Ya estaba terminando de prepararse para la Gran Gala del Galope, todo le parecía algo extraño aún y tampoco fue capaz de ver a Trixie después de ese poco emotivo encuentro.
"¿Entonces irás solo?" Preguntaba Applejack en la salida de la granja.
"Si, Selena y Spitfire ya tienen sus pases por ser parte de la guardia." Respondió acomodando su melena. "Seguramente las encontraré allí."
"En ese caso espero que te diviertas."
Le llamó un poco la atención el comentario de Applejack pero tomó rumbo a la estación sin pensar detenidamente en ello. Ya en Canterlot iba abriéndose paso hacia la entrada el castillo que tenía muchos decorados y luces, las yeguas llevaban unos muy pomposos vestidos y los potros con sus elegantes trajes llegando en carruajes tirados por otros ponis que mayormente tenían traje de mayordomo.
En el camino principal de acceso se oía de trasfondo a algunos ponis de clase alta reír entre ellos muy jocosamente y algunas yeguas admirando sus vestidos entre ellas. En la puerta de ingreso al castillo estaba Celestia saludando a los invitados a medida que llegaban.
"¡Oh, Ian!" Exclamó al verlo. "¿No trajiste ninguna invitada?"
"Todas estaban ocupadas..." Contestó.
"Es una pena." Lamentó la princesa.
Los ponis de clase alta estaban atónitos al ver a la princesa hablar tan cordialmente con un poni salido de ningún lado y sin cutie mark, comenzaron a susurrar si alguno sabía quién era pero nadie podía identificarlo.
"¡Llegaste!" Se oyó una voz a un lado.
Galopando por una escalinata detrás de Celestia, llegó Selena que llevaba el cabello sujeto y su cola ondulada con un moño, su vestido era azul oscuro con unos detalles que brillaban. Al verla solo tragó algo de saliva pero Celestia lo empujó hacia ella con una de sus alas y siguió saludando a los invitados.
"Al parecer ninguno de los dos consiguió invitar a alguien con quien venir a la gala." Dijo.
"Cre-creo que es verdad... he, he..." Respondía Ian rascándose la cabeza.
"Muy bien, ¿qué tal si vamos juntos?" Propuso Selena.
Volvió a recibir un empujón desde atrás de una de las patas traseras de Celestia, al voltear hacia ella notó que los observaba de reojo sonriendo de forma peculiar para luego voltear al frente y saludar a otro invitado.
"Me-mejor vamos..." Propuso Ian.
Una vez dentro del palacio en la gala solo veían ponis muy elegantes, todos de clase alta y de diferentes lugares de Equestria. En los jardines charlaban en pequeños grupos y en el salón principal estaba la orquesta tocando una muy agradable música.
Los jardines traseros se encontraban llenos de animales de todas clases, el manzano dorado le pareció increíble y la comida completamente deliciosa. Por un instante pensó en porqué sus amigas rechazaron el asistir pero luego se olvidó del tema para no preocupar a Selena.
"Estás muy elegante." Dijo Spitfire acercándose.
"Hola, ¿llevas puesto tu uniforme de los Wonderbolts en la gala?" Preguntó Ian.
"Soarin y el resto también." Contestó. "Ey, ¿quieres venir con nosotros?"
"Perdona pero estamos algo ocupados." Replicó Selena.
Lentamente comenzó a llevarse a Ian hacia otro lado mientras que él miraba a Spitfire allí parada sin decirles nada con una mirada que expresaba un poco de frustración.
"L-lo siento, tal vez más tarde..." Excusó mientras era empujado.
Siguieron su recorrido por diferentes lugares de la fiesta, Selena inclusive intentó hacer a Ian bailar en el salón principal pero solo hizo el ridículo al no saber los pasos aunque ella insistió en enseñarle o decirle que no se preocupe al ser la primera vez que lo hacía.
"¿Podrías esperarme aquí un momento?" Preguntó Selena.
"¿Tienes que hacer algo? tal vez pueda ayud..."
"No, no... digamos que es algo que solo yo puedo hacer." Interrumpió Selena.
Dio media vuelta y se fue rápidamente por una esquina, Ian se quedó allí pensando que tendría que haberle dicho que necesitaba ir al baño para ahorrarse esa escena. Tras un par de minutos allí observando la fiesta y como los demás ponis se divertían, sintió que alguien lo llamaba dando pequeños toques sobre el lomo.
"¿Te dejaron solo?" Preguntó Spitfire.
"Estoy esperando a Selena, nada más." Contestó.
"En ese caso ven conmigo." Dijo Spitfire enganchando una de sus patas delanteras.
"Pero..."
"Ella nos encontrará fácilmente, ven y no te aburras aquí parado." Decía Spitfire mientras se lo llevaba de una de sus patas.
Lentamente se alejó del lugar dónde Selena le había pedido que la esperara. Ya en la fiesta, Spitfire lo llevó a la sección V.I.P. donde estaba el resto de los Wonderbolts, muchos ponis famosos y de clase alta.
"¡Oigan tropa!" Exclamó Spitfire al llegar. "¿Adivinen quién es?"
"Un flanco blanco por lo que puedo ver." Dijo uno de ellos de forma burlona.
"Spit, ¿no me digas que es él?" Preguntó Soarin.
"Si, ¡es Ian!"
El resto de los Wonderbolts se quedaron perplejos, sólo algunos capitanes sabían que había regresado y que era un poni como todos. Inmediatamente Soarin propuso un brindis en lo que le dieron una copa de ponche para tomar, lentamente se unió a la celebración con el resto de la quinta división.
"Toma un poco de esto, es delicioso." Dijo Spitfire pasándole una copa.
"Está rico." Dijo Ian después de beberlo. "¿Qué es?"
"Hay más si quieres." Agregó volviendo a llenarle la copa.
Selena trotaba por todos lados, no sabía por dónde más buscar, pasó por varios pasillos llenos de ponis, balcones, el salón principal y parte de los jardines donde se desarrollaba la fiesta. Después de tanto buscar llegó a la entrada del castillo dónde Celestia aún estaba con los invitados.
"Di-disculpe princesa." Dijo algo agitada. "¿Pero ha visto a Ian?"
"No, pensé que estaría contigo." Contestó.
Volteó para tomar otra dirección mientras Celestia la observaba con una sonrisa, pasó por varios lugares más sin resultado alguno hasta que se acercó a un sector donde había unos guardias en la entrada. Intentó ingresar pero le negaron el paso, desde la entrada vio a Ian entre los Wonderbolts pero luego Spitfire se lo llevó en otra dirección.
"Soy Selena de la tercera división, solicito que me dejen acceder." Ordenó.
"Lo sabemos pero solo aquellos que estén en la lista pueden entrar." Dijo uno de ellos.
"...o invitados si ingresan con un poni que tenga acceso." Agregó el segundo.
"Oh... ¡Soarin, Soarin!" Exclamaba intentando llamarlo pero no respondía.
Tras intentarlo varias veces tomó otro rumbo para intentar interceptarlos, no tenía idea de a dónde iban pero rodeó el camino llegando la entrada de uno de los pasillos que se alejaban del salón principal.
"¡Spitfire!" Exclamó al alcanzarlos.
"Selena, al fin nos encontraste." Dijo entredientes.
"¿A dónde crees que ibas?"
"Teníamos pensado tomar un poco de aire fresco, nada más..." Respondió Spitfire.
"Ian te pedí que me esperaras." Dijo Selena acercándose a él.
"Pe-perdona... esh... esh sholo que..."
"E-estás... borracho..." Interrumpió Selena poniéndole sus pezuñas en la cara. "Spitfire, ¿le diste de beber?"
"Solo estábamos celebrando su regreso con el resto del grupo." Contestó.
"¡Su cuerpo es practicamente nuevo y no es resistente a estas cosas!" Exclamó. "Ven conmigo y veremos qué hacer."
Lentamente se lo llevó hacia el pasillo, Spitfire intentó evitarlo pero Selena solo lo empujó fuera del salón. De a poco fueron alejándose de la fiesta hasta llegar a las habitaciones del palacio, Ian se tambaleaba de un lado a otro mientras intentaba caminar.
Llegaron a la habitación de invitados que solían darle cuando estaba en el castillo y lo empujó hacia el interior, dentro, Selena intentó hacerlo llegar a la cama pero ambos cayeron al suelo. Se levantó y con todas sus fuerzas lo puso sobre la cama boca arriba.
"Mira cómo te dejó esa tonta." Bufaba Selena al velo. "Creo que la gala se terminó para tí."
"¿Eh?... Shelena... hoy eshtásh preshiosha..." Balbuceaba Ian sin abrir sus ojos. "Shi-shiempre eresh tan conshiderada... y dulshe con... conmigo..." Continuó. "Sho te... te apreshio mucho... ¿shabesh?"
"Ah... ¿por qué dices estas cosas ahora que estás ebrio?" Suspiró Selena. "Acuestate, será mejor que duermas."
Con algo de esfuerzo logró recostarlo adecuadamente y puso la manta sobre él, quedó dormido casi al instante y aprovechó eso para salir, abrió ligeramente la puerta observando a los lados para ver si no había nadie más, al comprobar que el pasillo estaba vacío salió con más tranquilidad cerrandola.
"Selena, estoy decepcionada." Suspiró Celestia parada detrás de ella.
"¡Ah, pri-princesa!" Exclamó de la sorpresa.
