Capítulo 18
Era un hermoso jardín de rosas, pero no era cualquier tipo de rosas estas eran distintas, blancas, con una belleza que las volvían únicas, delicadas pero a la vez fuertes, porque a pesar del iimpetuoso viento que de pronto las golpeaba ellas resistían, extrañamente estas rosas a pesar de no haber visto nunca una igual, las sentía muy familiares, su aroma, la pureza que mostraban y lo más extraordinario es que le recordaban a ella, a su julieta pecosa, de pronto una percibió una presencia detrás de él, al voltear estaba un joven muy parecido a Albert, su cabello rubio y sus ojos azules como un cielo en calma, entonces dos cosas sucedieron en fracción de segundos, la primera es que supo quién era ese joven y dos un puño se estampo en su bello rostro
-un gusto también cuñadito, dijo el castaño sobando su mejilla después del golpe recibido
-mereces eso y más, solo te salva el hecho de que se muy bien cuanto la amas y que eres capaz de todo por cuidarla y hacerla feliz
-de eso no tengas duda
-estas completamente seguro de eso, ¿serás capaz de hacerla feliz?
-la amo más que a nada en el mundo, y hare todo para hacerla feliz
-no hay tiempo, se escuchó una dulce voz femenina que el no supo identificar, ni ver su origen
-cuídala entonces, te encargo nuestro más amado tesoro, ahora ella está en peligro, hablo nuevamente el rubio, -debes ir por ella, apresúrate, despierta, ¡DESPIERTA!
Si alguien lo hubiera lanzado de la cama probablemente no hubiera logrado hacerlo tan fuerte como el sintió cuando despertó en el suelo, con sudor en su frente, agitado y con la certeza de que debía correr en busca de su pecosa, sin perder tiempo halo la campanilla para llamar a algún sirviente, mientras se vistió con prisa, en ese momento un empleado toco la puerta, dándole el permiso de entrar, pidió a este prepararan su vehículo y avisaran a los guardias que saldría de inmediato y necesitaba su presencia, también que le avisaran a su padre que iba en busca de Candy que estaba en peligro, si bien es cierto no había ningún motivo real para lo cual asegurar semejante cosa, el no dudo ni un segundo en ir a buscar a su pecosa, la opresión que sentía en el pecho era suficiente para saber que ella estaba en verdadero peligro
Aun así Terry no espero ni un segundo más, tomo su auto y con algunos guardias que le acompañaban salió rumbo a la mansión de los Andrew, manejaba tan rápido como le era posible, sentía que el tiempo no le favorecía, el solo imaginar a su dulce pecosa en riesgo de ser lastimada era razón más que suficiente para que el quisiera llegar lo más pronto posible, el no permitiría que nadie tocara un solo de sus rubios y bellos risos dorados.
Ni bien se acababa de ir el joven Marqués cuando un alterado Duque salía del despacho, su bella Duquesa se reunió con el
- ¿qué sucedió querido? ¿Quién ha llamado tan tarde?
-temo que es algo serio querida Ely, llamaron del colegio, al parecer han desaparecido los hermanos Leagan, imaginaras como yo que esto seguramente es obra de su madre Sara Leagan
-Mi Lord
-dime Douglas
-el joven Marqués salió hace poco, pidió que se le avisara que su prometida estaba en peligro, por lo que él salió a la mansión Andrew junto con unos cuantos hombres de la Guardia Real
Eleonor no pudo evitar llevar una mano a su pecho y otra a su boca
-Richard
-tienes razón querida, no hay tiempo que perder, luego dirigiéndose a su mayordomo, -rápido que preparen mi carruaje y avisa a la Guardia Real, se quedara la seguridad de siempre custodiando el Castillo y a la Duquesa, los demás que me acompañen, de inmediato partiremos a la mansión de los Andrew
-en seguida Mi Lord
El Duque ni medio se terminó de vestir y salió al igual que su hijo a toda prisa para proteger a su ahijada
La fuerte tormenta se tornaba más ruidosa a cada instante, pero eso no detenía a los hombres Grandchester, quienes con toda la rapidez que la tormenta les permitía avanzaban rogando por llegar a tiempo para proteger a la joven Marquesa
.
.
.
Candy avanzaba con todo el sigilo que le era posible, cuando de pronto sintió que la sujetaron y taparon su boca
-shhh no grites, nadie debe saber que estas aquí
La pobre pecosa estaba lívida al darse cuenta de quien la tenía sujeta, sus ojos abiertos de par en par demostraban el temor de esta
-te juro que no es mi intención causarte daño, si prometes quedarte en silencio te destapo la boca, lo prometes
La rubia aun con miedo asintió, por alguna razón los ojos de Niel le mostraron que era sincero al menos por esta ves
- ¿qué haces aquí?, ¿qué está sucediendo?, pregunto casi en un hilo de voz
-mi madre fue por Eliza y por mí al colegio, no entendíamos que sucedía, te juro que no sabía que... es decir... nunca lo imagine, te lo juro, mi hermana y yo nunca pudimos haber siquiera sospechado lo que ella tenía planeado
-t tu ma madre, ¿Qué está pasando? Dime por favor
-escucha Candy, no tienes mucho tiempo, ella no debe encontrarte, está fuera de sí, la desconozco, no sé de lo que es capaz, esa mujer que nos trajo a mi hermana y a mi es una desconocida, ella quiere lastimarlos, vino con unos hombres que se notan son unos criminales, no sé de lo que sean capaz, debes huir, no hay tiempo
-pe pero mi papá, Albert, la tía abuela, los tíos, Neal y ustedes
-que no comprendes, debes irte, si te quedas nada podrás hacer más que verlos sufrir cuando mi madre te lastime frente a ellos, si los quieres debes ser fuerte y salir de aquí sin que te vean y pedir ayuda, mi madre y sus hombres aprovecharon la tormenta para entrar por un muro sin que se dieran cuenta los guardias, pero ellos deben estar custodiando la entrada, debes llegar a ellos y pedir ayuda, solo así podrás salvarlos, no te detengas, no mires atrás, debes huir
Candy trago duro, estaba muy angustiada por su familia, pero Neal tenía razón, si quería auxiliarlos debía salir de allí y buscar ayuda, pero antes de irse sorprendió a Neal dándole un beso en la mejilla
-gracias Neal, no olvidare lo que has hecho, dijo al aturdido joven y con la misma siguió su camino tratando de no ser vista
Neal se quedó tieso, no esperaba semejante reacción de la pecosa y menos que semejante acto le causara una cálida sensación en su pecho, pero al momento se dio cuenta que no era tiempo para divagar al escuchar pasos acercarse, se aproximó para distraer a quien fuera para que no vieran a Candy, al estar más cerca noto que era uno de los hombres de su madre quien le comunico que ella lo esperaba en el salón principal, por lo que se fue con él a encontrarse con su madre
Al llegar se encontró con su hermana que lo miraba de forma neutra, para cualquier otro se podía decir que la chica estaba de lo más tranquila, pero el que la conocía como a la palma de su mano sabía que ella estaba tan asustada como el, en el salón se encontraban reunidos bajo la amenaza de los hombres armados la familia Andrew, todos estaban con su ropa de dormir se notaba que hacía poco los habían despertado de malas maneras, Vicent, Albert, la tía Janice, su esposo Alistear y la tía abuela, se le encogió el pecho al ver el estado de la señora que tantas veces los consintió, la única que quizá les mostró afecto a él y su hermana
Mientras Candy trataba de avanzar tan rápido como le era posible tomando en cuenta de que debía hacerlo en silencio y sin ser vista, afuera la tormenta no mermaba, los truenos eran cada vez más fuerte, quizá por eso es que estaba sucediendo... no, ese no era momento para ponerse a cavilar, debía ser fuerte, avanzar con rapidez, de pronto llego al área de la bodega de la cocina, escucho voces y trato de ser todavía más silenciosa, pudo observar desde la obscuridad que la abrigaba a todo el personal de la mansión, los tenían amarrados y amordazados, había un hombre con muy mal semblante que estaba jaloneando a una de las empleadas, la cual lloraba desconsoladamente
-es inútil que te resistas, voy a aprovechar el tiempo contigo y más te vale cooperar que por más que trates de oponerte no podrás detenerme de disfrutarte como me place, le decía el hombre mientras jalaba la pobre chica para llevarla por la fuerza con él, ante la mirada de furia de los demás empleados que trataban de gritar con todo y mordaza
En medio del forcejeo la joven logro zafarse del hombre, pero este furioso le dio una bofetada que la aventó al piso, hasta donde el la alcanzo para tratar de romper sus ropas y sujetando fuerte su cabello, mientras la aprisionaba con su cuerpo
-que quede claro que trate de darnos privacidad, pero como eres una impertinente te voy a disfrutar aquí mismo frente a todos ellos, decía mientras seguía maltratando a la pobre y desconsolada empleada
Candy desde hacía rato estaba tratando de encontrar algo con lo que poder defenderse y justo en ese instante se percató de un rodillo algo grande que usaba la cocinera para preparar pan, por lo que aprovechando que en ese momento deslumbro un relámpago ella logro alcanzarlo y dar un buen golpe en la cabeza del hombre quien cayó como peso muerto sobre la aturdida joven, por lo que ella comprobando que estuviera fuera de combate logro con algo de esfuerzo moverlo para liberar a la muchacha, quien no paraba de agradecer a su patrona
Entre las dos lograron soltar al resto de empleados, Candy les ordeno tomaran las armas que portaba el hombre que yacía inconsciente para que pudieran defenderse mientras ella salía a buscar ayuda, los empleados quisieron acompañarla, todos sentían gran afecto por su joven patrona, más aun después de como los había ayudado esa noche por lo que estaban dispuestos a todo para defenderla, así con algunos cuchillos de cocina, palos y las armas que le quitaron al matón, todos estaban listos para ayudar, pero ella les recordó que no sabían cuántos hombres armados estaban en la casa y que lo mejor era ser sigilosos, que se mantuvieran a salvo hasta que ella llegara con ayuda, por lo que luego de amarrar bien al delincuente y dejarlos seguros ella logro salir de la mansión
Pero aun con su renuencia no logro irse sola, los empleados se empecinaron en que al menos uno de ellos iba a acompañarla, no querían arriesgarse a dejarla ir por su cuenta y que algo peor sucediera, estando el joven que la acompañaba armado también con un buen cuchillo y ella llevaba el palo con el que noqueo al delincuente.
Caminaron en medio de la tormenta, escudándose en los árboles y la obscuridad, sin temor a perderse al conocer ambos la mansión, uno por su trabajo y la pecosa por ser quien era que no dudaba en escabullirse por todos lados cada que podía, así que ese camino le era fácil recorrerlo aún a ciegas como en esos instantes les tocaba hacerlo, de pronto vieron unas figuras y se quedaron quietos para tratar de identificarlos, se escuchaba en medio de todo una voz firme, que daba órdenes en forma que aunque parecía contenida Candy sabia estaba alterada, por lo que reconociendo al dueño de esa voz salió corriendo de su escondite, gritando a viva voz para refugiarse en los brazos de un sorprendido y aliviado Terry quien no dudo en abrazarla fuertemente, como agradeciendo haber podido llegar a tiempo para protegerla
- ¡Candy!, Candy mi amor estas bien, decía el castaño tomando el rostro de su amada, como verificando su bienestar
- ¡Terry!, qué bueno que estas aquí mi amor, es horrible Terry, Sara Leagan está aquí, con muchos hombres armados, me buscaban, creo que tienen a mi familia prisionera amor, tenemos que ayudarlos
-no te preocupes ya estaba dando órdenes para que entren a defender a tu familia,
El empleado al ver que su patrona estaba a salvo se reunió con los guardias y les iba dando indicaciones de lo que había visto
-qué bueno que lograste escapar pecosa, como lo lograste
-desperté o me despertó mamá creo luego te explico, y al hacerlo percibí que querían entrar a mi habitación así que me escondí bajo la cama, al instante entraron a buscarme, pero al no encontrarme ellos discutían sobre si me había quedado en el castillo y luego se fueron, por lo que yo aproveché a escapar, pero no encontré a nadie de la familia, hasta que me topé con Neal
-que te hizo ese bastardo, dijo furioso el castaño
-de hecho, el me ayudo, él fue quien me dijo que su madre estaba en la casa y que debía escapar, al parecer fue por él y Eliza al colegio, pero él estaba impactado por la maldad de su madre, me dijo que ella vino con hombres armados, que debía... tengo miedo Terry, concluyo ya con lágrimas en sus ojos las que se confundían con la fuerte lluvia que los cubría
Terry abrazaba fuertemente a su pecosa y le puso encima su capa para que no se siguiera mojando, se fueron detrás de los guardias quienes ya llevaban la delantera, al parecer los hombres de Sara se encontraban todos concentrados en el salón, antes de llegar se escuchó un disparo lo que hizo que los guardias corrieran más a prisa, al llegar Candy solo pudo sentir alivio al ver a sus seres queridos libres de los matones de Sara que ahora estaban custodiados por los guardias.
Un poco antes en el salón
-porque haces esto Sara, te crie como a una hija, te hice parte de mi familia
-! cállate bruja! Grito Sara, mientras abofeteaba a la pobre anciana mientras la familia entera se trataba de parar, mientras protestaban, -ni se les ocurra moverse o no dudare en dispararle, siguió diciendo
La tía abuela seguía llorando muy herida, por ver el verdadero rostro de la que cuido como una hija
-quieres saber verdad, simple, jamás te perdonare que por tu culpa mi madre murió, solo para que mi padre y tú se casaran
-de que hablas Sara, tu madre murió mucho antes de conocer a tu padre, nuestro matrimonio fue arreglado, y nos conocimos el mismo día de la boda
-no, no es cierto, tú la envenenaste, y luego cuando ella murió te dedicaste a maltratarme a causarme daño, crees que por ser apenas una niña pequeña no lo recordaría, tú me golpeabas, y me repetías qué harías conmigo lo mismo que hiciste con mi madre, porque yo te estorbaba para quedarte con mi padre y con sus riquezas
-estas confundida Sara, quien te maltrataba era tu tía la hermana de tu madre, fue ella quien se descubrió había envenenado a tu madre, tu padre también descubrió que te maltrataba y la interno en un asilo al darse cuenta de que estaba loca, eso sucedió antes de nuestra boda, el día en que la descubrieron te había lastimado tanto que duraste varios días inconsciente, decía entre lágrimas la anciana
-MIENTES, grito como una desquiciada, -pero no importa, porque logre mi cometido, destruí tu familia como tu destruiste la mía, me encargue de que nunca pudieras concebir, si no te asombres, ese té que siempre te daba era un remedio para evitar los embarazos, mi padre lo descubrió y trato de detenerme, pero fui más rápido y acabe con su vida
-como pudiste, era tu padre, gritaba Elroy a mar de llanto, incapaz de concebir tanta maldad
-era un traidor, te defendió a ti, no lo iba a perdonar
-eres un monstro, le dijo Janice llena de indignación y dolor de ver a su tía en semejante estado
-oh querida prima gracias por el halago
Se volvió a uno de sus hombres que le susurro algo al oído y luego volvió su mirada a los Andrew, en especial hacia Albert
-en donde tienen a la huérfana, por más que traten de esconderla saben que la encontrare
-jamás te dejare lastimarla de nuevo víbora, le respondió firme el Patriarca
-claro que lo hare, y en esta ocasión la matare, así como mate a su madre, creen acaso que no sabía que se trataba de la hija de Rosemary, decía mirándolos uno a uno,-la reconocí en cuanto la llevaron a mi casa en Lakewood, pero me pareció muy entretenido humillarla, claro hasta que se te ocurrió adoptarla, aun así me encargue de que fuera repudiada por su propia familia, fue divertido querida tía abuela, ver como la culpabas y la atacabas por algo que yo misma cause
-así que lo admites, fuiste tú, tu causaste la muerte de Anthony, reclamo la anciana
-obviamente, mis ordenes eran que mataran a los dos, pero el cayo primero y mis hombres vieron caer desmayada a la huérfana, por lo que erraron creyendo que ella también había muerto
Eliza que hasta ese momento se había controlado sintió su cuerpo desfallecer, no era posible, sin poder contenerse más se dirigió a su madre gritando
-COMO PUDISTE, SABIAS QUE LO AMABA, PORQUE
-vamos no seas dramática, ni caso te hacia porque el muy idiota estaba enamorado de su propia hermana
-porque no sabía que era su hermana, si él lo hubiera sabido, si yo lo hubiera sabido, me habría hecho amiga de ella para poder acercarme a Anthony, decía ya cubierta en llanto
-no seas estúpida, eso no convenia a mis planes, mi deseo desde el inicio fue acabar con toda la familia Andrew, poco a poco lentamente, uno a uno, deja de comportarte como una estúpida debilucha y contrólate, no admito ese comportamiento
Neal recogió a su hermana que lloraba de rodillas en el piso en donde se había derrumbado al escuchar a su madre
-bien como no han querido colaborar y siendo honestos sin importar si lo hacían igual tendrían el mismo final, comenzare contigo tía abuela, Bob mátala
- ¡ALTO!
-que te pasa Neal
-lo hare yo, pero a mi modo, lentamente
-nooo, fue el grito de los Andrew
-vamos quería tía abuela, no se resista y venga conmigo, dijo en voz alta Neal tomando a la señora, -sígame la corriente, le susurro al oído cuando se agacho para sujetarla
Elroy sin comprender camino con Neal que la llevaba sujetada con fuerza ante la complacencia de su madre
-detente, grito Albert poniéndose de pie cuando vio que Neal salió de la habitación con su tía
-querido primo no te preocupes, de ti me pienso ocupar personalmente, dijo la demonia mayor apuntando con un arma a Albert
En ese instante Eliza vio con horror como su madre apuntaba al rubio mayor, sin saber si era por el gran parecido de este con su gran amor, pero sintió como si fuera al mismo Anthony a quien apuntaba, no pudiendo soportar ver morir a su amado una vez más se abalanzo sobre Sara y comenzó a forcejear con ella, logrando la mayor fácilmente apartarse de Eliza tirándola a un lado
-niña estúpida, nunca te metas en mi contra y sin que nadie pudiera siquiera prevenirlo le disparo a su hija
-señora, le dijo uno de sus hombres, -debemos apurarnos, los guardias no tardaran en hacer su ronda
-no me pienso ir sin matar a todos y cada uno de estos
En ese instante se escuchó el ruido de muchos pasos, por lo que el hombre de Sara la tomo con fuerza del brazo y comenzó a correr junto a ella casi arrastrándola, mientras que los guardias entraban sometiendo al resto de los que quedaron en la sala, liberando a los Andrew
- ¡Candy!, fue el grito de todos al ver a la pecosa junto a Terry quienes venían detrás de la Guardia Real, Vicent y Albert la abrazaron con fuerza
Albert no dudo en correr hacia Eliza en cuanto vio a su pequeña a salvo, la reviso para determinar la gravedad de la herida, mientras la pelirroja lloraba en estado de shock aun sin creer que su propia madre fue capaz de dispararle
-shh calma, todo estará bien, le decía el rubio mayor mientras la cargaba y la colocaba en un sofá presionando su herida con un cojín para evitar que saliera más sangre, -hay que llevarla rápido a un hospital
-! Eliza! Hermana que te paso, decía desesperado Neal corriendo hacia la pelirroja
-tu madre le disparo, le respondió Vicent
Estaban a punto de agarrar a Neal cuando vieron que detrás de él llegaba una muy angustiada tía abuela que se abrazaba al joven en forma cariñosa como consolándose ambos por lo que estaban viendo
-la llevare al hospital, la bala le atravesó el abdomen, tía sugiero que vengas conmigo para que te revisen de una vez, tú también puedes venir Neal, ya luego me explicaras que fue lo que sucedió
Richard entro en el momento en que Albert salía con Eliza en brazos rumbo al hospital, por lo que no dudo en ofrecerse a quedarse a ayudar para tranquilidad del Patriarca, Candy estaba abrazando a su padre cuando vio a su padrino entrar, no dudo un segundo en correr a abrazarlo también, sintiendo todos alivio de que al fin el peligro había pasado
Los empleados al haber pasado el peligro, luego también de ellos haber reducido a algunos de los maleantes por sí mismos, se dispusieron a ayudar a sus patrones, atendiéndoles al menos en brindarles unos te de valeriana para los nervios, antes que Candy los enviara a que disfrutaran al fin de su merecido descanso estando ya al fin libres de peligro.
Al Duque no se le olvido llamar a su amada Duquesa para informarle que ya todo estaba bien, para evitar que siguiera angustiándose, también le llamo a George para ponerlo al tanto, este no dudo en avisar que llegaría pronto
Lo malo de todo fue que a pesar de haber peinado bien la zona no se logró dar con el paradero de Sara Leagan y su hombre de confianza, todos estaban frustrados por ello, pero no detenían la búsqueda, George se encargó de dar aviso a las autoridades para que ellos también continuaran la búsqueda.
En el hospital Eliza fue intervenida a tiempo, logrando salvarle la vida, pero no sin antes sufrir una perdida en la movilidad de sus piernas, según explico el medico era muy posible que la bala afectara un nervio, pero estaba seguro que con un poco de terapias y de tiempo ella podría recuperar dicha movilidad, la tía abuela afortunadamente se encontraba bien, dentro de lo que cabe, aun así fue internada al menos durante esa noche para poder administrarle un sedante que la ayudara a descansar y no seguir alterándose
-muy bien ahora que la tía abuela ya fue atendida y que afortunadamente no sufrió un ataque pese a la situación que hemos vivido y que Eliza está recuperándose, quisiera me explicaras que sucedió Neal, porque hasta donde comprendí tú te habías llevado a mi tía con intenciones de matarla
-nunca tuve la intención de lastimarla, si bien es cierto que mis actos en el pasado no hablan bien de mí, le puedo asegurar que las acciones de mi madre esta noche fueron totalmente inesperadas tanto para Eliza como para mí, cuando salimos del salón procure llevar a la tía abuela a un lugar seguro, por lo que opte por ir al armario central, tratar en lo posible que no saliera lastimada, hasta que escuchamos el disparo y yo regrese al salón para ver que sucedía, cuando lo hice le pedí se quedara allí en donde esperaba estuviera segura, pero como pudo observar me siguió
miro a Albert quien con una seña le indico que continuara, -esta noche mi madre llego por nosotros al colegio después de la primera ronda de la noche, al salir nos dimos cuenta de que estaba acompañada con muchos hombres armados que se notaba eran unos criminales muy peligrosos, no lo niego teníamos mucho temor, no sabía de lo que eran capaces y temía además por la integridad de mi hermana, la mujer que nos sacó del colegio esta noche y que ya no puedo reconocer como mi madre era una mujer diferente, a esta la escuchamos dar órdenes, optamos en mantenernos callados y disimular nuestro temor, pues no comprendíamos que sucedía, ni Eliza ni yo jamás creímos que ella realmente había hecho todas las cosas de las que la acusaban, al menos no hasta esta noche, al llegar a la mansión ella hizo entrar a los hombres por un muro dando a una parte del jardín aprovechando la tormenta así que la seguridad no se dio cuenta
-mi hermana y yo permanecíamos en shock, lo que nos hizo rezagamos y entramos de ultimo, quizá tardamos mucho puesto que cuando lo hicimos ya tenían a todos en el salón y a los empleados amarrados en otra área según los escuche decir, mi madre o quien decía serlo les reclamaba a sus hombres que no habían dado con Candy, ella estaba furiosa y ordeno siguieran buscando, al alejarse ella se llevó a Eliza, yo comencé a caminar solo por la mansión, tratando de pensar cómo hacer para sacar a mi hermana de allí y alejarnos de mi madre, al hacerlo me encontré a Candy
- ¿con Candy?, pregunto Albert
-sí, ella estaba escondida, trataba de buscarlos y estando la situación como estaba sabía que si la encontraban sería algo muy malo para ella, la tuve que convencer para que se escapara y así pidiera ayuda
-tengo entonces que agradecerte, debes saber que lamento mucho lo de tu hermana, aun nos es muy difícil de aceptar que Sara se atreviera a lastimar a su propia hija
-Eliza mi pobre hermana, ¿cómo pudo? dijo Neal mientras sus lágrimas resbalaban por sus mejillas al pensar en su hermana sintiendo al fin el peso de todo lo sucedido esa noche
-debo volver a la mansión para saber cómo va todo, dejare guardias custodiando
- ¿Qué hará con nosotros? Se atrevió a preguntar el joven al Patriarca
-como bien has dicho sus acciones en el pasado no fueron las mejores, pero puedo decir que esta noche ustedes demostraron que no heredaron el negro corazón de su madre a pesar del temor que sentían por lo que ella hacía, así que seguirán bajo nuestra protección, me encargare de conseguir toda la ayuda médica necesaria para lograr que Eliza se recupere
-se lo agradezco infinitamente, me angustia en demasía el bienestar de mi hermana, si fuera posible le suplico poder permanecer con ella para apoyarla en su recuperación
-no tenía pensado alejarte de ella, sé que te necesita
.
.
.
Habían logrado escapar por poco, fue muy difícil salir sin que los atraparan, peor teniendo casi que arrastrar a su patrona, quien ahora lucia más rara que nunca, él siempre supo que ella no era lo que se diga una persona normal, a lo largo de su vida había logrado aprender a conocer a la gente y su jefa no escapaba de su escrutinio, siempre supo que su maldad escapaba de cualquier limite, ella nunca mostraba remordimiento ante nada, pero lo que había hecho esta noche rebasaba todo lo moral e inmoralmente correcto, ni siquiera él se creía capaz de hacer lo que ella hizo de disparar a su propia hija
Si bien es cierto ahora la notaba totalmente alterada y con su mirada perdida, sabía que ella no estaba arrepentida de lo hecho, por el contrario estaba furiosa por no haber podido seguir matando a todos como deseaba, lo peor es que la estupidez de esta ahora le saldría caro y le afectaba directamente, sabía muy bien que sus hombres lo delatarían así que él debía huir cuanto antes, meterse con la nobleza no era cosa nada, le esperaba la muerte si se quedaba, pero su hasta entonces patrona le ayudaría sin ella saberlo
Llego al muelle y hablo con otros hombres, quienes le entregaron un bolsito con monedas, cosa que Sara ni observo al estar perdida en sus propios pensamientos de venganza, la condujo a un camarote en un barco, y luego salió dejándola dentro sin que ella se percatara que estaba encerrada y próxima a partir
-es bueno hacer tratos contigo
-te lo agradezco, lamento no poder darte más dinero, pero como comprenderás tampoco es que ella valga mucho
-ni que lo digas, pero al menos me libras de ella, sabiendo que no tendré que preocuparme porque pueda regresar
-eso nunca sucederá, ni su cadáver encontrarían jamás, vamos rumbo al infierno y de allá no volverá
El hombre se despidió, planeando hacia donde huir, talvez Sur América, África, cualquier lugar en donde pueda reiniciar, al menos esos eran sus pensamientos hasta que un cuchillo se hundió profundo en su costado, en tanto le arrebataban todo lo que los ladrones que lo habían atacado consideraban valioso, para luego dejarlo tirado mientras moría desangrado sin posibilidad de pedir ayuda, pues en ese sitio nade iba a llegar
000
Hola amigas, espero no haber tardado tanto esta vez, no niego me costo un poco plasmar esta parte de la historia, aun siento que no esta como quisiera, pero no las quise hacer esperar tanto tiempo, ya si puedo después espero lograr editar mis historias, pero por ahora agradezco la paciencia que han tenido para esperar mis actualizaciones y dejar pasar mis errores.
Muchas gracias a todas mis bellas lectoras, por cuestiones de tiempo no podre nuevamente responder a sus review, pero si les puedo decir que agradezco todos y cada uno de ellos, asi como a quienes me han puesto entre sus favoritas, infinitas gracias a todas, a manera especial también quiero agradecerte Elby por tus consejos a la hora de hacer mis correcciones, también a ti Sele por tus ideas.
Por ahora les dejo este nuevo capítulo, espero les guste, bendiciones a todas, recuerden que pueden seguirme en Facebook y mientras no lo quite en mi blog
www punto Facebook punto com/Palasatenea-1802077229917943/
historiasatenea punto blogspot punto com/
