Los viajes cambian a las personas. Un Fanfic de Ranma ½.

Capítulo 2. ¡Advertencia! *LEMON*

Ryoga ha caminado por mucho tiempo, ya no recuerda cuanto y tampoco sabe dónde esta, no muy lejos observa un pueblo y decide pasar a preguntar si hay alguna habitación disponible, no está de humor para acampar. De repente a un lado suyo aparece un enorme jabalí que lo embiste con toda su fuerza, el solo extiende su sombrilla y pone la punta en la nariz del animal parándolo en seco para después arrojarlo lejos dejando completamente inconsciente al jabalí, pronto los aldeanos se acercan al chico agradecidos y felices de verlo.

-Hola chico, de nuevo por aquí, ¿aun sigues buscando aquella dirección?

Ry- No, solo estoy de paso y quería preguntar por un cuarto para pasar la noche.

-Si, aún nos queda uno, que bueno si esto sigue así podremos declararnos zona turística.

Ry- ¿Como dice?

-Bueno es que recién ha llegado una chica a hospedarse, también dice que está de viaje.

Ryoga no le da mucha importancia, siempre hay viajeros en todas partes, el hombre le indica cuál es su habitación, pero el sigue por otro camino.

-Oye a dónde vas, es por allá.

Ry- Si claro lo siento.

-No por allá tampoco.

Ry- Es cierto me confundí.

-Sabes que, será mejor que yo te lleve, no quiero que molestes al otro huésped.

Ry- Lo siento.

Cuando ha terminado de instalarse sale a respirar el aire de la noche y admirar las estrellas, afuera hace un poco de frio, así que decide usar su chaqueta amarilla, después de todo no está de entrenamiento. Afuera de la casa todo es tal como quería que fuera, un lugar en la naturaleza, tranquilo cayado, solo el sonido de los insectos, tenuemente iluminado por la luz de la luna. Se quita las sandalias para meditar, después de un tiempo súbitamente salta por los aires y comienza a pelear con enemigos imaginarios, golpeando, pateando, rondado por el suelo hasta que tranquilamente termina en la misma posición que empezó, termina siendo sorprendido por unos aplausos que llaman su atención. Una chica le sonríe sentada desde las escaleras de madera en la entrada de la cabaña.

Uk- Caramba sigue siendo muy bueno.

Ry- ¿Eres tú Ukyo?

Uk- ¿Quien más te saludaría por tu nombre en este lugar?

Ry- Pero que haces tú aquí, y tu restaurante.

Uk- Bueno, supongo que ya sabes que paso, necesitaba salir de ahí y ordenar mis ideas.

Ry- Te comprendo, yo me siento igual.

Ella palmea el escalón a su lado invitándolo a sentarse, ambos se quedan contemplado el cielo repleto de estrellas, mientras los insectos los arrullan con su relajante sonido. Ninguno dice nada por algún tiempo el viento empieza a soplar con un poco de fuerza, la chica se frota los hombros tratando de mitigar el frio, Ryoga la observa y se quita la chaqueta para ponérsela sobre los hombros, pero ella la rechaza apenada.

Uk-No te molestes estoy bien.

Ry- Por favor no me molesta y tú la necesitas.

Sonrojada termina aceptándola.

Uk- Y a donde te diriges, ¿vas de nuevo a las montañas a continuar tu entrenamiento?

Ry- No, solo estoy tomando un descanso, ¿y tú?

Uk- Voy al pueblo natal de mi papa hace tiempo que no lo veo. Desde que vine a buscar a Ranma no he ido. ¿Y tú? No tienes familia a quien visitar

Ry- Si, pero no los he visto en algún tiempo, pero siempre les escribo.

Uk- Y por qué no vas a visitarlos.

Ry- No me siento bien para verlos, siento que me harán muchas preguntas.

Al notar lo incomodo que se puso, ella decide cambiar el tema.

Uk- Hace tiempo que no disfrutaba una noche como esta, todo es muy tranquilo.

Y sin darse cuenta recarga su cabeza suavemente en el hombro del chico, que de inmediato se sonroja y se queda completamente congelado.

Uk- Haaaammm, estoy tan casada hace mucho que no camino tanto, tú debes estar muy acostumbrado ¿verdad?

Ry- Yo… he bueno algo, casi siempre estoy viajando o en entrenamiento.

De repente la chica se voltea muy alegre y se queda mirando a Ryoga que se aleja algo intimidado.

Ry- ¿Qué pasa?

Uk- He tenido una magnifica idea. Acompáñame hagamos el viaje juntos.

Ry- Bueno, este, yo. No sé qué decir.

Uk- Por favor, no tienes nada mejor que hacer y puede ser divertido. ¿Sí?

Esto tiene muy impresionado a Ryoga, esto no es lo que había planeado, viajar con una chica lo tendría muy desconcertado, nunca ha sido muy bueno para tratar a una dama. Pero lo mira con unos ojos tan tiernos, la verdad nunca ha podido negarse a una mujer.

Ry- Esta bien, iré contigo.

Uk- Si, gracias, gracias.

Ry- No es nada, en verdad.

Después de ponerse de acuerdo, ella decide entrar a descansar y arreglase para continuar el viaje por la mañana. Él se queda sentado meditando sobre lo que acaba de pasar, le parece muy extraño el comportamiento de Ukyo, ambos solían pelear o estar en descuerdo hasta pensó que él podría serle desagradable a la chica, pero hay que tomar en cuenta que ya ha pasado tiempo desde entonces, decide ya no pensar mucho en eso y solo dejarse llevar. Se dirige a su cuarto, pero en realidad se sale de la cabaña y al pasar por una ventana alguien que regaba sus plantas le arroja agua transformándolo en P-Chan. Y como es costumbre casi de inmediato alguien nota que hay un suculento cerdo fuera de la casa, excelente para un buen guiso.

P-chan tiene que salir corriendo para huir de un grupo de hombre que no sabe de donde salieron, recorre varios pasillos y corredores hasta que logra escabullirse por debajo del piso de una cabaña, milagrosamente encuentra un hueco entre las tablas que le permite entrar a un cuarto, se esconde bajo un mueble hasta oír que la turba ha pasado. Entonces empieza a observar el lugar al que se metió buscando una forma de salir, es una clásica habitación japonesa con sus paneles corredizos, un futón, una silla y el tocador bajo del que se escondió, de pronto se abre una puerta y entra Ukyo que parece venir del baño tiene el pelo recogido con una toalla y otra cubriendo su cuerpo, de su mochila de viaje saca un bote de crema y luego tira su pesada mochila que para mala suerte del chico cae en el suelo justamente para tapar hueco por donde entro, además de todo la chica se quita la toalla para humectar toda su piel con la crema.

P-Chan se queda congelado quiere desviar la mirada, pero solo puede quedarse admirando el sensual cuerpo de ella, esa figura perfecta que casi hace que se desmaye, sus torneadas piernas su entallada cintura, su perfecto abdomen y sus… sus… Tapaba su nariz con sus patitas tratando de controlar la hemorragia, había olvidado lo hermosa que esta chica, quiere huir despavorido, pero no puede sin llamar la atención de la joven, y si lo ve en su forma de cerdo seguro pensaría que la está espiando y lo mataría, ya se puede imaginar cómo lo asaria aplastándolo en la plancha de su restaurante con su enorme espátula.

Ella continúa arreglándose, se pone tranquilamente sus pantaletas después una blusa que se ajustaba delicadamente a su cuerpo y termina por sentarse para peinar su largo cabello justo frente al mueble donde el puerquito se esconde, mientras ella tararea alegremente una suave canción, pero a su lado deja caer el frasco de crema, aterrado el cerdito solo puede ver cómo se agacha para recogerlo pasando su mano casi junto a él a punto de tocarlo, pero sin hacerlo. El ya no puede más no puede seguir invadiendo a si la privacidad de ella, desesperado busca una salida, pero no logra encontrar ninguna opción.

Por fin cuando la muchacha ha terminado de peinarse se pone una bata y abre un hueco en la ventana, es algo pequeño pero suficiente para que se escabulla, tiene que esperar el momento exacto, al fin la chica se levanta y le da la espalda para volver a tomar su mochila. Es justo en ese momento que el cerdito sale corriendo de su escondite para saltar al tocador y luego al mueble dejando a su paso solo un manchón negro y, aun así, una espátula se estrella en el marco de la ventana justo cuando el sale del cuarto. Ukyo todavía se asoma a ver que fue lo que paso, pero al no ver nada supone que tal vez solo fue un insecto revoloteando por la ventana.

Después de recorrer todas las cabañas por horas el cerdito al fin logra encontrar su cuarto, fatigado se da una ducha para recuperar su forma, y poder dormir, pero su sueño es inquieto plagado de fantasías al lado de Ukyo y pesadillas donde ella misma lo cocina de diferentes maneras.

Ref. Ranma ½ (らんま½ Ranma Nibun no Ichi), Rumiko Takahashi, revista Shūkan Shōnen Sunday, editorial Shōgakukan, Japón, 1987.

Saludos: Esta historia es más larga de lo que recordaba seguro me dará para unos 10 capítulos, espero que les guste, gracias por sus comentarios.

Atte. WIZARDMOON.