace intuir que tienes alguna especie de estrés postraumático lo que debe por alguna razón que no comprendo hacer que la gente no te quiera como inquilino.

—¿Cómo sabes todo eso? —Tweek preguntó, estaba flipando, no flipando sería poco, estaba sin palabras, ahora comenzaba a comprender un poco aquello de una maravilla de detective consultor, un Sherlock Holmes en la vida real.

—La ciencia de la deducción, elemental ¿no?

—Iré por mis cosas al hotel y volveré— anunció derrotado.

Cuando regresó por si lo que estaba pasando no fuera extraño, se encontró con el enigmático Craig Tucker hablando con un cráneo… como si las cosas no se estuvieran poniendo raras ya.

—¿Eso es de verdad?

—Su retroalimentación resulta una mina de oro.

—No habla.

—Exactamente, tampoco hace preguntas tontas, deja que los pensamientos fluyan— respondió el moreno.

Tweek notó algo y es que para que un ser humano llegase a hablar con un cráneo entonces los amigos que tenían no eran muchos, todo lo que sabía de Craig era acerca de su profesión, pero no se necesitaba una gran mente para empezar a sospechar que el detective estaba sometido a una gran soledad.

El teléfono sonó antes de que Tweek pudiera decir algo, casi vio chispas y brillo en los ojos olivos del moreno, cuando colgó.

—Tengo un caso interesante.

—¿Un caso? —Tweek no podía ocultar que estaba un poco interesado, había leído al rubio como un libro abierto ¿Cómo sería Craig en un caso de verdad?

—Sí, puede que este lleno de adrenalina y posibles problemas para una persona que tiene que enfocar en relajarse— admitió para luego con petulancia decir— ¿Vienes?

Y justo como el moreno dijo, no debería decir que sí, tuvo años de emociones fuertes y ahora apenas podía tolerarlas, sin embargo, su cuerpo reaccionó emocionado, como un niño ante la promesa de dulces, de aventura.

—¡Por supuesto que voy!

Este sólo sería el comienzo de algo mucho más grande para los dos.


Así que bueno Sherlock Holmes es una de mis sagas favoritas y siempre hemos notado aquella tensión sexual entre Watson y Holmes que es incluso más evidente en la serie de BBC que recientemente estoy volviendo a ver con cariño y pensé que las personalidades y la dinámica encajaban bien como para hacer un au creek.

Algunas aclaraciones que quiero hacer es que por todo el tema actual prefiero basarme un poco más en la serie de BBC como con algunos casos (ya que no estoy familiarizada y aunque podría y quizá cree unos originales siento que no tengo las herramientas sólidas para justificar acciones o deducciones) así como ciertas escenas de la serie que son épicas y tengo que referenciar aquí. Pero no será un copypaste pondré mucho de mi cosecha y trataré de mantener ciertas cosas del canon, sin más ¡Espero les guste!