Notas:
*Se recomienda leer esta pequeña historia para las seguidoras de la pareja de Candy y Terry, todavía sigo en Lima.
Se recomienda leer el segundo capítulo que es el infierno, ese es el capítulo más largo. Por favor dejen sus comentarios
Capítulo 2
El infierno
Parte 1
Ciudad de Chicago
Albert llega a la casa de su hijo Fernando, pero nadie le ayuda con la maleta, Albert se da cuenta de que sus hijos no lo aman.
Cuando entra a la casa Albert, escucha la conversación de la esposa de su hijo por teléfono.
Alo, hola hermana.
¿Qué me cuentas?
-Te cuento que el papá de Fernando, se quedó sin ningún centavo, está jubilado, lo trajimos con nosotros, no te imaginas ahora más trabajo para mí.
Albert se da cuenta que su esposa María no tenía razón, que él tenía la razón, sus hijos son egoístas no lo quieren.
En ese momento aparece Raúl, el hijo de Fernando, el nieto menor de Albert, era el único niño que le daba alegría.
-Abuelo, bienvenido a casa. Vamos a nuestra pieza-
-¿Nuestra pieza?-
-Claro, nuestro cuarto…
El pequeño Raúl le lleva a su abuelito Albert a su habitación.
Ciudad de Londres.
María llega a la casa de su hijo Neal, pero todas le tratan mal.
-Ya regreso, saludos señora.
-Latía, lleva ese equipaje a la pieza de Payal, ahí dormirá mi nuera.
-No mamá, yo no puedo compartir mi pieza
-Payal, ella es tu abuela ¿Qué pasa?
-Mamá, ya no soy una niña, de niña compartí todo con mi abuela ya tengo 15 años, necesito mi esposa, no estoy para compartir con nadie mi espacio, ya me voy.
-Lo que pasa es que esta edad es difícil, esta muchacha, ni siquiera me dejo entrar a su cuarto
-No te preocupes, yo pedo quedarme en cualquier lugar, solo necesito donde guardar las cosas.
-Lalita, lleva la maleta de mamá a tu cuarto, pon una sábana nueva a la cama.
-¿En mi cuarto?- dijo la empleada molesta.
-Sí, tú puedes dormir en la cocina.
La empleada se molesta y reniega.- ¿Quién se cree que es, con su equipaje en mi cuarto?, si voy a dormir en el suelo mejor me voy de esta casa para siempre.
-Gracias hijo- dijo María.
Cada uno extrañaba a su pareja, la única diferencia es que a pesar de vivir con el recuerdo de sus fotos, es que Albert por lo menos recibía el amor de su nieto, en cambio María, no recibía ni el amor de nadie, dormía prácticamente en el suelo.
Raúl era un niño bueno no se parecía nada a sus padres, él le engría a su abuelo en su cama, con comida, con su computadora a escondías de sus padres, jugaba con el abuelo Albert.
Y le dijo:
-Abuelo, ¿Dónde pongo tus gafas?
-Dámela.
-No estés triste abuelo, aquí en mi cuarto tendrá todas las comunidades
-¿Qué es eso abuelo?, al ver el niño la máquina de escribir.
-Mi máquina de escribir…
-pero abuelo porque traes tu máquina de escribir, si puedes usar mi computadora
-Mira hijo, esta máquina de escribir, me la regalo tu abuela, ella quería que la escriba si alguna vez nos separáramos, pero como nunca nos separamos, nunca la use, pero ahora voy a escribir una carta a tu abuela con esta máquina.
-Abuelo, tu amas mucho a la abuela.
-Sí, yo la amo mucho, pero Ella también me ama
-Abuelo, yo te voy a dar muchísimo amor que no vas a extrañar a la abuela. – dijo el pequeño dándole un beso de amor a su abuelo.
Albert por lo menos recibía el amor de su nieto Raúl.
-Gracias, mi amor, pero aun así puedo pensar en ella- dijo Albert silenciosamente.
La cena estaba servida.
Todos llamaron a la cena, el nieto Raúl le dijo que se sentara a comer en la silla principal con un plato nuevo de vidrio
Pero la nuera le pidió que se cambiara de silla.
Albert pidió perdón y se cambió de silla.
Raúl defendió a su abuelo.
-Mamá, esta silla es para cabeza de la familia y el abuelo es la cabeza de la familia.
-Sí, mi amor, eso es cierto, pero el que se sienta en esa silla es el que trabaja mucho y tu papá trabaja mucho, así que se siente en esa silla
Su hijo Fernando se sentó en la silla principal sin hacerle caso a su papá
-Oye hijo, ¿Cómo has estado en el colegio?
-Bien.
Todos sirvieron los platos y al pobre de Albert le dieron en un plato de madera donde come el perro de Raúl, su nieto se dio cuenta y escondió su comida y cuando todos estaban dormidos se lo dio a su abuelito.
Albert al ver que su nieto le daba amor, le dijo.
-Que sería de mi vida sin ti…
El pequeño Raúl, lloraba junto con su abuelo, pero pensaba hacerle sufrir a su padre cuando es viejo como él lo hace con su abuelo, sin que nadie se dé cuenta, se puso hacer un plato de madera con sus propias manos para dársela a su padre, como él lo hace con su abuelo.
El pobre Albert, se la pasaba sufriendo, pero al menos tenía el apoyo de su nieto.
Albert quería llamar por teléfono, pero sus hijos no lo permitieron, el salió a la calle para llamar por un teléfono público.
-¿Alo?- contesto María.
-Soy yo... he estado esperando tu llamada, llegaron bien a casa, es la primera vez que estoy sin ti, no he podido dormir... Te extraño demasiado ¿Cómo estás?
-Tu y yo separados, ¿Qué nos ha traído la vida?, tenemos malos hijos.
Escúchame una canción…
Tú y yo separados
¿Qué nos ha traído la vida?
Tú y yo separados
Eres lo único que busco cuando abro mis ojos
No puedo encontrar el sueño te extraño demasiado
No puedo encontrar el sueño te extraño demasiado
Sin ti, vivir, no pudo ya más…
Tú y yo separados
¿Qué nos ha traído la vida?.
Ni siquiera por un instante desaparece tu rostro de mi vida.
El día y noche se van…
Pero la soledad permanece conmigo
No puedo pronunciar palabras aunque quisiera.
María entona la canción
En los tiempos cuando estábamos juntos éramos felices
Pero ahora el destino nos ha separado.
Tú y yo separados no podemos vivir, pero debemos conformarnos.
-el tiempo llego para quedarse, parece que la tristeza estuviera en todas partes, mi aliento suspira por ti, hay soledad en mi cuerpo, soledad en mi alma – Albert se despide de su esposa
Ambos sufren por estar separados, pero no podían regresar porque no tenían dinero.
Como siempre Albert trataba de olvidar el desamor de sus hijos con el amor de su nito, todas las mañanas salió a correr porque su nieto iba a la escuela.
Encuentra a un joven simpático llamado Archie, asustado por un perrito.
Y le salva la vida:
Diciendo:
-Los perritos buenos no muerden a la gente, soy amante de los animales, jejejeje – haciéndole cariño al perrito.
-Gracias, por detenerlo Tío Albert, ese perro Mota, hace correr como loco.
-¿Por qué te perseguía?
-Él no me persigue solo me fastidia, el perrito es el hijo de mi esposa Annie, ya que ella no puede tener hijos.
-Yo pensé que quería atacarlo
-No, tío así juaga conmigo, pero tienes que ir a mi cafetín para que pruebes el delicioso café que hace mi esposa.
-Yo estoy acostumbrado a tomar él te que hace mi esposa.
(Londres)
María pensaba en su esposo.
-Hoy es la primera vez que no te hago él te... – dijo llorosa. Perdóname.
(Chicago)
Albert, se sienta a leer el periódico y su nuera le quita.
-Tú tienes el periódico y Fernando lo está buscando, como tú te quedas todo el día, lo podrás leer después.
Albert se pone triste.
(Londres)
Neil se encontraba leyendo el periódico en la sala y le dice a su esposa Susana.
-¿Me vas a dar él te o no?
-Yo sabía que esto iba a ocurrir- dijo Susana molesta.
-¿Qué ocurrió?
-Sabes, con la llegada de tu mamá, la empleada se fue...
-¿Se fue la empleada?- pregunto triste- ¿Qué tiene que ver la empleada con mi mamá?
-Tú no entiendes cuanto hay que mirar a las empleadas, ella se molestó por dormir en la cocina, ahora yo voy hacer la empleada de la casa, tengo que hacer todo solo y encima atender a tu madre.
María escucha todo.
-No te moles Susana, aquí estoy yo, tranquilos estoy acostumbrada a estar ocupada- les dijo trayendo el desayuno.
Neil lo agradece, pero Susana se molesta.
(Chicago)
Una discusión en la casa de Fernando.
-Apúrate, otra vez estoy retrasado por tu culpa, vamos a la oficina.
-¿Qué puedo hacer?, si hay un hombre más en la casa, debo cocinarle a tu papá, plancharle la ropa, encima alistarle al niño, aquí nadie ayuda.
(Londres)
-Adiós mamá, me voy
Pero nadie le hacía caso.
-Adiós, hija, le decía su abuela.
Pero la adolecente no hacía caso, llevaba ropas muy cortas y salía con el enamorado a todas partes, después de sus clases, no había quien la cuide, ni la proteja.
Su abuela era la única que se preocupaba, pero Payal no tomaba importancia las preocupaciones, ni los consejos de su abuela.
-Abuela, cocina lo que quieres- dijo Susana.- Yo iré a comprar unas cosas en la tienda, vuelvo en la tarde.
-Pero, Payal...
-Ella salió, pero volverá en la noche, después de la clase de pintura, chao.
Susana se va de compras con amigas, mientras María se queda haciendo los quehaceres de la casa, pero a la vez preocupada por su nieta porque era alocada.
(Chicago).
Albert para no molestar a sus hijos, se fue a caminar por la calle y se encuentra con Archie.
-Tío... Tío- grito Archie.
-Hola, sobrino- afirmo.
-Hola, tío ven a mi cafetín.
Archie, le lleva a Albert al cafetín de su esposa.
El perrito ladra.
-Annie, ven a vigilar a tu hijo.
-¿Por qué te molesta cuando nuestro hijito ladra?- pregunto Annie bromeando.
-Porque le puede atacar al tío Albert.-
-¡Tío Albert!- exclamo Annie, dándole un fuerte abrazo a Albert.
-¿Cómo estas hija?
-Bien.-
.-Pero siéntate tío, le preparare un rico cafecito y su desayuno.
-Sobrina no tengo plata para pagarle.
-No te preocupes, ¿Cómo lo cobraría a mi Tío lindo?- dijo Annie,
Annie le sirvió un rico desayuno a Albert, Albert disfrutaba el desayuno que había preparado Annie, todos le dieron cariño, por lo menos el buen Albert entendió que tenía el apoyo de otras personas y no necesitaba de sus hijos, ahí comía, pero siempre iba a dormir en la casa de su hijo Neil, aunque su nieto siempre también le daba amor.
-Es muy bueno, muy agradable este lugar- dijo Albert.
-Soy tan feliz, Porque tengo a mi esposa que es mi felicidad completa, mi vida, mi media naranja- dijo Archie contento.
-Quisimos tener hijos, pero no hemos podido tener hijos, pero tenemos a nuestra perrita y sobre todo tenemos muchos hijos,
-Ven – les decía a los hijos de Patty y Stear. Mira te presento a Paty y Stear, sus 2 hermosos hijos Marine y Perry, que son unos chicos encantadores.
-Mucho gusto, sobrinos- dijo Albert.
-Él es buen tío, Albert.
Todos compartieron felicidad.
(Londres)
María estaba sola en la casa, ya había limpiado, cocinado, había hecho todas las cosas de la casa.
En ese momento tocan la puerta.
-Hola hijo.
-Hola mamá, ¿Susana? – Pregunto Neil.
-Salió, ¿Tú no sabes dónde salió?
-No, pero seguro ya volverá.
-Pero hijo es importante que sepas siempre donde está tu esposa, tu hija, tu papá siempre se preocupaba por ustedes cuando salían, en la calle hay mucho peligro.
-No, mamá, esa solo era la naturaleza dominante de papá, ¿Sabes yo confió plenamente en la libertad? , cada ser humano debe tener el derecho de dirigir su propia vida.
-Pero es necesario poner una orden familiar en la vida, ese es tu trabajo, no me parece que Payal teniendo tan solo 15 años este andando de esa forma, con esas ropas cortas, tu papá siempre mantuvo la familia bajo el control, el mantuvo la disciplina y mantuvo la familia unida.
-No se puede aplicar tanta disciplina, comienza a inferir la vida de otros y arruina su libertad.
-Pero todo se hace por el bienestar de todos, es una muestra de amor, Neil.
-Cuando el amor atraviesa a sus límites, se convierte en ahogo.
-Significa ¿Qué nuestro amor por ti, te estaba ahogando?
-Vamos mamá ¿Para qué nos metamos en discusiones?, solo vas a estar de visita algunos meses, así que no debe importarte nada lo que ocurra a nosotros- dijo Neil y se retiró.
María se quedó triste, y se dijo a si misma:
-Yo vine pensando qué esta era mi casa y ahora me doy cuenta que soy solo visita. ¿Pero tú has convertido a tu madre en una visita?.
(Ciudad de Chicago)
Albert, encuentra a su hijo trabajando y él se acerca.
-Hola papá... ¿Qué haces aquí?, no estas dormido.
-Todavía no tengo sueño, Pero ¿Qué estás haciendo a las dos de la mañana?
-Mañana tengo la presentación de un nuevo proyecto en la oficina, así que tengo que terminar este trabajo.
-¿Te ayudo?
Fernando se ríe.
-No te va gustar...
-¿Por qué no?, estuve trabajando en mis últimos 60 años.
-¿Cómo puedes comparar un trabajo en una empresa pequeña, con la sobrecarga de un trabajo multinacional?, en los días en que trabajaste no había tanta competencia, ni prisión, pero nosotros tenemos que trasnochar para sobrevivir.
-¿Qué estás pensando? ¿Qué la vida fue fácil para nosotros?, ¿Qué n vivimos bajo prisión?, claro que sí, pero a pasar de esta prisión, siempre decidimos lo mejor para nosotros, trabajamos muy fuerte para vivir y ganar honor, para levantar 4 hijos que llevaba su frente en alto.
-Sí, papá, pero también debes admitir que tus hijos tuvieron la habilidad, el talento y la destreza, con sus cualidades laboraron sus propios caminos, alcanzaron sus objetivos, y consiguieron sus propias cosas y eso no es todo con nuestro presente, estamos asegurando nuestro futuro, así que no tengamos que depender de nadie cuando estemos ancianos.
Albert mira decepcionado de su hijo Neil.
-¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?, vamos papá, tienes que aceptar que esto fue logrado con nuestro esfuerzo, ¿De todas maneras que hiciste para hacer lo que hemos logrado?
-Neil, ven a dormir- dijo su esposa.
Fernando se despide de su padre, diciendo que descanses y se fue a dormir, dejando a su padre llorando.
Albert quedo pensando en las palabras de Fernando.
hijos tuvieron la habilidad, el talento y la destreza, con sus cualidades laboraron sus propios caminos, alcanzaron sus objetivos, y consiguieron sus propias cosas y eso no es todo con nuestro presente, estamos asegurando nuestro futuro, así que no tengamos que depender de nadie cuando estemos ancianos, , ¿De todas maneras que hiciste para hacer lo que hemos logrado?
Albert se ´pregunta:
-Es cierto ¿Qué hicimos por mis hijos?, cuando estuvimos dando buen alimento a nuestros hijos, a pesar de irnos a dormir con hambre ¿Entonces que hicimos por ellos?, cuando estuvimos resignando cada uno de nuestros deseos, para complacer los deseos de ellos, para complacer sus necesidades ¿Qué hicimos por ellos?, cuando sacrificamos nuestro presente para asegurar el futuro de ellos. ¿Qué hicimos por ellos? ¿Acaso no hicimos nada?
Albert se quedó llorando.
Al día siguiente se fue a la cafetería como siempre para comer el desayuno que le prepara Annie.
Leyendo la carta de María, pero todo era tristeza que su esposo se sentía más triste.
Patty y Stear se dan cuenta de la tristeza de Albert y le dice a su hermano Archie que algo le pasa a Albert.
-¿Qué pasa con Albert?, lo encuentro llorando,
-Tío, ¿Qué pasa? ¿Por qué estas llorando?
-No, estoy llorando, solo de emoción de la carta de mi esposa, la extraño mucho, eso es todo, no pasa nada.
-Mira que romántico, el sí extraña a su esposa, en cambio tu
-No Annie, yo te extraño mucho cuando estas lejos de mí.
-Albert nosotros te amamos mucho
-¿Tú me extrañarías si nos separaríamos?- pregunto Patty a Stear.
-Claro que sí, si hay amor sincero se extraña hasta el último aliento- dijo Albert.
Patty abrazo a Stear y dijo: -Mejor no nos separamos nunca.
-Sí, Albert les cuanta su historia a los muchachos. – dijo Archie ideando.
-¿Cómo es eso?- pregunto Albert sin comprender.
-Que deberías escribir tu historia de amor con tu esposa en un libro, se parecería a Romeo y Julieta.
-Claro tú historia de amor hasta los 60 años, todo el mundo debería conocerla – dijo Patty, pero tiene que tener un final feliz… deberías escribir sobre tus experiencias. Sobre tu amor con tu esposa.
-Pero yo no sé escribir.
-Inténtalo
Albert llega a la casa.
Y piensa en lo que le propuso sus sobrinos que escriba un libro, el agarro su máquina de escribir y se puso a escribir.
Albert recuerda a su esposa y entona esa canción en su mente.
En aquellos momentos que fueron, es lo único que pienso cuando estoy a solas
Solamente el silencio quiere hablar contigo María
Y lloro alejado de todos
Esos fueron los momentos en que yo sonreía
Ahora son las lágrimas mi única compañía.
Tú y yo separados
¿Que nos ha traído la vida?
Eres lo único que busco cuando abro mis ojos.
No puedo encontrar el sueño, ni puedo dejar de pensarte
Sin ti vivir no puedo ya mas
Albert, empieza a escribir en la máquina y en la sala.
Pero la esposa de su hijo Fernando como era antipática, no le gustaba ni una luz prendida, se queja con su esposo que no le deja dormir.
(Londres)
María encuentra a Payal con su amugo en coqueteadas, el hombre no tenía buenas intenciones era mujeriego, eso María como madre lo sentía.
Payal toca el timbre.
-Entra hija, me gustaría hacerte una pregunta ¿De dónde vienes tan tarde?
-Mamá… Mamá- se quejaba Payal.
Neil y Susana se despertaron para ver que pasa.
-¿Qué pasa hija? ¿Por qué gritas?
- Háblale claro a tu mamá, que no se meta en mi vida y que no juegue ser mi mamá, me critica, se entromete, dile que no necesito de su ayuda.
-Hija...
-No te metas, en mi vida personal abuela, ¿Esta bien?.
-Mi hija tiene razón, ¿Por qué te metes con nuestra hija?
-Ella es mi nieta, es como mi hija, solo la cuido.
-Mamá, nosotros tenemos suficiente problemas, ¿Por qué inventas más problemas?
-Precisamente para que no haya más problemas, Paya, es una joven de quince años, no está bien que ande con esas ropas, menos con un hombre que ni lo conocen.
-Mamá, los tiempos han cambiado, los hombres y las mujeres somos iguales.
-Hay una cosa que no cambia son los valores, es mi deber decirles y ya lo hice, buenas noches.
-Te pido por favor que no vuelvas a meterte con Payal
María llora en su habitación, presentía que algo podía pasarle a su nieta.
(Chicago)
Albert se encontraba escribiendo su libro en su máquina de escribir, pero la esposa de Fernando no podía dormir, levanta a su esposo y se queja.
-Fernando, por favor levántate
Fernando se levanto
-¿Qué pasa mi amor?
-tu, puedes dormir, pues yo no, tu padre hace ruido, tu papá invento otro truco para molestarme, ve dile que deje de hacer ruido, tengo que levantarme temprano para atender a todos
Brenda se acuesta a dormir.
Fernando se queja con su padre.
-Papá ¿Qué haces? ¿Qué estás haciendo a media noche?, no podía dormir, pensé que algo malo pasaba
-no solo estaba escribiendo.
-A tu edad se duerme menos, eso no significa que puedes trastornar a los demás, por lo menos piensa en Brenda, ella tiene que levantarse temprano a atender a todos, alistar a Raúl, atenderte a ti, por favor vete a dormir, si haces eso por ella te lo agradecería.
Albert sintió más tristeza en su corazón,
Albert al día siguiente, se va donde su sobrino Archie y le pide un espacio para escribir.
-Oye es una máquina de escribir...
-Sí, sobrino, por el consejo de ustedes yo comencé a escribir, pero no quiero perturbar la paz de la casa, ¿Si no te molesta podría ser ruido aquí?
.Oye, Oye, ¿Qué estás diciendo? ¿Quién hace ruido escribiendo?, siéntate donde quieres tío y escribe.
-¿Puedo sentarme allí?
-Claro siéntate donde quieras.
Albert se sienta dónde quiere, Annie le prepara un rico Te. Ellos como pareja hablan de su felicidad.
Albert silenciosamente le dice:
-Eres afortunado sobrino, porque tu esposa está contigo, en cambio yo me siento vacío.
Albert seguía escribiendo su libro y le puso como nombre "El Paraíso", porque se trataba de sus momentos felices que vivió con su esposa, pero también el sufrimiento y desamor que le dan sus hijos.
(Londres)
María recibe carta de Albert
María yo solo puedo pensar en tu rostro, aunque ocupe mi mente en quehaceres, tu carta me hizo llorar, yo te extraño demasiado, pero Dios me ha dado algunos sinceros amigos aquí, son mis sobrinos, Archie y Annie, es una bonita pareja que atienden un café, ellos me dan mi desayuno todos los días, también el pequeño Raúl comparte sus travesuras conmigo, me guarda alguna cosa para comer, luego me hace reír con sus juegos infantiles.
Yo paso el día feliz con ellos, pero cuando llego el momento de volver a casa y encuentro a nuestro hijo y su esposa, entonces mis pies se niegan a moverse
Mi corazón se resiste, no querer estar allí, por eso más tiempo paso en el cafetín, no me cobran nada por comer, porque en la casa tu nuera me sirve en el plato donde come el perro, así que estoy más feliz en el cafetín, aunque reconozco que tengo un niño que es un nietecito amoroso como Raúl.
Pero después estoy triste, porque en el lugar donde está el corazón, está contigo miles y miles de latidos.
Que más te digo quisiéramos tener el amor de nuestros hijos, pero perdimos su amor, tenemos hijos malos, ingratos, duele, pero es la verdad.
María llora al leer la carta, Pero al menos su esposo Albert tenía amigos sinceros, en cambio ella no tenía ni siquiera eso.
(Chicago)
Todos se encontraban tomando desayuno.
Albert estaba sentado tomando desayuno, pero estaba ansioso por la carta
Tocan la puerta y Albert como un niño corre al recibir la carta de su esposa, pero el pequeño Raúl travieso corre y dice:
-Carta de la abuela, Carta de la abuela y jugando se tropieza con Albert y rompe sus anteojos.
-Mira más problema- dijo Brenda molesta.
Fernando miro molesto.
Raúl le dice: Perdóname abuelo.
-No te preocupes le diré a tu papá que me los arregle.
Albert le pide a su hijo Fernando que por favor les arregle sus anteojos para leer la carta de su madre.
Pero el ingrato hijo le dice:
-Es que ahora no es posible, este mes estamos cortos de dinero, espero que lo entiendas, pero el próximo mes te lo arreglo ¿te lo prometo?
Otra decepción más para Albert, esos hijos eran necios sin corazón, pero el buen Raúl robo los lentes de su abuelo y con la plata que se iba a comprar sus zapatos nuevos, se lo gasto arreglando los anteojos de su abuelo.
El abuelo Albert se fue al cafetín les pidió a su sobrino Archie y Annie que leyeran la carta, ellos leyeron la carta pero al ver que es demasiada triste lloraron
-No tío Albert, es muy triste la carta, mejor cuando lo arregles tus gafas lo lees
Archie y Annie se dan cuenta que Albert están sufriendo, pensaban unirla con su esposa.
-Por eso nunca se separen... adiós.
Annie lloro.
Albert regresa a la casa, en el cuarto de Raúl trata de leer la carta, pero no podía ver nada.
El pequeño Raúl, le dio una sorpresa, le trajo sus gafas.
-¿Quien trajo esto? ¿Tu papá?
-No, abuelo, lo traje yo, porque te quiero mucho,
-¿De dónde sacaste el dinero?
-Esta mañana, le pedí a papá para comprar zapatos nuevos, pero como tenías que leer la carta de la abuela, así que me decidí comprarte gafas nuevas con tu misma medida ¿Es hermosa? ¿No?
-Sí, mi niño hermoso, ahora leeré la carta de tu abuela feliz.
Albert seguía leyendo la carta, pero la esposa de Fernando castigo a su hijo Raúl por haber gastado la plata en los anteojos de su abuelo, le pego muy duro, que el pobre niño lloro.
Albert escucho grito de golpes y se fue a ver que le estaba pasando a su nieto y le vio cómo su nuera pegaba a su nieto.
-¿Qué paso nuera?
-No, te metas, por su culpa se ha vuelto malcriado, ahora quiere engañar a su mamá, gasto el dinero comprando sus gafas, después intentara vender cosas de la casa
Brenda llevo a su hijo y lo golpeo fuerte, mientras Albert lloraba porque se sentía culpable del castigo de su nieto.
Pero el pequeño Raúl se vengó de su mamá y le dijo:
-Tú y mi papá maltratan al pobre abuelo, cuando ustedes sean viejos les hare comer el plato donde come el perro, así como mi abuelo come, adiós. El niño se retira todo golpeado, su abuelo Albert le da un abrazo.
Continuará
..
¡Hola chicas!
¿Cómo están?
Espero que muy bien.
En esta ocasión les comparto éste fic. De amor de padres, de que hay hijos que no aprecian ese amor
Solo se divide en cuatro capítulos...
Espero sus reviews
Déjenme comentarios.
Nunca dejen de leerme, las historias se tratan de Candy y Terry.
Ya falta poco para los fic de grandes capítulos
