Habían pasado un par de días desde el momento en que Ian despertó, fue dado de alta cerca del mediodía y Big Macintosh lo llevaba en un carro hacia la granja. Desde allí observaba el pueblo, la primavera era radiante, pese a que la última imagen que tuvo fue invernal todo se veía extremadamente diferente, sentía que todo a su alrededor era diferente.

Parpadeaba lentamente mientras observaba, muchos ponis al pasar lo miraban algo extrañados, inclusive Lyra y Bon Bon al verlo no reaccionaron más que dando una mirada indiferente.

Ya no era el mismo Ian Newyd que todos conocían, en ese momento era un simple poni terrestre, inclinó su vista hacia su cuerpo, tapado por una manta donde apenas sobresalía su pata trasera por debajo de ella notando que no tenía una cutie mark en su flanco.

Tras llegar a la granja Big Macintosh intentó bajarlo del carro pero Ian se negó.

"De-déjame intentarlo." Dijo.

Se paró muy forzosamente y las patas le temblaban, apenas podía coordinar el movimiento de ellas provocando que caiga al suelo.

"Ah... tener cuatro patas es más difícil de lo que parece." Dijo forzando una sonrisa.

Lentamente ingresó a la casa, cada vez que perdía el equilibrio se apoyaba de lado en Applejack para evitar caer al suelo.

"Bienvenido nuevamente a la familia." Dijo a Ian al ingresar por la puerta. "Tu habitación está lista."

La puerta se volvió a abrir e ingresaron Applebloom seguida de Scootaloo Y Sweetie Belle, las tres vieron a Ian sin entender o reconocerlo.

"Applebloom." Dijo. "Scootaloo, Sweetie Belle."

"¿Ian?" Preguntaron al unísono.

Applejack asentó con la cabeza sonriendo provocando que las tres potrancas se abalanzen sobre él a abrazarlo cayendo todos al suelo.

"¡Volvíste!" Chillaba Applebloom.

"S-si... ¡pero dejen de estrujarme!" Exclamaba Ian casi sin aire.

"Ahora eres un potro." Comentó Scootaloo. "Oficialmente un poni."

"Y tampoco tienes cutie mark." Agregó Sweetie Belle.

"Ni-niñas, déjenlo un segundo, todo esto seguramente es muy nuevo para él." Regañó Applejack.

Ian intentó nuevamente ponerse de pie pero no podía, se concentró cerrando sus ojos pero los abrió de nuevo algo asustado.

"No puede ser..." Dijo.

"¿Que pasa?"

"N-no lo tengo... es nulo." Contestó observando sus pezuñas delanteras.

"No comprendo." Dijo Applejack. "Dínos qué te pasa."

"Mi flujo de magia... n-no está... mi magia..." Decía algo asustado.

"Ahora eres un poni terrestre, solo los unicornios tienen magia." Dijo Sweetie Belle.

"No está bien.. esto no está bien..." Decía mientras se levantaba con todas sus fuerzas.

Las patas aún le temblaban pero comenzaba a sentirse cada vez más nervioso al notar que sus poderes mágicos ya no estaban.

"Calmate." Dijo Applejack poniendo su pezuña sobre la cabeza de Ian. "Estas con nosotros, no hay nada que temer."

"El almuerzo está listo." Anunció la abuela Smith. "Y tú potrillo, ven a comer que estas muy flaco."

Lentamente se acercaron todos a comer, aún le temblaba todo el cuerpo y no coordinaba sus movimientos, estaba muy hambriento por lo que al ver la mesa repleta de comida se puso muy feliz.

Intentó tomar un pastelillo pero sólo lo movía de un lado a otro sobre la mesa, usó sus dos pezuñas para levantarlo pero excedió su fuerza aplastandolo entre ellas.

Quedó allí observando sus pezuñas aún confundido por todo, Applebloom lo ayudó a limpiarse pero esa poca alegría se le estaba esfumando. Tomó un vaso para intentar beber un poco de jugo pero se le resbaló de entre los cascos cayendo al suelo provocando un fuerte sonido al romperse el cristal.

"N-no se preocupen... cre-creo que... no tengo hambre..." Dijo saliendo del lugar.

Los ponis presentes quedaron observando sin decir nada, lo veían caminar sin poder coordinar sus cuatro patas a cada paso que daba. Llegó a salir por la puerta y dejó caer sus patas traseras para intentar sentarse, desde allí veía el cielo azul y las nubes pasar.

Se sentía muy extraño, todo era nuevo; las cosas, los olores, la sensación de la brisa sobre su pelaje le hacía sentir escalofríos o el no tener sus manos.

Sweetie Belle se sentó frente a él observando fijo a sus marrones ojos, sonrió y luego dijo "Ahora". Applebloom saltó sobre él abriéndole la boca y Scootaloo le metió un pastelillo, provocaron que se atragante un poco pero luego lo forzaron a masticar.

"¡Gwak! *cof*... ¿¡Q-qué les pasa!?" Preguntó.

"Tienes que comer." Dijo Sweetie Belle.

"Niñas, con Big Mac empezaremos hoy con la temporada de cosechas." Dijo Applejack. "No lo molesten... demasiado."

"Eh... yo... siento no poder ayudar." Dijo Ian.

"Nosotras te ayudaremos para que aprendas a ser un poni." Dijo Applebloom.

El resto de la tarde lo pasó con las cutie mark crusaders practicando como caminar usando sus cuatro patas, en ocasiones llegó a caerse por enredarse con ellas, lo ayudaron a controlar sus pezuñas y así poder sujetar algunas cosas básicas como frutas o los vasos para beber.

Cuando empezaba a moverse un poco mejor decidieron ir al bosque Ever Free para preguntarle a Zecora si podía hacer algo por Ian.

"Este potro por lo que veo es muy saludable pero lo que le pasa no es solucionable." Dijo.

"¿Entonces se va a quedar así?" Preguntó Sweetie Belle.

"Su cuerpo pasó por una repentina transformación." Contestó. "De la que no tengo o conozco una reversión."

"Agh, no entiendo Zecora." Bufó Scootaloo poniendo sus patas en la cabeza.

"Dijo que voy a tener que quedarme en esta forma..." Contestó Ian.

"Es solo cuestión de tiempo y aprenderás a manejar muy bien tu nuevo cuerpo."

Caminaban casi sin rumbo, Ian prefería evitar pasar por el medio del pueblo tal y como lo hacía cuando apenas había llegado como un humano. Decidió pasar por la boutique de rarity para hablar con ella.

"Ho-hola Rarity." Dijo al entrar.

Se la veía muy preocupada, varios retazos de telas y gemas flotaban por doquier, algunas tijeras pasaban volando cortando según unas líneas que tenían marcadas para luego ubicarse en una mesa junto a una máquina de coser.

"Sabes, me siento un poco incomodo andando... sin ropa por ahí..."

"Lo siento pero como podrás ver sólo hay ropa para yeguas aquí." Dijo sin mirar.

Se la veía correr con varios diamantes que incrustaba en un grupo de vestidos que estaban colocados en unos maniquíes de poni.

"Oh, lo-lo siento... no quería quitarte tiempo..." Dijo Ian dando media vuelta y saliendo del lugar.

Cuando despabiló de su concentración volteando hacia la puerta, solo pudo ver a Applebloom, Scootaloo y Sweetie Belle observándola con una no muy feliz expresión.

Las pequeñas lo siguieron algo preocupadas, aún evitando ser visto por el resto de los ponis del pueblo se dirigió a Sweet Apple Acres para descansar porque ya le dolían los músculos del cuerpo.

El día siguiente había que asistir a la escuela por lo que Applebloom tenía que ir a clases con sus amigas, Big Macintosh y Applejack empezaron las labores de recolección y la abuela Smith se encargaba de la selección de las manzanas que se usarían para la temporada de sidra que es en las primeras semanas del verano.

En la caminata hacia el pueblo notó que ya le costaba menos el moverse por lo que decidió dirigirse hacia la biblioteca. Dentro de ella había, como siempre, libros se encontraban por doquier, Spike apilonaba unos pergaminos y luego bajaba hacia el laboratorio para luego salir a buscar otras cosas.

Descendió para ver qué hacían encontrando a Twilight preparando varias mezclas con diferentes tarros y tubos de ensayo, tomando notas de las medidas de los liquidos utilizados y las fórmulas que los componían.

"¿Ne-necesitas ayuda?" Preguntó Ian.

"Pasame aquel tarro de Chrominio." Dijo Sin observar.

Al intentar sacarlo del estante se le resbaló de las pezuñas rebotando en su frente para luego caer al suelo y romperse el frasco, el líquido comenzó a humear corroyendo el suelo. Twilight parecía no haberlo notado porque seguía con sus cosas.

"Eh... ¿habrá algún libro para continuar con mis estudios?" Preguntó Ian haciéndose a un lado del humo.

Twilight se detuvo de golpe al oírlo, volteando algo sorprendida, parecía que no habia percatado su presencia anteriormente, sólo notó que había a un lado de él un jarro roto y echando un pequeño vapor.

"¡I-Ian!" Exclamó al verlo. "¿Desde cuándo estás aquí?"

"No mucho... eh..."

"¿Puedes hacer magia?" Preguntó Twilight.

Sin responder directamente negó con la cabeza, notó que mientras Twilight lo observaba volteó un instante sus ojos hacia su flanco.

"Me temía eso, los ponis terrestres no pueden hacer magia." Dijo Twilight dando un suspiro. "No creo que pueda enseñarte en estas condiciones."

Sin poder decir nada más se oyó que detrás de ella un jarro de vidrio estaba hirviendo por lo que rápidamente volteó para apagar el mechero, comenzó a tomar notas y vertía su contenido en otros tubos de ensayo con diferentes líquidos.

Al terminar de ver las reacciones y tomar nota de ellos volteó para intentar continuar la charla pero Ian ya no estaba allí, antes de que pueda ir a ver dónde estaba uno de los tubos estalló por lo que volvió a sus labores.