Applebloom, Scootaloo y Sweetie Belle estaban reunidas en su casa del árbol decidiendo qué hacer para obtener sus cutie Marks, solo daban ideas una detrás de otra sin llegar a una conclución. Pasaron por pilotos de Zeppelin, pasando por limpiadoras de chimeneas hasta químicas; nada parecía ser buena idea hasta que desde la ventana vieron pasar a Ian dirigiéndose a la zona de manzanos.
"Ahora que lo pienso, él tampoco ha obtenido su cutie mark aún." Dijo Applebloom.
"Recuerda que los humanos no las necesitan." Comentó Scootaloo.
"Pero ya no es un humano, es un poni como nosotras." Corrigió Sweetie Belle.
"¿Y por qué no vamos a ver que hace?" Propuso Scootaloo. "Tal vez tenga buenas ideas de como obtenerla."
Lo siguieron sigilosamente hasta que lo vieron parado firme en medio de un claro entre los manzanos, se encontraba allí inmóvil sin abrir los ojos. Varios minutos pasaron sin que se mueva o realizar algún tipo de señal, en completo silencio.
"Esto es muy aburrido..." Susurró Sweetie Belle.
"¿Por qué no lo asustamos?" Propuso Scootaloo.
Lentamente se acercaron a él, intentaban no hacer ruido con sus cascos mientras que Ian permanecía allí firme sin abrir sus ojos, movió sus orejas al oír unas hojas crujir y un círculo mágico apareció debajo de él.
Una fuerte presión cayó sobre las chicas que al caer de golpe al suelo comenzaron a gimotear sin poder moverse, esto hizo que Ian abra los ojos encontrándolas a su alrededor.
"¡Ni-niñas!" Exclamó quitando el círculo mágico. "¿Qué hacen aquí?"
"E-eso fue magia..." Afirmó Sweetie Belle.
"¿¡Puedes hacer magia!?" Preguntó Applebloom.
"N-no, es solo su imaginación..." Contestó Ian intentando escaparse.
"¡Es imposible, las tres sentimos lo mismo!" Chillo Scootaloo. "¡Escúpelo!"
Dando un suspiro las observó fijo, era imposible engañarlas tras lo que había pasado. Concentró su magia y recitó "Sky Wings" haciendo salir dos alas brillantes del mismo color de su pelaje a sus lados.
"¿¡E-entonces los ponis terrestres pueden hacer magia!?" Exclamó Applebloom.
"Recuerda que yo no era un poni." Corrigió Ian. "La magia de los humanos nace del alma y se canaliza a través del cuerpo."
"Por eso estás tan enfocado en estudiar y entrenar." Mencionó Applebloom. "¡Quieres volver a tener tus habilidades como antes!"
"Solo prometan que no le contarán a nadie de esto." Dijo Ian. "Será nuestro secreto."
"Con una condición." Replicó Applebloom.
Notó que lo observaban de una manera extraña, sabía que planeaban algo y que su silencio sería parte de lo que le iban a pedir. Fue guiado a través del pueblo por las tres potrancas, aún no sabía qué era lo que querían pero no parecía nada bueno.
"Ehm, niñas... no tengo problema en ayudarlas... pero..." Decía Ian observando hacia todos lados como los ponis del pueblo lo miraban.
"¿Pero qué?" Preguntó Applebloom.
"¿Es necesario que yo use una capa de Cutie Mark Crusader también?" Preguntaba observando el emblema cocido en su capa.
"¡Claro!" Respondió Scootaloo. "Tú tampoco tienes cutie mark, es natural que seas un crusader como nosotras."
Solo suspiró resignado y continuó siguiendolas para que no lo delaten ante Twilight o Applejack sobre su magia, podía oír algunas pequeñas risas entre los ponis del pueblo pero decidió no prestar atención a ello.
"Oh, que dulce." Se oyó a su lado. "Los potros como tú siempre atraen a las yeguas por ser tan buenos con los pequeños."
Sin darse cuenta estaba frente a Sugarcube Corner y la señora Cake cuidaba de sus bebés en la entrada. En el interior Pinkie Pie entregaba unas órdenes y el señor Cake reorganizaba los estantes.
"Podríamos obtener nuestras cutie marks como niñeras." Propuso Sweetie Belle.
"No me veo cambiando pañales." Replicó Scootaloo.
Las tres potrancas se encontraban discutiendo acerca de que querían sus cutie marks, Ian aprovechó eso para acercarse a Pinkie Pie que despedía a los clientes.
"¡Ey, Pinkie!" Susurró. "Necesito de tu ayuda..."
"¡Ah!" Chilló Pinkie al verlo. "¿¡Están haciendo algo divertido!?"
"¡No Pinkie!" Volvió a susurrar Ian intentando que baje su voz. "Quiero que me ayudes a esc..."
"No te preocupes, si es algo divertido déjamelo a mi." Interrumpió. "Niñas, ¿puedo unirme a ustedes?"
"Lo siento Pinkie pero es solo para ponis sin cutie mark." Respondió Applebloom.
Estirandolo de la cola, las crusaders se llevaron a Ian de la confitería sin que pueda ofrecer resistencia alguna, aún seguían en una gira por Ponyville.
"Niñas, hoy tengo que ir a entrenar con Agrisk." Dijo Ian. "No puedo estar asi todo el día."
"Es una buena idea, podemos ir contigo." Propuso Sweetie Belle.
"Aún no intentamos la guardia real." Comentó Scootaloo.
"La última vez que las llevé a Canterlot ocasionaron un alboroto con su periódico escolar." Reprochó Ian al instante.
"Pero seremos buenas..." Dijo Applebloom.
Las tres lo observaban con sus grandes y brillantes ojos haciendo una expresión llena de pretensión. Le fue imposible negarse a ello por lo que terminó llevándolas a Canterlot, solo que aún llevaba la capa puesta y en las calles de la ciudad varios ponis se detenían a observarlos.
"Esto es inesperado." Decía Agrisk al verlo. "¿Qué se supone que significan esas capas?"
"¡Somos los Cutie Mark Crusaders!" Exclamaron las potrancas al unísono.
"Los... cutie... ¡Ha, ha, ha, ha...!" Comenzó a reírse a carcajadas.
"¡Ey! ¿¡Qué es tan gracioso!?" Chilló Scootaloo.
"Lo... lo siento pequeñas." Excusaba Agrisk quitándose las lágrimas de los ojos. "Es solo que..."
"¿Soy mayor para estas cosas?" Interrumpió Ian muy serio.
La expresión de Agrisk cambió súbitamente al notar que había tocado una fibra sensible en Ian. Avanzaron hacia el lugar de entrenamiento, la pequeñas estaban a la expectativa de presenciar algo genial mientras que Agrisk se sentía incómodo por el silencio y la expresión de seriedad de Ian.
Después varios minutos de calentamiento y entrenamiento básico se prepararon para realizar la sesión de combates que hacían regularmente.
"Que bueno que llegué a tiempo para ver esto." Dijo Celestia sentándose junto a las potrancas.
"¡Prin..."
Celestia puso suavemente su pezuña frente a la boca de Applebloom para que no diga nada, Agrisk e Ian no se habían percatado de su presencia aún, puesto que el combate inició hacía unos instantes.
Lentamente los movimientos de Ian empezaban a ser más rápidos, estaba dispuesto a darle al menos un golpe con todas sus fuerzas, Agrisk contratacaba siendo efectivo en sus movimientos pero en ocasiones dejaba pasar oportunidades para no herirlo.
"Hoy si que es intenso." Dijo Celestia.
"¡Tu puedes Ian!" Exclamaba Sweetie Belle.
Realizando un movimiento rápido, Ian saltó hacia Agrisk apoyando sus patas delanteras en el suelo, usó el impulso para girar su cuerpo y extender sus patas traseras, al ser un movimiento inesperado Agrisk elevó vuelo.
"¡Ey! ¿Cómo hiciste eso?" Exclamó al extender sus alas para retroceder.
Ian apoyó sus cuatro patas flexionandolas para luego dar un potente salto extendiendo una de sus patas delanteras hacia su oponente. Agrisk se encontraba al doble de la altura de lo que se podía alcanzar de un simple salto pero Ian estaba a punto de golpearlo.
De la sorpresa y sin tiempo de pensar, realizó un golpe descendente en la cabeza de Ian haciéndolo dar un giro en el aire para luego caer de cara al suelo. Tras el impacto solo se inclinó y cayó al suelo inerte.
"¡OUCH!" Exclamaron las pequeñas al unísono.
"Eso tiene que haber dolido." Comentó Scootaloo.
"Si es así, creo que no quiero ser guardia real." Agregó Sweetie Belle.
"De haber usado su magia habría ganado en un instante." Dijo Applebloom.
Las tres potrancas se petrificaron de golpe y giraron su cabeza hacia Celestia que las observaba fijo. Agrisk descendía junto a Ian que estaba en el suelo, se acercó a él pero se notó que lo observaba algo raro, puso su pezuña en el hombro y lo sacudió un poco.
"Eh... no se mueve..." Dijo elevando la vista hacia donde estaban Celestia y las niñas.
