Capítulo 6
Disclaimer: la historia es mía pero Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras escrito e ilustrado por Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, esta historia es sin fines de lucro, solo por diversión y el gusto de compartir.
Durante el camino el Duque se sentía invadido por los recuerdos -mi querida Rosemary, si tu estuvieras aquí, cuanto hace de aquello, cuanto te hecho de menos, perderte fue muy doloroso para todos nosotros, en especial para Bert, es una pena que yo tampoco pude darle consuelo cuando mas lo necesito
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Inicio del recuerdo
-que alegría que al fin estén aquí
-mi querida Rosemary estas bellísima, ni parece que hace poco has dado a luz
-querida Ely, como esta mi precioso Terry
-me voy a sentir terriblemente ofendido, pues ni una mirada me has dirigido
-oh Richard querido como puedes decir eso, pasen por favor estoy muy feliz de verles al fin
-pero dinos donde esta nuestra preciosa ahijada
-en un momento los llevo con ella, por lo pronto dejemos que Anthony juegue un poco con Terry mientras tomamos el te
-querida no comprendo veo que tienes poco personal, y no veo a Bert
-la tía abuela lo ha llevado a Chicago, ya sabes como es, mi prima Sara se encargo de enviarme la servidumbre, yo tampoco comprendo porque enviaron tan poca, pero la verdad no necesitamos mas y mientras mi nana Margo este conmigo no tengo problema
En esos momentos ingresa la nana Margo cargando un bultito envuelto en una preciosa manta rosada
-disculpa la interrupción mi niña, pero se ha despertado la pequeña Candice
-gracias nana, amigos tengo el gusto de presentar a su ahijada Candice Rosemary (te lo tome prestado Sele)
-y mi futura nuera
-Ely
-no le digas nada Richard, que yo opino lo mismo, Terry querido no quieres conocer a tu futura esposa
El pequeño castaño se acerco, con apenas un año de vida no comprendía lo que decían sus padres, vio el pequeño bultito envuelto en una manta y dejando a todos sorprendidos dio un suave beso en la boca de la bebe consiguiendo que Anthony se acercara celoso y se interpusiera entre el castaño y su hermana.
Los adultos sonrieron ante el gesto inesperado de Terry sumado a la actitud protectora de Anthony, quienes habían estado jugando muy animadamente hasta que el castaño se había atrevido a besar a la pequeña
-creo que será muy protector con su hermana
-no lo culpo Ely, es una niña preciosa, verdad que si lo eres, serás la ahijada más mimada de todo Londres, ya veras
-cuando celebraremos el bautizo Rosemary
-hubiera querido que Bert y Vicent estuvieran aquí, pero me temo que no podemos esperar tanto tiempo, por lo que he llamado al sacerdote para que venga mañana mismo
-muy bien, así será oficial
Fin del recuerdo
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Quien diría que nunca más te veríamos y que todo se derrumbaría en nuestras vidas después de tu partida, nunca comprendí porque tu familia no permitió que te visitáramos mas, después de la muerte de mi pequeña nada volvió a ser igual
Más temprano en el castillo de Grandchester
Candy se había instalado en la habitación, su doncella le pregunto si quería pasar un rato en el jardín lo cual agradeció la rubia pues se moría por conocer un poco más el castillo, además que pudo observar un poco cuando llego y le pareció hermoso, pero al llegar al jardín la rubia descubrió un pajarito que se había caído de un nido, no dudo un segundo en devolverlo a su nido y trepo ágilmente el árbol donde se encontraba y logro devolverlo
Todo hubiera estado bien si no hubiera resbalado al bajar del árbol, fue a dar a un charco ensuciando su ropa, por lo que tuvo que ir a cambiarse de ropa y de paso darse un baño para limpiarse el lodo, su doncella le ayudo a preparar su baño y le dijo que le dejaría sobre la cama algunas prendas que ya le habían llevado, por lo que la rubia se dedicó a disfrutar de su baño, al salir ya relajada se concentró en buscar la ropa que le dijo su doncella que le llevaría y en eso estaba cuando escucho
-Candy…
La rubia que no había percibido la presencia del castaño se sobresaltó al escuchar su nombre en un susurro, del susto se volvió a ajustar la bata y al darse vuelta se encontró al dueño de su corazón
-¡Terry!
Del susto la pobre trato de protegerse agarrándose hasta el cuello de la bata
-no te cubras pecosa, alcanzo a decir con voz entrecortada el castaño, déjame verte, por favor
-pe pero Terry, no debemos, es la casa de tu padre y el puede llegar en cualquier momento
-este castillo es mío y será tuyo pronto cuando seas mi esposa y mi padre vendrá hasta la tarde y aun no es tiempo ni de la comida, así que no me prives amor mío de deleitarme con mirar tu hermoso cuerpo, no le niegues tu gracia a este pobre enamorado, te prometo que solo te veré
La pecosa no respondió, cerro sus ojos y lentamente dejo caer la bata mostrándose ante Terry, el castaño apenas podía respirar, era la primera vez que la miraba completamente desnuda y con plena luz, en las ocasiones anteriores apenas había podido tener pedazos de ella a la vista o en media oscuridad, cuando sintió que no resistiría más tomo la bata que yacía en el suelo y la comenzó a cubrir, mientras le daba un suave beso en la mejilla
-gracias amor, te dejare vestirte, vendré por ti en unos minutos
Y haciendo un gran esfuerzo de voluntad salió como había llegado internándose en su habitación corrió a su baño a echarse agua helada en la cara, necesitaba calmarse, mientras la pecosa hacia lo mismo.
No la había tocado pero ella sentía que ardía como si su cuerpo se quemara, que nuevo era todo esto para ella, realmente solo él lograba trastornarla de esa manera.
Minutos después el castaño tocaba la puerta de la habitación de la rubia quien aún sonrojada abrió, el tomo su mano y la beso
-eres preciosa mi Candy, te invito a pasear conmigo, quieres acompañarme
La rubia aún estaba afectada por lo sucedido hacia unos minutos, pero confiaba ciegamente en Terry, por lo que regalándole una brillante sonrisa le respondió –será un placer amor
Terry le ofreció su brazo y ella lo tomo, llevándola a conocer el castillo, la embromaba cada tanto, amaba cada gesto que ella hacía, adoraba la forma en que sus pecas se movían con sus gestos, la chispa que se encendía en sus ojos cuando la hacía rabiar, pero amaba más cuando se sonrojaba al disculparse él y lograr robarle un beso
-pequeña pecosa, estoy loco por ti
-¡Terry!
El castaño la alzo entre sus brazos haciéndola girar, al bajarla el castaño había tomado su cintura y la acercaba a él mirándola intensamente llenándose como nunca de la preciosa vista de su pecosa sonrojada, que respiraba agitadamente al sentir la cercanía de él, sin poder resistir más la beso suavemente, llenándose de ella, acariciaba sus risos dorados, ella en cambio se abrazaba a la cintura del castaño y se dejaba llevar
-te amo Candy
-Terry yo también te amo
El llevo su mano a sus labios y se dirigieron al comedor disfrutando una amena comida, pasando el resto de la tarde entre risas y juegos mientras practicaban en el piano las lecciones que ya habían iniciado en Escocia pero que no habían podido continuar, era sencillo pasar el tiempo con ella, su amor era tan grande, sentía que nada se le comparaba, disfrutaba cada segundo que compartían
Al llegar el Duque sintió que el tiempo había regresado, se vio a sí mismo y a una hermosa joven rubia americana compartiendo gratos momentos mientras tocaban el piano, recordó cuando ella tiempo después le enseñaba a su pequeño hijo esa hermosa canción de cuna y ahora ese niño era todo un hombre, cuando había sucedido eso, su pequeño había crecido y ahora allí estaba totalmente enamorado de esta dulce jovencita, que extrañas coincidencias, hasta su nombre
-buenas tardes
-padre
-mi Lord
Los jóvenes rápidamente se habían puesto de pie pero uno junto al otro
-he invitado al señor Johnson a reunirse conmigo esta tarde, no tardará en llegar
-su gracia, lo busca el señor Johnson
-hazlo pasar al estudio
-enseguida su gracia
Los tres se dirigieron al estudio a esperar a George, al entrar este ya se encontraba allí
-George, saludo alegre la pecosa
-señorita Candy
-buenas tardes señor Johnson saludaron a su vez los Grandchester
-mi Lord, joven Terrence
En ese momento el castaño recordó la muñeca de la rubia que había dejado sobre el escritorio y se apresuró a entregársela, pero al hacerlo se desprendió un sobre, George se apresuró a ayudarle a recogerlo, pero al tenerlo entre sus manos quedo inmóvil un momento
-que sucede George
-señorita, la llamo con el sobre en la mano
-oh gracias por recogerla George, es la carta de Albert
-¿Albert? Preguntaron George y el Duque
-es un amigo de Candy y mío, se puede decir que ambos le debemos la vida
-señorita puedo leer la carta
Candy se extrañó mucho de la petición de George, pero como ella no tenía nada que esconder le permitió a este leerla, George en cambio leyó varias veces la carta, no podía creer lo que veía, luego intercambio una mirada con el Duque quien parecía comprender su lenguaje silencioso y para distraer del asunto a los jóvenes se dirigió a su hijo
-y que es eso que tienes envuelto Terrence
-es la muñeca de Candy
Candy tomo la muñeca y la desenvolvió, Terry veía el cariño con que la pecosa la trataba y se llenaba de ternura de ver como ella cuidaba el único recuerdo de su pasado, el Duque en cambio se quedó mudo al observar el contenido sin contenerse se acercó a la rubia y pidió permiso de ver la muñeca, al hacerlo confirmo lo que sospechaba
-tendré que llamarla, ella tiene también derecho a saberlo, pensó el Duque en eso recordó las palabras de Terry llenándose de preocupación
-el señor Johnson tenemos algunos asuntos que tratar, porque no terminan la lección de piano que estaban tomando cuando llegue, los llamaremos más tarde
-lo veré mas tarde George
-con su permiso
-Terrence
El Duque se acercó a su vástago y le dijo en forma que solo el escuchara
-más te vale que lo que me dijiste en la mañana sobre tus avances con Candice sean una patraña tuya, no lo digo solo por mí, créeme que a quien más deberás temerle será a Ely, ella sí que te va a dar tu merecido si te has atrevido a mancillar a su niña
El castaño se quedó con cara de WTF o sea ¿Qué paso? ¿Ely? Ya no es "esa mujer" y de cuando acá Candy era su niña, pero se tuvo que quedar con la incertidumbre pues el Duque los termino de sacar para quedarse con George
-debo suponer por su expresión al ver la carta del amigo de los muchachos, que este no es otro más que nuestro querido Bert o me equivoco
-está usted en lo cierto mi Lord
-cuanto tiempo llevaba lejos
-se fue justo antes de que iniciara el verano, pero siempre se comunicaba, mas lleva ya mucho sin hacerlo, con esta carta sin embargo ya puedo enviar a buscarlo
-así que fue el quien adopto a Candice
-así es
-sabe usted porque lo hizo
-dijo que ella le recordaba mucho a la condesa y debo admitir que al conocerla yo pensé lo mismo
-pero ahora dígame no le parece demasiada coincidencia
-mi Lord, por favor muéstreme las fotos que dice tener
-estas son, dijo el Duque entregando a George un pequeño álbum, -que fue lo que sucedió en ese entonces señor Johnson, cuando salimos de Lakewood Rosemary estaba en perfecto estado de salud y la pequeña también
-cuando llego la señora Sara a Lakewood, esta informo a la señora Elroy que había encontrado a la señora Rosemary en mal estado de salud, que tenía una muñeca y decía que era su hija, pero que la niña había nacido muerta y las empleadas lo confirmaron, la señora Rosemary siempre dijo que su hija estaba viva y estaba bien, pero de pronto actuaba errática o se quedaba como ida y poco a poco se fue resignando hasta termino por aceptar que su hija había muerto, aunque nunca volvió a ser la misma su salud se volvió frágil y dos años y medio después finalmente murió, la señora Elroy no permitió que nadie la viera en ese estado para evitar que creyesen que estaba loca
-como siempre Emilia Elroy preocupada por el buen nombre, pero lo que no comprendo es como nana Margo pudo confirmar eso
-ella fue enviada a Escocia por la señora Elroy, ella nunca le dijo lo que sucedió, sabia del aprecio que le tenía a la Condesa y que no permitiría que la tuviera aislada, por lo que no dijo nada, la señora Elroy había enviado por ella por otras razones antes de que llegara la señora Sara a Lakewood, la había mandado a Londres a ver unas cosas y estando allá decidió enviarla a Escocia, de hecho la señora Elroy ni siquiera hablo con ella personalmente, sin embargo a pesar de lo que se pueda creer la señora Elroy amaba realmente a su sobrina y sufrió mucho al verla en ese estado, ella incluso se trató de averiguar si había alguna posibilidad de que la niña había nacido bien, pero las empleadas se encargaron de negarlo, ya resignada solo se dedicó a cuidar de ella, permitió que el joven Bert estuviera con ella porque sentía que le hacía bien, nunca la dejo sola hasta que murió, ese día puedo asegurar que murió una parte de ella y de todos nosotros.
-George, puedo llamarlo ¿así?
-por supuesto mi Lord
-llámeme Richard, como usted vera no es cierto que la niña nació muerta, es más dudo que haya muerto y creo que usted piensa lo mismo que yo
-pero no tenemos ninguna prueba de que sea ella
-yo si la tengo, acabo de verla, pero necesitamos más, debemos buscar a las empleadas que estaban en la mansión de las rosas en ese entonces y a nana Margo, solo así podremos averiguar que sucedió, no le parece demasiada casualidad que justo ahora quieran obligar a Candice a casarse y así obtener una mejor posición mientras no está el Patriarca, incluso hasta me pregunto si el fatal accidente de Anthony haya sido tal cosa
-usted supo de el
-claro que sí, aunque no pude acercarme más a Rosemary le tenía un gran aprecio a su hijo
-tiene usted razón en todo, yo mismo había comenzado con mis sospechas, pero no tenía bases para poder actuar, ahora al menos tengo la esperanza de encontrar a señor William antes de que ellos lo hagan, pues más que nunca estoy seguro de que corre peligro, pero por ahora y sin él, con más razón debemos proteger a la señorita Candice, la señora Elroy está muy cegada por los Leagan y no creerá nada
-sobre eso tengo una posible solución, pero necesitamos actuar rápido y en secreto
-que propone
-casar a Terrence con Candice, no me mire así George, usted la conoce y ha notado que entre ellos hay un noviazgo
-tiene razón lo he notado, pero como podríamos hacer eso
-tenemos una oportunidad, hay un compromiso matrimonial aprobado entre el heredero de la casa Grandchester con la heredera de los Andrew, solo necesitamos una autorización de William para poder efectuarlo, por lo pronto mañana a primera hora debemos ir al Palacio para presentarla con su Majestad y tía Alejandra
-yo tenía una autorización sobre los cuidados de ella que lo incluía, pero venció hace pocos días
-con eso nos basta, piense solo debemos efectuar el matrimonio con fecha anterior, al menos nos haría ganar tiempo para que regrese William, ya el decidirá si mantiene la validez o no del matrimonio, aunque como lo recuerdo y sabiendo del cariño que le tiene a la pequeña dudo que quiera hacerlo, solo tenemos que lograr que su Majestad y más específicamente mi tía Alejandra aprueben mañana el matrimonio
-le dirá la verdad a la señorita
-me encantaría, tantos años imagine que no volvería a verla, pero debo hacerlo con Bert presente de ser posible y con ella también, sé que ella querrá estar presente
Mientras tanto en África
-ya casi llegamos Bert
-gracias por acompañarme Jane
-cual gracias, como crees que iba a arriesgarme a que te olvides de mí en el camino
-eso nunca sucedería preciosa
-te amo
-y yo a ti amor, lamento haber interrumpido nuestras labores en el dispensario, sé que parece una locura nunca me había sucedido algo así, pero no quiero arriesgarme necesito saber que todo está bien
-quieres mucho a tu pequeña verdad, debo confesarte que al principio me sentí un poco celosa, siempre hablabas de ella con tanto cariño, hasta que me explicaste que era como tu pequeña hermana
-lamento haberte dado una impresión equivocada, supongo que mucha gente llegara a pensar lo mismo
-me contaras que fue lo que soñaste
-no sabría decirte más de el sueño solo sé que después de ese sueño me he quedado con el fuerte presentimiento de que mi pequeña me necesita, siento una fuerte opresión en el pecho como si ella estuviera en un terrible peligro
-mañana estaremos en el pueblo, allí podrás comunicarte
-tienes razón
-cuéntame otra vez como la conociste
- Me escapé de la residencia. Ya era bueno conduciendo, así que tomé un automóvil. Sabía que no pasaría desapercibido vestido de aquel modo, pero me sentí tan agobiado que no me preocupé por nada más. No llevaba ni siquiera un poco de dinero conmigo.
Era la primera vez que me sentía tan libre.
No sé por qué en un momento dado me detuve y subí a esa colina. Tal vez lo hice porque su altura y tamaño representaban la imagen perfecta que tenía de una colina.
Me puse a pensar en mi familia, en mi padre, en mi madre, en mi hermana y en Georges, siempre listo para seguirme como una sombra. Después pensé en la tía Elroy, una mujer estricta que intentaba, sin embargo, protegerme por todos los medios.
Me di cuenta de que donde quiera que fuera, siempre sería un Ardlay. Yo quería ser libre, pero no podía renegar de mi familia. Sin embargo, ya no tenía la intención de dejar que nadie dirigiera mi vida. Quería tomar solo mis propias decisiones y decidir por mí mismo.
Al pensarlo, me sentí repentinamente más ligero.
Fue entonces cuando una niña subió corriendo por la colina, veloz como una bala y con una mueca en la cara. Sí, era Candy
Recuerdo bien el esfuerzo que hizo para no llorar. Entendí que estaba esperando a estar sola sobre la colina para poderlo hacer. Su imagen me impactó el corazón.
Sabes, fue la primera vez que vi y escuché a alguien abandonarse a un llanto tan liberador y sincero.
Y también fue la primera vez en la que pude admirar una sonrisa tan maravillosa. No pude evitar hablarle. (1)
-y cuando volviste a verla no te costó reconocerla
- Nunca olvidé a aquella niñita, por esto le reconocí inmediatamente cuando la salvé después de que cayera desde lo alto de la cascada. Del cuello llevaba colgada una cruz y mi broche. Por otra parte, no había cambiado mucho respecto a nuestro primer encuentro
Cuando me hablo de ella, sentí el deseo de hacerla feliz. Quería que la chica que tenía ante a mis ojos encontrara su felicidad, y estaba seguro de poderla ayudar. (1)
-si la vida los unió de esa manera debe ser porque estaban destinados a encontrarse y a que cuidaras de ella, quizá tu hermana te envió con ella
-siempre he pensado lo mismo, sabes siempre me pareció que estaba cerca de Rosemary cuando estaba con ella, si te soy sincero nunca supere su muerte, fue tan doloroso todo lo que sucedió en aquel tiempo
-gracias Bert
-porque amor
-por confiar en mí, por hacerme parte de tu vida
-imposible no hacerlo si eres la dueña de mi corazón
Albert tomo el rostro de Jane y acaricio sus rubios cabellos mientras besaba dulcemente sus labios
-si gustan pasemos al comedor la cena está servida, anuncio el Duque a los jóvenes que algo sonrojado se habían puesto de pie separándose pero que seguían tomados de la mano
Terry ofreció su brazo a Candy llegando hasta el comedor, donde le sostuvo la silla para que se sentara y luego se sentó junto a ella
George y el Duque intercambiaban miradas de comprensión, pues por mucho que los jóvenes se comportaran formales se les notaba a leguas el amor que sentían el uno por el otro
-mañana debemos de estar a primera hora en el palacio real, tenemos una audiencia con su Majestad, Candice la audiencia es para ti
-de que se tratara padre
-debemos pedir autorización a su majestad para que puedan casarse
Terry y Candy abrieron sus ojos como platos, la pecosa se puso como un tomate maduro toda rojita, estaban sorprendidos y a la vez felices
-padre
-puedo suponer que están de acuerdo
-si mi Lord, gracias, se atrevió a responder la pecosa
-gracias padre
-bien es hora de descansar, debemos salir temprano
-aun no tienen nada
-no señora, aun lo buscan, hay una pista sobre donde se puede encontrar
-y que están esperando, búsquenlo
-descuide señora
-y cuando lo encuentren ya saben que hacer
(1) partes tomadas de CCFS, vol. 2 pág. 217
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Hola amigas hasta aquí el nuevo capítulo, nuevamente disculpen el atraso, he estado fuera casi toda la semana y me ha costado un mundo poder actualizar, además tuve un incidente nada grato que buff ya les contare en otra ves, por ahora estoy alegre que al fin me pude sentar en la pc y actualizar.
Respondiendo a sus reviews:
Wenca37 (Guest) hoy no se pudo pero lo disfrutaron de otra forma, skarllet northman me alegro de que te guste mi historia, Guest espero haber resuelto todas tus dudas en este capítulo, Letty Bonilla mil disculpas amiga no sabía, hoy puse menos, quisiera no tener que usarlos pero FF no me deja usar otros símbolos sin volver loco todo el texto, Selenityneza amiga sii le toco tortura china al pobre, ya ves Albert aun está a salvo y noo el Duque aún estaba muyyy lejos jajaja, te tome prestado el nombre de la hija de Albert de tu historia, Elena (Guest) te aseguro que pagaran, CANDY GRANCHESTER disculpa hacerte esperar, ya comienzan a actuar no te preocupes, Nally Graham me honra tenerte acá, gracias por seguir mi historia me alegra que te gustara el nombre para la pelirroja de pesadilla jaja, y naa insectos les queda mejor jajajaja, papi suegro ayudara no te preocupes y si Niel se merecía eso y más jajaja, Stormaw me honra tenerte acá, gracias por seguir mi historia, Guest me alegro de que te guste mi historia, Ster star como veras adivinaste, espero te haya gustado este capítulo, Dajimar gracias por seguir mi historia, Kamanance así es amiga ya sabes que conmigo nuestros rebeldes no sufren tanto, nuevamente gracias a todas por su paciencia y por compartir conmigo esta historia. Saludes y bendiciones.
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