Los entrenamientos con Agrisk y las princesas continuaron arduamente, los días se hicieron más largos y agotadores pero una mañana como todas, estaba listo para entrenar cuando notó que Celestia y Luna lo observaban desde una de las ventanas que daban hacia el jardín donde realizaba las prácticas regularmente con Agrisk.
"Potrillo." Dijo Agrisk. "Hoy tendremos tu primer examen para definir cuánto has progresado por lo que combatirás contra otro poni."
Por la puerta apareció Mink vistiendo su armadura oscura, se acercó galopando lentamente. Ian la observó algo confundido y luego volvió a dirigir su mirada a Arisk.
"Ehm..." Divagó señalandola con la pezuña.
"Lo siento querido." Interrumpió Mink. "Pero esta pieza no la danzarás conmigo."
Detrás de ella se acercaron dos ponis de su división, uno era un pegaso y el otro un unicornio, se pararon a los lados de su capitana observando a Ian algo sorprendidos y luego a la ventana desde donde las princesas espectaban.
"Seguramente los recuerdas, ¿Verdad?" Preguntó Mink. "Kevin y Night Shade."
"Si..." Contestó Ian.
"Bueno, desde el incidente del bosque Ever Free que estos dos han estado castigados pero hoy es su posibilidad de librarse de ello." Dijo Mink. "Uno de los dos peleará contra Ian, si te derrota son libres... pero si pierden..." Agregó con una macabra voz.
"Pelearé contra ambos a la vez." Acotó Ian.
Los dos capitanes se miraron un poco sorprendidos y confundidos ante el inesperado comentario, luego voltearon hacia Ian que estaba allí firme.
"¿Estás seguro?" Consultó Agrisk.
"Quiero que las condiciones sean las mismas que aquella vez." Respondió. "Solo que esta vez no estoy sediento, cansado o sin posibilidad de moverme."
"Pero son dos contra..."
"Déjalo." Interrumpió Agrisk a Mink. "Si ganan son libres pero si pierden... la princesa Celestia se encargará de su castigo."
Ambos ponis se pusieron tensos y nerviosos ante tales palabras, elevaron su mirada a la ventana y vieron a Celestia saludar con su pezuña provocando que ambos traguen saliva de golpe.
"¿Están listos?" Preguntaba Mink desde el centro con una pata en alto.
Ya se encontraban en sus posiciones para pelear, Ian solo dio dos pisotones con una de sus patas delanteras y los guardias se pusieron firmes para combatir.
"¡Comienzen!" Exclamó Mink bajando su pata y saliendo del medio de un salto con sus alas.
El Kevin salió despedido hacia Ian usando el impulso de sus alas mientras que el cuerno de Night Shade comenzó a brillar intensamente hacia arriba, Ian solo se puso en posición para recibir el primer ataque.
Tras varios minutos de combate ambos pois estaban en el suelo e Ian regresaba cojeando hacia Mink y Agrisk que lo observaban sorprendidos.
"N-no puedo creer que en tres meses y medio hayas alcanzado tal nivel..." Dijo Agrisk.
"Formidable." Agregó Mink. "Ahora para el castigo de estos inútiles..."
"Quiero que se hagan fuertes." Dijo Ian. "Tal vez fueron unos idiotas pero es bueno perdonarlos y que aprendan de sus errores." Agregó. "Algún día quiero estar pezuña a pezuña con ellos y sé que se encontrarán entre los mejores."
Ambos capitanes estaban aún más sorprendidos, no solo los derrotó rápidamente sino que los perdonó por lo que le hicieron. En lo alto Celestia se levantó y comenzó a caminar por el pasillo para ir a su estudio, en el camino cruzó a Ian intencionalmente para hablar con él.
"Tramposo." Dijo. "Usaste magia contra ellos, ¿Acaso creíste que no lo notaría?"
"Ustedes sí pero ellos no." Respondió. "No les guardo rencor pero quise demostrarles que no es bueno subestimar al oponente."
"Ya alcanzaste una pequeña parte del nivel que querías." Dijo Celestia. "¿Qué piensas hacer ahora?"
"Tú me prohibiste acompañar a Twilight al Imperio de Cristal para ayudar a Cadence y Shining Armor." Bufó Ian.
"Habrías expuesto tu magia y seguramente habrías cometido la locura de enfrentar a Sombra." Replicó Celestia. "Con tu nivel actual no habrías durado ni un minuto frente a él."
"Lo se... lo se..." Bufó nuevamente mientras caminaba. "Pero creo que ya puedo cumplir con mi deseo."
"Espero que tu viaje sea dichoso."
Ian caminaba sin prestarle mucha atención a Celestia pero tras esas palabras volteó sorprendido hacia ella que caminaba a su lado.
"No se cuando leiste mi memoria... pero..."
"No pienso detenerte aunque creo que sería bueno que lo hables con tu nueva familia." Interrumpió Celestia tomando otra dirección.
"Tú también eres parte de mi nueva familia."
Celestia se detuvo muy sorprendida del comentario de Ian pero al voltear, no lo vio parado detrás de ella, ya se había ido por el pasillo por lo que sonrió y siguió camino a su estudio.
Ian se dirigió directo a la estación para poder regresar a Ponyville. Al llegar al pueblo caminaba perdido en sus pensamientos y en cómo se lo diría a Applejack y el resto de la familia sin generarles alguna preocupación o que intenten detenerlo.
Para ese momento sentía el deseo de explorar ese mundo y pensaba en dónde comenzar o que rumbo tomar, había tomado prestado un atlas de la biblioteca, varios libros que hablaban de ruinas, mitos y diferentes leyendas esparcidas en Equestria y el resto del mundo.
"¿¡QUE HARÁS QUÉ COSA!?" Chillaba Applejack a todo volumen.
"No hace falta que te exaltes tanto." Dijo Ian con las pezuñas tapando sus oídos.
Para esa hora la familia completa estaba reunida en la mesa cenando cuando Ian decidió contarles de sus planes de viajar por el mundo.
"Pero te perderás el festival de la cosecha y la feria de verano y... y..." Lamentaba Applebloom.
"Solo será por un año y regresaré." Dijo Ian. "No es que me vaya a ir para siempre."
"Pero terroncito, es muy repentino dentro de dos semanas." Comentó Applejack.
"Eeyup." Acotó Big Macintosh.
"Primero quiero ir al Reino de los Grifos para saludar a Amanda." Dijo comiendo una rebanada de tarta de calabaza. "Aún no le agradecí por la ayuda que nos dio en la gran carrera."
"Parece que ya lo tienes planeado." Comentó Applejack dando un suspiro.
"No se preocupen, será un viaje para conocer este mundo." Comentó Ian poniendo su pezuña sobre la cabeza de Applebloom. "No haré nada peligroso, se los prometo."
Applejack simplemente lo observó con algo de desconfianza pero luego pensó que estaba en lo cierto por lo que continuó comiendo. Applebloom si se la notaba algo preocupada por la noticia.
Acostado en su habitación solo revisaba un libro que había tomado de la biblioteca cuando Applebloom ingresó en su cuarto dispuesta a tener una charla con él.
"Ian, ¿Acaso quieres buscar una forma de ser humano de nuevo o regresar a tu mundo?" Preguntó.
"Claro que no Applebloom." Respondió Ian. "Soy muy feliz tal y como soy ahora con mi nueva familia."
"¿Entonces por qué quieres irte?"
"De hecho, siento la necesidad de viajar." Contestó Ian sentándose en la cama. "De esta forma es posible que encuentre mi destino."
"¿Entonces lo haces por tu cutie mark?" Preguntó emocionada.
"No, no lo creo..." Replicó Ian al instante. "Tal vez la obtenga tal vez no... pero es algo que quiero hacer."
"Haces que suene aburrido." Bufo Applebloom.
"Prometo traerte algo raro y exótico."
Tas decir eso solo pasó su pezuña revolviendo un poco el crin sobre la cabeza de la potranca y ella salió de la habitación no muy feliz de la respuesta obtenida. Cuando cerró la puerta notó que estaban sentados junto a ella Applejack, Big Macintosh y la abuela escuchando la charla.
La mañana siguiente en Sugarcube Corner, fue solo una seguidilla de regaños de parte de Twilight, Rarity y Fluttershy que solo pensaban que sería peligroso, Spike junto a Rainbow Dash y Pinkie Pie opinaban que sería algo emocionante.
"Oigan, ya soy lo suficientemente mayor para hacer algo así." Refunfuñaba Ian.
"Es solo que... no lo sé..." Divagaba Rarity.
"Pensábamos que ahora querrías una vida feliz y pacífica." Continuó Twilight.
"Ya soy feliz pero como les dije será solo para conocer el mundo que es mi nuevo hogar." Replicó Ian. "Seré un niñ... poni... seré un poni bueno y no me meteré en problemas." Agregó elevando su pezuña delantera derecha.
"En ese caso te ayudaré con los preparativos." Comentó Twilight.
"Sabía que me entenderían, creo que no me falta decirle a nadie más." Dijo volteando.
Tras girar con la intención de salir del lugar, abrió los ojos encontrándose que estaba a centímetros de la cara de Selena que lo observaba con el ceño fruncido.
"La princesa acaba de comentarmelo..." Dijo muy furiosa.
