Cayó con mucha fuerza contra el suelo dando varios giros, se levantó un poco de polvo y sentía mucho dolor por los golpes recibidos. Ian sacudió su cabeza y observó al frente intentando incorporarse pero el agotamiento no se lo permitía, jadeaba mucho intentando recuperar su aliento.

"¡Está bien potrillo, es suficiente por hoy!" Exclamaba Agrisk parado frente a él.

"N-no... aún puedo continuar..." Dijo Ian levantándose con todas sus fuerzas.

"Si así lo quieres, ven con todo lo que tienes."

Tras decir esto Agrisk extendió sus alas a los lados y comenzó a caminar lentamente hacia Ian. Hacía su máximo esfuerzo por mantenerse firme pero le temblaban las patas, Agrisk estaba cada vez más cerca y cuando se encontraba a distancia, puso su máximo esfuerzo para atacar de frente.

Solo se inclinó hacia adelante y cayó al suelo sin poder moverse respirando con fuerza por su hocico, desde allí vió a Agrisk pararse a su lado observandolo fijo.

"Por esa razón dije que es suficiente por hoy..." Dijo. "Tómate un descanso y regresa a Ponyville... cuando puedas moverte."

Comenzó a irse hacia el castillo sacudiendo sus alas para luego retraerlas, esa tarde estaban en el palacio de Canterlot donde Agrisk le enseñaba a pelear como poni.


Unos días antes, justo después de regresar del bosque Ever Free, la princesa Celestia pidió una audiencia con él en el castillo, los tres capitanes de la guardia real, Agrisk, Spitfire y Mink estaban allí presentes por ser los únicos con conocimiento del retorno de Ian.

"Aún no puedo creerlo." Decía Celestia. "Algo como esto nunca había pasado antes."

"¿Cómo os sentís?" Preguntó Luna.

"De maravilla." Contestó Ian.

La princesa Celestia se paró de repente y caminó alrededor de él examinándolo fijamente, era una sensación algo incomoda pero su cuerno brillaba y varios destellos de luz cubrían el cuerpo de Ian por unos instantes.

"Vaya, vaya... ahora eres todo un potro..." Mencionó Celestia poniéndose frente a él.

Ian pensó que estaba en peores condiciones a las de antes si ella intentaba molestarlo como siempre lo hacía pero luego notó que a un lado estaban Spitfire y Selena obsrvándolos fijo. La princesa dio media vuelta y volvió a ubicarse junto a su hermana que también la observó con el ceño fruncido.

"¿Qué piensas hacer ahora?" Preguntó la princesa.

"No lo he decidido aún, solo necesito acostumbrarme a ser un poni y tal vez ponerme en forma." Contestó Ian.

"Ser un poni terrestre significa que ya no puedes usar tu magia, por lo que Agrisk te entrenará para que puedas defenderte." Ordenó Celestia.

"Será un honor." Contestó Agrisk.

"Vos hicisteis mucho por nosotros y creo que esta es la mejor forma de ayudaros a recuperar vuestras fuerzas." Agregó Luna.

"Por cierto, en dos semanas será la Gala del Galope y quiero que estés presente como invitado." Dijo Celestia. "Puedes invitar a la yegua que quieras."


"¡Próxima estación Ponyville!" Exclamaba uno de los asistentes del tren.

Esto hizo que despierte de su sueño, se sintió algo avergonzado porque tenía la cabeza contra la ventana y la babeó un poco. Con mucho esfuerzo bajó y comenzó a galopar hacia el pueblo.

Lentamente pasó entre los ponis, algunos lo saludaban puesto que, gracias a la fiesta de bienvenida que organizó Pinkie Pie, ya lo reconocieron como el Ian que todos conocían. Abrió la puerta de la biblioteca encontrándose con el típico desastre de libros, pergaminos y tarros de tinta por doquier.

"¿Vengo en un mal momento?" Preguntó a Spike.

"Nah, es solo la re-reorganización."

"Oh, en ese caso quería pedirles unos libros de magia para estudiar." Dijo Ian observando uno de los estantes.

"Pero se supone que tú..."

"Lo sé Twilight." Interrumpió Ian. "Es que se hizo una costumbre y creo que sería conveniente que alguien te ayude con conocimiento en materia de magia."

Tomó dos libros, los balanceó en su cabeza como Applejack le había enseñado y luego los colocó en el bolso que tenía a un lado del lomo, decidió mantener en secreto que había recuperado su magia porque su cuerpo era aún muy débil para poder resistir por mucho tiempo los hechizos más básicos.

"Por cierto, Celestia me dijo si quería invitar a alguien a la Gala del Galope y..."

"No." Interrumpió Twilight.

"¿Eh?"

"Ehm, l-lo siento, estaré muy ocupada y no creo poder asistir a la Gala." Dijo.

"E-está bien, tenia pensado consultar a las demás de todos modos." Dijo Ian algo incómodo.

Salió de la biblioteca y pasó a visitar a Rarity, cuando entró en la boutique solo vió a Sweetie Belle recostada con varias telas hilvanadas sobre ella.

"¿Está tu hermana?" Preguntó.

"Sweetie, cariño..." Dijo Rarity bajando con un gran papel. "Creo que el diseño tendrá que ser modificado."

"¿¡De nuevo!?" Exclamó la potranca. "Ya me estoy cansando de ser un maniquí."

La secuencia de ver a Sweetie Belle quitarse el diseño a medio hacer fue algo extraña porque al parecer no estaba muy feliz de ser la modelo de la hermana, seguidamente salió por la puerta tan rápido como le daban las pezuñas.

"A veces pasan estas cosas..." Suspiró Rarity. "Ian, ¿Qué te trae por aquí?"

"Oh... en unos día será la Gala del Galope y no sé dónde conseguir algo que ponerme." Dijo Ian. "Aún no me acostumbro a la ropa de potro y tal vez sepas de un lugar dónde conseguirla."

"Oh, si." Respondió al instante. "Te dibujaré un mapa de dónde encontrar uno de los mejores sastres de Canterlot."

"Por cierto, me dijeron que podía invitar a alguien y tal vez..."

"No, gracias." Interrumpió al instante. "Estaré ocupada."

Tras recibir el mapa del lugar para su traje comenzó a deambular por Ponyville, recibió negativas de sus amigas pero quien más le sorprendió fue que Pinkie Pie rechazara ir a una fiesta. Por algún motivo no querían ir a la gala. Ya en Sweet Apple Acres se disponía a estudiar un poco de los libros después de tener un relajante baño.

"¿Cómo estuvo el entrenamiento?" Preguntó Applejack.

"Me duelen partes del cuerpo que ni sabía que existían." Contestó Ian. "Además me dieron dos entradas para la gala del galope y quizás tú..."

"Oh, perdóname pero no creo poder asistir..." Interrumpió. "Eh, mañana nos tomaremos el día para descansar, ¿quieres venir de picnic con nosotros?"

La forma en que Applejack cambió el tema y la negativa a la invitación de la gala fueron muy extrañas, ninguna quería ir o estaban ocupadas. Sin pensar demasiado en el tema se fue a la cama pero quedó dormido a la segunda hoja sobre el libro a causa del agotamiento.

Los días pasaron y aún no sabía a quién invitar a la gala, los entrenamientos con Agrisk fueron duros como siempre pero lentamente comenzaba a tomarle el ritmo.

"Hoy será más ligero potrillo." Dijo.

"¿Por qué?"

"En tres días será la gala por lo que no tendré tiempo para esto y me pidieron que no llegues todo magullado." Respondió Agrisk.

Cada vez que Agrisk notaba un poco de progreso aumentaba su fuerza y velocidad en los momentos cuando practicaban combate, aún estaba lejos de alcanzarlo pero se notaba su progreso.

Ese era el día perfecto para ir en busca del sastre que Rarity le había recomendado, sabía que no iba a ser barato pero aún tenía muchos bits ahorrados de sus anteriores misiones. Al doblar una esquina vio a tres unicornios de frente con unos bolsos donde tenían libros y pergaminos caminando hacia él.

"¿Trixie?" Preguntó al verla.

"¡Hum! ¿Y tú quién eres?" Preguntó de forma altanera. "La grandiosa y poderosa Trixie no tiene tiempo."

Mientras se alejaban escucho a Flower decir algo sobre que el potrillo no tenía cutie mark. Comenzó a seguirlas cosa que notaron de inmediato.

"Oye, ¿qué quieres?" Preguntó Trixie volteando hacia él.

"Trixie Lulamoon... que bueno es saber que sigues en la academia de magia." Dijo.

"Perdona pero nunca antes te había visto." Contestó. "Se que por mis grandes hazañas debo tener muchos fans pero no tengo tiempo para un potrillo como tú."

Volvió a dar media vuelta, Pearl y Flower lo observaron como si lo estuvieran examinando desde abajo hacia arriba intentando saber quién era pero luego siguieron a Trixie. Ian notó que al parecer no le había llegado la noticia de su retorno así que decidió que sería algo divertido.

"¡O-oye... espera!" Exclamó galopando hacia ellas cambiando su tono de voz. "He oído de tus grandes hazañas con tu torpe y miedoso ayudante, pero no lo veo contigo."

"Cuida tu lenguaje..." Dijo volteando bruscamente a él. "No era torpe ni miedoso."

"Pero si ya no está contigo tal vez no estaba a tu nivel." Comentó Ian.

"No sé quién seas tú pero estás comenzando a molestarme." Dijo Trixie.

Estaba muy enfadada, su cuerno y el brazalete brillaban con gran intensidad, al parecer había tocado una fibra sensible mientras veía como sus amigas intentaban calmarla. Había estado molestándola cambiando su tono de voz para aparentar pero parece que no fue nada divertido para ella.

"Trixie..." Suspiró con su voz normal. "Me da gusto volverte a ver."

Tras decir eso las tres ponis quedaron petrificadas, lo observaron muy fijo sin poder entender lo que tenían enfrente.

"Desde que te encontré en el desierto, la primera ruina que exploramos juntos, el incidente en el Tártaro y la capacidad de aprender la magia de los humanos magia con tu brazalete..." Enumeró. "Tu actitud no ha cambiado mucho."

"I-I-I..." Balbuceaba la unicornio.

"Ian... ¿eres tú?" Preguntó Flower.

Solo asentó con la cabeza esbozando una sonrisa, Trixie se acercó a él y extendió sus dos patas delanteras hacia su rostro. Ian cerró sus ojos por un instante pero nada pasaba, comenzaba a sentirse incómodo, al abrirlos vio cómo Trixie se iba corriendo a toda velocidad mientras que Flower y Pearl quedaron allí confundidas.

"E-esperaba un cálido y emotivo abrazo o algún gesto parecido..." Dijo Pearl.

"Eh... ¿¡Q-qué esperas!?" Exclamó Flower. "¡Ve por ella!"

Corrió tan rápido como sus patas se lo permitían pero la perdió totalmente de vista, la buscó por varios minutos pero no logró localizarla haciendo que su idea de invitarla a la gala quede desechada.