Capítulo 9

Disclaimer: la historia es mía pero Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras escrito e ilustrado por Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, esta historia es sin fines de lucro, solo por diversión y el gusto de compartir.

Este capítulo tiene contenido adulto, lea bajo su criterio, si desea pasarlo por alto lea después de los puntos de separación.

Candy subió sus brazos hasta el cuello de Terry y se puso en puntitas para darle un beso, beso que no tardó en ser correspondido, siendo tierno al principio y luego volviéndose profundo logrando que la rubia soltara un pequeño gemido

-oh mi pecosa…

-Terryy, mmm, la pecosa soltó un pequeño gemido casi imperceptible, pero que el castaño distinguió perfectamente y logro encenderlo aún mas

-amor, perdona, debo fff este, es que…

-sucede algo malo Terry, dijo la rubia mirando a los ojos de su castaño

-nada malo mi pecosa Julieta, dijo el castaño, acariciando su mejilla y perdiéndose en esas bellas lagunas verdes que lo exploraban temerosas

-no me mientas Terry, tú no eres así, que te pasa, es que acaso yo ya no te gust…

-shhhh, dijo el castaño poniendo un dedo sobre sus labios, -no digas tonterías amor mío, yo te amo, y no hay modo en que dejes de gustarme, de hecho cada día me gustas mucho más, porque dices eso

-es, es que tú, bueno y yo y tú no…

La pobre pecosa no sabía ni cómo explicarse, estaba toda rojita como tomate y jugando con sus dedos mientras sus ojos se cristalizaban, el castaño al fin comprendió lo que su rubia pecosa trataba de decir y se sintió un miserable por haberle dado esa errónea impresión, por lo que decidió explicarle todo para evitar malos entendidos que solo la hacían sufrir

-Candy, escúchame si, no dejes que esa cabecita tuya arme ideas locas, yo te amo y te deseo en la misma medida y créeme cuando te digo que es mucho, pero cuando tuviste que dormir en la enfermería, me sentí impotente por no poder defenderte como debía

-pero eso no fue culpa tuya

-yo debo protegerte, comprendes, por eso cuando comenzaba a amanecer fui a la capilla y pedí ayuda al único que podía ayudarnos, dijo señalando hacia el cielo, -a cambio yo ofrecí no volver a hacerte mía hasta que fueras mi esposa, comprendes

-ah, es por eso entonces que anoche tu no

-exacto pecosa, no podía faltar a mi palabra

-Terry

-dime amor mío

-yo ya soy tu esposa y tu mi esposo, dijo la rubia mirándolo a los ojos para luego bajar la mirada sonrojándose por su atrevimiento

-pecosaa… fue lo único que alcanzo a decir el castaño al comprender las palabras de su rubia

El castaño no tardo ni un segundo en tomar la cintura de su esposa y acercarla a él, y con la otra mano fue soltando el nudo de su bata para deslizarla luego por sus hombros mientras sus dedos acariciaban sus brazos mientras terminaba de caer la prenda

Dio un suave beso sobre su frente y luego repartió varios más a través de su rostro antes de tomar nuevamente sus labios y comenzar a saborearlos lentamente, los mordía, Candy abría sus labios ansiosos de sentir la intromisión de su lengua jugando con la suya, diciéndose cosas que eran aún más contundentes que las palabras

Mientras los besos continuaban, las manos del castaño acariciaban el cuerpo de su amada a través del camisón, sin dejar de besarla la guio hasta la cama, se sentó en ella colocando a la rubia sobre él, con una pierna a cada lado de sus piernas para poder acariciarla mejor, así aprovecho a pasar sus dedos sobre sus piernas y pantorrillas mientras su boca seguía deleitándose con los labios de ella, las manos de la rubia no tardaron en buscar primero su cuello pasando sus dedos suavemente hasta adentrarse bajo su camisa, al sentir sus manos el castaño le ayudo en la tarea y desabotono su camisa hasta quitársela.

Al sentir su torso desnudo los dedos de la rubia viajaron hacia sus hombros, acariciando instintivamente a través de su pecho, dibujando cada musculo, cada parte de él, mientras que Terry comenzó a besar el cuello de Candy degustándolo, llegando hasta sus hombros mientras apartaba el camisón para tener acceso a su piel, las manos del castaño que tampoco dejaban de prodigarle caricias a la rubia, se encontraban ya quitándole el camisón, ella levando los brazos para que él le terminara de quitar el camisón quedando los blancos pechos de ella a disposición suya, el no tardo en cubrirlos a manos llenas, ganándose gemidos de parte de su pecosa, mientras su boca estaba ocupada con su hombro, pero sus labios no tardaron en alcanzar sus manos, llevándose uno de sus rosados pezones a la boca, su otra mano entre tanto se encargaba de atender su otro pecho hasta intercambiar para besarlo también.

El placer inundaba los sentidos de la rubia, solo era capaz de gemir en respuesta a las agiles caricias de su ahora esposo, apenas y percibió cuando él la puso sobre la cama, le comenzó a bajar la única prenda interior que hasta el momento cubría su desnudez, dejando su intimidad ante la mirada profunda de Terry, que maravillado con su cuerpo desnudo, terminando rápidamente de desnudarse el también y tardo pocos segundos en volver a cubrirla con su cuerpo, besándola con pasión, bajando nuevamente por sus senos, pero sin detenerse siguió besando rumbo al sur, hasta que Candy abrió los ojos sorprendida al sentir, no sabía nunca había siquiera imaginado que eso fuera posible, quiso protestar, no sabía que se podía hacer eso, pero en el instante en que sintió los labios de Terry besando su intimidad tuvo que volver a cerrar los ojos, la sensación era indescriptible, apenas y pudo susurrar su nombre acompañado de gemidos en respuesta, mientras sus caderas comenzaron a moverse instintivamente buscando el contacto, al poco tiempo su interior estallo en mil pedazos, dejando a un castaño que se relamía los labios con una sonrisa ladeada satisfecho por haber logrado complacer a su rubia esposa, sin detenerse volvió a besarla mientras ella aún no se reponía de su estallido, se situó en su entrada e ingreso como el dueño y señor que era ya de su bello templo como consideraba el cuerpo de ella

-eres deliciosa pecosa

-Terryyy

-aaahhhhhhhhhhhh

Los gemidos continuaron, acompañados de palabras de amor y una que otra incomprensible, mientras el castaño seguía con sus embates con las piernas de la rubia abrasadas a las caderas de este, logrando hacer cada embestida más profunda, la rubia no tardo en volver a alcanzar el clímax y en ese momento el castaño tuvo un pequeño segundo de lucidez y logro alcanzar su camisa para salirse y dejar su descarga en su camisa

-Oh Candy, te amo tanto

La rubia aun no volvía de tanto que su cuerpo experimentaba, estaba sumida en todo lo que Terry le había llevado a sentir, no pudo ni reaccionar cuando el castaño comprendiendo que ella no sería capaz de hacerlo, la limpio cariñosamente y luego la vistió nuevamente con su camisón colocándole antes sus interiores, abrazándola después a su pecho disfrutando de la felicidad de tener entre sus brazos a su rubia pecosa durmiendo con una enorme sonrisa dibujada en su bello rostro.

.

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Muy temprano en la mañana salieron Candy, Terry, el Duque y George rumbo al Colegio San Pablo, volver a la cárcel ahora ya no era del todo malo, tomando en cuenta que el fin de semana estaba muy cerca, siendo quizá primera vez en mucho tiempo que saldrían con permiso de ese lugar y no escapándose como solían hacerlo nuestros rebeldes.

Terry aunque no estaba del todo convencido, tenía que ver el lado bueno como le había dicho su rubia, podrían verse con autorización y ya nadie podría quitarle a su pecosa, porque ahora sí que era suya.

Al ingresar al colegio la hermana Grey quedo algo sorprendida de observar el singular grupo llegar juntos y si fuera poco se asombró más cuando entraron todos juntos con ella al despacho, lo que significaba que de hecho habían venido juntos y no es que hubieran coincidido, lo último y que quizá mas le llamaba la atención era el prendedor que Candy portaba con el escudo de Grandchester, ella sabía que ese prendedor era de Terry, siendo su uso limitado únicamente al propio heredero al título o en su caso a su prometida.

-bienvenido Duque de Grandchester, señor Johnson, Terrence, Candice

-buenos días hermana Grey

-me alegra recibirlos, Terrence y Candice deben ir a prepararse para asistir a clases

-antes debemos de informar algunas cosas

-dígame Duque

-como usted ya pudo observar por el prendedor, la señorita Candice aquí presente es la prometida de Terrence, esta demás aclarar que su compromiso ha sido aprobado desde hace mucho por la corona, por lo tanto la señorita Candice cuenta con la protección del Ducado de Grandchester y la Corona, espero que comprenda a lo que me refiero

-perfectamente Duque

-como comprenderá eso convierte a Candice en la futura Duquesa de Grandchester, por lo que es necesario reforzar su formación, si no me equivoco ella ya está iniciada en ese aspecto

-así es Duque, de hecho ella ha presentado notables avances en sus estudios y en sus modales

-para reforzar el trabajo que ustedes están haciendo he decidido que Terrence le instruya también todo lo referente a su preparación, puesto que él se ha preparado desde niño

-valla, pensó el castaño, al fin me sirvió de algo tantas horas de tormentos y aburrimiento

-pe pero Duque, dijo la hermana Grey con sus orbitas bien abiertas

-espero que no halla ningún problema hermana, puesto que ellos están comprometidos, de lo contrario me temo que nos veremos en la obligación de terminar su formación en casa

-¿sacaría a la señorita Andrew del Colegio?

-no hermana Grey, sacaría a ambos del colegio, mi intención es solidificar este compromiso

Candy y Terry se mordían las mejillas por dentro para evitar carcajearse al observar la reacción de la hermana Grey

-muy bien estableceré un horario para tal propósito

-después es conveniente que tengan el tiempo asignado para tomar él te como prometidos es parte de la costumbre

-pe peero pasaran al menos una hora juntos para su formación

-como usted lo dice es para su formación y comprenderá que es totalmente distinto el propósito, ahora si gustan pueden ir a sus clases, dijo ya viendo a Candy y Terry

-con su permiso

-nos vemos pronto George dijo la rubia dándole un pequeño abrazo y luego se dirigió al Duque, -gracias por todo Padrino y dio un beso en su mejilla

La pobre hermana Grey estaba a punto de que le diera un mimiski y si le faltaba cuando vio que Terrence le ofreció el brazo a Candy para escoltarla a la salida y comportándose como todo un caballero allí si se sintió que le daría un ataque al corazón

-hay otro detalle de hecho muy importante hermana Grey

-dígame señor Johnson

-en vista del compromiso de ahora en adelante la señorita Candice solo podrá salir del colegio en compañía del Duque, Terrence, el señor William y yo, nadie más.

Mientras tanto al salir Candy escoltada por su apuesto esposo fueron llegando a los pasillos que estaban llenos de las estudiantes que salían del comedor, todas quedaron asombradas al ver a Terry escoltando a Candy, mucho más al observar que al llegar frente a annie y Paty se detuvieron y este hizo una reverencia ante ellas

-señoritas les encargo a esta bella dama, dicho esto hizo una última reverencia hacia Candy y le dio un beso en el dorso de su mano como despedida mientras la rubia lo miraba embobada con el rostro sonrojado y una sonrisa pintada en él.

La cara de envidia de Luisa y el poco sequito que aún le quedaba a ella y a Eliza quien aún seguía castigada era más que evidente por lo que no dudaron en acercarse a inyectar su veneno

-valla regreso la dama de establo, dinos Candice que hiciste para conseguir que Terrence te acompañe, acaso le concediste tus gracias

-si es obvio que una huérfana como tú no tiene forma de estar con alguien así de otra forma, sería conveniente hacerle saber a la hermana Grey tal suceso, tal falta amerita un castigo, si no es que expulsión.

La rubia estaba que reventaba de furia, pero no pudo ni emitir palabra pues cuando iba a responderles como merecían alguien más intervino

-pero acaso se podría ser más ignorante, dime Isabela

-lo dudo Marie, hay que ser negligentemente ignorante para atreverse a hacer algo semejante

Luisa y su sequito estaban extasiadas pues esas jóvenes eran de ultimo año además de ser hijas de Marqueses lo que las hacia parte de la aristocracia y ellas estaban allí según ellas apoyándolas

-oh gracias por intervenir, dijo Luisa, -nadie más apropiada que ustedes para esta conversación

-claro que sí, porque es obvio que debemos reportarlas con las hermanas pues es imposible que a estas alturas de sus estudios aun posean semejante ignorancia, eso es inadmisible, dijo Marie

-queee, dijeron Luisa y compañía

-para comenzar la señorita Andrew porta el distintivo del Ducado de Grandchester, será que recuerdan esa clase señoritas, recuerdan acaso que significa, refuto Isabela

-oh no, dijo una de ellas llevándose las manos a la boca y observando por fin el prendedor de Candy, -si signi-fica que es la prometida de Terrence

-veo que al fin recordaste, como debes saber ese distintivo pertenece al heredero al Ducado y el hecho de que Candy lo use es solo una forma de decir a todos que están comprometidos

-además Marie hay que recordarles a estas señoritas que levantar semejantes acusaciones sin fundamentos no es de una dama decente, me pregunto dónde habrán aprendido tan escandaloso vocabulario

-puedo comprender que por no ser parte de la aristocracia no se enteraron que ayer estuvo tomando él te con la Reina Madre y que además fue recibida por los Reyes en compañía de Terrence y el Duque, pero que no recordaras las simples normas que desde hace mucho debían conocer es inadmisible, aléjense de la señorita Andrew antes que las reportemos, dijo muy serena pero firme Isabela

Las minie arpías, digo Luisa y su sequito huyeron despavoridas, a las demás alumnas que observaron todo no les quedo duda que la reputación de ellas había quedado por el suelo por envidiar a la rubia

-permítanos presentarnos señorita Andrew, mi nombre es Marie Walsh y ella es Isabela Bennett

-mucho gusto mi nombre es Candice White Andrew y ellas son mis amigas Annie Britter y Patricia O Brayan

-es un placer, es curioso pero a pesar de todo el tiempo que hemos convivido en este colegio, es poca la oportunidad que hemos tenido para coincidir, nos gustaría de ahora en adelante ser considerada entre sus amistades

-claro que sí, respondieron las tres jóvenes

-les agradecemos su oportuna intervención en favor de nuestra amiga, dijo Paty

-si gracias, no esperaba que alguien supiera que ayer estuvimos en Palacio Real

-oh querida más tardaron en retirarse que en esparcirse la noticia como pólvora, la Reina Madre es sumamente admirada y que te hayas ganado el favor de ella y los reyes en una sola tarde es algo inusual y admirable

-Isabela tiene razón, la Reina Madre no paro de alagarte en la hora del té con el resto de damas invitadas al te de la tarde, por lo que si ya con la noticia de la visita en boca de los demás, escuchar cuanta simpatía sentía la Reina madre por ti de su propia boca termino de hacer correr las noticias

-oh no me lo esperaba, dijo la rubia

-cualquier cosa que necesites no dudes en acudir a nosotras, ya te presentaremos a las demás, ahora nos retiramos ya debemos asistir a nuestras clases

Después de la despedida de Isabela y Marie la pelinegra y la castaña miraban sorprendidas a la rubia estallando de pronto en puro júbilo abrasándola y brincando

-ven Candy vamos a tu habitación para que te prepares para las clases, dijo Paty

-y lo mejor, para que nos cuentes todo lo que paso, queremos detalles Candy, de esta no te escapas

Jajajajaja las tres jóvenes iban alegres al dormitorio de la rubia

-ay nooo exclamo de pronto la rubia, me quede sin desayuno

-Candy acabas de regresar

-buenos días hermana Margaret, si acabo de regresar, iba a prepararme para las clases, pero me temo que me perdí el desayuno

-no podemos permitir que inicies tu día sin haber desayunado, no quisiera que recayeras, ve a tu habitación y enviare algo ligero para que puedas comer

-muchas gracias hermana

-anda ve a tu habitación

Ni lentas ni perezosas las tres jóvenes llegaron rápidamente a la habitación de la rubia, la pelinegra y la castaña muy emocionadas no paraban de preguntar mientras Candy guardaba un pequeño bolso en donde traía guardada su muñeca

-como son los Reyes Candy, decía Annie

-es cierto que el Palacio Real es hermoso, pregunto Paty

-son muy elegantes y la Reina Madre es muy bella a pesar de su edad, saben ella me abrazo

-queee, ay que emoción decían a dúo Annie y Paty

-pero lo mejor es que autorizaron mi matrimonio con Terrence, debo confesar que tenía mucho temor chicas

En eso le llevaron a la rubia su desayuno, mientras que en los dormitorios masculinos, el castaño hacia lo mismo con sus cuñados poniéndolos al día sobre los acontecimientos

-estas seguro Grandchester

-con todo y la aprobación de los Reyes Terrence

-sí, ayer estuvimos con los Reyes y debo admitir que mi tía abuela quedo con muy buena impresión de Candy

-supongo que era de esperarse que la gatita se ganara rápidamente a la Reina Madre

-que es todo el barullo que se escucha

-acaso has olvidado que pronto es el festival de Halloween, todos están muy animados con el tema, no se habla de otra cosa en el colegio, lástima que no creo que podamos conseguir buenos disfraces a tiempo, dijo Archie

-hablando de eso, este fin de semana iremos a comprarlos con Candy, ya mi padre se encargó de conseguir sus pases de salida y también para las muchachas

-en serio, pregunto Stear

-ustedes son importantes para Candy, por lo que compartir con ustedes ese tipo de cosas la hace feliz y pues bien esa es mi tarea que ella sea feliz

-gracias Terrence

-supongo que te había juzgado mal Grandchester

-me retiro, quiero ver si consigo algo de comer en la cocina, los veo luego, por cierto y la rata de su primo

-está castigado, no puede salir de su habitación hasta el sábado

-y aunque no tuviera castigo no podría salir, tal parece que le paso un tren encima jajajajajaja

Las clases transcurrieron con normalidad, Candy se esforzaba por concentrarse, pero le costaba, sin embargo solo sus amigas lo notaron, notaban como en ocasiones se sonrojaba y escondía una sonrisa entre sus cuadernos o a ratos se le ponía la piel chinita, ellas solo creían que era parte de estar enamoradas y se preguntaban si ellas se miraban así cuando pensaban en Stear y Archie, pero no podían imaginar que todo era parte de algunos vividos recuerdos que tenía su rubia amiga de la noche anterior.

El poco sequito que aún seguía con Eliza y Luisa desapareció después del incidente de la mañana, si bien no es que de pronto apreciaran a Candy, pero tampoco eran tan tontas como para querer que su reputación se fuera al traste por estar en el bando equivocado, así que convenientemente se alejaron de Luisa.

A media mañana la rubia fue llamada por la hermana Margaret para que le acompañara a la dirección, al llegar se llevó una desagradable sorpresa

-señora Leagan

-se dice tía Sara, acaso no te han educado adecuadamente en este lugar

-hasta donde recuerdo usted nunca permitió que le llamara de otra forma que no fuera Señora Leagan

-en fin no tengo tiempo para tus malcriadeces, he venido por ti Candice por orden de la tía abuela, nos iremos en este instante

-eso no puede ser

-acaso te atreves a contradecirme muchacha insolente

-es solo que apenas voy llegando, me extraño que tenga que salir de nuevo

-no pierdas más el tiempo y vamos

-muy bien señora Leagan, solo permita que me vista y valla por mi bolso, no pensara que iré en uniforme frente a la tía abuela

-muy bien, pero apresúrate

-también me llevare a Daniel y a Eliza

-lo lamento pero ellos están castigados, no pueden salir

Mientras Sara seguía discutiendo con la hermana Gertrudis quien estaba de encargada pues la hermana Grey había salido, la rubia salía siendo escoltada por la hermana Margaret, cuando estuvieron un poco lejos la rubia hablo con la monja

-hermana Margaret yo no puedo irme con la señora Leagan, ella no está autorizada a sacarme del colegio, eso lo dejo muy claro el Duque y el señor Johnson esta mañana cuando me trajeron

-estas segura de lo que dices Candy

-si hermana, la señora Leagan está empeñada con casarme por la fuerza con su hijo Niel, pero yo ya estoy comprometida con Terry, avísele al Duque por favor, no permita que me saquen del colegio

-en ese caso lo hablare con la hermana Gertrudis, mientras ve a tu habitación, no te preocupes veré que se puede hacer

-Candy, que sucede, a donde vas tan agitada

-Isabela, Marie, no las había visto, disculpen, estaba tratando de… verán, es que

-que sucede Candy, pregunto Marie

-verán una señora perteneciente a la familia ha venido a sacarme del colegio, yo no puedo irme con ella, el problema es que la hermana Grey no se encuentra y en todo lo que la hermana Gertrudis comprende que no debo salir, la señora Leagan ya me ha sacado del colegio

-no hay tiempo que perder, Marie demos la señal, ven acompáñanos

Llevaron a la rubia a un salón como de juntas, por el camino dieron algunos guiños y miradas a otras compañeras y estas a compañeros, por lo que en poco tiempo el salón se fue comenzando a llenar de jóvenes, que alarmados preguntaron qué sucedía

-que sucede, quien convoco la reunión, pregunto un joven

-Grandchester aún no llega, tráiganlo con urgencia

-pero que sucede Isabela, Marie

-es sobre su prometida, está en peligro, tráelo con urgencia, no hay tiempo que perder

-ya viene entrando, dijo otro joven

-¿Qué pasa, porque nos llamaron? ¡Candy!

-¡Terry! La rubia corrió a refugiarse entre los brazos del castaño, ante la mirada atónita de todos los presentes

-¿Qué haces aquí, que pasa?

-es la señora Leagan, ha venido por mí

-pero la hermana Grey sabe que no puedes salir con nadie que los autorizados

-la hermana Grey no está Terry, y la hermana Gertrudis ya acepto que me lleve

-eso sí que no

-bueno compañeros, supongo que para ninguno de los presentes es una novedad el compromiso de Grandchester y la señorita Andrew por lo que también saben que es parte de nuestro deber tratar de ayudarlos, dijo Marie

El salón estaba lleno de jóvenes hijos de nobles, todos habían acudido ante la llamada que entre señas habían hecho Marie e Isabela.

-Grandchester, dinos como podemos ayudar, dijo Isabela

-por lo pronto necesito llevar a Candice a mi habitación, también hay que buscar a sus primos los Conrwell, y que alguien avise a mi padre que debe venir con urgencia al colegio

-yo me encargo de eso, dijo un joven

-bien vamos entonces, ustedes saldrán hasta que les avisemos Grandchester, supongo que atravesaras el bosque, es el camino más corto y menos visible, dijo Isabela

Y así con la ayuda de los otros jóvenes Candy y Terry llegaron rápidamente al bosque y de allí subieron a las escaleras laterales a los dormitorios masculinos, allí con la ayuda de otros que ya les esperaban llegaron rápidamente a la habitación de Terrence, allí entro la rubia en compañía de Stear y Archie quienes aún no comprendían que sucedía

-la señora Leagan ha venido por Candy, obviamente es una treta suya, pues en ningún momento cuenta con la autorización del señor William

-hay que proteger a Candy

-pero si la descubren aquí podrían expulsarla Terrence

-eso es lo de menos por ahora no creen, además los pocos que saben que ella está aquí no dirán nada, bien ahora lo importante es ocultarla, Candy tu estarás escondida aquí, nosotros estaremos tratando de que nadie llegue a ti, no tengas miedo pecosa, nadie te apartara de mí, cierra la puerta con llave y no abras a nadie más que a mí.

Terry, Stear y Archie salieron de la habitación del castaño y los tres salieron a ver que sucedía

Mientras que en dirección ya la hermana Margaret había explicado a la hermana Gertrudis la situación de Candy, acerca de las indicaciones de quienes eran los únicos autorizados a sacarla del colegio, pero la hermana Gertrudis estaba terca en que ella no podía evitar que la señora Leagan se la llevara puesto que era una mujer importante y que iba con orden de la matriarca de la familia Andrew

La hermana Kreis había sido enviada por la rubia puesto que ella no había regresado, pero no la encontró en la habitación, por lo que se ordenó que se le buscara

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El Duque había tenido una mañana algo inusual, había recibido ya dos llamadas, una de la hermana Margaret y otra del hijo del Conde de westintong ambas llamadas tenían el mismo fin, solicitar su presencia inmediata en el colegio, porque la señora Leagan había llegado por ella, por lo que después de hacer una última llamada salió como alma que lleva el diablo rumbo al colegio, esperaba llegar a tiempo, de lo contrario esa mujer iba a tener serios problemas.

.

.

Mientras que en un puerto de España

-mi Lady, bienvenida, veo que viene acompañada, podría mostrarme sus documentos caballero

-eso no será necesario oficial, aquí tiene, es un salvoconducto real, para que pueda ingresar mi acompañante, como vera es un asunto de vida o muerte y no tenemos mucho tiempo

-disculpe mi Lady no sabía, pasen por favor

-parece que pensaron en todo Jane

-si amor, no debemos arriesgarnos según parece, en pocas horas llegaremos a un hotel y podremos obtener un teléfono para llamar y averiguar de una vez que es lo que sucede

-desde aquí es menos tiempo para llegar a Londres, y yo que pensé que los Andrew tenían influencia, pero esto de viajar con transporte cuidado por la guardia real, como que da un poco más de abolengo no crees jajajajaja

-Albert jajajajajajaja

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-ha llegado el Duque, anuncio la hermana Paula, -y pide ver a la hermana Grey, que le digo hermana Gertrudis

-el Duque, bueno hazlo pasar, lo atenderé en lo que llega la hermana Grey

-su excelencia

-donde está la hermana Grey

-ella ha salido, soy la encargada mientras regresa, a que debo el honor de su visita

-exijo saber porque se ha permitido que una persona que no ha sido autorizada, saque a mi nuera la señorita Andrew de este lugar

-pero, mi Lord, ella dice tener autorización de la señora Elroy Andrew, no sabía que no podía

-pues ahora lo sabe, la señorita Andrew tiene protección del Ducado de Grandchester y de la Corona, por lo que no está permitido que nadie a excepción mía, Terrence, el señor Johnson y Sir William pueden sacarla del colegio, quien permita otra cosa responderán por sus actos

-hermana Gertrudis, porque está la guardia Real afuera del colegio, oh Duque de Grandchester, no sabía que se encontraba aquí, que gusto tenerlo de vuelta

-hermana Grey, creo que fui muy claro esta mañana acerca de quienes tenían permitido sacar a la señorita Andrew del Colegio, por lo que no comprendo cómo es que se ha desobedecido mi orden, la guardia está afuera para impedir que nadie se la lleve, ahora voy a buscar a mi hijo, con su permiso

El Duque salió en busca de su hijo mientras que en la dirección entraba la hermana Margaret quien explicaba a la hermana Grey lo sucedido

-como pudo usted cometer semejante error hermana Gertrudis, tiene acaso idea del problema en que nos ha metido

-yo no sabía hermana Grey

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Hola amigas por fin pude actualizar, espero que disfruten el capítulo, gracias por sus palabras de ánimo, ya estoy mucho mejor, siempre siguiendo las indicaciones pues aun no me recupero del todo pero si ya mejorando, tanto que ya me toca hacerme cargo de todo lo que no he podido estos días jaja, que le hacemos.

Una consulta desde hace mucho quería pedir su ayuda para uniformar criterios, digo a la hora de describir escenas como la que salió al inicio del capítulo me veo en una disyuntiva, y es que todas somos de lugares distintos y en cada lugar la ropa interior se llama de distinta forma, así que díganme como les gustaría que llamara más que todo la ropa interior inferior la que llaman bragas, calzones, bombachas, etc.

Después de lo anterior me disculpo si me dispare un poco con la defensa de la pecosa, pero pos chis si es un fic puedo pedir apoyo real o no jajajaja

Respondiendo los reviews: skarllet northman y yo complacerte amiga, Selenityneza amiga como siempre gracias por tu apoyo, si el Duque apoyando y claro Terry ya quiere asumir su responsabilidad como esposo, pero aun no puedo responderte la pregunta del millón jaja, Ster star cabal gran fiasco cuando vieron que no era por la zanahoria desabrida jaja y cómo crees que van a dejar de ser apasionados jajaja, FlorMares gracias por tus palabras, me alegraron mucho, Nally Graham gracias por disfrutar de mi historia y tienes razón la tía abuela cuesta que entienda, pero a ver qué pasa más adelante, Kamanance me alegra que pudieras visualizar a la demonia mayor, digo Sara jaja, Guest DTB tan bella gracias por tus palabras, Elena (Guest) gracias por tu apoyo, La Musa Fugitiva, Blessed29 gracias por seguir mi historia, Minha Parra me alegra que te guste mi historia, CANDY GRANCHESTER gracias por tus palabras, becky7024 gracias ya estoy mucho mejor, Guest gracias por tus palabras y por disfrutar de mi historia, Eli (Guest) ya te extrañaba, me alegra que te guste la historia jaja, ya verás porque alejaron a Candy de su familia y quienes más están detrás de todo ñaca ñaca, jaja, Blanca G (Guest) me alegro que disfrutes mi historia, ClaudiaCeis gracias por seguirme aquí también amiga, bueno a todas las que también leen en forma anónima muchas gracias, bendiciones para todas.

Bueno y no sé si comentarles esto, pero a raíz de ciertas cosas que pasaron durante mi reposo obligado (diré que algunas fueron algo feas pero en otra ves les cuento eso) pues cuando pude al fin leer (si aunque no lo crean hubo algunos días que ni eso pude) pues sin querer fui a dar con ciertas lecturas que ya me tienen la cabeza con una historia que seguro será para el otro año jaja, que les diré yo ya tenía una historia de vampiros, obvio Terrific, pero ahora que creen leyendo una historia de hombres lobos una sola frase me recordó a nuestro castaño y es cuando el protagonista se le va encima a la chica la arrincona hacia la pared y le dice MIA con absoluta posesión, obvio mi cabeza no vio a otro que a Terry y su pecosa jajaja, si me dispare mucho pero no se preocupen será el otro año, la de vampiros ya les adelanto se llama " Thousand Years" esa la tengo hace mucho, pero voy a concluir esta primero, cuídense ya les deje tarea y algo en que pensar jaja, bendiciones para todas.

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