Las Superheroicidades de Haruhi Suzumiya

Escrito por FoxOnPie, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Haruhi Suzumiya, My Hero Academia y todos sus personajes respectivos son propiedad de Nagaru Tanigawa y Kouhei Horikoshi. Todos los derechos reservados.


Episodio 4: Asuntos familiares.


Nunca en mi vida me imaginé que conocería a alguien tan excéntrica como Haruhi, pero entonces Yasumi Watahashi—perdón, Kagemusha—perdón otra vez, LA Kagemusha— apareció en mi vida. Piensa igual que Haruhi, se ríe igual que Haruhi, y demuestra sus opiniones igual que Haruhi. En serio, hay días que siento como si estuviera entrenando con su hermana mayor.

Los resultados lo compensan con creces, a pesar de todo. La Kagemusha realmente sabe lo que hace. Apenas ha pasado un mes, pero Haruhi y yo ya hemos empezado a aprender karate, lucha libre, aikido y Bartitsu. No sé por qué insiste tanto en ese último, pero ha sido divertido aprender todo eso, salvo por los golpes, claro. Algunos son por accidentes de entrenamiento, pero muchos de ellos son por parte de La Kagemusha. ¿Y eso por qué, preguntarán ustedes?


- ¡Porque esto no se acaba hasta que ustedes dos sean capaces de derribarme! – dijo La Kagemusha mientras bloqueaba unos puñetazos simultáneos de Midoriya y Haruhi. Gracias a la diferencia de estatura, los dos tenían que saltar para poder intentar golpearla, y ella se aprovechaba de eso para volver a lanzarlos al suelo. – ¡Puede que ustedes crean que yo soy muy ruda, pero…!

- ¡Fouette! – la interrumpió Haruhi con una mal ejecutada patada giratoria que La Kagemusha simplemente le saltó encima, resultando en que Midoriya fuera el único en ser golpeado.

- ¿Me merecía eso? – preguntó Midoriya. Haruhi se encogió de hombros.

- Lo que intento decir es que, tal vez ustedes crean que yo soy muy fuerte, pero en el panorama general de las cosas, yo soy una heroína muy débil. – les dijo La Kagemusha. – Debe haber por lo menos una docena de héroes o más que son capaces de vencerme con una sola mano solamente en esta prefectura, y solos. ¡Ustedes dos están tratando de convertirse en héroes sin Quirk, tienen que ser más duros que los duros, y más listos que los listos si quieren que eso suceda! ¡Si no pueden vencer a alguien tan débil como yo, no tendrán una oportunidad! – La Kagemusha los recogió a ambos del suelo y azotó sus cuerpos uno contra el otro antes de dejarlos caer de nuevo.

- "Débil" es algo subjetivo aquí. – dijo Midoriya.

- Sí, bueno, ¡yo soy la que subjetiviza aquí, así que aguántense!

- No creo que estés usando esa palabra correctamente, La Kagemusha.

- ¡Aguántatelo ahora! – A veces, no había forma de hablar con ella. – De hecho, mejor que te lo aguantes en otra ocasión. Ya casi es hora de que ustedes dos se vayan a su casa.

- ¿Ya es tan tarde? – preguntó Haruhi, que se le hizo notablemente más fácil levantarse que Midoriya. – Cielos, el tiempo de verdad que vuela cuando hacemos esto. ¡Eso debe significar que estamos haciéndolo bien!

- Ese es el plan. ¡Nos veremos mañana! – La Kagemusha hizo una reverencia, como siempre lo hacía, corrió montaña abajo antes que Haruhi y Midoriya tuvieran oportunidad de recoger sus cosas, y desapareció de la vista en cuestión de segundos.

- Suzumiya-san, ¿a dónde crees que va La Kagemusha cuando termina con nosotros? – preguntó Midoriya.

- Bueno, es una heroína, así que seguramente va por allí a luchar contra el crimen. – dijo Haruhi. – Sí, a romperles la cabeza a los criminales, a apagar las llamas de la injusticia, sonreírles a las multitudes que aclaman, así estaremos nosotros en unos años, solo espera. – Con la confianza que Haruhi lo decía, era muy difícil verlo como otra cosa que no fuera un hecho. – Hey, ¿quieres ir a cenar en mi casa?

- ¿Q-Qué?

- Digo, ahora mismo te ves muy molido, así que dudo mucho que vayas a esperar tanto por el autobús y el tren de regreso a tu casa. Además, tu mamá tiene esa video cita con tu papá, y tu hermana está jugando con esa niña Mimimaru, ¿verdad?

- Se llama Miyokichi.

- ¡Hey, estoy tratando de salvarte de una noche solitaria sin nadie excepto tú mismo para acompañarte, así que no me pongas a prueba!

- Perdón, perdón. Sí, me encantaría ir a cenar en tu casa. Muchas gracias por esa generosa y amable oferta.

- Estás exagerando un poco, pero de nada. – dijo Haruhi. Midoriya se sentía demasiado cansado como para dejarlo pasar.


El sol ya casi había terminado de ponerse para cuando Midoriya y Haruhi llegaron a la residencia Suzumiya. En un raro cambio de ritmo, Mai había logrado terminar sus grabaciones temprano y se encontraba allí para saludarlos cuando llegaron. Ya que Sakuta seguía preparando la cena, él y Mai sugirieron que los dos les ayudaran, pero Haruhi insistió en que Midoriya lo hiciera por ambos como pago por su generosa invitación. Para cuando pudo procesar totalmente el nivel de ridiculez, Haruhi ya se había ido escaleras arriba a darse una ducha.

- "Bueno, no es que me importe ayudar, así que no es gran cosa." – pensó Midoriya. Ayudaba también que había aprendido una o dos cosas sobre cocinar por observar a Bakugou jugar a la casita con su hermana.

- Izuku, puedes dejar los tallitos si quieres, pero tengo la necesidad de decirte que esos nos provocarán diarrea. – dijo Sakuta. Midoriya rápidamente quitó los ofensivos tallitos y esperó que fuera simplemente algo que podían ignorar.

- Imagino que Watahashi-san no pensará que control de venenos fuese una habilidad que valiera aprender para un héroe en entrenamiento. – dijo Mai.

- No se puede golpear a alguien en la cara con conocimiento, después de todo. – dijo Midoriya.

- Esa mujer ha de estar un poco chiflada, supongo. Siento como si la conociera, pero se siente como esas veces que te engañas a ti mismo pensando que alguien te es familiar o algo así. – dijo Sakuta.

- Estoy bastante segura de que una vez posé en una revista con ella. Probablemente una muy vieja; dudo que todavía me quede una copia por allí. – dijo Mai. – Como sea, ¿qué tal van las cosas con ella?

- B-bastante bien, supongo. Suzumiya-san y yo hemos estado aprendiendo bastante de Watahashi-san. Mucho de ello es cómo soportar un puñetazo de un adulto, pero quiero creer que algún día todo caerá en su lugar y será útil. – dijo Midoriya.

- Ese es el sueño, supongo. – dijo Sakuta. – ¡Haruhi, si ya saliste de la ducha, baja y ayúdanos!

- ¡Ya voy, ya voy! – dijo Haruhi desde arriba. Poco después, el ruido de los pies de Haruhi hizo eco por toda la casa y la vieron bajar por las escaleras. Sin embargo, pronto se volvió aparente que no estaba bajando las escaleras con los pies, sino con las manos.

- ¡Suzumiya-san, de verdad lo estás haciendo! ¡No lo puedo creer! – dijo Midoriya.

- ¿Así que esto no es una sorpresa para ti? – preguntó Mai.

- En absoluto. Suzumiya-san ha estado tratando de perfeccionarlo desde que empezamos a entrenar con Watahashi-san.

- La Kagemusha y yo estamos de acuerdo en que un héroe necesita ser más diestro con su cuerpo que una persona normal, ¿y qué demuestra más la destreza que hacer esto? – preguntó Haruhi. En algún momento, dejó de pararse de manos de manera normal y comenzó a alternar entre pararse con una sola mano, cambiando después a la otra.

- No estoy seguro de lo que me esperaba que aprendieran ustedes dos, pero no creo que haya considerado algo como esto. ¿Tú que piensas, cariño? – preguntó Mai.

- Izuku, el próximo sábado el clan Suzumiya y algunos de sus asociados haremos un viaje a la playa. – dijo Sakuta. Midoriya se preguntó si sabía qué tanto de eso era un non-sequitur. – Algunas veces al año, Mai-san trae algunas personas a una playa privada que es propiedad de su compañía productora. No tendremos el lugar solo para nosotros, pero no estará tan atiborrado de gente como una playa regular, así que está eso. ¿Te gustaría venir?

- Um, sí. Claro. – dijo Midoriya.

- Espera, ¿qué? – preguntó Haruhi. De alguna manera terminó perdiendo la concentración y con ella el equilibrio, cayéndose.

- Siéntete libre de invitar a tu mamá y tu hermanita también. – Su hermana seguramente lloraría y suplicaría venir en cuanto él dijera algo, así que pedírselo sería una simple formalidad.

- ¡Hey, espera un minuto! – dijo Haruhi levantándose del suelo. – Papá, ¿acaso acabas de…?

- ¿Acaba de qué? – preguntó Midoriya. Haruhi se quedó mirándolo por un segundo antes de darse la vuelta y dirigirse hacia la mesa de la cocina.

- Olvídalo. Está bien, supongo. – Haruhi ayudó a Mai a preparar algo de pollo, y Midoriya siguió ayudando a Sakuta con los vegetales. Parecía que Haruhi tenía algo en mente, pero Midoriya no sabía cómo preguntarle sin hacerla enojar.

Lo único que la delataba era la forma en la cual seguía mirando a su papá.


El tiempo pasó tan lento y a la vez tan rápido como a menudo lo hacía, y el día del viaje a la playa finalmente. Las otras dos personas que se les iban a unir eran las tres tías de Haruhi; dos de ellas se encontrarían con ellos en la playa, y mientras esperaban a que la tercera llegara a casa de los Suzumiya, Inko tomaba un té con Sakuta y Mai mientras Midoriya y Haruhi jugaban con la hermanita de Midoriya.

- ¡Ahora te tengo! ¡Super Mega Plus Ultra Híper Plus Ultra Cañón de Amor! ¡Plus Ultra! – dijo la hermana de Midoriya, apuntando con un palito que encontró afuera hacia Haruhi mientras hacía lo que seguramente creía que eran ruidos de lásers con la boca.

- ¡Ja! ¡Buen intento, heroína, pero ya coloqué una Barrera Anti-Cañones de Amor a mi alrededor! – dijo Haruhi, riéndose como maniática mientras lo hacía.

- ¡No es justo! ¡No te oí recitar un hechizo!

- ¡Eso es porque soy tan poderosa que puedo usar magia sin pronunciar los encantamientos!

- ¡No! ¡¿Cómo voy a vencerte entonces?!

- Poniéndote a su altura, trampa por trampa. – dijo Midoriya, apoyado contra la pared mientras leía un libro sobre la historia de la escalera de salmón.

- ¡No estoy haciendo trampa!

- Cada vez que mi hermanita intenta algo, dices que vas a hacer algo que lo bloquea completamente. ¿Cómo es que eso no es hacer trampa?

- No es trampa si tienes el poder para obtener cualquier poder que quieras.

- Tú eres la última persona que debería tener esa clase de poder.

- ¿Y qué se supone que significa eso?

- ¡Hora de apuñalar! – La hermanita de Midoriya corrió hacia Haruhi y la tocó en la espalda con su palito. – ¡Esta es una super espada mágica que atraviesa lo que yo quiera y no puede ser bloqueada ni negada por nada! ¡Veces infinitas! ¡Más dos!

- ¡Hey, eso es trampa!

- "Le dice la sartén al cazo." – pensó Midoriya. En aquel momento, sonó el timbre, y ya que Haruhi estaba más preocupada por medir su ingenio con una niña de seis años, decidió atender él mismo la puerta.

- Hey, ¿cómo es… espera, quién eres tú? – La que hizo la pregunta era una niña que llevaba un top sin mangas y cabello rubio amarrado en una coleta. Parte de él se sentía feliz, y la otra parte se sintió confundido preguntándose quién podría ser.

- ¿Esa es mi línea, supongo? – preguntó Midoriya.

- ¿Cómo? ¿Cómo va a ser tu línea si esta es la casa de mi prima? – preguntó la niña.

- ¿Prima? ¿Hablas de Suzumiya-san? Qué raro, ella dijo que la única que iba a venir hoy era su tía. – La niña pasó dando pisotones al lado de Midoriya y entró a la casa con una expresión en el rostro que daba la impresión de que quería apuñalar a alguien. Y dicho alguien parecía ser Haruhi.

- Haruhi, ¡¿cuántas veces tengo que decirte que no me llames tu tía?!

- Ahora estoy en medio de algo, Nodoka. – dijo Haruhi tratando y fallando en sacarle el palito de las manos a la hermana de Midoriya.

- ¡No sé qué pasa aquí, pero lo mío es más importante!

- Lo dudo. – dijo la hermanita de Midoriya, logrando sacar su palito de las garras de Haruhi y saltó de arriba abajo celebrando. – Muy bien, ¿qué quieres exactamente?

- ¡Acabo de decírtelo! ¡Si les vas a contar a la gente sobre mí, diles que soy tu prima!

- No voy a hacer eso porque decir mentiras está mal.

- Si no es eso, al menos diles que soy tu gran y querida hermana mayor a quien quieres colmar de afecto constantemente, por favor.

- No voy a hacer eso porque eso dice MUCHO. – dijo Haruhi, haciendo que Nodoka se enfurruñara con la cara teñida de rojo.

- ¿Así que esta niña es tu tía, entonces? – preguntó Midoriya.

- Sip. Nodoka Tadamichi.

- Pero se ve muy joven. Parece de la misma edad que nosotros.

- ¡Oh, oh, Deku-kun, ya lo he visto antes! – dijo la hermanita de Midoriya. – ¡Parece una niña, pero en realidad solo es super bajita y de pechos planos!

- Eso NO es lo que pasa aquí; estoy apenas en séptimo grado, y además, ¡todavía le gano a Haruhi en esas dos cosas! – dijo Nodoka. Haruhi sin decir una palabra le arrancó la goma que le sujetaba el pelo a Nodoka y la arrojó por el pasillo. – ¡¿Qué demonios?!

- No te hagas como si no te lo merecieras, "Tiita".

- ¡Tiita, Tiita, Tiita! – dijo la hermanita de Midoriya con una risita.

- "Oh cielos." – pensó Midoriya.

- ¡Ya basta! – dijo Nodoka.

- Lo siento, Nodoka-san, pero eso no va a pasar. – dijo Midoriya. – Una vez que mi hermanita oye a alguien que lo llaman por un apodo, sigue haciéndolo hasta que oye otro apodo. Para no hacer larga la historia, me gustaría si al menos mi hermana no me llamara "Deku".

- ¡Hey, pero eso es mejor que esto! Dios, ¿por qué mi papá tuvo que embarazar a otra mujer cuando ya tenía cincuenta? Mi hermana ya tenía casi treinta, y cuando estás divorciado y tu primer hijo tiene esa edad, ya deberías dejar de añadir al registro familiar.

- ¿Entonces estás diciendo que odias que te llamen tía tanto que desearías no haber nacido?

- ¡Cállate! ¿Qué te crees de todas maneras?

- ¡Hey, no le hables así a mi compañero! – dijo Haruhi.

- ¿Compañero? Oh, entonces tú debes ser Midoriya. Sabes, por la forma en como Haruhi hablaba de ti, pensé que tendrías una mandíbula más impresionante. Aun así, supongo que ya entiendo de lo que está hablando. – Nodoka tenía una sonrisa en el rostro que Midoriya no entendió ni le gustó.

- Midoriya, ignora eso. Ignora las palabras estúpidas de la tiita.

- ¡Hey!

- ¡Tiita! ¡Tiita! ¡Tiita! – agregó la hermanita de Midoriya ad nauseum.

- ¡Ahora sí ya tuve suficiente de ustedes! – Nodoka dio un pisotón contra el suelo, y al hacerlo una neblina roja empezó a emanar de su cuerpo, y empezó a flotar hacia la hermanita de Midoriya. Después de unos segundos, detuvo su canturreo y se dejó caer sobre su trasero con una expresión angelical y una mirada vidriosa en el rostro.


¡Nodoka Tadamichi! Quirk: ¡Relajamiento! ¡Nodoka es capaz de emitir una substancia gaseosa de su cuerpo que obliga a cualquiera que la inhala a caer en un estado mental de calma y un estado físico de flojera total! ¡Actualmente, Nodoka solo es capaz de utilizar su Quirk en una persona a la vez, y la velocidad que le toma hacer efecto (y para disiparse) depende de la estatura, edad y peso del objetivo! ¡También, por favor no piensen demasiado en las ramificaciones éticas de su Quirk!


- ¡Wow, ese es un Quirk asombroso, Nodoka-san! – dijo Midoriya. - Poder forzar a alguien en un estado mental y físico inerte tiene muchas aplicaciones prácticas. Si estás tratando de rescatar civiles de situaciones peligrosas, puedes usarlo para calmarlos para que no forcejeen demasiado, y podrías incluso usarlo para hacer que los villanos se rindan pacíficamente. De hecho, los Quirks a menudo se desarrollan con el tiempo, así que no me sorprendería si eventualmente pudieras usarlo para manipular todo el espectro emocional. Podrías hacer que los villanos se sientan demasiado felices para que sigan cometiendo crímenes, o tan tristes que sientan remordimiento por lo que hacen, o tan apáticos con lo que están haciendo que dejará de importarles y simplemente…

- Muy bien, ¿dónde tienes el botón de apagado? – preguntó Nodoka.

- Sí, con eso no hay control. Y además, esa niña es una gema justiciera para mí, así que no te acostumbres a drogarla. – dijo Haruhi. Eso bastó para sacar a Midoriya de su estado mental.

- No lo digas así. Los aspirantes a héroes como yo no drogamos a la gente, ya lo sabes. – dijo Nodoka sacudiéndose el pelo. – Además, está bien. Estás bien, ¿verdad, niña?

- El techo es muy lindo. – dijo la hermana de Midoriya, con los ojos todavía algo vidriosos.

- Sí, está bien. – Si Midoriya no estuviera ocupado pensando las variadas aplicaciones para el Quirk de Nodoka, tal vez habría puesto un poco más de atención.


Poco después que Nodoka apareció, los adultos se unieron a los niños y Nodoka dejó de discutir con Haruhi para darle a Mai un abrazo, y su personalidad arrogante rápidamente desapareció en favor de la de una niña que realmente amaba a su hermana mayor; qué no daría Midoriya porque su propia hermana le mostrara ese mismo nivel de admiración.

Salidos de eso, las familias llenaron sus respectivos autos con el equipaje y se dirigieron hacia la playa. Haruhi de alguna manera se las había arreglado para colarse en el auto de los Midoriya, pero como resultado de eso y la personalidad general de Haruhi, el viaje se le hizo bastante rápido a Midoriya, y antes de darse cuenta habían llegado a su destino. Aunque estaba haciendo mucho calor, tal como dijo Sakuta no había mucha gente en la playa, así que la tenían más o menos solo para ellos.

Mientras Izuku observaba los alrededores, Haruhi lo agarró del brazo y gritó: – ¡Hey, qué bueno verlas!

- ¡Aquí está nuestra favorita Haru-chan! – Haruhi se soltó de Midoriya cuando la atraparon en un abrazo dos mujeres de cabello castaño, una de ellas (la que acababa de hablar) tenía manos de oso panda en lugar de humanas, y la otra con la piel que parecía cubierta con barniz de acabado.

- Muy bien, ya estás apretando un poco, Haruhi. – dijo la mujer con el cuerpo barnizado. – Veo que Sakuta no estaba mintiendo cuando dijo que has estado entrenando.

- Podría ser también que tú eres muy debilucha, Tomoe. – dijo Sakuta mientras el resto del grupo se acercaba a donde estaban Midoriya y Haruhi.

- Oh, cállate. – dijo Tomoe con tono seco, pero le hablaba a Sakuta con una sonrisa a pesar de todo.

- ¡Hermano! ¡Mai-san! ¡Nodoka-chan! ¡Cuarta y quinta personas que no conozco! – La mujer con manos de panda soltó a Haruhi y abrazó simultáneamente a los susodichos cinco (contando a Inko y a la hermanita de Midoriya) y los levantó una distancia bastante considerable del suelo.

- Esperen, ¿por qué ella llamó a Sakuta-san su hermano, pero Tomoe-san no lo hizo? – preguntó Midoriya.

- Porque mi papá es el hermano de la tía Kaede; no está emparentado con la tía Tomoe. – explicó Haruhi.

- ¿Pero no que las dos eran tus tías? ¿Cómo puede ser ese el caso si solo está emparentado con una de las dos? Tomoe-san no se parece a tu mamá, así que… – Mientras Midoriya intentaba descifrar cómo era que todos estaban emparentados, de pronto notó el anillo de oro en el dedo de Kaede, y luego vio como era exactamente idéntico al que estaba en el dedo de Tomoe. – Oh. O-Oh. ¡Oh!

- Un poco lento para notarlo, ya veo. – dijo Tomoe mientras Midoriya se ponía totalmente rojo en la cara. – Tomoe Suzumiya. Chef profesional y casada con la pequeña panda Kaede que está allá.

- ¡Yo también te amo, cariño! – dijo Kaede mientras seguía abrazando al resto del grupo.

- ¡Soy Idzuku Midoriya, quiero decir IzukuMidoriya! ¡Es-es un placer conocerlas a las dos! – dijo Midoriya inclinándose repetidamente.

- Esto no va a ser un problema, ¿verdad?

- ¡No no no no no no! – dijo Midoriya agitando rápidamente los brazos. – ¡N-no es que tenga ningún problema con esas cosas! ¡Es solo que nunca he tenido interacciones con personas gays o alguien que esté en ese espectro anteriormente, así que me tomó por sorpresa! ¡D-de verdad que no tengo ningún problema con eso, se los juro!

- Espera, ¿pero cómo va a ser territorio nuevo si eres amigo de Haru-chan? – preguntó Kaede mientras terminaba de soltar su abrazo masivo. Al oír eso, Midoriya sintió que su corazón estaba listo para saltarle fuera del pecho.

- Sí, me gustan las mujeres. ¿De dónde crees que vino todo eso que hablamos sobre Mirko? – preguntó Haruhi. – Digo, también me gustan los hombres, pero deberías aprender a poner más atención a tus alrededores.

- C-claro. Claro.

- Alguien ciertamente parece aliviado de saber que a Haruhi también le gustan los niños. – murmuró Nodoka en su oído de la nada.

Midoriya de pronto se arrepentía de haber aceptado la propuesta de Sakuta.

- Muy bien, el chico no es homofóbico. Qué sorpresa. Salgamos de esto y vámonos a la playa de una vez. – dijo Sakuta.

- ¡YUPI! – gritó Kaede al unísono con la hermanita de Midoriya. Este último, por su parte, estuvo más que feliz de que ese tema se desviara bien lejos de él.


- Escucha, Midoriya, solo porque estamos en la playa no significa que podamos holgazanear con nuestro entrenamiento. En el segundo que un héroe empieza a holgazanear, su cuerpo se convierte en puré y todo su duro trabajo se vuelve insignificante. Estamos con nuestras familias y la playa no nos da tan buen ambiente como el que estamos acostumbrados, así que tendremos que hacer algunos ajustes, ¡pero no esperes que salgamos del día de hoy sin sudar ni una gota!

Midoriya tenía los ojos fijos en Haruhi y asimiló cada palabra que le dijo con un enfoque digno de una mira láser, más de lo usual. Tal vez fuera porque todavía estaba tratando de compensar por la ligera metida de pata que tuvo antes, o tal vez porque estaba tratando de averiguar cómo debería reaccionar al traje de baño de dos piezas color naranja que ahora llevaba puesto. Fuera lo que fuera, su atención estaba enfocada en ella, aunque si tuviera que elegir, preferiría que fuese por lo primero.

- Hoy te pusiste un trajecito muy atrevido. – dijo Nodoka llevando un traje de baño blanco y negro con encajes que exponía más o menos la misma cantidad de piel. Midoriya esperaba que pudiera escuchar su propia hipocresía. – ¿Qué le pasó al de una pieza que siempre llevas?

- No sé de qué estás hablando. Este traje de baño ha circulado por mi guardarropa por años; en este punto, es como si fuese un viejo amigo para mí…

- ¡Haruhi, hay un trozo de papel pegado en tu trasero! – Antes que nadie pudiera decir nada, la hermanita de Midoriya le arrancó una etiqueta de precio al traje de baño de Haruhi, y la levantó para que todos la vieran.

- Espera, ¿eso fue lo que compraste en esa tienda en el centro comercial ayer? ¿Por qué compraste un traje de baño nuevo tan de repente, y por qué me gritaste cuando intenté preguntarte lo que habías comprado? – preguntó Midoriya. Haruhi le arrancó la etiqueta de las manos a su hermanita y la rompió en pedacitos.

- ¡Eso no te importa, y ahora deja de ser estúpido, estúpido! – dijo Haruhi.

- "Con esa lógica no puedo discutir, supongo." – pensó Midoriya.

- No te preocupes, Izuku, probablemente todavía eres muy joven para preocuparte por ese tipo de cosas, de todos modos. – le dijo Inko acercándose a los niños por detrás.

- "Te tomaré la palabra con eso."

- Hey, hoy se ve muy bien, señora Midoriya. ¿Ha estado entrenando? – preguntó Haruhi.

- Oh no, es solo que no he tenido ganas de comer raciones tan grandes como antes, al menos últimamente. Aunque gracias por notarlo. – dijo Inko sonrojándose. Midoriya no había pensado en ello hasta entonces, pero su madre había estado comiendo menos últimamente. Su hermana estaba feliz por tener más comida para la cena y no había pensado en eso más allá de eso, pero sí tuvo que preguntarse qué le habría traído ese cambio en la dieta.

- ¡Perdón por dejarlos esperando! – Midoriya volteó la cabeza y vio a los adultos de la familia Suzumiya acercándose hacia el grupo. Justo como Midoriya había predicho, las ya de por sí hermosas Mai, Kaede y Tomoe tenían su atractivo todavía más resaltado por los trajes de baño multicolores que llevaban, los cuales realzaban lo adultas que todas eran; era la cereza sobre el pastel, a falta de una mejor comparación. Sabía que quedarse mirando a cualquiera de ellas le daría a Haruhi suficiente razón para regañarlo (y elegir a Mai probablemente haría que lo asesinaran en el acto) pero sorprendentemente resultó no ser un problema.

La razón fue que la mayor parte de su atención estaba enfocada en la cicatriz de tres rayas que adornaba el pecho de Sakuta. Era una cicatriz con aspecto antiguo que atravesaba la mayor parte de su pecho diagonalmente, colocada de una manera que parecía haber sido hecha por un animal muy grande. Nunca había visto nada igual, y siendo ese el caso, no sabía cómo reaccionar al respecto.

- Tienes curiosidad, ¿verdad? – preguntó Sakuta.

- ¡N-No! Quiero decir, tal vez un poco. – dijo Midoriya con algo de duda.

- Apuesto a que te mueres por saberlo justo ahora. – Midoriya asintió con algo de titubeo. – Bueno, no puedo contarte. La talla de sostén de Mai-san es conocimiento al que solamente ella y yo tenemos acceso.

- ¿Qué?

- Sin embargo, ya que estás llegando a la flor de tu juventud, puedo decirte que es más grande de lo que podrías pensar, aunque ya se ve bastante grande a simple vista. – Sin un ápice de duda, Mai le dio un pisotón en el pie a Sakuta. – Sabes, usualmente eres mejor para hacer que duela.

- Me estoy conteniendo por los niños. – dijo Mai.

- ¿Qué dices si los dejamos atrás y nos vamos con todo?

- No te preocupes; me aseguraré de que tengamos tiempo de sobra para eso y más.

- Ustedes dos son asquerosos. Dejen eso ya. – dijo Tomoe.

- En serio, Sakuta; ¡es mi hermana, por el amor de Dios! – dijo Nodoka.

- Hey, ella es tan mala como yo. – dijo Sakuta.

- Quizás no igual de mala, pero sí puedo serlo bastante, diría yo. – dijo Mai.

- Tomo-chan, ¿yo también debería ser mala? – preguntó Kaede. La cara de Tomoe se puso tan roja como podía serlo con su complexión. Midoriya se arrepentía todavía más de haber aceptado la propuesta de Sakuta.

- Muy bien, basta de todo esto. Ven, vamos a hacer algo. – dijo Haruhi jalando a Midoriya por el brazo mientras los adultos continuaban de esa manera. – Tienes suerte de que tu papá siempre esté fuera del país. Así cuando llegas a casa nunca tienes que ver a nadie contagiándose de esa enfermedad.

- ¿Qué enfermedad? – preguntó Midoriya, finalmente sin sentirse avergonzado para hablar.

- El amor, obviamente. La emoción que la gente llama "amor" no es nada sino un deseo carnal remanente de nuestros ancestros simios. Al final no logra nada en el panorama general de las cosas, y aun así no es algo que podamos suprimir del todo. Lo menos que una persona puede hacer es limitarse a salir con alguien y la ocasional intimidad, pero mis padres y mis tías siempre andan en ello, como si no se dieran cuenta de lo estúpidos que son. Es asqueroso, ¿sabes?

- ¿E-en serio? – Midoriya volvió a ver a los adultos. Vio como Sakuta y Mai intercambiaban insultos con sonrisas en sus rostros; vio a Kaede aferrándose al brazo de Tomoe mientras Tomoe intentaba contenerse. Luego desvió la mirada y miró a Haruhi por un segundo antes de redirigir sus ojos hacia la arena bajo sus pies. – No sé si yo llegaría tan lejos, siendo honesto. No creo saber mucho sobre el amor, pero tampoco creo que sea tan malo para la persona correcta, ¿no crees? – De nuevo, Midoriya hizo lo que pudo para no mirar a Haruhi.

- Típica respuesta de una típica persona. Está bien, supongo. Solo he conocido a una persona que entiende completamente de lo que hablo, y por mucho que me agrades, tú y ella están en ligas completamente diferentes.

- Bueno, eso me hace sentir mejor.

- Me alegra escuchar eso. – dijo Haruhi con una sonrisa.

Midoriya de pronto se arrepentía menos de haber aceptado la propuesta de Sakuta.


Tal como Midoriya lo temía, Haruhi mantuvo su palabra sobre ponerlos a entrenar mientras estuvieran en la playa. Haruhi los puso a ambos, entre otras cosas, a hacer flexiones junto a la orilla mientras las olas los golpeaban, contener la respiración bajo el agua todo el tiempo posible, y hacer que los enterraran bajo enormes cantidades de arena para que pudieran salir de ella a la fuerza. Ciertamente era agotador, pero no tanto como la rutina usual, especialmente ya que Haruhi los dejaba tomarse tiempo para divertirse como construyendo castillos de arena con la hermanita de Midoriya, comiendo perros calientes, y buscando criaturas marinas en el fondo del océano (esa última no era tan divertida, y lo único que encontraron fue pepinos de mar que le arrojaron a Nodoka). Una mezcla de diversión y fastidio; eso era exactamente lo que Midoriya esperaba de un viaje a la playa con Haruhi.

Al correr de la tarde, Sakuta llamó a los niños para que dejaran de divertirse solos y los convenció de participar en un partido de voleibol de playa. Inko dijo que no tenía confianza en sus propias capacidades atléticas, así que decidió ser el árbitro, permitiendo que los equipos de niños y adultos quedaran equilibrados.

- ¡Vamos! – dijo Kaede. Arrojó el balón al aire para el primer saque, y este voló hacia el otro lado de la red como un cohete. Midoriya inmediatamente comenzó a pensar en la posibilidad de que el Quirk de Kaede le diera la fuerza proporcional de un panda, y al distraerse con eso, no hizo nada cuando Haruhi le dijo que fuera por el balón.

- ¡Ya lo tengo, ya lo tengo! – gritó su hermanita. Sin embargo, resultó que su interpretación de "lo tengo" involucraba simplemente quedarse parada mientras el balón le pegaba en la cara. – ¡Yupi!

- ¡Midoriya, pon bajo control a tu hermanita masoquista! – protestó Nodoka.

- No uses palabras como esa cuando ella esté escuchando. – dijo Midoriya.

- ¡Los dos mantengan los ojos en el balón! – gritó Haruhi. Sin darse cuenta, Kaede había ejecutado un saque de alto poder, aunque Midoriya recuperó la concentración justo a tiempo para hacer una recepción exitosa.

- Nice receive! – dijo Haruhi con un mal acento inglés. Golpeó el balón sobre la red apenas estuvo al alcance, pero Sakuta rápidamente se los envió de vuelta. Nodoka lo recibió, y el balón salió bombeado al aire para ser interceptado por Haruhi, que se lo pasó a Midoriya. Midoriya saltó para golpear el balón y anotar un punto para su equipo, pero al hacerlo, Mai, Kaede y Tomoe saltaron simultáneamente para bloquear el ataque.

- "¡Hay muchas pelotas de playa!" – Midoriya cometió el error de darles a las tres una mirada fugaz y se distrajo demasiado para golpear bien el balón, lo que resultó en que este rebotó en las manos de ellas y cayera en la arena. Midoriya cayó con todavía menos gracia.

- ¡Oh Dios mío! – dijo Nodoka con una mano contra su cara. Antes que Midoriya pudiera levantarse, Haruhi corrió hacia él y empezó a patearlo en la espalda.

- ¡Pon la cabeza en el juego, Midoriya! ¡Te estoy haciendo un favor al no matarte por algo que realmente hace que merezcas morir, pero al menos puedes tratar de no verte como un idiota aquí afuera! – dijo Haruhi, con cada aliento puntualizado por una patada en la espina.

- ¿Cómo se siente que te dé una paliza tu viejo? Apuesto a que te pica por dentro. – dijo Sakuta.

- ¿Planeas tratar de ganar hoy? – preguntó Tomoe.

- ¿Qué estás haciendo? Es mi hija a quien le estás hablando. – Para cuando Midoriya sacó la cabeza de la arena, lo primero que atrajo su atención fue ver a Tomoe fulminando a Sakuta con la mirada.

- ¡Aquí viene! – dijo Kaede mientras lanzaba otro saque, esta vez dirigiéndolo hacia la hermanita menor de Midoriya. Esta vez, el balón la golpeó en la cabeza en un ángulo que la mandó a volar por los aires. Las mujeres en el equipo de los adultos se veían listas para bloquear, pero Midoriya no podía permitirse distraerse de nuevo, así que puso toda la fuerza que tenía en sus piernas y saltó tan alto y tan rápido como pudo para interceptar el balón a segundos antes que las mujeres pudieran establecer su defensa. Golpeó tan fuerte como pudo, y al final, este pasó volando por encima de sus cabezas y aterrizó en el suelo con lo que Midoriya interpretó como un golpe seco de triunfo.

- ¡Sí! ¡Así está mejor! – En el segundo que Midoriya tocó el suelo, Haruhi corrió hacia él y chocó la mano con una sonrisa en su rostro. Para su sorpresa, sin embargo, ella era la única que estaba sonriendo, mientras que todos los demás parecían confundidos en distintos niveles.

- ¿I-Izuku? ¿S-siempre pudiste hacer eso? – preguntó Inko.

- Um, ¿probablemente no? – preguntó Midoriya.

- ¿Qué se creen, que están en Karasuno o algo así? – preguntó Sakuta.

- Solo dices eso porque te molesta que nos hayan anotado un punto. – dijo Mai.

- ¡Tú díselos, hermana! – dijo Nodoka. – Pero en serio, ¿qué diablos fue eso?

- ¡El primer paso en el largo camino de nosotros hacia la gloria, eso es lo que eso fue, diablos! – dijo Haruhi. De inmediato recogió el balón, corrió hacia la parte trasera de la cancha, y golpeó la pelota con suficiente fuerza para inmediatamente anotarles otro punto. – ¡Sí! ¡Ahora lo tenemos!

El equipo de los niños terminó perdiendo por diez puntos de diferencia.


Eventualmente, el día se convirtió en noche, y el grupo se movió para terminar el día sentados alrededor de una fogata. Todos se pusieron a simplemente hacer una recapitulación naturalista de lo que acababan de terminar, salvo por Nodoka quien, en algún momento, se había quedado dormida contra el hombro de Mai. Midoriya sentía vergüenza cada vez que alguien sacaba a colación el partido de voleibol, pero se las arregló para aguantar. El día terminó bastante bien, y no podía recordar por qué había sentido tanta aprehensión anteriormente.

- Muy bien, ¿quién aquí quiere conocer la historia sobre mi cicatriz? – La pregunta de Sakuta hizo que Midoriya recordara la fuente de esos sentimientos.

- B-bueno, tal vez. Es que pensé que sería extraño preguntarle directamente, Sakuta-san. – dijo Inko.

- Lo que dijo mi mamá. – dijo Midoriya.

- Sí, eso es exactamente lo que quería escuchar. – dijo Sakuta. – Lo habría traído a colación de una vez, pero es que… bueno, no es que sea un tema muy pesado en este momento, aunque habría hecho que las cosas fueran un poco raras, así que decidí ignorar el elefante en la habitación dirigiendo la atención hacia algo con mayor atractivo universal.

- ¿El cuerpo de Mai-san? Sí, creo que eso lo entiendo. – dijo Kaede. Con la cara enfurruñada, Tomoe se agarró de uno de los brazos de Kaede.

- Sakuta, creo que deberías empezar con esto antes de que pierda la poca gracia que le queda. – dijo Mai.

- Claro, claro. – dijo Sakuta. – ¿La cicatriz en mi pecho? Bueno, creo que podríamos decir que es una de mis marcas como un héroe. – Midoriya, sin entender la declaración, miró a Haruhi en busca de guía, pero ella solo miraba a su papá con la cara llena de ansiedad. Midoriya se quedó con su propia confusión, y a raíz de eso, llegó a una conclusión que le hizo sentirse muy estúpido.

- ¡O-Oh Dios mío! ¡Es usted! ¡S-sabía que lo reconocía de alguna parte, y es porque usted es usted! ¡El Héroe Juvenil, Buta Yarou!

- ¡Eternamente joven y siempre adolescente, el Buta Yarou está aquí para salvar el día! – dijo Kaede posando como si fuera una Super Sentai. – Esa era la frase favorita de mi hermano en ese entonces.

- Debería quedarse en el pasado, en serio. – dijo Haruhi.

- Hey, esa clase de cosas eran geniales en ese entonces, y tu viejo era tan genial como el que más. – dijo Sakuta.

- No puedes haber sido tan genial si Midoriya no te reconoció.

- ¡Eso es solo porque se retiró antes de que yo naciera, pero todavía sé mucho sobre él! – dijo Midoriya. – ¡Quiero decir, resolvió más de cien crímenes en apenas su primer año de servicio, y se las arregló para ir en solitario apenas a la edad de veinte años; la edad más joven que cualquiera lo haya hecho, incluso más joven que All Might! ¡Oh, oh! ¡¿Se acuerda de la vez que se enfrentó usted solo contra la Comunidad de Rechazo Curioso el tiempo suficiente para que la policía llegara a ofrecerle apoyo?!

- Estuve allí, así que claro. – dijo Sakuta.

- ¡Fue asombroso! ¡Muchos de ellos lograron escaparse, pero aun así usted logró poner a muchos de los miembros de más alto rango tras las rejas! También estuvo la vez que usted… espere, ya nos desviamos del tema. Íbamos a hablar sobre su cicatriz, y… espere, Sakuta-san, ¿por eso fue que se retiró? Ya sé dónde se hizo eso, y no debería haber amenazado su vida, ¿verdad?

- Comencemos con algo de historia. Fue unos años después de que Mai-san y yo nos casáramos, y por primera vez ya estábamos considerando seriamente iniciar una familia. – Midoriya alcanzó a ver a Haruhi pateando algo de arena. – Los dos estábamos haciendo trabajo que nos mantenía fuera de la casa la mayor parte del día, y sabíamos que no sería bueno para un niño, así que uno de nosotros tenía que dejar de trabajar para ocuparse de las cosas durante el día. El problema era que yo estaba subiendo alto en los rankings at the time, y la carrera de actuación de Mai-san empezaba a despegar, y ninguno de nosotros podía hacer un buen caso de por qué el otro debería ser el que dejara de trabajar. Estábamos en un punto muerto, pero entonces el universo – Sakuta señaló su cicatriz con el pulgar – tomó la decisión por nosotros.

- Esa pelea de hace doce años contra el Ladrón Inigualable, Oji Harima.

- Así es- El bastardo me dio una buena con unos movimientos muy locos que nunca había visto antes y me mandó directo al hospital, y esta cicatriz fue el único regalo que me dejó. Como dijiste, la herida no amenazaba mi vida, pero por primera vez en mi vida, comencé a darme cuenta de lo peligroso que era ser un héroe profesional. Mucha gente lo ve como algo que haces simplemente para pasarla bien, pero si haces un solo movimiento errado, terminas más muerto que un clavo en la puerta.

- Esto va directo hacia donde creo que va, 'verdad? – preguntó Haruhi.

- Admitiéndolo, tu padre y yo no le dimos mucha importancia a lo que estaban haciendo tú e Izuku, pero cuando vimos la manera en que caminabas tan casualmente con las manos (y además está lo que hicieron en el partido de voleibol) nos quedó claro que ambos están poniendo demasiado esfuerzo en esto como para solo estar jugando. – dijo Mai.

- ¿Entonces para eso querían que yo también viniera? ¿Para contarme la historia y ver cómo íbamos a reaccionar? – preguntó Midoriya. – Supongo que eso tiene sentido. Suzumiya-san y yo vamos muy en serio con esto, pero eso no cambia el hecho de que podemos salir lastimados si seguimos con esto. Quiero decir, Sakuta-san, usted tiene un Quirk y aun así salió gravemente lastimado, pero una persona sin Quirk probablemente saldría de esa misma situación con heridas todavía peores, si es que lograsen salir de ella.

- ¡Deku-kun, no digas eso! – le dijo su hermanita. – ¡No importa si no tienes Quirk! ¡Tú y Haruhi solo necesitan ser los mejores héroes en el mundo para compensarlo, y no hay forma de que no puedan hacer eso!

- Gracias, pero…

- Escucha a tu hermana, Izuku. – dijo Inko. – Yo pasé demasiados años sin apoyarte en tu sueño, pero ahora que estoy recuperando el tiempo perdido, quiero dejarte claro que no puedes dudar solo por un montón de cosas que podrían haber sido. Esto es lo que quieres hacer, así que tienes que dar todo tu esfuerzo.

- Eso me alegra escucharlo, pero…

- ¡Pero nada! – dijo Haruhi, pisando la playa tan fuerte que despertó a Nodoka. – ¡Mamá, papá, Midoriya y yo no vamos a caer en sus tácticas de asustarnos! ¿Creen que no sabemos que ser héroes es peligroso? ¡Claro que sí; no somos idiotas, ya lo saben! ¡Conocemos los riesgos, pero aun así lo vamos a lograr! ¡Los dos vamos a llegar a la cima del mundo, sin importar el costo! ¡Todo el mundo es un escenario, y nosotros estaremos en el centro! ¡Esto es lo que queremos hacer, y sin importar nada, lo vamos a lograr! ¡Si tienen un problema con eso, llévenselo a alguien que le importe!

Hacia el final de su discursito, Haruhi se puso la mano en la cadera y señaló hacia el cielo estrellado. Con las llamas de la fogata ardiendo con fuerza frente a ella, parecía como si su cuerpo poseyera cierto resplandor. Aunque el momento se vio arruinado cuando Mai se le acercó a Haruhi y le frotó la cabeza con sus orejas, pero el punto seguía en pie.

- Izuku, ¿tú qué piensas? – preguntó Tomoe mientras Haruhi manoteaba para alejar las orejas de su madre.

- Um, bueno, básicamente todo lo que acaban de decir ellas, lo cual yo iba a decir si no me hubieran interrumpido. Bueno, quizás no con tanta fuerza como Suzumiya-san, pero más o menos eso fue todo lo que yo quería decir. – dijo Midoriya.

- En ese caso, hoy fue un rotundo éxito. – dijo Sakuta. – Tenía el presentimiento de que ibas a decir algo así, pero mi conciencia necesitaba oírlo. Algo que un héroe necesita tanto como el poder es la decisión, y diré que ustedes dos tienen de sobra. Mientras mantengan esa mentalidad, no escucharán ninguna queja de parte nuestra.

- Más les vale que no. – dijo Haruhi, todavía tratando de alejar las orejas de su mamá. Midoriya sabía que a Haruhi no le iba a gustar que él se riera de eso, pero no pudo evitarlo. El día había transcurrido demasiado bien para hacer algo más.

Por supuesto, la risa rápidamente llegó a su final cuando miró hacia el agua y vio algo extraño: una chica adolescente vestida con uniforme escolar con los ojos tan negros como la enorme melena de pelo sobre su cabeza. A pesar de lo oscuro de la noche, Midoriya fue capaz de verla perfectamente. De alguna manera, estaba de pie sobre la superficie del agua como si fuera una ninja o figura bíblica, y si Midoriya estaba mirando hacia su derecha, ella lo miraba directo hacia él.

Midoriya parpadeó, y justo antes de que se le ocurriera alertar a Haruhi, la chica había desaparecido sin dejar rastro. Midoriya no creía que fuese algún tipo de alucinación, pero aun así eligió no decir nada al respecto.

No había razón para arruinar un buen día por algo que ni siquiera entendía.


Cuando conocí por primera vez a Sakuta-san y Tadamichi-san, creí que solo eran un par de adultos normales con un lado algo pervertido, pero en realidad han tenido que lidiar con cosas bastante pesadas. Supongo que realmente nunca conoces a una persona hasta que alguien pone el esfuerzo en ello. De cualquier manera, me alegra que me hayan contado de esa parte de sus vidas. No solo porque es genial saber que Sakuta-san solía ser un héroe (aunque eso es asombroso), sino porque me ayuda a construir la idea de que Haruhi y yo no estamos haciéndolo solo, que los dos tenemos a personas apoyándonos en nuestra esquina. Vamos a necesitar toda la ayuda que podamos conseguir, y es bueno que nuestros padres sean parte de eso.

Aunque todavía me gustaría saber quién era esa chica que vi.

Esta historia continuará…


Notas del traductor:

Estamos de vuelta con esta otra traducción, aunque veo que la recepción sigue siendo muy apagada. Bueno, cuando menos un par de comentarios dan a entender que hay quienes la están leyendo.

En fin, siendo yo un fan de los episodios playeros en cualquier serie (¿para qué hacerme el mojigato?) debo decir que este me gustó bastante. Un poco más de conocer a esa excéntrica pero simpática familia de Haruhi. Por cierto, quienes no lo hayan captado, los padres y las tías de Haruhi son referencias a los personajes de Seishun Buta Yarou (nombre completo Seishun Buta Yarou wa Bunny Girl Senpai no Yume wo Minai). Tendré que ver esa serie alguna vez para conocer mejor a esos personajes y tal vez con eso entender mejor las referencias.

En fin, no hay más que decir. Gracias por los reviews a raku scarlet y Amo del vacio. Sin más qué decirles el usual, ¡superen los límites, PLUS ULTRA!