Spitfire extendió sus alas en persecución de Selena, Ambas tomaron la curva que daba la escalera a toda velocidad perdiéndose de la vista del resto.

"Me-mejor será que las sigamos." Dijo Mink.

"Que bueno es saber que está bien." Mencionó Fluttershy mientras seguían a las dos pegasos.

Tras subir por las escaleras se dirigieron a un hall del que salían tres pasillos, uno iba a la derecha, otro a la izquierda y el último al centro. Mink los guió por el pasillo de la derecha hasta que llegaron a una habitación donde la puerta estaba abierta.

Dentro vieron a Selena abriendo unas cortinas que cubrían un ventanal y Spitfire metiendo su cabeza debajo de la cama.

"¡No está!" Exclamó.

"¿Qué os sucede?" Preguntó Luna.

"No está en la cama." Contestó Selena.

"Obviamente no está." Dijo Mink de forma risueña. "Porque es la habitación de enfrente."

Ambas pegasos se avergonzaron poniéndose sus mejillas muy coloradas, lentamente salieron hacia el pasillo mientras que el grupo allí reunido se reía. De a poco cruzaron al otro lado abriendo la puerta de con lentitud.

Dentro vieron las mantas esparcidas en el suelo y la ventana abierta de par en par, corrieron al interior descubriendo que allí tampoco estaba.

"Se... se escapó." Dijo Agrisk observando por la ventana. "Hay que dar la orden de que lo busquen en el castillo."

Esa ventana daba hacia un jardín interno lo que significaba que que aún deambulaba por allí. Los guardias comenzaron a recorrer todos los pasillos en las diferentes plantas que componen el lugar, hasta que fueron llamados de una de las murallas en la parte exterior.

"¿Qué encontraron?" Preguntó Spitfire.

"Encontramos estos cojines." Respondió el guardia. "Y luego hay unas huellas."

"Muy inteligente, ató esto a sus patas para no hacer ruido con los cascos." Examinó Agrisk.

"¿Desde cuando puede hacer algo así?" Preguntó Pinkie.

"Recuerda que las niñas le enseñaron a hacer varias cosas con sus pezuñas." Acotó Applejack. "Mucho no me extraña"

"Pero aquí solo hay tres huellas de cascos." Cuestionó Rarity.

"De hecho, cuando lo vi... estaba siendo atacado por dos de los guardias." Dijo Luna. "Y lo hirieron en su pierna trasera derecha."

"Esos dos novatos, ya tendré tiempo de castigarlos." Dijo Mink entredientes.

"Deambulando herido en el bosque Ever Free durante la noche..." Decía Agrisk. "Es un llamado a que te coman."

"¡Te-tenemos que buscarlo!" Exclamó Spitfire.

"Nosotras iremos con ustedes." Dijo Twilight. "Él es nuestro amigo y necesita ayuda."

El grupo de las seis ponis comenzó a caminar hacia la oscuridad del bosque, Spitfire y Agrisk que eran los enviados de Celestia para acompañarlos y ayudar a rastrearlo usando las huellas que había dejado. Mink se quedó en el castillo para controlar a su división y estar a la expectativa de que lo encuentren en los alrededores o regrese.

"Eh... yo..." Decía Selena mientras observaba a Luna y su capitana.

"Puedes ir con ellos Selena." Dijo Mink dando un suspiro.

Esbozando una gran sonrisa abrió sus alas y de un par de aleteos comenzó a seguir al resto de los ponis dentro del bosque Ever Free.


Caminando con solo tres patas Ian seguía un incierto camino, de vez en cuando tenía que detenerse para sacudir su cabeza puesto que el golpe que había recibido allí aún lo tenía algo aturdido. Tampoco podía apoyar su pata trasera a causa del golpe mágico, esta se encontraba vendada pero con tanto movimiento estaba comenzando a soltarse.

Pasar entre las raíces que sobresalían o las rocas era más difícil de lo que parecía. De a poco comenzó a oír unos extraños sonidos detrás de él, volteó para ver pero no había nada allí, solo había oscuridad y unos arbustos que apenas podía ver.

Sabía que si se quedaba en ese castillo sería devuelto a Ponyville, tal vez se enfadarían con él o sería controlado. Esto podría ser un contratiempo si quiere volver a recuperar sus poderes o ser humano nuevamente.

Pero a medida que avanzaba se cuestionaba si podría volver a recuperar su forma o si valdría la pena hacerlo puesto que tampoco tenía la posibilidad de volver a su mundo. Solo avanzaba buscando alguna otra cueva para acceder a las ruinas, si encontró una salida en otro lugar seguramente habría más de un acceso, pensaba a cada paso que daba en la oscuridad.

Repentinamente oyó un sonido detrás de él nuevamente, al voltear notó dos brillantes ojos amarillos que lo observaban fijamente. Parecía algún animal carnívoro listo para atacarlo, tras girar al frente para intentar correr se encontró con otro par de ojos iguales observándolo más cerca que los anteriores.

El animal saltó con sus garras al frente, Ian se agachó dejándolo pasar por encima de él chocando con aquél que se encontraba detrás, aprovechó esto para intentar correr. Su pata le dolía mucho y solo correr con tres se hacía muy difícil puesto que apenas aprendió a caminar hace unos días.

Podía oír claramente cómo lo seguían por detrás, viró drásticamente a la izquierda tras cruzar un gran árbol pero aún podían seguirlo. Los árboles desaparecieron y llegó a un claro del bosque pero frenó de golpe al notar que había un acantilado con un muy viejo puente colgante cuyas sogas estaban atadas con unos simples nudos, por debajo se oía correr un río.

Oyó que los dos animales frenaron detrás de él, parecían unos felinos de pelaje oscuro, sus ojos brillaban a la luz de la luna. Comenzó a correr sobre el puente que se tambaleó pero cuando subieron estos felinos se desprendió de sus ataduras.

Ambos cayeron por el acantilado, Ian intentó sujetarse de las tablas pero las pezuñas no se lo permitían, lentamente se deslizó hasta que comenzó una precipitada caída.

"¿Este es el caos que Discord dijo que tendría en cuerpo y alma?" Pensaba mientras caía, observando las estrellas y la luna en lo alto.

A medida que caía dejó ir toda fuerza y esperanza hasta caer al agua. Sintió un fuerte chapuzón seguido de una potente correntada que lo hacía girar debajo del agua sin darle una chance de salir a la superficie.


Agrisk Seguía el rastro de las huellas de Ian, notaba inclusive cuando pisaba unas raíces o marcas en piedras ocasionadas por sus pezuñas. La oscuridad era total pero Twilight y Rarity los iluminaban con sus cuernos.

"¿Qué es esto?" Dijo Agrisk deteniéndose.

"¿Qué encontraste?" Preguntó Spitfire.

"Marcas de garras..." Respondió avanzando unos pasos al frente. "Y parece que no es uno solo... ¡hay que apresurarnos!"

Comenzaron a galopar mientras que seguían las huellas, tras varios metros dejaron de verlas por lo que buscaron en los alrededores algo que les permitiera ver qué camino tomó. Fluttershy comenzó a silbar hasta que dos aves aparecieron, estas se apoyaron en su cabeza.

"¿De casualidad no vieron a un poni por aquí?" Les preguntó.

Las aves realizaron varios gestos con sus alas mientras silbaban indicando el camino pero se las notaba algo exaltadas.

"¡Ay no!" Exclamó Fluttershy. "Lo perseguían dos panteras en aquella dirección."

Al señalar vieron que se aproximaban desde allí Applejack con Selena llevando la venda que tenía Ian en su pierna herida.

"¡Es mejor no perder tiempo!" Exclamó Rainbow Dash.

Acompañada por Spitfire, ambas pegasos comenzaron a volar a toda velocidad en esa dirección, el resto los seguía por tierra. Llegaron a un claro donde se notaban claramente las huellas, se dirigían hacia dos mástiles al borde del precipicio. Agrisk voló hacia el otro lado donde vio el puente hacia abajo.

"No hay más huellas del otro lado." Exclamó mientras regresaba.

"En-en ese caso el puente se cortó y cayó al río..." Dijo Selena observando hacia abajo.

"¡Esto es terrible...!" Chillaba Rarity.

"A-abajo se oyen unos rápidos... no puede ser..." Comentaba Fluttershy.

"Clamense... te-tenemos que ir río abajo para encontrarlo." Ordenó Twilight.

Lentamente el grupo comenzó a descender por un camino que iba río abajo para buscar a las orillas sin perder la esperanza de encontrar a Ian a salvo.