Una pony rosa para un mundo oscuro

Nací en las montañas de Ghastly Gorge en una aldea enclavada en el interior de una montaña gracias a eso los pueblos exteriores no tenían capacidad para hacernos daño y solo llegaban a salir aquellos que comerciaban con los minerales que obteníamos de la montaña, la vida era simple, o trabajas en las minas o trabajabas ayudando a los que trabajaban en las minas. Mi padre era mano derecha del jefe de la ciudad, el jefe era terco y duro, soñaba que algún día nuestra aldea gracias a su posición estratégica y gran riqueza se convirtiera en una ciudad tan grande como Ponyville y Manehattan. En mi familia éramos 6 en total mi madre Cloudy Quartz, mi padre Igneous Rock, mis 2 hermanas mayores Maud Pie y Limestone Pie, y mi hermana gemela Marble Pie, todos nacieron con una tonalidad gris en su piel, pero yo nací con un tono rosado. Mi madre decía que era porque yo sería la que traería el color a nuestro pueblo gris.

Llego un fatídico dia en el que tal vez los ponys escarbaron de más, llegaron a una profundidad donde ningún pony debería llegar, pues a esa profundidad aparecieron los Centoides insectos gigantes o mejor dicho ciempiés gigantes con 2 afilados colmillos que sobresalían de su boca en forma horizontal los cuales usaban para cortar a sus presas y veneno que chorreaba de su boca. Todos corrían alarmados hacia el exterior de la montaña pese a que nos habían enseñado que el lugar más seguro en caso de ataque era el interior de la misma. Por suerte casi todo el pueblo logro salir pues estos insectos eran cientos y se alimentaban de carne.

Mi padre y mi madre nos sacaron a mis hermanas y a mí de la montaña, un campamento se formó al pie de la misma, pero todos aun los más jóvenes sabíamos que si no volvíamos pronto a la montaña los peligros del exterior acabarían con nosotros. Todos los adultos se reunieron, yo en mi curiosidad me cole para espiar la reunión. El jefe de la ciudad estaba furioso y acusaba a todos de cobardes y traidores por no quedarse a pelear. El dio la orden de que al amanecer del día siguiente todo pony macho que estuviera en edad de sostener un arma iría a recuperar la mina. Muchos consideraron a ese plan demente, pero nadie se atrevía a hablar en contra.

La mañana llego, yo sabía que mi padre se iría, en la entrada de la tienda que compartíamos toda la familia estaba mi madre con mi padre, ella le suplicaba que no fuera, pero él era la mano derecha del jefe si él iba a la batalla él debía acompañarlo. Yo quise levantarme para ir con mi padre, pero sentí como me detenía un casco. Era mi hermana mayor Maud, que con la cabeza me indicaba que no. Ella también sabía lo que pasaba de hecho todas lo sabíamos pude notar que mis otras 2 hermanas solo fingían aun dormir, pero estaban llorando de la desesperación de querer ir con mi padre.

Casi todos los ponys macho se reunieron en la entrada y se armaron con lo que pudieron, se prepararon para entrar y retomar la montaña serian apenas unos setenta ponys. Desde la orilla del campamento el resto los veíamos niños, niñas, ponys hembra y aquellos muy viejos o asustados para entrar. El jefe los alentaba – Unos cuantos insectos no nos sacaran de nuestro hogar ancestral, vivimos y trabajamos esta tierra desde antes del día de la muerte negra y lo haremos hasta un día después del final de todo, los aplastaremos como las larvas que son – y con un grito de aliento todos los que entrarían respondieron. Ese grito valiente sería la última vez que oiría la voz de mi padre.

Entraron y las horas pasaron, casi ni nos movíamos de donde estábamos cuando los vimos partir y a donde nos moveríamos casi todo lo que teníamos se había quedado en la montaña. Mi familia como éramos muchos pudimos sacar una tienda, comida y mantas, pero había muchos que no tenían nada y suplicaban por la oportunidad de volver. Siguieron pasando las horas e incluso paso la noche y al día siguiente seguía sin haber señales. Los pocos ponys que quedaron atrás se debatían si debían entrar a buscarlos o si deberían partir y dejar la montaña atrás.

Cerca del medio día se vio salir algo arrastrándose de la montaña, todos se armaron como pudieron y algunos estaban listos para salir corriendo en cuando vieran que era. Mi madre y mi hermana Maud nos pusieron detrás de ellas para protegernos. Pero la sorpresa fue grande cuando vieron que se trataba de uno de los ponys que había entrado. Corrieron a ayudarlo.

Después de darle agua y atender sus heridas como pudieron todos estaban alrededor de él esperando que pudiera explicarles que había pasado y todos temíamos lo peor y esto fue confirmado cuando empezó hablar – Al inicio todo iba bien nos encontrábamos con uno o dos Centoides y los matábamos fácilmente, pero a más nos internábamos más nos encontrábamos llego un punto en que las peleas eran prácticamente iguales en número entre ellos y nosotros. Pero el jefe insistió en seguir "Llegamos muy lejos, no pueden quedar muchos" decía-

Todos los presentes notamos que él se esforzaba por hablar entre sus heridas y la gran cantidad de veneno que debieron inyectarle no dudaría mucho, pero continuo - Cuando llegamos a un espacio abierto delante de nosotros estaba una gran fila de ellos como si supieran que veníamos aguardando nuestra llegada. Por primera vez nos superaban en número, muchos nos preguntábamos ¿Pues cuantos son? Si ya habíamos matado a muchos antes de llegar a ese punto. El jefe no se intimido y estaba dispuesto a abalanzarse sobre ellos pero entonces nos dimos cuenta al escuchar tronidos detrás de nosotros, otra fila de ellos igual o más numerosa que la teníamos enfrente estaba detrás de nosotros nos habían rodeado, nos superaban en número al menos veinte a uno, todos íbamos a morir ahí, el jefe ordeno atacar a los que teníamos detrás para poder escapar pero ellos también se abalanzaron sobre nosotros, solo escuchaba gritos de dolor y veía a mis amigos morir a mi alrededor, apenas con otros pudimos escapar pero esas cosas nos seguían, yo pude seguir corriendo hasta que caí por un hoyo que me llevo a otro túnel, aun así quede muy herido apenas y podía caminar, además ya tenía varios cortes que me habían hecho con sus colmillos por el cual me entro veneno, aun mientras me alejaba escuchaba los gritos de mis compañeros que no paraban esas cosas seguían matándolos… - El pony murió mientras hablaba.

Los que quedaron decidieron sellar la entrada a la montaña, mi familia sabia de otra entrada, pero esa solo podría ser abierta en situaciones muy específicas que no se darían en esta vida pensábamos. Muchos de los que quedaron recriminaban a mi madre, el jefe no tenía familia y nadie lo lloro, pero mi padre era la mano derecha del jefe y pudo convérselo de no entrar o al menos eso le decían a mi madre. Fuimos odiados y repudiados por muchos de los presentes. Mis hermanas y yo tratábamos de consolar a nuestra madre, pero ella decía – Todo estará bien, ellos solo necesitan alguien que a quien culpar por el dolor que sienten –.

El pueblo se dividió, casi todos fueron en dirección de Manehattan el camino era más corto y era más próspero, pero mi madre decía que esa ciudad era muy dura en especial con los foráneos y que nadie de los que iban tendrían un buen futuro. Los pocos que quedamos caminamos en camino a Ponyville, gracias a la comida que habíamos logrado sacar no pasamos hambre en el camino, pero aun así todo el camino fue muy depresivo sabíamos que sin nuestro padre el futuro sería difícil y que en cualquier ciudad las cosas no serían fáciles, 3 de nosotras ni siquiera estábamos en edad que pudiéramos trabajar.

Al llegar pude ver unos muros inmensos, me recordaban a la montaña donde vivíamos. Entramos, no había mucho lugar para los refugiados y como además no teníamos dinero tuvimos que dormir donde pudiéramos.

Teníamos la tienda y las mantas así que por un tiempo acampamos en un parque muy grande prácticamente un bosque que había dentro de los muros. Cada mañana mi madre y mi hermana Maud partían a buscar trabajo. Mi hermana como ya había estudiado arquitectura para ayudar en las excavaciones pudo conseguir trabajo con el equipo de arquitectos que mantenían la muralla y la expandían, el trabajo era duro y las jornadas largas, pero al menos el sueldo era decente y tal vez no pasaríamos hambre. Mientras que mi madre que toda su vida había sido ama de casa pudo conseguir trabajo limpiando la casa de unos ponys adinerados. Durante el día mi hermana Limestone nos cuidaba a mí y a Marble o eso trataba porque también debía conseguir leña para el fuego, agua de un pozo que no estaba exactamente cerca y buscar en el bosque algo comestible si era posible. Paso el tiempo y aunque la vida era difícil al menos no pasábamos frio y ni hambre gracias a los esfuerzos de mis hermanas y madre. Aunque cuando llego el invierno la madera era difícil de conseguir y aunque ayudábamos casi toda estaba húmeda y no encendía. Debió ser el invierno más duro de mi vida.

Un día ese mismo invierno mientras reuníamos madera todas juntas, mi madre se encontró con unos conocidos suyos. Miss y Mrs. Cake. En su juventud Mrs. Cake era comerciante y había visitado muchas veces nuestra ciudad y conversado con mis padres e incluso mis padres asistieron a la boda de ellos.

Mi madre les conto todo lo que habíamos pasado ellos se apiadaron de nosotros y nos ofrecieron dormir en el segundo piso de su casa. Actualmente lo usaban de bodega, pero si lo limpiábamos y acomodábamos podíamos quedarnos a vivir ahí por un tiempo.

Mi madre agradeció con un fuerte abrazo a los Cake, mi hermana Maud y Limestone, se fueron con ellos para empezar acomodar el lugar mientras mi hermana Marble, mi madre y yo nos quedamos a acomodar recoger lo poco que teníamos, no era mucho solo unas mantas algo de comida, un poco de leña y otras cosas, pero en nuestra situación no podíamos dejar nada.

Por un tiempo todo parecía mejorar, mi hermana Maud fue ascendida en su trabajo por lo que el dinero no nos faltaba, mi hermana Limestone empezó a trabajar en las forjas de armas y parecía gustarle yo creo que era porque le recordaba a la montaña, mi hermana Marble y yo fuimos creciendo y cuando tuvimos edad para trabajar, ella trabajaba en la zona agrícola, normalmente no podían trabajar ponys que no fueran nacidos de ese lugar a menos que pasaran por un análisis muy duro, pero ella conoció a un pony que dirigía una parte de esas tierras que al parecer era nieto de alguien importante y este le ayudo a conseguir el trabajo. Mientras que yo ayudaba a los Cake en su pastelería era buen trabajo y la paga también era buena, me alegraba bastante haciendo los pasteles y entregándolos, podía ver que no todo en la vida era tristeza pues todos se alegraban al recibirlos, incluso con nuestras pagas juntas pudimos mudarnos a una casa propia, no era mucho pero poco a poco nuestras vidas mejoraban, pero jamás olvidaríamos lo que habíamos dejado atrás, en especial una de mis hermanas. Y las cosas solo seguirían mejorando cuando conocí a mis amigas.

Un día mientras Pinkie Pie iba de camino a hacer unas entregas presencio algo que cambiaría su vida. Paso por la plaza central de la ciudad y ahí estaban 2 ponys dando un show de magia.

Una pony unicornio de pelaje azul, con un tono de blanco azulado en su melena y que vestía un traje de maga color morado gritaba – Pase uno pasen todos a ver el show del gran Hoofdini – un pony en un escenario improvisado realizaba trucos que impresionaban a la audiencia. Escapar de un tanque de agua con todos los cascos encadenados. Sacar objetos de la nada y más, mientras la pony azul pasaba su sombrero ante la audiencia para que depositaran alguna moneda. Muchos en la multitud asombrada lo hacían sin dudarlo.

Pinkie continuo su camino tras ver el show pues se le había hecho tarde. Mas tarde ese mismo dia ya casi anocheciendo acabando de hacer sus entregas paso por la misma plaza, pero esta vez solo estaba la pony azul haciendo trucos básicos para unos pocos espectadores, convertía ramas en flores, realizaba malabares con bombas de humo que hacía explotar en el aire y sacaba cosas de su sombrero, pocos le prestaban atención pero aun así ganaba algunas monedas.

Pinkie se acercó y le arrojo a su sombrero una moneda que le habían dado ese día como propina por una entrega y comenzó a hablarle – Gran función-

La unicornio respondió – Gracias, pero sé que no soy tan buena –

Pinkie continuo – Pues no tanto como el otro, pero eres entretenida –

La unicornio algo desanimada – Lo sé por ahora solo soy la asistente/aprendiz del gran Hoofdini, pero espero un día tener mi propio show que será grande y poderoso –

Pinkie animándola – Seguro que si solo es cuestión de practica y estudio para que lo logres-

La unicornio sonriendo un poco contesto – Gracias, me llamo … -

En eso se escuchó un grito – Trixie recoge todo por hoy la función termino, oh estas con una nueva amiga, me presento yo soy el gran Hoofdini – Dijo el pony mientras se quitaba su sombrero.

Pinkie alegre responde – Y yo soy Pinkamina Dayanne Pie, pero todos me dicen Pinkie –

El gran Hoofdini responde – Pues mucho gusto Pinkie – Voltea a ver a Trixie – Vamos Trixie es hora de cenar hasta los grandes debemos comer y tú también –

Trixie responde – Si maestro –

El gran Hoofdini la deja y se devuelve a la posada donde se quedan.

Trixie viendo a Pinkie – Bueno pues fue un placer, pero debo recoger y preparar todo para mañana antes de cenar –

Pinkie – No te importa si te acompaño y ayudo mientras lo haces o si –

Trixie sonríe y le dice – Para nada –

Trixie le cuenta a Pinkie lo que es su vida y ella escucha sin perder detalle.

Pinkie – Entonces viajas por toda Equestria dando shows así para ganarte la vida –

Trixie afirma – Si nos quedamos unos días en cada ciudad y nos vamos antes de que se aburran de nosotros a la siguiente, hay muchos pueblos pequeños que aprecian algo de diversión –

Pinkie - ¿Y tus padres no se preocupan? –

Trixie – Cuales padres, el gran Hoofdini me crio desde que tengo memoria, nunca tuve madre o padre –

Pinkie – Oh lo siento –

Trixie – No te preocupes, no extrañas lo que no tuviste –

Ya cuando terminaron Pinkie se despidió y Trixie le dijo - estaremos aquí solo 3 días más ven a verme –

Pinkie afirmo y se fue a casa.

Ya en su casa durante la cena no podía parar de contar a su familia lo que había visto de la emoción. Aunque poco caso le hacían sus hermanas, su madre se alegraba de verla tan animada como cuando era pequeña.

Los dos días siguientes Pinkie trabajo con más energía que nunca para tener todo listo lo más temprano posible para ir a ver a Trixie al acabar. Y así lo hizo hasta el tercer día que le habían pedido un pastel muy grande para una fiesta de cumpleaños en una zona rica de la ciudad, Pinkie lo llevo especialmente animada pues después de entregarlo iría con su amiga y le gustaba ver las fiestas de cumpleaños de los ricos pues siempre eran grandes y muy alegres, las de su familia por su situación habían tenido que ser sencillas y modestas.

Al llegar a la casa toco y cuando una pony morada que leía un libro le abrió dijo – Pastel de cumpleaños para Twilight Sparkle –

La pony respondió – Ah sí claro déjelo en la mesa por favor – sin mucha emoción y sin dejar de leer su libro

Pinkie paso, pero no había ni decoraciones ni música ni nada que indicara que habría una fiesta y se le salió decir – Oh valla debí llegar muy temprano a la fiesta todavía no ponen nada –

Twilight respondió casi sin emociones – No de hecho eres la última en llegar –

Pinkie alarmada – Eso es peor llegue tan tarde que el pastel fue lo último en llegar –

Twilight responde igual que antes – No de hecho también eres la primera en llegar –

Pinkie ya extrañada pregunto - ¿Espera que? –

Twilight sentándose en la sala para seguir leyendo cómodamente dice – Cada año pasa esto mi hermano se olvida de mi cumpleaños, pide un pastel para el día que él cree es mi cumpleaños, y me dice que haga una fiesta e invite a mis amigas y pues invito a las ponys que conozco pero nadie viene, me como parte del pastel sola, me deshago de una parte de lo que queda y la otra la guardo para mi hermano diciéndole que es lo que quedo para él y le dijo que todas mis amigas se fueron temprano y el esta tan ocupado con su trabajo que ni nota lo que dije –

Pinkie algo triste le dice – Entonces no tienes amigas y celebras tu cumpleaños sola –

Twilight que también se está entristeciendo – Mi cumpleaños fue hace 2 semanas, y pues si todas las ponys de mi edad me creen rara porque me gusta leer y la magia, y pues no hago nada de lo que ellas siempre hacen como salir a pasear, arreglarse y hablar de que pony macho es más lindo –

Pinkie que se estaba deprimiendo, pero de repente piensa algo – Espera tengo una idea – y sale corriendo.

Va deprisa a su casa a avisar que no llegara a cenar y luego va a donde el show de Trixie quien ya estaba guardando y con mucha emoción – Trixie quieres ir a una fiesta antes de que te vayas –

Trixie algo apenada – Ir yo a una fiesta –

Pinkie – Si claro tu bobita, o que nunca has ido a una –

Trixie indignada – Pues claro que he ido a fiestas me han invitado a cientos, solo que no a una recientemente –

Trixie avisa al gran Hoofdini que se ira por un rato.

Y ya juntas Pinkie y Trixie van a casa de Twilight.

Aunque no tenía mucho dinero por el camino Pinkie compra un libro en blanco para Twilight y lo envuelve como mejor puede.

Ya en la casa de Twilight esta estaba cortando el pastel en las 3 partes la que se comería, la que tiraría y la de su hermano cuando llega Pinkie y grita – Sorpresa –

Twilight pega un grito del susto y las voltea a ver.

Pinkie le dice – Este año no pasaras tu cumpleaños sola, ahora tienes 2 amigas, Twilight Trixie, Trixie Twilight –

Trixie – Que hay mucho gusto gracias por invitarme –

Twilight extrañada – Espera que –

Pinkie alegre le dice – Si dijiste que no tenías amigas con quien pasar tu cumpleaños, pero ahora tienes dos -

Twilight le sigue la corriente a Pinkie, aunque se da cuenta de la locura que es. Ponen música en un toca discos mágico que tenía Twilight en su casa y las 3 juntas se ponen comer pastel y jugar. Trixie hace un pequeño show para sus amigas con ilusiones y magia muy básica. A Twilight eso le emociona pues no tenía nadie con quien hablar de magia hasta ahora.

En un momento de la noche Pinkie le da el libro en blanco a Twilight para que lo use como diario y así escriba su propio libro y Trixie apenada por no tener nada para ella saca de su sombrero unas flores, aunque artificiales se veían bien y se las da a Twilight.

Twilight paso así uno de sus cumpleaños más felices en años.

Ya acabada la noche Twilight se despedía de ambas – Gracias por venir a mi fiesta-

Pinkie – No hay nada que agradecer somos tus amigas, si tienes un dia libre pasar por Sugarcube Corner ahí trabajo o vendré a verte en mi dia de descanso –

Twilight sonriendo le dice – Si amiga –

Trixie apenada – Yo feliz vendría más seguido, pero mis viajes no siguen una ruta fija, pero vendré a visitarte cada vez que pase por la ciudad –

Twilight le responde con el mismo gusto que a Pinkie – Y yo estaré ansiosa por ese dia -

Ya en su camino de regreso Pinkie y Trixie hablan

Trixie algo apenada -Gracias Pinkie –

Pinkie extrañada – ¿Por qué? –

Trixie continua – Pues yo tampoco tenía amigas antes, solo viajo haciendo shows y nunca me he quedado lo suficiente en una ciudad para hacerme amiga de alguien y además tampoco había sido invitada a una fiesta de cumpleaños –

Pinkie muy sorprendida – Nunca habías ido a una fiesta entonces –

Trixie se lamenta – Si he ido a muchas, pero solo para hacer shows con el gran Hoofdini, nunca como invitada –

Pinkie la abraza y le dice – Pues ahora tienes dos amigas que siempre te invitaran a sus fiestas –

Trixie le devuelve el abrazo. Después se va cada una por un camino distinto.

Ya a la mañana siguiente Pinkie y Twilight sabían que Trixie se iría temprano, así que la esperaron cerca de la salida de la ciudad y cuando paso se despidieron de ella recordándole que en esta ciudad tiene dos amigas esperándola. Trixie las abraza y se despide con cariño de ellas.

Tras eso pasan los días y luego los meses, Pinkie y Twilight se habían hecho buenas amigas que se veían seguido, Twilight se dedicó a aprender más magia.

Mientras que con la ayuda de Pinkie la pastelería se había hecho la más grande de la ciudad. Trixie iba a la ciudad cada tanto para dar sus shows y siempre se aseguraba de estar en los cumpleaños de sus dos amigas. Con el tiempo ella se había independizado del gran Hoofdini al no tener nada más que aprender de él o al menos eso les dijo a sus amigas y así pasaron casi tres años desde aquella fiesta de cumpleaños de Twilight. Cuando en otro cumpleaños de Twilight ella recibiría un regalo que cambiaría el destino de todo Equestria.