Disclaimer 1: Fanfic sin ánimos de lucro. The Loud House es creación de Chris Savino, propiedad material de Nickelodeon Intl, y está bajo licencia de Viacom International Media y Jam Filled Entertainment.
Disclaimer 2: Los materiales referidos y/o parodiados son propiedad intelectual y material de sus respectivos creadores.
Las caras del arte histriónico
El silencio hace al mimo
Royal Woods, Michigan
22 de junio de 2017
10:34 pm
Preparatoria Royal Woods
Por las reacciones de la gente en el gimnasio, Benny no dudó ni un segundo en que Luan Loud estaba loca. No loca como un asesino serial o como alguien con trastorno obsesivo compulsivo o como un aficionado a los deportes cuando su equipo favorito gana la Serie Mundial, sino loca como quienes se lanzan de cabeza desde un avión. Una persona capaz de darlo todo por inyectar emociones a su vida con una sonrisa algo exagerada y una risotada que, de tantas veces, uno no sabe si es real o actuada.
Sin embargo, no es ese motivo para no correr.
-¡Rápido, Lu! -exhortó Benny, vestido de manga larga a rayas delgadas y pantalón negro sujeto con tirantes- ¡Casi nos tienen!
-¡Eso… eso trato! -respondió Luan, animada y con el traje de su acto de mímica mientras reía por el desastre que ambos ocasionaron en pleno baile.
Les resultó excitante. Las caras de Jackie, una amiga de esta y Shannon cubiertas de pintura por el desaire que le causaron a quienes las invitaron lo decía todo.
-¡Juro que cuando las atrape, van a quedar hechas polvo! -maldijo Mandee, bañada en pintura azul sobre su vestido de gala verde con lunares blancos- ¡Seas quien seas, no te me escapas!
-Ya le pediremos cuentas a ese palurdo de Stein -secundó Shannon, con la boina arruinada y apestando como nunca tuvo idea en su vida-. Esto tiene todo su sello.
-¿Y qué me dices de la hermana de Leni? -terció Jackie, no menos molesta por haber perdido un vestido de alquiler a causa de la pintura.
-¿Hablas de Luan? -cuestionó Shannon- Sé que es bromista, pero ella tiene sus límites con el club de drama.
-Además, no la hemos visto aquí hoy.
-¡Corriste con suerte, Benjamin Stein! -gritó furiosa Mandee, entrando a la escuela para cambiarse.
Viendo a la tercia alejarse, Benny no evitó suspirar en forma ruidosa. Estando dentro del contenedor de basura, ambos trataron de no respirar por el olor y la evidente consistencia de la basura.
-¿Ya se fueron? -preguntó Luan, inhalando por error y sintiendo un olor familiar.
-Eso creo -respondió Benny-. ¿Huele a pizza?
-Deben ser los sobrantes del año escolar -teorizó la comediante-, ¡Queso-rpresa! ¿Entiendes?
Riendo ambos, se olvidaron de vigilar por un segundo, mismo que fue rellenado por la estridente risotada de Lori y algunas amigas suyas, mismas que arrojaron sus vasos de ponche sobre ellos.
Sorprendida, tuvo que contener a Benny de irse a los golpes contra quienes, creyó este, le arrojaron adrede las bebidas.
-¡Suelta! ¡Suéltame! -gritó por lo bajo el actor.
-No salgas… -contuvo Luan, probando un poco de la bebida-… creo que ya estamos solos.
-¿No ves que nos bañaron en ponche? -protestó el chico.
-Le pediré a mi hermano que lave tu ropa mañana -repuso Luan.
No les costó trabajo salir del contenedor. Para entonces, los pantalones de ambos estaban grasientos y con olor a queso, embutidos y salsa de pizza que empezaba a descomponerse, las camisas y la boina de Luan estaban pegajosos y el cabello de ella estaba hecho un desastre, pues la liga del cabello se le atoró y tuvieron que cortarla.
Tomando la tandem del chico, ambos se dirigieron a casa, una vez que recogieron sus cosas.
No dejaron de conversar, bastante divertidos, de la broma de Luan, una serie de globos dispuestos en forma de corazón que prendían del techo. Habría sido más sencillo, pero si la chica tuvo la idea, él puso el remate. ¿Por qué agua y grasa de cocina -pensó Benny en su momento- cuando pueden ser llenados con pintura, orina de zorrillo y otras porquerías?
-¿Y cómo quieres que olvide la cara de Andrews? -rió Luan, recordando cómo a aquella trigueña le cayeron dos globos con salsa de tomate echada a perder (receta de la abuela Casagrande fermentada) y otro con líquido séptico que estaba reservado para el asistente de la directora Rivers- ¡Apuesto a que mañana olerá a algo más que a basurero!
-Eso fue por los cincuenta que no me devolvió al iniciar el curso -celebró Benny-. Oye, ¿tienes planes para hoy?
-Le dije a mamá que me quedaré con una amiga, ya que nadie me invitó al baile -respondió Luan-, ¿y tú?
-Hoy inyectaron a mamá por su sinusitis, y le dije que vendría una chica linda.
-¿Es un chiste?
-La señorita Flor de Manzano no tiene que ver.
-Entonces la idea empieza a gustarme.
Tuvieron cuidado de no hacer demasiado ruido hasta llegar a la habitación de Benny, atestada con reproducciones de mechas de algunos animes que suele ver de vez en cuando como -eso dice- refuerzo en su instrucción actoral vocal.
Teniendo una idea súbita, y viendo que Benny se sentó en la cama para quitarse la camiseta, empezó a fingir ahogamiento.
-¿Te pasa algo? -ella no responde- ¿Quieres agua?, ¿una maniobra Heimlich?, ¿un susto?
Tratando de mantenerse en su papel, en cuanto se acercó este Luan le plantó un beso sonoro, húmedo, que provocó una pequeña carpa abajo.
-¡Tramposa! -dijo riendo Benny, un poco molesto por el chistecito de su novia.
-Te lo creíste -confirmó Luan, recordando un meme de una rata afeitada y recostada sobre su lomo con expresión burlesca.
En medio de risas, ambos pasaron una noche más que divertida, más allá de las bromas y los juegos mientras tomaban cartas en el asunto de su relación…
¿Entienden?
~o~
Si, nuevo reto. Nuevo. Ugh, pelele, pero esto es algo más que especial. Será, ante todo, un preludio a lo que viene de mi parte este mes.
Si, me caga Benny Stein (apellido confirmado transmedia, Williams fue un trolazo confirmado, edit.). Tal vez sea hora de equilibrar las cosas tras la Semana Luaggie y darle un poco de cariñitos de Luan al Benjamín.
Ahora
Sigan sintonizados
Sam the Stormbringer
