Primero que nada, tenía muy abandonado el lugar, apenas vi los reviews y quiero agradecerles que les haya gustado ;-; lamento no haber actualizado antes pero perdí los archivos y estoy escribiendo todo desde donde me quedé, espero que disfruten este capítulo y prometo actualizar más seguido.
DISCLAIMER
Assassin's creed y todos los personajes oficiales relacionado a el no me pertenecen, son propiedad de Ubisoft. Esto lo escribí por diversión.
CAPITULO III
-¿Es verdad?- entras a la habitación provocando un sobresalto en los habitantes de esta-Dime, por favor...
-¿Qué cosa?- preguntó el menor de los hermanos aún sorprendido por la intrusión.
-Que vas a ir al Templo de Salomón... Con Malik... Y Altaïr...
El joven miró a su hermano y luego sonrió, asintió alegremente y te reclamo que no estuvieras contenta ya que ese era su sueño desde que había empezado su camino en la orden, el mayor te preguntó si más bien no era que estabas celosa de que su pequeño hermano había conseguido una misión con el arrogante asesino, lo negaste pero obviamente no podías decirles lo que ya sabías.
Sales corriendo de ahí en búsqueda de Altaïr, después de una búsqueda eterna, según tú, lo encuentras en la cuadra preparando su caballo.
-¡Al fin te encuentro!- el asesino no se inmuta- Tengo que hablar contigo...
-¿Qué quieres?- pregunta con un tono molesto y te mira fijmente- Habla, estoy ocupado...
-No lleves a Kadar...- dices tratando de sonar firme, pero tu voz sale entrecortada- Él no debe ir ahi...
El asesino levanta un poco las cejas algo sorprendido, pero después sonríe maliciosamente- Me da igual lo que tengas que decirme, el chico irá porque Al Mualim así lo ha ordenado...
-¡Entonces tienes que protegerlo!- la sonrisa de Altaïr se borra y camina lentamente hacía ti haciendo que vayas hacia atrás- Por favor...
Tu espalda topa contra la pared y en un momento te ves atrapada entre esta y el cuerpo de tu mentor. -Las misiones así siempre son peligrosas... Si a tu noviecito le llega a pasar algo no es problema mío.
Abres los ojos con sorpresa, aprietas los puños y con coraje lo empuja con suficiente fuerza como para alejarlo, tienes ganas de golpearlo pero no lo haces, le dedicas una última mirada de odio y te vas de ahí para tratar de convencer al menor de los Al Sayf de no ir a esa misión pero no lo consigues.
Pasaron unos días y aún no había noticias, aún tenías la leve esperanza de que nada pasaría y que al final todos vivirían felices por siempre, decidiste salir y a lo lejos logras ver la llegada de Altaïr, estaba herido y se dirigía a la oficina del Maestro, bajas a ver que sucede y preguntas a varios si alguno de ellos vio a Malik o Kadar, lamentablemente recibes sólo respuestas negativas.
Un rato después, en los patios, los asesinos arman un escándalo aún más grande que el de la primera vez, esta vez, es la llegada de Malik con el fruto, lo que significa también que la horda de templarios está por llegar.
- ¿De verdad no puedes quedarte?- preguntas viendo como empaca sus cosas.
-No- responde secamente- no sirve de nada que me quede... ¿De que serviría un asesino sin un brazo? No puedo trepar, no puedo pelear...
-¡No te menosprecies! Eres un excelente asesino... Y yo te admiro mucho...
-Lo siento, pero así son las cosas y no hay nada que se pueda hacer...
-Entonces quiero ir contigo...
-Tú debes quedarte aquí... Si alguna vez subes de rango, nos veremos de nuevo, en Jerusalén...
Lo sigues hasta las puertas de la ciudad donde te despides de él, permaneces en el lugar hasta que finalmente dejas de ver a su caballo, resoplas con tristeza y entras de nuevo, mientras caminas por el lugar empiezas a pensar en el hecho de estar ahí, en todo lo que has vivido hasta el momento y aquel beso furtivo dentro del carretón, sonrojada sacudes la cabeza,a pesar de que ya sabías lo que iba a pasar no puedes evitar sentir un vacío interior al pensar en Kadar, después de todo no es lo mismo verlo desde una pantalla que haber convivido con él. Cuando estas por entrar a la fortaleza te topas con un reducido grupo riendo estrepitosamente, no te prece raro encontrarte a Abbas burlándose de la degrdación de Altaïr, y aunque estuvieras molesta con él, algo te hace caminar directo hasta él y encararlo.
-Hey bocafloja... Deberías decir todo eso cuando Altaïr este presente, seguro que a él le causa mucha gracia también...- Te cruzas de brazos esperando su reacción.
-Sharmuta... ¿Cómo te atreves a hablarme así?- se acerca y te sujeta fuertemente del cuello de la túnica- Te voy a enseñar...
-Déjala en paz... Tus problemas son conmigo- poniendo su mano en tu hombro ta aparta del grupo-... Y tú deja de molestar o pasarás tus días en el calabozo...
Lo miras con molestía y te vas de ahí, en el camino, uno de tus compañeros te informa que Al Mualim te espera en su oficina, te sorprendes un poco ya que hacía tiempo que no eras requerida por él.
-¿Me mando llamar? Maestro- haces una reverencia.
-Sí- deja de mirar la ventana y voltea a verte- necesito que te encargues de algo... Alguien, Avdul Assad, un dolor de cabeza para los mercaderes de los barrios pobres de Damasco... No debes preocuparte, no es un objetivo dificil... Pero es una gran prueba...- Te acerca una pluma blanca que llevaba en la mano- Si lo consigues, tendrás que esperar para subr de rango... ¿No quieres eso cierto?
-No... Maestro- aprietas la pluma contra tu pecho-¿Damasco? ¿Debo partir enseguida?
-Mientras más pronto mejor... Yala
-Hasta el reencuentro...- haces una última reverencia y sales a toda prisa, preparas un par de cosas necesarias para viajar, guardas la pluma en la blsa trasera de tu cinturón y sales de la fortaleza directo a las cuadras por tu caballo, cuando estabas a punto de partir, la voz de Altaïr te detiene.
-No mueras...- te mira fijamente.
-¿Qué?- Sus palabras hacen que tu corazón se acelere y que los colores se te suban al rostro, pero tratas de pareces fría- ¿Acaso tienes miedo de quedarte solo? Novicio.
Antes de que el ex Maestro pudiera decir algo espoleas al animal y sales a todo galope con una pequeña sonrisa triunfante formándose en tus labios.
Llegas a la cuidad pasado el medio día (del día siguiente), tratando de pasar desapercibida consigues llegar al Bureau sin complicaciones, entras saludando al Rafiq que ya era un anciano y le cuentas el motivo de tu visita, el viejo sonríe y te extiende un viejo mapa de la cuidad donde está marcado el mercado donde seguramente estaba tu objetivo, te explica que primero debes indagar sobre su rutina para encontrar el momento idoneo para atacar.
-Debes tener hambre mujer, come un poco antes de partir.
-¡Gracias! Es muy amable...
Después de comer, te despides momentaneamente del anciano y sales rumbo al mercado, preguntas a algunas personas sobre el tipo y anotas todo en una pequeña hoja cuando nadie te ve, de pronto algunos gritos llamaron tu atención y vas a ver, abajo, estaba un mercader persiguiendo a un hombre, te levantas y los sigues hasta que el ladrón sube a un tejado, bajas un poco la velocidad, lo suficiente para que no te descubra el ladrón y para no llamar la atención de los guardias. Logras ver donde se esconde, bajas del techo y observas el lugar, miras a tu alrededor y haces un mapa deforme del lugar para dar algunos rondines más tarde, seguramente así te dabas una idea de los movimientos del hombre. A punto de oscurecer, decides que es hora de volver ya que el Rafiq te había dicho que por las noches cerraba la reja, te dejas caer por la trampilla del techo y logras escuchar que el viejo está regañando a alguien.
-¡¿Qué se supone que haces aqui?!- preguntas molesta al ver que la persona con la que hablaba era Altaïr.
-Tengo mis propios asumtos mujer... Que nos encontremos en la misma ciudad no significa que me interese por tí...
-Bien, mientras no te metas en mis asuntos me da igual lo que hagas... Novicio...
La sonrisa del asesino desaparece y empujando tu hombro sale del lugar con rumbo desconocido, el Rafiq te pregunta si pudiste encontrar algo de información y le cuentas todo lo que averguaste, el hombre sonríe dandote su aprobación, entrada la noche sales al patio para dormir, te despojas de todas las cosas de cuero y te acuestas en una de las alfombras, miras el cielo lleno de estrellas hasta que por fin te quedas dormida.
Despiertas cuando el sol te peg en la cara y el sonido del agua cayendo llama tu atención, en la pequeña fuente, Altaïr se refrescaba sin más pudor que el de sus pantalones, que amenazaban con caer de su sitio debido al peso del agua; tragas saliva y recuerdas que nunca lo habías visto a medio vestir, así que aprovechas que no se ha dado cuenta de que estas despierta para observar su torso bien trabajado lleno de cicatrices de batallas pasadas, se dio la vuelta y pudiste apreciar su redondeado trasero, empiezas a hiperventilar discretamente hasta que la prenda que sostenía su decencia cayó dejando al descubieto su arma secreta.
-Holy shit...
La sangre empezó a salir copiosamente por tu nariz, Altaïr se dio y llamó al Rafiq, se subió los pantalones con total naturalidad y se acercó a ti.
-Debes moverte a la sombra- te mira con preocupación.
-No, no es nada- te tapas la nariz con ambas manos- supongo que este lugar es demasiado "ardiente" y no estoy acostumbrada...
Un tanto desconcertada decides que lo mejor es irte de ahí y con el pretexto de tu investigación sales corriendo del lugar.
-Maldita Maria thorpe suertuda... Ahora te odio un poco más...
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Como saben, en Assassin's creed hay tipos aleatorios hablando arabe/italiano/inglés/francés y quise hacer lo mismo( aunque creo que son más malas palabras), dejo aqui un pequeño glosario:
Sharmuta: P*uta
Yala: Ve/anda
Holy shit: Santa mi*rda
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sigan leyendo(?
