Palabra: dormir.
Emergencia nacional
His crown lid up the way as we moved slowly
Pass the wondering eyes of the ones that were left behind
Though far away, though far away, though far away
We're still the same, we're still the same, we're still the same
King and Lionheart, Of Monsters and Men
Hay un silencio incómodo en el que los tres están parados como saleros en la sala. Eijiro lo rompe porque es muy claro que nadie más va a hacerlo.
—¿Entonces cómo funciona esto?
—¡No sé, ustedes estaban con que les gusto y…! —Katsuki no sabe cómo controlar y expresar ninguna clase de sentimiento. Es bastante obvio, viendo su vida, piensa. Sus acciones hablan mucho más que sus gritos, que casi nunca dicen lo que quiere decir. Y pasan años hasta que habla de lo que siente con alguien—. ¿No sé? Kaminari y tú…
—Podrías empezar por usar mi nombre de pila —sugiere Kaminari.
—Siempre serás Pikachu —responde Katsuki.
—De todos modos, sería todo un detalle oírte decir «Denki».
Katsuki gruñe.
—Como quieras, «Denki».
Su sonrisa lo vale todo. O no. Katsuki no lo sabe, porque siguen parados como saleros en el espacio que hay entre la televisión y el sillón. Nadie sabe que decir. Suena un celular. Es el de Katsuki.
Peor momento en la historia.
Ve la pantalla. Es Todoroki. Mira a los otros dos.
—De verdad tengo que… contestar —dice. Sabe que Todoroki no se rinde y es terco como el que más. Así que se aleja un par de pasos y contesta—. Te dije que dejaras de llamarme cada que quieres…
—Bakugo, ahora no, ¿quieres? —Suena cansado.
—¿Qué chingados quieres?
—Es sobre Hawks.
—Ya te dije que si no quiere contestar…
—No es eso, Bakugo. —Se oye un suspiro del otro lado de la línea—. Tokoyami me llamó. Desde Hokkaido. Al parecer recibió una llamada desde Fu…
—Lleva a punto, maldita sea.
—Hawks está desaparecido. Encontraron muerta a su asistente hace… ¿quince minutos?
Hay silencio porque Katsuki no sabe que decir. Ya le ha pasado suficientes veces ese día.
—¿Y por qué te llamó a ti y no a… —«… mí?». Todoroki ni siquiera trabajaba con la agencia de Hawks.
—Dice que nunca le contestas y que encontró mi teléfono más rápido… —Casi puede ver el rostro de hastío de Todoroki frente a él—. Por lo que sea. Hawks está desaparecido. Dijo que iba a salir rumbo a Fukuoka hoy mismo. Estamos hablando del héroe número dos.
—Carajo. —Otra pausa—. Irás también, ¿verdad?
—Sí, dejaré a alguien a cargo de la agencia.
—Carajo. —Todoroki tiene razón. Están hablando de héroe número dos—. Intentaré contactar a Miruko —le dice— y… tengo que moverme, idiota. Es mi agencia.
—Sí.
—Nos veremos allá supongo.
No tiene ni idea si desde la cocina, hasta donde lo llevó su llamada, Eijiro y Denki escucharon todo. Pero es absurdamente anticlimático que una plática como la que estaban teniendo, ya incómoda de por sí, sea interrumpida por malas noticias. Así es la vida de los héroes, recuerda Katsuki, hay que apechugar.
Vuelve a la sala y hay demasiado silencio.
—Tengo que ir a Fukuoka —suelta. Más vale ser directo. Odia darle vuelta a las malas noticias.
—¿Cuándo? —pregunta Eijiro.
—Probablemente ahora mismo. Ayer. —Se encoge de hombros. Tiene tentación de tallarse los ojos—. No sé.
—¿Pasó algo? —Es el turno de Denki de interrogarlo.
—Hawks está desaparecida. Hay… hay una víctima. Tengo que ir a Fukuoka —repite—. Así que lo siento, creo que esta conversación va a tener que esperar. —Se mete las manos en las bolsas del pantalón.
Por dentro, grita.
Hay otro silencio en el que Denki y Eijiro se miran —ojalá Katsuki pudiera entender su manera de comunicarse— y luego lo miran a él.
—Ni hablar —dice Denki.
—Vamos contigo.
—Creía que tenían trabajos propios y…
—Katsuki —interrumpe Eijiro—, no te vas a salvar de esta conversación. Además, no creo que encuentres boletos de tren para ayer. —Suspira—. Son doce horas de carretera. Denki y yo podemos tomar turnos.
—¿No deberían avisar en sus respectivas agencias?
Denki se encoge de hombros.
—El héroe número dos está desaparecido. Seguro no les importa.
—Emergencia nacional —decide Eijiro.
Así que menos de media hora después están en el carro después de haber empacado unas cuantas cosas —y de que Katsuki le haya llamado a Miruko—; son rápidos porque se han ido acostumbrando con los años a que las emergencias están a la vuelta de la esquina. Denki decide tomar el primer turno al volante porque no tiene sueño y Eijiro acaba en el asiento trasero con Katsuki.
—Parezco su chofer —se queja Denki.
Eijiro le lanza una mirada que Katsuki no entiende y no insiste más.
Poco más de doce horas hasta Fukuoka. Hubiera intentado conseguir boletos de tren su no fuera algo urgente.
—¿Estás bien, Katsuki? —pregunta Eijiro.
—¿Por qué no habría de estarlo?
—Es Hawks —le recuerda—. Es tu agencia… es…
—Ya sé. —Por fin se talla los ojos con cansancio. Está abrumado por todo lo que ha ocurrido en menos de dos horas—. Ya sé.
No dice nada más, no sabe cómo. En realidad está paralizado, como si fuera capaz de sentir algo de miedo en ese momento. Su cerebro está trabajando a otra velocidad completamente. Hay incendios que tienen que ver con Endeavor —y no siguen un patrón para que Katsuki pueda entenderlo— y ahora Hawks está desaparecido. Son la cabeza del ranking. Y entonces recuerda.
—Joder. —Abre los ojos, sorprendido—. Joder. Cuando… cuando… el ataque al hospital. La loca que me rompió todos los dedos. —No todos, pero, detalles—. Quería saber puntos débiles de Hawks. Por eso…
—¿La caída de Endeavor y esto está relacionado? —se interesa Denki.
—Probablemente.
—¿Eso quiere decir que se están tomando el tiempo de qué? ¿Atacar a los más poderosos? —pregunta Kirishima—. Eso quiere decir que… ¿quién está en el tres? ¿Wash?
—No, se retiró hace seis meses —dice Katsuki, que sigue el ranking tan bien como Deku pero jamás va a admitirlo—. Creo que es Mt. Lady. Después del divorció de ese idiota… Woods…, se catapultó para arriba. —Sacude la cabeza—. Es sólo una hipótesis, de todos modos. —Vuelve a tallarse los ojos. Su cerebro va demasiado rápido.
Una mano pasa por su cabello. Juega con algunos mechones.
—Siempre quise hace eso —murmura Eijiro.
—Es, literalmente, el peor momento —le dice Katsuki.
El pelirrojo se encoje de hombros.
—Ahora o nunca.
Katsuki no le pide permiso para recargarse en su hombro. Simplemente lo hace. Eijiro lo deja y le pasa la mano por los hombros.
—Descansa —murmura—. Te despierto cuando paremos a cargar gasolina.
Katsuki asiente. Le cuesta relajarse. Pero los brazos de Eijiro ayudan.
La noche y la carretera se extienden ante ellos. Tienen una plática pendiente y sentimientos inconclusos. Pero son héroes. Se espera de ellos que pongan todo en pausa cuando hay una emergencia.
No pueden hacer nada más.
Así que Katsuki duerme.
Palabras: 1122.
1) La rapidez con la que me salió este capítulo es inaudita. Por fin estoy recuperando el ritmo. Y yo sé que igual ustedes quieren besos y otras cosas, pero… ¿todavía no? O sea, sí, pronto, no se me desesperen, pero tienen una emergencia que atender y esta historia es especialmente sobre todas las formas en la que la vida personal —o falta de— de los héroes se ve afectada por su trabajo y su deber.
2) Además los pedazos sueltos de la trama me van encajando. Esto es más una nota para mí. Uf. Esto de improvisar es preocupante.
3) Soy firm supporter de un divorcio entre Mt. Lady y Kamui Woods que creo recordar (a menos de que recuerde mal) que estaban juntos en el manga.
Andrea Poulain
