Capitulo Dos: La decisión de Atena
Y las grandes puertas del salón abriéronse dando paso a Atena, quien pudo ver como estaba estructurado el salón.
Era un enorme salón tan grande como el santuario entero, al frente se encontraban once sillas dispuestas una alado de la otra y una mas grande en el centro, todas revestidas de terciopelo rojo vino, decorado con oro, lapislázuli, jade, zafiros, entre otras piedras preciosas. En el centro se encontraba Zeus, de aspecto imponente y mirada seria, aparentaba un hombre de 30 años, pero la presencia que emanaba de el hablaba de miles de años de experiencia. A cada lado de el se encontraban 6 sillas con los principales dioses del Olimpo, todos vestidos con clásicas prendas griegas.
A la derecha de Zeus la primera silla estaba vacía, pertenecía a Poseidón, en la siguiente se encontraba Hera, de semblante respetable y bella, tenia una mirada estricta; luego seguía Ares, un hombre fornido que mostraba interés, continuaba Dionisio, el conocido dios del vino, que miles de años antes le había sido cedido el puesto por Hestia. Luego venía Hefesto, su apariencia era tosca y fuerte, al final se estaba Démeter, diosa de la agricultura.
Hacia el lado izquierdo de Zeus, estaba otra silla sin dueño, aunque ésta pertenecía a Hades, le seguía Afrodita, la más bella entre todas las diosas, continuaba una silla vacía, esta lugar le pertenecía a Atena, seguidamente estaba Apolo, un joven hombre bello pero denotaba preocupación, luego su hermana gemela Artemisa quien mostraba un semblante independiente, por ultimo Hermes quien mostraba una leve sonrisa traviesa.
A cada lado del salón se reunían todos los demás dioses, aunque menores en importancia también fueron convocados a la reunión, por lo que Atena entendió que ese día se discutiría algo muy importante.
Atena camino al medio de la sala, dejo las ánforas en el suelo e inclino el cuerpo para saludar a los dioses, pero Zeus no actuó como ella esperaba, pues se levantó y dijo con seriedad:
Zeus: ¿Qué es esto Atena? ¿Acaso es un afrenta? Libera inmediatamente a mis hermanos – notó la sorpresa de Saori, estaba algo dudosa, así que finalizo diciendo – Es una orden.
Atena estaba sorprendida no esperaba esa reacción, pero se encontraba en una mala posición, debía obedecerlo sin rechistar, al menos frente a los demás dioses, un paso en falso y todos lo entenderían como una afrenta directa hacia Zeus. Lo pensó muy rápido y decidió obedecer.
Inmediatamente los cuatro dioses salieron de las urnas y al verse en el salón del Olimpo sin decir palabra alguna se dirigieron a su respectivos puestos, realmente no necesitaban explicación entendían que la situación era relevante y sobretodo no podrían a discutir en ese lugar, a diferencia de Atena tenían modales. / Uy Atena estas quedando mal parada -.-"/
Luego Zeus mas calmado que hace unos segundos dijo: Ven Atena, siéntate.
Así lo hizo Atena, pues la corte estaba por empezar.
Zeus se levanto y dijo con voz alta pero respetuosa: Hoy queridos hermanos y hermanas, tengo un anuncio de suma importancia que darles, mi hijo, Apolo, quien posee el don de la adivinación a notado algo preocupante en el futuro, una guerra se avecina – todos en el salón se sorprendieron, aún mas Atena – una guerra tan grande e importante como nuestra luchas contra los Titanes y los Gigantes, tendremos un enemigo en común y tendremos que unirnos para combatirlo, no conocemos nada acerca de ellos por lo que debemos prepararnos y luchar nuevamente como una sola entidad para reafirmar nuestra hegemonía. !Todos por el Olimpo!
Y los dioses gritaron al unisono – ¡Todos por el Olimpo! Luego de unos segundos Zeus golpeo el suelo con su cetro en señal de que guardaran silencio.
Zeus: Ahora Apolo les explicará con mas detalle lo que vió en sus profecías – dijo mientras se sentaba.
Apolo tomó la palabra y se levantó del asiento.
Apolo: Hace cuatro días mientras estudiaba las estrellas, pude notar que la luz que emanaban las galaxias mas lejanas del Este se apagaban intempestivamente dejando un rastro de oscuridad absoluta que se dirige hacia nosotros. Los únicos capaces de logran tal hazaña solo somos los dioses.
En la Sala, Imnuta minutos antes, se empezaba a sentir murmullo departe de los presentes.
Apolo: Calma! No los estoy acusando. Tampoco se trata de los dioses primigenios, es algo mas, sospecho que se trata de dioses mas antiguos que el mismo Caos. Su existencia se encontraba "inerte" hasta hace muy poco. Probablemente con el correr de los milenios han logrado despertar y reunir energía suficiente para dirigirse hacia nosotros. Por la forma en que avanzan y la cantidad de galaxias que destruyen intuyo que son un ejercito grande y poderoso e intentarán instaurar aquí su hegemonía.
Calculo que tardarán 16 años en llegar.
Mi consejo es que preparemos un plan de ataque y fortalezcamos nuestros ejércitos. - Finalizó
Hades y Poseidón escuchaban atentamente toda la información, ciertamente el asunto pintaba mal para todos, pues no sabían a que se enfrentaban. Athena quien también prestaba atención elucubraba como podría ésto afectar a los humanos.
Zeus: Ya han oído a mi hijo, es momento de preparar nuestras armas, y nuestra milicia. No podemos perder esta guerra, por nuestra supremacía y nuestro orgullo ¡Viva el Olimpo!
Al unísono todos: ¡Viva!
Zeus: Nos veremos en 15 años y TODOS deben estar listos. Declaro el fin de esta Sesión.
Uno a uno los dioses salían del salón con una sola cosa en mente, la próxima gran guerra.
Zeus miró a sus hermanos, Hades y Poseidón, y a Atena haciéndoles una leve señal para que lo siguieran, debía aclarar las rencillas entre ellos de una vez.
Zeus entró en una pequeña sala lejos de los demás dioses y con el Hades, Poseidón y Atena,
Zeus: Ya conocen las razón por la cual los he traído aquí – dijo- deberán dejar a un lado sus problemas personales, no pueden estar discutiendo en medio de lo que se avecina.
Hades: tomando la palabra – Entiendo tus palabras hermano, pero es tu hija, Atena, quien nos ha puesto en esta posición, poniéndose de parte de los humanos y avergonzando nuestro orgullo sellándonos.
Poseidón: Estoy de acuerdo con Hades, esta niña solo ha causado conflictos entre los dioses.
Zeus: - Dirijiéndose a Atena – ¿Que tienes para decirnos?
Atena: Padre, soy la protectora de los seres humanos, mi misión es cuidarlos y velar por ellos, Hades y Poseidón amenazaron en reiteradas ocasiones a la humanidad y he cumplido con mi deber.
Zeus: Ciertamente es tu deber, pero no puedes oponerte de esa forma, has actuado mal y me has avergonzado a mi, tu padre, frente a todos los dioses, eres inteligente, existen mejores formas de actuar, pero te has comportado como una pequeña adolescente. Tu comportamiento amerita un castigo. Pero antes. - Dirigiéndose a sus hermanos – Los humanos son inferiores, pero su vida y existencia les pertenecen a todos los dioses, no debieron tratar de eliminarlos sin conciliarlo con todos, en especial conmigo – Seria y amenazantemente dijo – No vuelvan a decidir sobre el futuro de la humanidad sin consultarme. Ahora pueden retirarse.
Poseidón y Hades se fueron por separado. En sus actuales situaciones solo eran como espíritus, Para luchar en la guerra debían renacer en un cuerpo humano.
Cuando Zeus quedo solo con Atena ella dijo:
Atena: ¡Padre! Los humanos son criaturas con sentimientos, no puedes tratarlos como objetos, ellos merecen mas que eso.
Zeus: ¡Silencio! Tus acciones no son aceptables para una diosa, tu comportamiento es desafiante, incluso a mí que soy tu padre, y jefe entre los dioses, intentas convencerme de no ser responsable. Estar tanto tiempo entre los humanos te ha vuelto débil – dijo esto con un aire de decepción – No obstante, los humanos nos serán útiles en la próxima guerra, serán nuestra milicia, y estarán en primera línea.
Atena: Entiendo la importancia en la próxima guerra, pero no enviare a mis santos a luchar para que los asesinen, no conocemos a nuestro enemigo, no tenemos ni una mínima idea de su número y . . .
Zeus: !Ya basta! No me importan los humanos pero entiendo que están cumpliendo con tu obligación, sin embargo que estén en primera linea es una buena estrategia, pero eso ya se verá en su momento, aun faltan dieciseis años, y por lo que sé apenas si tienes algunos santos.
Atena: Pero, padre . . .
Zeus: Si dices querer tanto a los humanos entonces arma tu batallón, entrénalos y selecciona solo los mejores. A nosotros los dioses nos divierten los humanos, no tenemos intención de eliminarlos, pero aquellos que están por venir los eliminaran sin duda, debes elegir, si participar con nosotros los Dioses Olimpicos, tu familia, o luchar sola y perder.
Atena conocía la respuesta, no era una pregunta difícil, pelear sola contra un enemigo numeroso y desconocido era un suicidio, en cambio al luchar mano a mano con los dioses habría esperanza en la victoria, pero tendría que aceptar las vejaciones hacia sus queridos humanos, algo doloroso para ella, las cartas estaban sobre la mesa, y ella decidió que aceptaría el sufrimiento que estaría por venir a cambio de una esperanza para la humanidad.
Atena: Acepto colaborar con uds, incluso si debo sacrificar a mis santos.
Zeus: Buena respuesta, hija, al fin te estas comportando como la diosa que eres. Aún así tienes pendiente un castigo. . .
Fin del capítulo.
