Diez años:
Takaita Hiwatari
Capítulo 13: "Un poco más cerca":
A cada paso que daba, Naruto no podía dejar de reprocharse su debilidad con respecto a Sasuke. Sabía que lo mejor era permanecer lejos de él y sus mentiras, sin embargo, ahí estaba, caminando hacia el hospital.
Si Sakura le estuviera viendo ahora, nada le libraría de un golpe probablemente merecido, por su estupidez y debilidad.
Mantenía una absurda conversación interior consigo mismo, intentando convencerse de que iba a llevarle la chaqueta a Sasuke nada más porque Mikoto se lo había pedido. Pero una parte de él le replicaba que aquello no era cuestión de vida o muerte, que probablemente Sasuke tendría algunas chaquetas más en su armario para usar en lo que recuperaba esta. Que lo mejor era regresar a casa y tratar de devolverle la prenda de otro modo que no implicara verle.
Suspiró hondo. ¿A quién pretendía engañar? Quería ver a Sasuke, todo se resumía a eso.
Cuando bajó del ascensor en la planta correspondiente del hospital, sus ojos recorrieron el lugar tratando de localizar a Sasuke. Estaba bastante transitado de pacientes y familiares de estos; médicos y enfermeras de aquí para allá… pero ni rastro de quien buscaba.
Preguntaría a algún médico. Con suerte conocía a Sasuke y podría entregarle la prenda para que se la diera por él.
No muy lejos de allí, en la sala de descanso, Sasuke revisaba su teléfono móvil. Sólo tenía un mensaje de Suigetsu, quien le confirmaba que a su hora de salida le estaría esperando en la puerta del hospital y que deseaba que la "bruja de Karin" no fuera adosada a ellos.
Guardó el teléfono en su taquilla, escuchando la voz de otro médico que estaba allí.
─Mi tiempo de descanso terminó. Hora de volver al trabajo.
Sasuke levantó una mano de forma sutil, respondiendo la despedida del hombre. Seguidamente decidió que él también debería regresar ya. Mientras abandonaba la habitación, dejándola completamente vacía, se preguntaba si Naruto había pasado por su casa tal y como sospechaba, y en caso de ser así, si su madre había logrado que el rubio aceptara ir a su encuentro.
Aunque, francamente, lo dudaba. Naruto no quería saber nada de él, y con motivos.
Se acomodó la bata, logrando escuchar una voz muy familiar a su espalda.
─¿Conoce a Uchiha Sasuke? El doctor Uchiha Sasuke'ttebayo.
Esa voz y esa muletilla las reconocería eternamente. Raudo giró, viendo a Naruto a cierta distancia, hablando con un médico que por su apariencia tendría unos cuarenta y tantos.
─Claro. Para solicitar una cita con el doctor Uchiha, hay que pedirla en la planta baja, y después…
Las mejillas de Naruto se pusieron ligeramente rojas al interpretar el comentario en doble sentido. Una cita con Sasuke, fantaseó por un instante, imaginando un encuentro amoroso con él. Tratando de volver en sí, con una mano se abofeteó literalmente, sorprendiendo al hombre que le miró como si de pronto le hubiera salido una segunda cabeza.
─¿Estás bien, chico?
─No vengo como paciente, sólo quería…
─Naruto.
El aludido giró al instante, un poco tenso al reconocer la voz de quien buscaba en un principio.
─Ahí tienes al doctor Uchiha ─señaló lo obvio el hombre─. Recuerda pedir la cita en la planta baja, no esperes que por pedirle la cita personalmente, te va a dar un trato favorable ─explicó insistente.
─Claro, entiendo ─respondió con una sonrisilla, viéndole marcharse.
Después encaró nuevamente a Sasuke, quien ya permanecía a su lado y en silencio. Incómodo se aclaró la garganta y le extendió la chaqueta.
─Tu madre me ha insistido para que venga a traértela ─dijo, queriendo aclarar por qué se había atrevido a ir hasta allí.
Pero al igual que hizo Mikoto momentos antes, Sasuke negó, rechazando la prenda. Un tic sacudió una de sus rubias cejas. Mikoto y Sasuke eran iguales, indudablemente.
─Sígueme ─ordenó, comenzando a caminar como si estuviera seguro de que el otro iba a acceder sin más a ir tras él.
─¿A dónde? ─Sin esperar respuesta, continuó, viéndose obligado a alzar un poco la voz por la distancia─. No tengo tiempo, yo… ─Al ver que estaba captando la atención del personal sanitario y los pacientes que por allí pasaban, no tuvo más remedio que eliminar la distancia, bufando resignado─. No tengo tiempo, tengo cosas importantes que hacer. Sólo coge esto ─insistió en entregársela cuando llegó a su lado.
Tensó la mandíbula y frunció el ceño al percibir que estaba siendo totalmente ignorado. Sabía que no había sido buena idea ir. Sasuke se había detenido frente a una puerta con un cartel que rezaba "Sólo personal autorizado", y había abierto la puerta, estudiando el interior como si buscara algo.
─Teme, no me ignores ─protestó.
─Cállate y entra.
Antes de que pudiera responder algo, Sasuke le había tomado del brazo con rapidez y de un firme tirón le introdujo en la habitación. Naruto sofocó una protesta y se limitó a soltarse del agarre con energía, dedicándole una mirada de molestia antes de detenerse a observar dónde le había metido ese teme.
Curioso percibió que no era un consultorio médico. Incluso había máquinas expendedoras, unos cómodos sillones y un sofá; una mesa y unas sillas… ¿Qué demonios era ese lugar?
─¿Dónde estamos'ttebayo?
─Es la sala de descanso del personal sanitario.
Naruto caminó unos pasos, estudiando el lugar. Después recordó por qué estaba allí y encaró al mayor.
─¿Por qué me has metido aquí? Sólo quiero entregarte esto. ─Dudando que Sasuke fuera a tomar la prenda, sin más la soltó sobre uno de los brazos del sofá.
─Ayer no me diste oportunidad de explicar nada.
Soltando un suave bufido, Naruto rodó la mirada. ¿De nuevo con eso? Bajo la atenta mirada de Sasuke que esperaba su respuesta, caminó hacia una máquina expendedora de agua.
─Dijiste suficiente ─fue todo lo que contestó.
Hurgó en el bolsillo del pantalón del uniforme, sacando algunas monedas. La máquina estaba llena de pequeñas botellas idénticas, por lo que no había opción a elegir; sólo había un botón. Dirigió la mano a introducir una moneda, pero no encontraba la rendija. Curioso estudió la máquina. Sólo poseía una larga rendija en un lateral, pero parecía más bien el hueco para introducir una tarjeta. Todas las máquinas poseían esa rendija. ¿Qué demonios…?, ¿acaso las máquinas funcionaban con tarjeta de crédito o qué?
Entonces vio el brazo de Sasuke pasar junto a él, introduciendo una tarjeta azul. Tras pulsar el botón, una botellita cayó con un ruido sordo. Giró a la par que Sasuke retiraba la tarjeta, viendo que éste se la mostraba con una tenue sonrisa presumida.
─Ventajas del personal sanitario. ─La tarjeta tenía grabado el nombre del chico con letras plateadas en relieve, junto a su número de colegiado y su especialidad─. Con esta tarjeta es gratis. ─Las máquinas en esa habitación no funcionaban con dinero, sólo con dicha tarjeta.
Naruto le miró envidioso. Quería una tarjeta como esa, comería todo cuanto quisiera y… Parpadeó cuando sus ojos enfocaron algo que le resultó gracioso. No pudo evitar el temblor de sus hombros y la risa comenzó a escapar sin poder evitarlo.
Desconcertado, Sasuke abandonó su actitud presumida. ¿Naruto se estaba riendo de él?
─¿Qué? ─preguntó seco.
─T-tu cara ─balbuceó debido a la risa, levantando la mano para señalar una zona en concreto: la frente.
Una mancha púrpura y casi perfectamente circular adornaba el centro de la frente de Sasuke. Debido a su piel tan blanca, resaltaba demasiado. No entendía cómo no lo había notado antes; quizá porque había evitado mirar demasiado a Sasuke. Incluso en la parte baja de una mejilla también tenía una mancha de un púrpura más tenue con forma de media luna.
La risa se apaciguó, sintiendo algo de remordimiento. Tal vez se excedió con Sasuke.
─Lo siento dattebayo ─habló cuando se calmó, acariciándose la nuca─. Creo que anoche me pasé un poco.
Aunque una parte de él no podía evitar pensar que Sasuke se tenía bien merecidos esos golpes y muchos más por las constantes mentiras que le había dicho.
Pero Sasuke no respondió. Simplemente alzó una mano y movió a un lado algunos rubios mechones del flequillo, comprobando que Naruto poseía una marca como la suya en la frente. En su piel más bronceada era menos notoria, y el flequillo la ocultaba. Ahora fue su turno para alzar una comisura y soltar una risita socarrona. Pero Naruto, lejos de incomodarse, rió ligeramente.
Paulatinamente sus expresiones se suavizaron y permanecieron mirándose mutuamente, como esperando que el otro dijera algo. La mano de Sasuke se deslizó entre los rubios mechones, buscando la nuca, mientras rompía el silencio.
─Eres terco.
El entrecejo de Naruto se arrugó al instante, tomando la mano de Sasuke para alejarla de su cabeza.
─Y tú un mentiroso'ttebayo.
─Lo sé.
La sincera respuesta dejó sorprendido a Naruto. Había sido dicho sin rastro de burla.
─¿Lo sabes? ─reiteró, queriendo asegurarse de que había escuchado bien.
─Me he estado comportando como un niño inmaduro. Te acusaba de no saber lo que querías, pero era yo quien no sabía lo que quería.
Totalmente perplejo, Naruto recargó la espalda en la máquina expendedora; sólo entonces fue consciente de que estaba acorralado entre Sasuke y la máquina. Llevaba minutos así, pero en el fondo la cercanía le resultaba tan agradable que por eso no había reparado en ella hasta ahora.
Pasó saliva con dificultad, mirándole a los ojos.
─¿Y ahora… lo sabes?
Con un suave movimiento de cabeza, Sasuke asintió. Recordaba que le dijo a Itachi que primero hablaría con Naruto para aclarar las cosas, y sólo entonces tomaría una decisión respecto a él. Pero después del tiempo que el rubio llevaba empeñado en no querer saber nada de él, y la amenaza que suponía Suigetsu, le habían ayudado a terminar de decidirse.
Sabía que era arriesgado, alguien podría entrar en cualquier momento, pero por esa vez lo dejó pasar. Apenas se inclinó ligeramente, con intención de besarle, cuando observó complacido que Naruto había entreabierto la boca, eliminando también cierta distancia y dejando sus bocas a escasos milímetros.
Tal vez todavía no era muy tarde, quizá tenía una oportunidad.
Rozó los labios de Naruto, y al instante éste libero un tenue ruidito acompañado de un suspiro, como si hubiera estado esperando ese momento, como si estuviera impaciente por más. Y no era imaginación suya, Naruto estaba impaciente, ya que había agarrado las solapas de su bata y había tirado de él, obligándole apremiante a encajar sus bocas.
Una vez más, Sasuke parecía no decidir dónde posar sus manos. Todavía le invadía cierto prejuicio. Era extraño estar besando a otro chico, diez años menor además. Pero a la misma vez era lo que había estado deseando desde hacía tiempo. En su época adolescente alguna vez imaginó su vida adulta junto a una mujer, quizá de su misma edad como Karin, o similar a la suya. Y ahora… ahí estaba. El destino podía tener giros curiosos.
Naruto se alejó un poco, dedicándole la sonrisa más boba que Sasuke había visto jamás. Curiosamente, pensó que esa sonrisa se veía bien en ese dobe, no le importaría verla más a menudo si era él quien la provocaba. Las mejillas estaban un poco sonrojadas, y no pudo evitar preguntarse si él estaba en las mismas condiciones. Aunque se aventuraba a afirmarlo, porque sentía un sutil calorcito constante en el rostro que llegaba hasta las orejas.
Suspiró tratando de calmarse. Se alejó un paso y confundido el rubio le soltó. Era arriesgado permanecer allí por más tiempo.
─Naruto, tenemos que hablar. Itachi, tú y yo. ─Se acomodó la bata y alisó la tela que había quedado arrugada por las solapas debido al firme agarre del otro─. Cuanto antes ─apremió antes de que el otro siquiera abriera la boca para responder.
Repentinamente incómodo por haberse dejado llevar con una facilidad abrumadora, Naruto apartó la mirada, pensando.
─No sé… ─En primer lugar ni siquiera tenía que haber dejado que ese beso ocurriera. Era el motivo por el que deseaba, y a la vez no, ir al encuentro de Sasuke. Quizá lo mejor sería escuchar de una vez lo que los hermanos Uchiha querían decirle y después decidir si creerles o no─. Lo pensaré. Y ahora es mejor que me marche dattebayo.
Sin más remedio, Sasuke asintió. Desde hace largos minutos que debería estar en su puesto de trabajo, si sus superiores lo notaban, estaba acabado. Al menos no había obtenido una negativa rotunda de parte del chico, eso ya era más de lo que esperó.
─Esperaremos tu respuesta.
Siguió a Naruto, abandonando la sala de descanso. Habían tenido mucha suerte, casualmente nadie había aparecido por allí.
─Eh, Naruto.
El nombrado se detuvo en su camino hacia los ascensores, encarando a Sasuke que se acercaba. El mayor dirigió sus manos hacia la corbata del uniforme estudiantil, afirmándola contra el cuello. Un poco aturdido, Naruto recordó que se había aflojado la corbata cuando iba a su habitación, después de hablar con Kushina.
─Piénsalo de verdad ─le dijo cuando terminó de acomodar la corbata, clavando la mirada en los ojos azules─. No habrá más mentiras. Ahora que sé lo que quiero, no descansaré hasta obtenerlo.
Aquellas palabras parecieron golpear a Naruto, acelerando su corazón y sacándole un apenas perceptible sonrojo. Sonrió, tratando de sacudirse la vergüenza.
─Después dices que yo soy terco.
─Lo aprendí de ti ─se excusó, logrando que Naruto frunciera los labios con fingido disgusto─. Te gustará probar un poco de tu propia medicina.
─Eres un teme ─masculló.
Una suave sonrisa de diversión apareció en los labios de Sasuke. Sin más le dio un pequeño empujón a Naruto hacia los ascensores.
─Vete de una vez, tengo que volver a mi trabajo, dobe.
─Prometo pensarlo ─fue todo lo que dijo antes de marcharse.
Sasuke regresó un momento a la sala de descanso para guardar la chaqueta dentro de su taquilla personal, y ahora sí, volver a su trabajo.
Ignoraba que toda la escena anterior había sido observada minuciosamente por Karin. La chica iba a la sala de descanso, con la esperanza de coincidir con Sasuke y abrazarse al chico. Al girar en una esquina, sonrió divertida al reconocer a su primo dirigiéndose a los ascensores. Después de todo, ese color de pelo no era muy común y resaltaba con facilidad.
Avanzó un paso dispuesta a acercarse. Se divertiría un poco a su costa. Su pobre primo era tan inocente, crédulo y tonto… Pero se detuvo en seco y volvió a ocultarse tras la esquina al ver a Sasuke acercarse al rubio. ¿Qué hacían juntos?, ¿y de qué estaban hablando? Desde ahí no escuchaba nada, y las conversaciones de los transeúntes del pasillo no ayudaban mucho. Perpleja vio a Sasuke arreglando con calma el nudo de la desaliñada corbata de Naruto. Aquello… era poco propio del Sasuke que conocía.
De haber tenido algo en las manos, se le habría caído al suelo al comprobar la forma en que Sasuke miraba a Naruto. No era esa típica mirada fría y desinteresada que dedicaba a todos, no… la que ella veía ahora, transmitía calidez. Una calidez que siempre quiso que le dedicara a ella. Después Sasuke había sonreído, ¡había sonreído, a Naruto! No podía ser... ¿Acaso aquello era una mala broma? ¿Por qué? ¿Desde cuándo se llevaban bien de nuevo? Ella se aseguró de que Naruto aborreciera a Sasuke, estaba segura de que lo había logrado. Había puesto a Suigetsu en el camino de Naruto, ¿acaso ese tonto no estaba haciendo nada para desviar la atención de Naruto de Sasuke?
Lo peor era que, al parecer, de alguna forma su primo no tan inocente como ella pensaba, había logrado obtener la atención de Sasuke. Y eso… la estaba haciendo hervir de celos y coraje. Pero tal vez se estaba preocupando por nada. De ninguna manera, ¡jamás!, Sasuke estaría interesado en otro chico. ¡No era gay! Todavía recordaba como si fuera ayer los besos compartidos en su época como estudiantes. Sasuke siempre había estado interesado en ella.
Tenía que hacer algo al respecto, ¿pero qué?
...
Mikoto sonrió cuando al abrir la puerta de su casa, encontró a Kushina al otro lado. La pelirroja había acudido rápido tras su llamada telefónica. Aprovechando que Fugaku había salido, quería hablar con ella.
─He venido en cuanto he podido ─dijo Kushina, ingresando cuando su amiga le dio paso.
Ambas caminaron a la cocina, donde Mikoto comenzó a preparar té mientras la otra tomaba asiento.
─¿Ha ocurrido algo, Mikoto? ─preguntó ante el mutismo de su amiga─. Dijiste que querías hablar sobre algo importante.
─Eh… no sé bien cómo preguntarte esto. ─Sonrió un poco nerviosa.
─Me estás preocupando ─se apresuró en contestar─. ¿Qué pasa?, ¿tienes problemas económicos? ─preguntó directa. Quizá Mikoto quería pedirle dinero.
─¡No! ─exclamó─. No tiene nada que ver con eso.
─¿Entonces?
Tras servir dos vasos de té, Mikoto tomó asiento frente a su amiga. La miró un poco intranquila, no sabía cómo abordar el tema, y tampoco cómo se lo tomaría Kushina. Su amiga a veces era un poco temperamental.
─Sabes… estaba recordando cuánto quería Naruto a Sasuke cuando era un niño.
Confundida, Kushina asintió dándole la razón. No pudo evitar pensar que ese querer y admiración infantil habían transcendido a algo más profundo… y no correspondido.
─Sí, recuerdo cómo iba por ahí presumiendo sobre su Sasuke nii-chan.
Ambas mujeres se dedicaron una sonrisa nostálgica. El tiempo pasaba rápido. Entonces Mikoto desvió la mirada a su intacto vaso de té.
─Pero después ellos estuvieron algunos años sin contacto... no les volví a ver juntos hasta que Naruto tuvo ese accidente.
La pelirroja asintió, mirándole un poco seria. Algo le ocurría a Mikoto, normalmente ella siempre portaba una expresión afable y una sonrisa. Pero ahora se veía preocupada. Guardó silencio, dejándola continuar.
─Y ahora me preguntaba… ¿sabes qué tipo de relación tienen nuestros hijos? ─se atrevió a cuestionar sin más rodeos.
Totalmente sorprendida por la pregunta, Kushina sólo atinó a dar un gran trago a su té, todavía estaba demasiado caliente para su gusto. ¿Esa pregunta era en el sentido que parecía que era, o eran imaginaciones suyas? Soltó una risita desganada. ¿A qué venía aquella pregunta?
─Supongo que son algo así como amigos'ttebane.
─¿Algo así como amigos? ─reiteró.
─Bueno, se llevan algunos años de diferencia, así que no han coincidido mucho a lo largo de sus vidas ─Sacudió una mano, nerviosa─, ya sabes, en el colegio, en el mismo grupo de amigos… Cosas así.
─Ah, eso. ─Le devolvió la misma sonrisa nerviosa. Ambas sabían que la otra estaba ocultando algo, se conocían desde hacía demasiados años y sabían leer cualquier mínimo gesto en su amiga─. Naruto ha estado aquí.
─¿Cuándo?
─Hace ya un buen rato. Llegó con una de las chaquetas de mi hijo, dijo que Sasuke se la prestó anoche. Ha ido al hospital a dársela. Por eso me preguntaba qué tipo de relación tienen nuestros hijos. Sasuke nunca me ha comentado que ahora se esté viendo con Naruto. Pero él es tan reservado… ─Suspiró.
Kushina abrió los ojos de par en par, sorprendida. La última vez que vio a su hijo, éste se dirigía a su habitación. Recordaba haber tocado la puerta cerrada de la habitación de Naruto y avisarle que iba a casa de Mikoto. No había recibido respuesta, y no le dio importancia pensando que quizá estaba tomando una pequeña siesta; pero ahora sabía que era porque no había nadie en la habitación. ¡Naruto se había ido, sin avisar, y para colmo para ver a Sasuke!
─No sé nada sobre eso'ttebane.
─Kushina, estás nerviosa. ─Le señaló lo obvio, con calma─. ¿Qué ocurre? ─Alargó una mano, posándola sobre la de su amiga.
─Mikoto, no sé cómo decirte esto ─comenzó a decir con preocupación, posando su otra mano sobre la de Mikoto─. Ni siquiera sé si debo decírtelo. No he hablado con nadie sobre este asunto, y no sé si precisamente tú serías la más indicada.
─¿Por qué?, ¿qué ocurre? Ahora eres tú quien me está preocupando a mí.
─Tú… siempre has querido mucho a Naruto, lo has cuidado en muchas ocasiones.
Mikoto asintió al instante, dándole la razón.
─Siempre le he tratado como a uno más de mis hijos.
Ante ese comentario la pelirroja sonrió, agradecida.
─Verás… a últimos del año pasado ─titubeó─, Naruto me confesó que le gustaba un hombre.
Mikoto dejó escapar una pequeña exclamación de sorpresa. Aunque ahora podía entender la reacción de Naruto cuando hace tiempo estuvo en su casa, y tras preguntarle si tenía novia, el chico casi se había atragantado con el té y se había mostrado repentinamente nervioso.
Pero Kushina no se detuvo ahí y continuó con su delicada confesión.
─Y ese hombre, era Sasuke.
─¡Oh Dios! ─exclamó nuevamente, más audible ahora─. Sasuke… ¿Mi hijo? ¿Él lo sabe? ─fue lo único que atinó a decir, tratando de asimilar la noticia. Jamás lo había esperado.
─No lo sé. ¡Por eso te estoy contando esto! Últimamente mi hijo parece estar teniendo problemas con los tuyos, pero no quiere contarme nada. Estoy preocupada. Temo que quizá Naruto confesó a Sasuke lo que sentía, tal vez a ellos les desagradó la noticia y por eso le están haciendo algo a Naruto. Quería saber si has notado algo raro en tus hijos, especialmente en Sasuke'ttebane.
Mikoto negó al instante, pero guardó silencio, meditando. La actitud de Sasuke la noche anterior se le hizo rara, teniendo en cuenta que hoy había descubierto que le mintió en un asunto aparentemente sin importancia. Dijo que la chaqueta se le olvidó en el hospital cuando en realidad se la había prestado a Naruto.
─Mis hijos no le harían algo malo a Naruto, ellos no harían algo que me disgustaría, saben cuánto le aprecio. Además, ayer Sasuke le prestó su chaqueta a Naruto, eso significa que se preocupó por él.
─No hace mucho ─respondió al instante─, escuché a Naruto hablando por teléfono con Sasuke. Le acusó de rechazarle una y otra vez, le acusó de hacerle creer que entre mi prima Karin y él no hay nada cuando no es así.
Como madre, Kushina entendía que Mikoto defendiera la inocencia de sus hijos. ¿Qué madre no lo haría? Aunque ella tenía razón en algo, si realmente Sasuke le prestó su chaqueta, había sido un buen gesto.
¿Entonces qué problema había entre los hermanos Uchiha y Naruto?
Como si de pronto hubiera recordado algo importante, Mikoto se llevó su mano libre a la boca, ahogando una nueva exclamación de sorpresa. Acababa de recordar algo que ocurrió tiempo atrás:
"Sí. Sasuke está saliendo con tu prima Karin. Lo descubrí por casualidad porque hace bastante tiempo les vi un poco acaramelados cerca del parque. Mi hijo es tan reservado en sus asuntos que no… ─Enmudeció de golpe, sorprendida, cuando Naruto se puso de pie tan precipitado que derribó el vaso de té a medio terminar─. ¿Naruto?"
Recordaba que después de eso, el rubio se había marchado corriendo. ¡Ahora lo entendía! A Naruto le afectó la noticia, saber que Karin y Sasuke al parecer tenían algo.
Pero después Itachi fue a hablar con Naruto. Ahora que lo meditaba, su hijo se ofreció al instante para ser él quien fuera a hablar con el chico. Itachi volvió con la excusa de que Naruto había recordado que llegaba tarde a una cita con un amigo y que por eso se había marchado así. Ahora comprendía que aquello no era cierto, y la hacía sospechar seriamente que Itachi estaba al tanto de los sentimientos de Naruto hacia Sasuke.
─Pobre Naruto… ─balbuceó. Saber que le había herido con su comentario inocente la hacía sentir mal.
Pero Sasuke… ¿Sasuke sabía algo sobre esos sentimientos de Naruto? Su hijo menor nunca hablaba sobre su vida, era demasiado hermético para su gusto. Pero después de todo, su hijo siempre había sido así, no esperaba que cambiara ese aspecto a estas alturas de su vida.
Aunque… recordaba que hubo un día en que Sasuke parecía querer hablar sobre algo que le inquietaba:
"Mamá. ─La detuvo antes de que ella se marchara─. Papá… es cinco años mayor que tú, ¿cierto?
─Así es. ¿Por qué lo preguntas?
─Por nada en especial. ─Tras un breve silencio continuó─. ¿No fue extraño para papá enamorarse de alguien cinco años menor?
─Al parecer no, porque terminamos casados y con dos maravillosos hijos. ─Al escuchar la respuesta Sasuke se sintió un poco tonto─. Pero a tus abuelos, especialmente los paternos, sí les molestó un poco la idea. Ellos decían que yo era una niña inmadura, y mis padres decían que Fugaku quería aprovecharse de mí.
─¿Y qué pasó entonces?
─Les demostramos que nuestro amor era sincero. Al final no tuvieron más remedio que aceptarlo. ─Miró curiosa a su hijo─. Nunca te habían interesado este tipo de cosas."
Y era cierto, su hijo nunca antes había mostrado interés por ese tipo de cosas. A pesar de eso, no le dio demasiada importancia a la repentina duda de Sasuke y trató el tema como una conversación trivial:
"Llámame romántica si quieres, pero pienso que el amor lo puede todo, incluso la diferencia de edad.
Sasuke giró realmente interesado, mirándola.
─¿Aun si esa diferencia de edad fuese de diez años?
─Si hay amor verdadero, ¿por qué no? El amor lo puede todo ─insistió. Sin esperar respuesta se puso de pie─. Y ahora baja a desayunar ─dijo un poco más seria, queriendo sonar autoritaria sin lograrlo demasiado."
Sus ojos se abrieron por la sorpresa. El hecho de que Sasuke le preguntara si no fue extraño para Fugaku enamorarse de alguien cinco años menor, y que cuando ella le aseguró que el amor lo puede todo, su hijo le preguntara precisamente sobre la diferencia de edad de diez años…. No podía ser. Atando cabos… ¿por aquel entonces Sasuke estaba… interesado en Naruto?, ¿ese Naruto, hijo de su amiga, diez años menor que él? ¿Quizá por eso se mostró tan atento con el chico cuando éste cayó accidentalmente por la ventana?
La voz insistente y preocupada de su amiga la sacó de sus recuerdos.
─Mikoto. ─Apretó la mano de su amiga, tratando de llamarle la atención─. ¡Mikoto!, ¿estás bien? ─Desde hacía segundos no había dejado de poner una expresión de sorpresa tras otra, inquietándola.
─Ah, lo siento, Kushina. Estoy bien, sólo recordaba.
─¿Qué recordabas?
Mikoto le sonrió ligeramente, todavía un poco aturdida por el reciente descubrimiento. Estaba siendo una tarde llena de sorpresas.
─No quiero aventurarme demasiado, pero… podría ser que los sentimientos de Naruto sean correspondidos. Quizá nos estamos preocupando demasiado.
─¿Qué?, ¿qué quieres decir?
...
Naruto entró sigiloso en casa. No quería que Kushina descubriera que había salido sin su permiso. Tendría que dar muchas explicaciones cuando ella le preguntara dónde había estado. Pero entonces notó algo raro, la casa estaba totalmente silenciosa, no se escuchaba ni un pequeño ruido.
─¿Mamá?
No recibió respuesta. La buscó por toda la planta baja, incluso en el jardín interior, pero ni rastro. Después por la toda la planta superior, pero tampoco.
─¿Dónde se ha metido? ─se susurró. El calzado de su madre no estaba en el rellano de la entrada, sin duda ella había salido.
Sabiendo que no obtendría la respuesta, se encogió de hombros mientras ingresaba en su habitación. Se cambiaría el uniforme estudiantil por ropa más cómoda e iría a comer algo. También estaba sediento. Ahora que recordaba, había olvidado la botella de agua en el hospital, dentro de la máquina expendedora. Aunque no era su culpa, Sasuke le había distraído por completo, había desconectado su mente con su simple cercanía.
─Ese teme…
Procedió a desanudarse la corbata, recordando el momento en que Sasuke la acomodó; la forma en que los ojos negros le miraban mientras lo hacía. Después no pudo evitar rememorar el beso, arrancándole un suave rubor en las mejillas. Se había entregado sin reservas, había cedido como un tonto. Pero una vez más sólo podía desear más de esos besos que Sasuke iniciaba.
─¡No! ─Se obligó a interrumpir el hilo de sus pensamientos─. Basta de pensar tonterías dattebayo ─sentenció.
Con movimientos un tanto bruscos comenzó a retirarse la chaqueta del uniforme. Se detuvo al escuchar el suave ruido de algo chocando contra el suelo. Era una tarjeta azul con letras plateadas. ¿Dónde había visto antes una tarjeta así? Que recordara, él no poseía ninguna con esas características. De hecho, no poseía ninguna tarjeta.
Curioso se agachó para tomarla entre sus manos. Los ojos azules se abrieron de par en par al leer "Uchiha Sasuke". Entonces recordó el breve momento en el que el teme presumió la tarjeta con la que podía obtener alimento gratis. Pero lo más importante, ¿cómo había llegado esa tarjeta a su bolsillo?
─Tengo que devolvérsela'ttebayo, Sasuke puede necesitarla.
Pero reparó en que no sabía el número de Sasuke, ni de Itachi. Y si le daba la tarjeta a Mikoto recibiría preguntas sobre por qué la tarjeta de su hijo estaba en su poder. No quería contestar a eso, mucho menos a la madre de Sasuke. Lo mejor era ir al hospital y devolvérsela personalmente, pero… ¡Un momento! Su entrecejo se frunció al darse cuenta de algo.
─Ese teme metió la tarjeta en mi bolsillo para asegurarse de que le buscaré.
¡Bastardo…! Seguramente Sasuke sospechaba que no se atrevería a hacerle llegar la tarjeta a través de Mikoto; y dada su actual mala relación con Itachi, sin más remedio iría a entregársela personalmente.
Por segunda vez en el día tuvo la sensación de haber caído en una trampa.
...
Horas después, cuando el turno de Karin había finalizado, la chica arqueó una ceja, desconcertada, al ver a Sasuke introduciendo monedas en una máquina expendedora del pasillo.
─¿Por qué no usas las máquinas de la sala de descanso?
Sasuke giró a verla cuando tomó una pequeña botella de agua de la máquina. No la había escuchado llegar. Su turno también había terminado y estaba por abandonar el hospital. Suigetsu debía estarle esperando ya. Ambos habían guardado sus respectivos uniforme y bata en sus taquillas personales, vistiendo su ropa diaria; Sasuke llevando una mochila al hombro y Karin un bolso.
─He perdido mi tarjeta ─respondió despreocupado, caminando a la salida.
─Eso es raro. Siempre eres cuidadoso con tus cosas. ─Le dedicó una sonrisa que el chico no respondió, dejándole un hueco desagradable en el estómago. A Naruto parecía haberle sonreído con tanta facilidad…
La chica tomó una bufanda de su bolso y se la acomodó sin cuidado alguno alrededor del cuello, dejando la prenda algo desaliñada a posta, tal y como estuvo la corbata de Naruto horas atrás.
─Oh, ¿me ayudas a acomodarme la bufanda, Sasuke? ─preguntó mientras entraban a uno de los ascensores para uso exclusivo del personal sanitario. Por suerte sólo estaban ellos dos allí. Quizá con el acercamiento podría arrancarle a Sasuke una sonrisa y un beso.
Sasuke miró brevemente la prenda de lana y después clavó la mirada en la puerta metálica como si hubiera algo interesante allí.
─Está bien así ─fue todo lo que dijo.
─¿Qué? ─respondió sorprendida─. No está bien. E-está hecha un desastre, ¿no lo ves? Necesito tu ayuda.
─No es difícil ponerse una bufanda.
¡Tampoco es difícil ponerse una corbata!, quiso gritarle, molesta. Y sin embargo Sasuke se la había acomodado a Naruto con naturalidad, mientras le dedicaba la mirada más cálida que le había conocido y la sonrisa más bonita que jamás había visto en sus labios.
A pesar de tener a Sasuke tan cerca, le sentía más lejos que nunca, como si en realidad el corazón de Sasuke nunca hubiera sido suyo.
─Esta tarde he visto a mi primo Naruto aquí ─comentó casual mientras abandonaban el ascensor en la planta baja─. ¿Le ha ocurrido algo?
Como si la pregunta hubiese sido sobre un tema de suma importancia, Sasuke la había observado de inmediato, aparentemente interesado en lo que acababa de decir aunque tratara de disimularlo.
─No lo sé. ─Apartó la mirada─. No le he visto.
Sorprendida, la chica abrió los ojos de par en par. ¿Por qué Sasuke le estaba mintiendo? Decir que había visto a Naruto y había hablado con él era algo, aparentemente, sin importancia. ¿Por qué Sasuke lo ocultaba? Había esperado que el chico le confirmara que también había visto a Naruto, y entonces podría preguntarle, con fingido desinterés, sobre qué habían hablado.
Le dieron ganas de llamarle mentiroso, de recriminarle el trato afectivo que le había dado a Naruto en pleno rellano junto a los ascensores a la vista de todo el mundo. Sintió deseos de reprocharle el hecho de que a ella no le dedicara una sonrisa como la que vio horas atrás.
¿Qué demonios estaba pasando con Sasuke? Siempre había presumido de conocer bien al chico. Pero ese… el Sasuke que hablaba con Naruto horas atrás no era el que ella conocía.
Trató de mantener la calma y sonreír. Se detuvo antes de abandonar el hospital al ver que él lo hizo.
─Karin, no es necesario que me acompañes. Tengo cosas que hacer.
La chica le miró ceñuda. ¿¡Qué demonios pasaba con Sasuke!? Normalmente el chico esperaba a que ella propusiera algo para rechazarla, pero ahora ni siquiera la había dado tiempo de plantear la posibilidad de caminar juntos a casa.
Antes de que el chico se fuera, le tomó del brazo, deteniéndole.
─¿Quién es, Sasuke? ─preguntó demandante, tratando de ignorar el nudo formándose en su estómago. Al notar que Sasuke no la entendía, fue más concisa─. ¿Quién es esa persona que te está alejando de mí?
─Estás sacando las cosas de quicio. Sólo iré a ver a mi hermano. ─Con molestia se liberó del agarre, no le gustaba el tono exigente de Karin.
─Sé que hay alguien que está captando tu interés y te está alejando de mí. ¡No lo niegues! ─exclamó con voz ahogada para no llamar la atención.
Sasuke contuvo las ganas de rodar la mirada. ¿Alguien que le estaba alejando de ella? En primer lugar, jamás mantuvieron algo serio. Detestaba esa actitud de novia celosa que la chica mostraba de vez en cuando.
Entonces pensó algo que lo hizo detenerse antes de pensar en continuar su camino. Si mataba las esperanzas de Karin de una vez por todas, dejaría de sufrir sus escenas de novia celosa y obtendría de ella lo único que quería: amistad.
─Está bien. Hay alguien, pero no es nada serio por ahora.
─¿Quién es? ─preguntó al instante, desesperada.
─Tal vez más adelante te lo diré. Y ahora me voy, me estoy retrasando.
Sin siquiera despedirse, Sasuke se marchó. Karin simplemente se quedó ahí, parada y mirando cómo el amor de su vida se alejaba sin el menor remordimiento por haberle roto el corazón. Las lágrimas acumulándose en sus ojos le nublaron la visión, y cuando descendieron por sus mejillas y su vista se aclaró, ya no había rastro de Sasuke.
...
Naruto caminó hacia la cocina, donde Kushina terminaba de preparar la cena. A veces no era demasiado observador, pero ahora había podido apreciar que su madre había estado taciturna desde que regresó a casa.
Trató de sacarle conversación.
─¿Estás preparando ramen'ttebayo?
Parpadeó sorprendido al ver que Kushina había dado un respingo, notando su presencia. ¿Tan sumida estaba en sus pensamientos que ni le había escuchado entrar? Aquella actitud era extraña en ella.
─Naruto. ─Le nombró con una pequeña sonrisa─. ¿Qué?, ¿ramen? Claro, después de todo es nuestra comida favorita.
Con emoción contenida por la idea de comer su plato favorito, Naruto se frotó las manos. Pero entonces recordó a lo que había ido allí.
─¿Dónde has estado esta tarde? Te busqué por un rato.
Kushina quiso devolverle la pregunta a su hijo, pero se contuvo.
─Salí a comprar unas cosas para la cena'ttebane. Fui a tu cuarto para avisarte, ¿no me escuchaste?
El tiempo se paralizó para el rubio al escuchar esa respuesta. No había escuchado nada porque no estaba allí. Era una suerte que Kushina no hubiera notado su ausencia y tampoco hubiera notado al salir que su calzado no estaba en el rellano de la puerta, no quería recibir otro interrogatorio sobre Sasuke y él.
─A-ah… ¡no! ─Sonrió entre dientes y se llevó una mano a la nuca─. Me quedé dormido.
─Lo imaginé, porque no me contestaste, por eso no quise entrar a molestarte.
No pudo evitar pensar que su hijo era poco disimulado cuando tras sus palabras le escuchó largar un hondo suspiro de alivio. Apagó el fuego, la comida estaba lista.
─Naruto…
─¿Um? ─Al no recibir respuesta, insistió─. ¿Qué?, ¿qué ocurre?
En apenas un segundo Naruto se vio sorprendido por un cálido abrazo. Kushina parecía contener las ganas de estrujarle entre sus brazos. No era que su madre no fuese afectuosa con él, pero en ese momento percibía algo extraño en ella que le inquietaba.
─Naruto, pase lo que pase, hagas lo que hagas, siempre te voy a querer. Eres lo más importante para mí.
─Mamá… ─susurró conmovido. No entendía a qué venían aquellas palabras, o quizá simplemente no había un motivo para decirlas; después de todo el amor de una madre hacia sus hijos es incondicional, o eso había escuchado siempre.
─Seguramente te has estado sintiendo solo, y yo no he sabido verlo y ayudarte…
─¿Qué? ─interrumpió un poco alarmado, pero no la alejó del abrazo. Estaba cómodo entre los brazos de su progenitora─. No, te equivocas. No me siento solo dattebayo. Te tengo a ti, a papá, a mis amigos…
─También tienes a los Uchiha, especialmente a Mikoto, ella te adora.
A veces ser madre era muy difícil. Lo había comprobado tras la conversación con su amiga. Quizá no había apoyado adecuadamente a Naruto, tal vez debería haber hablado más con él cuando le confesó sus sentimientos por Sasuke meses atrás en vez de guardar silencio para tratar de digerir la noticia; preguntarle cómo se sentía. Después de todo no debía ser fácil ser homosexual, probablemente Naruto se había estado sintiendo solo, sin tener a alguien que le apoyara. Probablemente sus amigos no tenían ni idea de la orientación sexual de Naruto. Su hijo no tenía a nadie a su lado con quien hablar sobre ello. No al menos que ella supiera.
A veces sentía que no era una buena madre, o no tan buena como le gustaría ser.
─Mamá, ¿estás bien? ─preguntó preocupado.
Algo le ocurría a Kushina, estaba un poco rara. Sin dudar correspondió el abrazo, afirmándola cariñoso entre sus brazos, tratando de consolarla en su preocupación.
─Sí. ─Jugueteó entre sus dedos con los rubios mechones de la nuca de su hijo─. No te preocupes.
Naruto sabía que a veces causaba problemas y dolor de cabeza a Kushina, especialmente cuando empezó a entrar en la etapa de la adolescencia. Pero amaba a sus padres, deseaba lo mejor para ellos. Y cuando fuera todo un adulto independiente, cuidaría de sus padres como ellos hicieron con él.
Despacio se liberó del abrazo de su madre, encarándola preocupado.
─Lo siento. Sé que últimamente te he tenido preocupada, y a papá también… ─Al notar la mirada de interés en ella, especificó─, por mis problemas con Itachi y Sasuke.
─¿Entonces sí hay problemas con ellos? ─confirmó.
─Algo así ─respondió incómodo─. Pero todo está bien ─aseguró, tratando de calmarla.
De inmediato, la mujer posó las manos en los hombros de su hijo.
─Me hablaste sobre tus sentimientos por Sasuke, sé que él tuvo una relación con mi prima Karin, escuché cuando dijiste que Sasuke te había estado rechazando… Atando cabos, no es muy difícil suponer qué está pasando.
─¿Qué…?
─Habla conmigo, Naruto ─interrumpió─. Quiero ayudarte, apoyarte. No quiero que te sigas sintiendo solo.
Las palabras de su madre le hacían sentir desnudo. De repente Kushina parecía saber más de lo que había dicho. ¿Hasta dónde sabía?, ¿por qué lo sabía? Temía preguntarle.
─E-está bien dattebayo ─balbuceó inseguro. Todo fuera para que Kushina dejara de tener esa expresión de preocupación en el rostro─. Sasuke… Yo… Mis sentimientos por él no han desaparecido ─casi susurró, acelerado. Se encogió un poco, totalmente ruborizado, como si pudiera ocultar la cabeza como una tortuga. En ese momento quizá le gustaría ser una para poder esconderse.
‹‹¡Lo sabía!››, pensó ella─. ¿Y qué hay sobre Sasuke?
Teniendo en cuenta la conversación que había mantenido esa tarde con Mikoto, y las cosas que ésta le había relatado, las hacían sospechar que quizá por parte de Sasuke también existían esos sentimientos. Pero el chico era demasiado reservado y a veces sus actitudes eran confusas, por lo que no se atrevían a confirmar las sospechas.
─Mamá, esto es incómodo para mí ─confesó, todavía ruborizado─. Sólo quiero que dejes de estar preocupada. Estoy bien, sé cuidarme. Arreglaré las cosas con Itachi y Sasuke por mí mismo.
La mujer acarició los hombros de su hijo, tratando de confortarle. Asintió, comprendiéndole. En la cocina quedó un pequeño silencio que fue roto por ella segundos después.
─Recuerdo que siempre fuiste un mal estudiante. Me enfurecía cada vez que traías a casa un examen con un cero. ─Rió ligeramente con cierta nostalgia. Recordaba que siendo un niño, Naruto tenía la costumbre de tratar de ocultar los exámenes en su habitación, pero ella tarde o temprano los encontraba mientras hacía la limpieza; o algún maestro la citaba en el colegio para hablarle sobre las malas notas de su hijo─. Por más que te ordenaba que estudiaras, era imposible que lo hicieras'ttebane.
Naruto soltó una pequeña risita desganada, recordando los golpes que se había ganado gracias a sus pésimas calificaciones. Pensó que quizá Kushina decía aquello para tratar de desviar el tema de conversación y quitarle la incomodidad que sentía.
─Sí… ─susurró.
─Pero… ─continuó─, un día, sin razón aparente empezaste a estudiar, y gradualmente tus notas comenzaron a subir. Minato y yo no entendíamos qué te había hecho cambiar, pero estábamos orgullosos de ti. ─Naruto le dedicó una sonrisa al escuchar las últimas palabras, pero ésta desapareció ante lo que ella dijo a continuación─. Al principio pensaba que estudiabas para no recibir más golpes, pero ahora… justo ahora, acabo de darme cuenta de qué fue lo que te hizo cambiar.
El menor la miró entre curioso y confuso, pidiéndole con una mirada atenta y silenciosa que le diera la respuesta.
─Sasuke ─aseguró Kushina en tono obvio. Antes de que Naruto pudiera decir algo, siguió hablando─. Esa admiración que desde el primer momento sentiste hacia él… Siempre gritabas que de mayor querías ser como Sasuke nii-chan. Y hubo un día en especial… ─Hizo una pausa, rememorando.
─¿Cuál?
─Cuando tenías trece años y Sasuke curó la herida que te hiciste en la rodilla'ttebane.
"Pero veo que ya vas practicando tus dotes como futuro médico.
─¿Médico? ─reiteró el rubio, mirando confuso a Uchiha.
─Así es. ─Asintió Kushina─. Mikoto me contó hace años que Sasuke está estudiando medicina."
Naruto podía recordar que ese día, la admiración que sintió por Sasuke renació con fuerza. Volvió a desear ser como él. Sasuke parecía ser el típico estudiante modelo, ¡estaba estudiando medicina! Entonces se dijo a sí mismo que si realmente quería ser como Sasuke nii-chan, tenía que obtener buenas calificaciones, y estudiar una carrera también.
Fue desde ese día cuando trató de inculcarse el hábito de estudiar, siempre y cuando no estuviera mirando a través de la ventana de su habitación con la esperanza de poder ver a Sasuke. Al principio le costó y sus notas parecían mejorar sólo un poco, pero con el paso de los meses notó la diferencia: sus notas estaban mejorando de forma considerable.
Actualmente no era un estudiante modelo, no estaba al nivel de Neji y mucho menos al de Shikamaru; pero sus notas no eran nada despreciables. Sus padres estaban orgullosos de él. En cuestión de meses iniciaría la carrera de magisterio de educación primaria, siempre y cuando pasara la segunda ronda de exámenes de admisión a la universidad, claro.
Clavó la mirada en Kushina, quien sonreía con la confianza de saber que estaba en lo cierto.
─Puede que tengas razón'ttebayo ─casi musitó.
─Al menos tengo algo que agradecerle a Sasuke.
La mano de Kushina acarició una de las mejillas de su hijo. Al instante éste cerró los ojos, buscando un poco más de aquel contacto. La mujer sonrió. Aunque Naruto ya tuviera diecisiete años, para ella seguía siendo su pequeño.
Desde el año pasado asumió que probablemente Sasuke formaría parte de su familia, pero no gracias a una relación con Naruto, sino gracias a una relación con su prima Karin. Recordaba que el año pasado, un día Minato le comentó que mientras hacía unas compras con Naruto había visto a Sasuke con Karin cerca del parque, y que por la actitud de los chicos sospechaba que eran novios. Tiempo después, Karin le comentó que Naruto se había estado entrometiendo en sus citas con Sasuke, confirmándole aquello que entre ellos dos había algo. Nunca imaginó que cuando fue a reprocharle a Naruto su actitud, descubriría que él también tenía sentimientos por Sasuke.
Todo ese tiempo había creído que Sasuke y Karin eran novios, pero Mikoto le había confirmado que actualmente entre ellos no había nada. Aseguraba que el propio Itachi le confesó que en el pasado hubo algo entre ellos, pero nada serio.
Los sentimientos de Naruto parecían sinceros, no parecía ser una atracción pasajera típica de la adolescencia, y eso la mantenía inquieta. No quería que Naruto sufriera por un posible rechazo. Era normal en una madre desear proteger a su hijo ante cualquier amenaza. Pero por otro lado, debía dejar que Naruto tratara de solucionar sus propios problemas él solo. Lo sabía, pero era difícil no intervenir.
Pensando que sería conveniente dar la conversación por finalizada para no atosigar a Naruto, volvió a rodearle entre sus brazos. Naruto no tardó ni un segundo en responder la muestra de afecto.
─Vaya, es una sorpresa llegar a casa y encontrar una escena tan agradable como esta.
─Minato ─comentó Kushina con una sonrisa, liberando a su hijo─. No te escuché llegar'ttebane. ¡Bienvenido!
─Bienvenido, papá.
Naruto sonrió con alegría mezclada con cierta envidia cuando Kushina fue a recibir a Minato con un beso. Su padre había respondido acariciando algunos mechones rojizos; sabía que adoraba el cabello de Kushina. A pesar de los años de matrimonio, era evidente el cariño que sus padres se profesaban. No podía evitar desear tener una relación semejante con Sasuke, donde a pesar de los años, al llegar a casa se recibieran con el mismo cariño del primer día.
─¿Por qué dices que es una sorpresa encontrar una escena agradable, Minato? ─preguntó Kushina.
─Bueno, ya sabes… es más común encontrarte correteando a Naruto por toda la casa, con el puño en alto mientras le gritas regañándole por cualquier cosa.
Ambos rubios rieron, pero quedaron mudos y sudaron frío al notar la repentina agria expresión en el rostro de Kushina. Mantenía los puños apretados, y los rojos cabellos que Minato adoraba, amenazaban con levitar y formar nueve gruesos mechones. El peligro se palpaba en el ambiente.
─¿Estás insinuando que soy una gruñona'ttebane? ─afirmó en una pregunta, utilizando un tono premeditadamente calmado.
Viendo pasar su vida frente a sus ojos, Minato negó frenético. Le dedicó una mirada de auxilio a su hijo. Él le había salvado muchas veces el pellejo, ahora esperaba el mismo favor.
─¡N-no, querida! ¿Cómo pensaría algo así de ti?
Naruto suspiró. Sí, a pesar de los años de matrimonio sus padres se profesaban cariño; pero había excepciones, como aquella. Intervino a favor de su padre, logrando serenar a Kushina al instante y arrancarle una sonrisa calmada al ofrecerle una oferta tentadora.
Aquella noche, después de cenar Minato limpió la mesa, lavó los platos, y para finalizar le dio un largo y mimoso masaje a los hombros de Kushina.
CONTINUARÁ…
¡Hola! Esta vez traigo actualización de un capítulo más largo de lo habitual, y varios días antes de la fecha marcada en el calendario XD El capítulo empezó con zukulhemzia SasuNarutesca :3
Bueno, Mikoto y Kushina empiezan a olerse la tostada XD Y la insistencia de Karin tiene los días contados. ¡Ah!, y para el próximo capítulo aparece de nuevo Itachi-papasito-Uchiha :D
Muchas chicas me comentan que les parece extraña la insistencia de Naruto hacia Sasuke. ¿Hola? XD Estamos hablando de Uzumaki Naruto, ese personaje que se pasó casi 700 capítulos persiguiendo a Sasuke, y eso sí hablamos sólo de Shippuden. Y hay que tener en cuenta que ni las amenazas de matarle hicieron desistir a Naruto; entonces, si Naruto llegó tan lejos por un amigo… ¿hasta dónde podría insistir y ceder si es por alguien de quien está enamorado? Lo que a mí se me haría extraño sería algo así:
Naruto: Me gustas. Sasuke: Tú a mí no. Naruto: ¡Oh Dios!, ¡mi corazón se ha roto'ttebayo! Me rindo para siempre. Me iré a llorar a mi casa mientras veo películas románticas y como helado. ─Se va llorando como una magdalena.
Eso sí que sería WTF!? XDu Mi intención es que, aun dentro del AU, Naruto se parezca al menos un poco al original, no que sea un cascarón que de Naruto sólo tenga el nombre y el físico XDD
¡Se agradecerán reviews! Cualquier pregunta que tengáis, no dudéis en decírmelo. ¡Nos vemos en el siguiente capítulo!
