Otra vez bienvenidos a esta historia, sigan disfrutando leerla y si tienen algún comentario o pregunta, con confianza pueden decirme.
Lamento mucho la tardanza, pero aparte de que no tenía tiempo, también me dedique a escribir y actualizar mis otros proyectos que tengo.
Ya vi Desendientes 3, y si me gusto la película, aunque el final…em, no lo sé, como que siento que dejaron cabos sueltos, ¿ustedes que opinan?
Descendientes, ni las canciones, no es de mi propiedad, les pertenece a sus respectivos creadores.
Sin más que decir comenzamos…
Cap. 6. Primer encuentro.
Carlos seguía corriendo aterrado del perro que tenía atrás, siguió corriendo hasta llegar a un árbol cercano, donde logro subirse en él un poco. En sus ojos se podía reflejar el miedo que tenía en su interior.
-¡Carlos!- el mencionado escucho como lo llamaban, y lo más obvio que se le ocurrió en el momento, fue…
-¡¿Ben?!, ¡Auxilio, sálvame!- grito aterrado Carlos mientras trataba inútilmente de estar lo más alejado posible del perro, cuando apenas llego Ben a la escena, lo vio confundido.
-¡Esta cosa es un asesino!, ¡Quiere comerme!, ¡Es una criatura feroz, salvaje y rabioso!- exclamo el mientras señalaba al perro y se aferraba más al árbol.
-Oye, tranquilo, ¿Quién te dijo eso? - pregunto Ben tratando de calmarlo.
-Mi madre.
-¿Cruella?.
-Sí, ella es una experta- contesto Carlos como señalando lo más obvio, haciendo que Ben se riera un poco divertido, mientras alzaba al perro en sus brazos.
-¡¿Por qué lo sostienes? ¡Él te va a atacar! - exclamo asustado Carlos, esperando lo peor.
-Carlos, ¿tú nunca has conocido a un perro antes? - pregunto Ben.
-Claro que no- contesto el, mientras se aferraba más al árbol.
-Chico, te presento a Carlos. Carlos, te presento a Chico, es un perro callejero, pero siempre nos acompaña- presento Ben amablemente a ambos.
-Ya no se ve como un malvado animal rabioso-dijo Carlos mientras comenzaba a bajar lentamente del árbol.
-Caray. Eres un buen chico, ¿eh? - dijo el mientras comenzaba a acariciarlo, Ben lo noto, haciendo que él le pasara a chico en sus brazos, provocando que se dibujara una sonrisa en Carlos.
-Sé que debe ser muy difícil vivir en la isla- dijo Ben a Carlos, provocando que el ultimo mencionado se quedara reflexionando lo que dijo.
-Sí, lo fue….las caricias en la barriga no eran habituales- bromeo el, haciendo que ambos sonrieran divertidos.
-Eres un buen chico- menciono Ben al percatarse que Carlos no tardo en mostrar su verdadero interior, algo que el sabía que existía dentro de los cinco chicos de la Isla, sabía perfectamente que ellos junto con los demás niños que vivían en la Isla de los Perdidos, solo estaban perdidos y lo único que necesitan es que ellos sepan, que no han sido abandonados.
Antes de que Ben pudiera hablar, sonó su teléfono, y el al revisarlo, se percató que era un mensaje del Hada Madrina. Su mensaje solo mencionaba que lo necesita verlo urgentemente.
-Uh, dejaré los dos se conozcan y podrás encontrarme cuando hayas terminado- menciono Ben mientras comenzaba a retirarse, y dirigirse rumbo a la escuela.
Una vez que Ben se fue, Carlos se sentó en el suelo y empezó a acariciar más a Chico.
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En el mismo bosque que se encontraba Carlos, pero más retirado. Arawn seguía en el suelo, pero no lo estaba por gusto, sino porque alguien cayó sobre él. Al principio tenía intenciones de golpearlo, pero una vez que se fijó quien lo ataco, se quedó sorprendido con lo que sus ojos observaban. Ya que tenía enfrente a una muchacha de piel clara, ojos cafés claros, su cabello era esbelto largo hasta sus hombros de color rojo. Su vestimenta constituye de una blusa de color rosado de mangas cortas, una falda de color esmeralda que le llegaba a la mitad de sus rodillas con un cinturón marrón con una hebilla dorada en su cintura. Y también tiene un pequeño bycocket verde, con una pluma roja en su lado izquierdo. Pero lo más curioso de la chica, aparte de su bycocket, y su color de pelo, era el que su piel aparte clara, también tenía partes de su cuerpo que eran de color rojo y mas blanco, como la nieve misma.
Sin saber porque, Arawn comenzó a sentirse nervioso…
-¿Oye te encuentras bien?- pregunto la chica preocupada, pero cuando Arawn lo escucho, lo abandonaron sus nervios, para ser remplazados por molestia.
-¡Quítate de encima!- exclamo Arawn molesto a la chica.
-Oye, no tienes que ser grosero- menciono la chica un poco molesta.
-Pues no lo seria, sino fuera porque una chica extraña cayera encima mía- le contesto el molesto.
-Para empezar, me llamo Rose, orgullosa hija de Robin Hood y Lady Marian- se presentó ella orgullosa de mencionar a sus padres.
-En segundo, ¿Cuál es tu nombre?, sé que eres nuevo en la escuela, porque nunca te he visto- dijo Rose curiosa. Aunque a Arawn solo quería que ella se le quitara encima de el...
-Arawn, ahora quítate-se presentó el molesto, lo que hizo que Rose frunciera el ceño.
-Ahora en tercero, me pedirás una disculpa y me lo pedirás amablemente.
-¡¿Qué?!, ¡¿estas bromeando?!- exclamo Arawn enojado, cuando pudo ver seriedad en el rostro de la chica que apenas acaba de conocer, bufo molesto, no le costaba quitarla mediante la fuerza, pero sabiendo que necesitaba mantener un bajo perfil en la escuela, para no llamar la atención…
-Me disculpo por la forma que te hable…
-¿Y?.
-…¿podrías bajarte de mi espalda?, por favor- hizo grandes esfuerzos para no gritarle o enojarse con Rose.
Rose al escucharlo, asintió con su cabeza y se bajó de su espalda, para luego pararse.
-Mucho gusto en conocerte, Arawn- mención Rose con una sincera sonrisa, mientras extendía su mano a él, ofreciendo apoyo para pararse. Arawn sin opciones, ya que se sentía humillado, acepto el apoyo.
Una vez que estuvieron parados, sin saber porque, pero Arawn y Rose se quedaron viendo fijamente los ojos del otro, y eso sí, sin soltarse de la mano.
Cuando Arawn vio sus acciones, se sacudió su cabeza, y recupero su mano rápidamente.
-No puedo decir lo mismo…-volvió a su actitud fría Arawn, para luego comenzar alejarse de ella.
Una vez que Rose recupero la compostura, vio como Arawn comenzaba alejarse…
-Tonto- dijo Rose, mientras se cruzaba de brazos y caminaba de nuevo hacia el bosque, pero mientras caminaba, no pudo evitar voltear atrás, hacia donde se fue Arawn…
Mientras con Arawn, no pudo evitar sentirse humillado por que una chica de Auradon, lo forzó a que el fuera amable y que dijera por favor. El esperaba que fuera la última vez que viera a Rose.
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A la hora establecida, Chad y Evie estaban tomados de las manos mientras caminaban hasta llegar a las gradas del campo de Torney. Una vez que ambos llegaron, Chad la soltó, para verla mejor.
-¿Acaso todos son lindos en tu familia?- pregunto Chad mientras le sonreía a Evie, provocando que Evie sonriera alegremente y sintiéndose alagada con sus palabras.
-Me gusta pensar que soy la más bella de todas- menciono Evie, mientras que se reía un poco, al igual que Chad.
-¿Tienes demasiados cuartos en tu castillo?- pregunto ella esperanzada.
-Uf, demasiados para contar- contesto el mientras se reía un poco. Evie ahora suspiro soñada mente, al ver que tenía al príncipe perfecto que tanto buscaba enfrente suyo. Sabiendo que necesitaba hacer el primer movimiento, ella se inclina para dar la iniciativa de que se besaran,
-¡Qué bien resolviste el problema de Química hoy!, todos los nerds se enamoraran de ti- exclamo Chad contento, interrumpiendo a Evie con su ¨movimiento¨.
-No soy buena en la escuela.
-Oh vamos.
-No, es verdad, pero soy muy buena cosiendo, cocinando, igual que tu madre, Cenicienta…pero mejor vestida- bromeo Evie lo último, haciendo que ambos se rieran divertidos.
-Ves esto- dijo Evie, mientras sacaba el espejo mágico- si pregunto algo, lo que sea, me lo muestra.
-¿Acaso es broma?- pregunto el incrédulo
-No.
Apenas esas palabras salieron de Evie, Chad toma el espejo.
-¿Dónde está mi teléfono?- pregunto Chad, para luego ponerlo en su oreja, como si esperaba que le hablara…
-No funcionará para ti- le dijo Evie mientras le sonreía, haciendo que Chad sonriera nervioso.
-No importa, mi papa me comprara uno nuevo- dijo el mientras le devolvía el espejo a Evie, haciendo que se le ocurriera un plan a ella, al escuchar sus palabras.
-El Príncipe Encantador.
-Sí.
-Y Cenicienta.
Sí.
-Y el Hada madrina.
-Si-
-Oye, oí que su varita está en un aburrido museo, ¿siempre la dejan ahí? - pregunto Evie tratando de sacarle información, pero como observo que estaban sus cuerpos muy cerca, se inclinó otra vez para de nuevo intentar besarlo.
Pero antes de que pudiera hacerlo, Chad se alejó de ella.
-Realmente me gusta hablar- dijo Chad mientras se aferra a las barras de metal detrás de él.
-Solo que estoy muy ocupado. Aunque- él dice dándose la vuelta para sonreírle.
-¿Aunque?.
-Si pudieras hacer todas mis tareas, podríamos después charlar- dijo el mientras le extendia su mochila a Evie.
-Está bien- contesto Evie mientras agarraba la mochila de Chad.
-Gracias, preciosa- menciono el, mientras le sonreía y le guiño el ojo, antes de irse.
-Adiós- dijo suavemente Evie, mientras lo observaba totalmente perdida.
-No pude evitar observar que….
-¿Me estás siguiéndome?- pregunto Evie molesta a Doug, que se encontraba en las gradas.
-En realidad…sí- respondió el tranquilamente.
-Yo también tengo una fascinación por la varita de la Hada Madrina- dice el, mientras se bajaba al suelo, para estar enfrente de Evie.
-¿Cuál es otra razón por la que espero con ansias la coronación?, ¿Quizás podríamos sentarnos el uno al otro y discutir sus atributos?" preguntó Doug esperanzado, provocando que Evie lo mirara interesado.
-¿Estás diciendo que lo usaran para la coronación?.
-Sí, y quisiera que fueras mi cita- contesto Doug esperanzado, provocando que Evie sonriera contenta…
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Ben estaba caminado tranquilamente por las instalaciones de la escuela, por cada lado que pasaba, era saludado por reverencias o halagos, aunque eso provocaba que Ben se sintiera incomodado, después de todo, el que pronto se convertiría en Rey, no significa que quería lo convertía en superior que en todos sus compañeros. El solo quiere que lo vieran y trataran con normalidad.
Cuando su vista quedo fija en la oficina de la Hada Madrina, mientras más se acercaba, lograba escuchar como varias voces se escuchaban en el interior, y sonaban que no estaban contentas.
Justo cuando Ben entro a la oficina, pudo observar que varios profesores de Auradon estaban alrededor del Hada Madrina, y como ella estaba sentada en su escritorio.
-Oh, ya llego el Príncipe Ben, y necesito hablar con urgencia sobre los preparativos de su coronación. Les pido amablemente que se retiren- dijo rápidamente el Hada a todos los profesores, ellos mostraron caras de disgustó, pero sabiendo que no tenían otra opción, uno por uno se fue retirando….
-Espero que escuche nuestros consejos, y que ese chico sea expulsado de la escuela, para devolverlos con los de su ¨clase¨- dijo el Sr. Deley al Hada Madrina, mientras él se iba de la oficina.
Una vez que él se fue, solo quedaron el Hada Madrina y Ben.
-Ug, ¿algún problema con la coronación? - pregunto Ben amablemente.
-No…no es la coronación el problema- menciono el Hada mientras se levantaba- es sobre los chicos de la Isla…
-¿Qué pasa con ellos?, ¿se encuentran bien?- pregunto Ben preocupado, sabía que solo había visto a los chicos, pero no a las chicas.
-Bueno, no exactamente ellos…sino el- cuando el Hada se dio cuenta que Ben la miraba confundida, decidió mejor aclarar el asunto.
-Es sobre Arawn, he recibido quejas de sus profesores, en los que me avisan que él llego tarde a las clases, no participa, no presta atención, es irrespetuoso, le falta el respeto a sus compañeros. Resumiéndose, no le interesa estar aquí.
-No te preocupes por él, le interesara- dijo Ben seguro de sus palabras, provocando que el Hada lo viera no tan confiada.
-No lo sé Ben, si no funciona tu idea de…
-Si funcionara- interrumpió Ben- si logramos que ellos cinco cambien, es muy seguro que los demás niños también lo hagan- aseguro Ben.
-Espero que tengas razón Ben….en especial sabiendo quien es su padre- susurro el Hada Madrina, que no pudo evitar que algo de miedo le recorriera su espalda.
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Mal, Evie se encontraban en su propio dormitorio, junto con Jane, después de que Mal lograra mejorar el cabello de la mencionada, ella se empezó a acercar a las dos jóvenes villanas. En estos momentos, Evie estaba trabajando en su último proyecto en la máquina de coser que tenían. Mal está dibujando algo en su cama mientras escuchaba atentamente lo que Jane hablaba.
-Mamá dijo, ¨si un niño no puede ver la belleza dentro de ti, entonces no vale la pena¨, ¿puedes creerlo? ¿En qué tipo de mundo vive ella? - hablo Jane a Mal mientras soltaba un suspiro de fastidio, Mal también se irrito por dentro, al ver que su plan de conseguir la varita, estaba arruinado.
-En Auradon- respondió Mal.
-Mal, ¿te gusta? - dijo Evie, mientras le enseñaba su proyecto.
-Sí, lindo, resalta tus ojos- contesto Mal con honestidad.
-Lo sé.
Nunca conseguiré un novio- dijo Jane mientras se sentaba en la otra cama.
-Los novios no sirven de nada- le contesto Mal, sin interés.
-¿Y cómo podrías decirlo Mal?, nunca has tenido un novio- menciono Evie mientras sonreía.
-Porque no necesito uno, solo perdería el tiempo- le contesto decidida con su respuesta. Pero cuando lo dijo, Evie soltó un suspiro.
-¡Olvidé hacer la tarea de Chad!- exclamó Evie preocupada, para dejar de trabajar en su máquina de coser, y comenzar a sacar las libretas y libros del mencionado.
-Y hay mi punto- mención Mal divertida.
Apenas unos segundos que lo dijo, una nueva chica toco en su puerta, y entro a su cuarto.
-Hola chicas, soy Lonnie. Mi mamá es Mulan- sonrió amigablemente la chica, mientras se presentaba. Pero las chicas solo la vieron confundida.
-¿No?, bueno de todos modos, me encanta lo que hiciste con el cabello de Jane y sé que nos odias y que eres malvado- mientras comenzaba a explicar Lonnie, las chicas se rieron divertidas.
-Pero, ¿crees que podrías arreglar el mío?
-¿Por qué haría eso por ti?- pregunto Mal confundida.
-Te pagare cincuenta dólares- propuso Lonnie mientras mostraba el dinero.
-Buena respuesta- intervino Evie, mientras agarraba el dinero.
-Necesito comprar más material.
-Lo quiero que sea genial como el de Mal- dijo Lonnie sonriendo.
-¿En serio? ¿Con la división también? - pregunto Evie confundida.
Mal le da la mirada molesta, para luego fastidiada toma su libro de hechizos, comienza a resitar el hechizo, para luego con su dedo mover a Lonnie, para finalmente el cabello de la mencionada comienza a cambiar. Su cabello es más largo y rizado con un ligero tono de color. Lonni se acerca al espejo, para quedar totalmente sorprendida.
-Lo sé, lo sé, es anticuado- menciono Evie, creyendo que no le gusto.
-Sabes, cortémoslo y ponlo en capas ...
-¡No, no!, me encanta- intervino Lonnie, mientras sonreía.
-¿Enserió?.
-Es solo que ...- menciono Lonnie, para luego ella con sus manos, cortar una pequeña parte de su falda- Ahora si me veo cool.
-Lo has dicho- dijo Mal sonriéndole. Las tres chicas observaban el cambio de Lonnie, y Jane al ver como ahora la mencionada se veía más genial, ella también se acerca al espejo y se rompe parte de su falda.
-¡Ohno!, ¿Qué hice?, mi mama va a castigarme- exclamo Jane al darse cuenta de sus acciones, lo que provoco que Mal, Evie y Lonnie se rieran.
¡Toc!,¡Toc!.
Las chicas fueron interrumpidas por un golpe en la puerta, cuando voltearon a ver, observaron que era Arawn.
Cuando Lonnie lo vio, sonrió ante él.
-¡Oh!, tú debes de ser uno de los chicos, hola soy Lonnie, hija de Mulan- se presentó ella a Arawn mientras le extendía su mano al mencionado.
-¿Mulan?, umm…me encanto cuando ella mando un cañón hacia la montaña nevada, provocando una avalancha que termino de matar a todo el ejército Mongol, haciendo que toda la nieve se convirtiera en ríos de sangre….- menciono Arawn seriamente y con una pequeña sonrisa siniestra, ignorando la mano de Lonnie. Cuando lo escucharon Lonnie y Jane, sintieron que se pusieron pálidas cuando lo escucharon.
-Emmm…¿gracias?- dijo Lonnie, sin saber que más decirle. Durante unos segundos, hubo un gran silencio incomodo entre ellos.
-Bueno, si ya acabaron, nosotras tenemos que hacer tarea, asique...
-No digas mas, gracias por el cabello Mal- dijo rápidamente Lonnie, interrumpiendo a la mencionada y se iba, junto con Jane.
Cuando ambas se fueron, Arawn cerró la puerta.
-¿Hacer la tarea?.
-Es lo único que se me ocurrió- le contesto Mal molesta.
-¿Y tu donde…
-Evie, no termines esa pregunta- le advirtió a la mencionada, porque empezaba a recordar a cierta chica que conoció en el bosque.
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De vuelta en el campo de Torney, Jay se encontraba sentado, junto al entrenador.
-Realmente podría usar un tipo duro como tú, el equipo es un grupo de príncipes, ¿sabes a qué me refiero? - dijo el entrenador a Jay.
-Sé lo que quieres decir, solo he escuchado ¨perdóname amigo, pasa tu primero¨, ¨oh perdón, ¿me encuentro con usted? ¨- empezó a imitar unas voces infantiles Jay, provocando que el entrenador se riera divertido.
-De donde vengo es para prepararme para morir. Mi padre me dice que la única manera de obtener algo, es asegurarse….
-Jay, Jay, Jay, tranquilo, déjame explicarte- intervino el entrenador, haciendo que Jay lo volviera a escuchar.
-Un equipo. Es como una familia.
-No quieres estar en mi casa a la hora de la cena.
-Está bien, umm, ¿sabes que el cuerpo tiene varias partes? - preguntó el, haciendo que Jay asintió con la cabeza.
-Tiene piernas, los codos, las orejas, pero por más importante que se cada uno, todos se necesitan mutuamente. Eso es lo que es un equipo. Diferentes jugadores trabajan juntos para ayudar a ganar. ¿Tiene sentido para ti?.
Cuando lo escucho, Jay empezó a comprender lo que el entrenador le quería explicar, y también se le ocurrió una cosa.
-¿Puedo ser el puño?, quiero tener ese puesto antes que Arawn- Jay le pregunto sonriendo, ya que conociendo a Arawn, el también quisiera ser el puño.
Al escucharlo, el entrenador se ríe, le gusta la idea, para luego mostrarle algo a Jay, era una camiseta de jersey de uniforme de Tourney con su nombre y el número 8.
-¡Whoa!- exclamo el sorprendido, y tomo la camiseta, sin duda le gustaba mucho.
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En el cuarto de las chicas, Mal estaba revisando su libro de hechizos, Evie hacia los deberes de Chad, Arawn se encontraba recargado aburrido en la pared con los brazos cruzados y Carlos, que llego recientemente, estaba sentado en el piso con Chico.
-¿Enserio te agrada ese pulgoso?- le pregunto Arawn viendo disgustado el perro.
-Se llama Chico, y sí, me agrada- Carlos lo dijo un poco molesto, mientras volvía acariciar a chico, parece que le cogió cariño.
Antes de que Arawn le contestara, todos escucharon como se abría la puerta, para mostrar a Jay, que tenía su camiseta puesta de Torney.
-¿Qué tal me veo?- llamo la atención Jay a todos, mientras la presumia.
-Genial/muy bien/ridículo- hablaron al mismo tiempo Evie, Carlos y Arawn.
-Que sorprendente tu respuesta, Arawn- dijo Jay sarcásticamente al mencionado, pero el solo se encogió de hombros.
-¿Tu plan con Jane funciono?- Jay le pregunto a Mal, mientras se acercaba a todos.
-¿Crees que miraré a través de cada hechizo si el plan de verdad funcionara?- pregunto Mal con una actitud molesta y a la vez sarcástica.
-Tranquila Mal- le llamo la atención Evie.
-¡Mi mamá cuenta conmigo! No puedo defraudarla- explico su razón de estar de esa manera.
-Descuida- le dijo Arawn sin interés, lo que se ganó una mirada molesta de Mal.
-¡Podemos hacer esto!, si nos mantenemos juntos- exclamo Jay dando animos a todos, lo que se ganó unas miradas sorprendidas de todos.
-¿Qué mosco te pico?- pregunto Arawn, viéndolo extrañado.
-Y no regresaremos hasta que lo hagamos- dijo Mal, para luego después hacer una pequeña pausa- Porque estamos podridos ..."
-…hasta el Núcleo- todos le contestaron.
-Oh sí, descubrí que la Hada Madrina usara la varita con Ben en la coronación y que todos estamos invitados- dijo Evie a todos, lo que hicieron que sonrieran.
-Aunque no tengo nada que ponerme, por supuesto.
-¡¿A quién le importa que te pongas?!- exclamo Arawn molesto, para luego el ponerse en medio de todos.
-Lo importante es que ya sabemos cuándo la usaran, ahora la pregunta es, ¿Cómo acercarnos lo suficiente para agarrarla?
-Oh, ¿Qué si nos van a invitar? - también aporto Jay, haciendo que todos comenzaran a pensar. Pero sus pensamientos se detuvieron cuando escucharon que alguien tocaba la puerta.
-Mantén ese pensamiento- dijo Mal a Arawn, mientras se levantaba para abrir la puerta. Al abrir la puerta, todos observan que era Ben.
-Hola Mal- saludo el con una sonrisa- No los vi a ustedes hoy, así que me preguntaba si tiene alguna pregunta o algo así.
-No, no lo creo- contesto ella mirándo hacia atrás para verlos, lo que los cuatro negaron con la cabeza.
-Genia, si necesitan algo…
-¡Oh espera!- lamo Mal mientras detenia a Ben.
-Umm, ¿es verdad que todos podemos ir a tu coronación?
-Si, toda la escuela.
-Wow, eso va más allá de lo emocionante. Y, ¿hay alguna manera en que los cinco podemos pararnos en la primera fila al lado del Hada Madrina, para…absorber mas bondad? - pregunto Mal a Ben, al ver que tenía una oportunidad, no la desaprovecho.
-Ojalá pudiera, pero en la primera fila a parte de mí, están mis padres y mi novia- contesto Ben apenado. Lo que decepciono a todos, pero a Mal…
-¿Y tu novia?.
-Si, lo siento.
-¡De acuerdo, adiós!- Mal contesto alegremente, mientras cerraba la puerta y se gira hacia todos con una sonrisa. Al ver su sonrisa, todos supieron que tramaba…
-Oh no espera, si estás pensando en lo que creo que estás pensando, pues es una terrible idea- le advirtió Arawn al comprender cuando ella le pregunto a Ben de su….
-Creo que Benny Boo necesita una nueva novia. Necesitamos una poción de amor- dijo Mal a todos, mientras hacia un gesto para que le dieran su libro de hechizos.
Carlos coge el libro y se lo da a ella.
-Es la peor idea que has tenido…-menciono Arawn mientras negaba con la cabeza.
Fin del Capítulo.
Hasta aquí llega el capítulo de hoy.
Gracias por seguir con la historia, y le mando un cordial saludo, a todos que la están leyendo.
Originalmente, quienes tengan cuenta, contesto sus Review por medio de PM., pero ahora ahora una excepción;
Contestando Review.
kirito500; Puede ser...talvez si, tal vez no, solo el tiempo lo dira.
Espero que sigas disfrutando de la historia :)
Finalizacion
Sin más que decir, me despido, nos vemos.
