Editado: 23 de abril de 2016


Piezas por unir
Por: LP Luna Phantom


Capítulo 3: Todo el olvido está lleno de ironía

viernes, 21 de junio de 2002, 3:16 am

"¡Házselo a Julia! ¡Házselo a Julia!
¡A mí, no! ¡A Julia!"
(George Orwell, 1984)

Querido Arnold,

Es la tercera vez que empiezo esta carta y no pienso hacerlo de nuevo. Ni siquiera sé si seré capaz de dártela. Más me vale o todo el tormento de esta noche habrá sido en vano.

Bien, Arnold, te preguntarás quién es Julia. Pero déjame preguntarte, antes de decírtelo: ¿sabías que odio las ratas? Las odio. Y tú eres el idiota que quiere arrojármelas. Y yo, sí, yo, soy Julia.

Vas a irte. ¿Sabes lo mucho que eso me duele? No, no lo sabes. Quizá tú puedas extrañarme a mí, pero por nada en el mundo ese sentimiento se parecerá al dolor con que vas a dejarme. ¿Cómo podré volver a respirar cuando el aire que respiro ya no esté a mi alrededor? ¿Cómo seré capaz de hacer latir a mi corazón cuando lo hayas arrancado de mi pecho? ¿Tienes alguna idea de lo mucho, MUCHO, que te amo?

Hace doce años te conocí. Y hace doce años que te amo. Y las ratas a las que me arrojarás comerán mi carne y roerán mis huesos, pero más allá de mis huesos y mi carne y mi corazón arrancado, más allá de mi cuerpo está mi amor por ti. Tal vez no lo entiendas porque siempre has sido la clase de chico que se deja llevar por sus sensaciones y se enamora de las chicas que se ven bien, huelen bien o tienen linda voz; pero el amor, Arnold, va más allá del cuerpo, más allá de lo terrenal y mundano: el amor, mi amor, está en un plano totalmente diferente al que ni tú tienes acceso. ¡Pobres y estúpidas ratas, nada podrán contra eso!

Las ratas, Arnold, son los kilómetros que pondrás entre nosotros. Las ratas, Arnold, son también los días que contaré para verte de nuevo. (Y si te perdiste en la referencia literaria, te aconsejaría que tomaras de tu biblioteca 1984 de Orwell y ponerte a leer. ¿Sabías que es uno de mis libros favoritos?)

¿Que te olvide? ¿Que sólo porque tú me lo pides sea capaz de olvidar el más grande y puro amor que jamás niña alguna haya sentido? Lo siento, pero esta vez te pasas de ingenuo.

¿Te habías dado cuenta de lo irónica que es la palabra "olvido"? Porque saber que olvidaste algo presupone recordar ese algo y saber que ya no lo recuerdas. ¿Ves? ¿Acaso eso te suena lógico?

El olvido es una cosa bastante incompleta, diría yo, porque para olvidar algo no hay que recordar nada, ese algo debe desaparecer totalmente.

Y tú no vas a desaparecer. Sí, no estarás aquí, estarás a cientos de kilómetros, pero no vas a desaparecer. Además, tu estúpida cabeza de balón se me aparecerá por todos lados, como de costumbre. ¿Cómo se supone que escape de eso?

Arnold, quieres que te olvide y puedo aparentar que lo hago, pero jamás podrá un "por favor" tuyo (ni aun siendo tuyo) hacer que se diluya mi amor por ti en la tormenta de días y distancia que nos separarán. En tres horas estarás tomando un avión que te llevará lejos de mí y yo me quedaré aquí para olvidarte, como me has pedido que haga, pero en ese irónico olvido donde me dices:

Tanto te amo
que prefiero me entregues al olvido
a que sufras dolor por recordarme.

Yo te diré:

El corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Está bien, sé que ninguno de los dos tendremos una batalla con versos de poemas, pero no puedo ponerlo de otra manera.

La idea de que mañana ya no estés aquí es demencial. No volver a ver tus ojos verdes, no mirar más tu cabellera rubia, no adorar la estupidez de tu hermosa y perfecta cabeza de balón…

No te olvidaré, Arnold. No te dejaré de amar. Recuérdalo mientras estés allá.

Hasta luego. Hasta pronto. Hasta siempre, mi dulce y querido Arnold. Hasta que compartas los recuerdos que todo el tiempo me persiguen. Hasta el fin de la pretensión del olvido. Hasta entonces.

Tu siempre devota Helga…

que te ama.

PD. Alguna vez entreví esta situación cuando estábamos en la primaria. Tal vez, si vuelves, te lo pueda contar.


¡Hola!

No quería tardarme tanto con este capítulo, la carta de Helga a Arnold cuando se va… ¿se va? Me disculpo muchísimo por la tardanza. Al menos espero que les haya gustado. Si tienen alguna pregunta pueden decírmela con toda confianza. O queja. O sugerencia.

Sobre mi epígrafe, ¿compliqué mucho eso de las ratas?

*La referencia "cuando estábamos en la primaria" es un poema que, para mi fic, Helga escribió y que subiré en el siguiente episodio. Y como será sólo un poema, un episodio muy corto, lo subiré justo ahora.

¡Aquí vamos!


Editado el 23 de abril de 2016:

¡Sí, aquí vamos! El poema sigue ahora, pero antes las aclaraciones: a este capítulo le cambié el título, ahora hace referencia a un fanfic muy bueno de Ranma ½, titulado "Todo el olvido está lleno de memoria", también le cambié la fecha y algunas oraciones.