El gran mamut dorado barritó elevando su trompa y salió en estampida hacia ellos. Gridwin sujetó a ambos con sus garras y de un salto aleteando con fuerza eludió el potente tackle para luego ver cómo chocaba con unas rocas, destruyendo por completo la pared.
"No creo que podamos enfrentarlo directamente." Comentó Ian al ver la escena.
"Lo mejor será alejarnos." Propuso Gridwin.
Aleteó con fuerza un par de veces más subiendo hasta una pequeña cueva que se encontraba en la altura.
El mamut salió de entre los escombros de roca como si nada, simplemente buscandolos para cumplir su objetivo de acabar con las amenazas.
"Hay que detenerlo para que yo pueda acercarme y quitarle el engranaje." Dijo Ian.
"Acabas de ver cómo despedazó esa pared de roca como si fuera una pila de hojas secas…" Acotó Elise.
"Aquellos contenedores, tenían unos enganches para sus cuernos…" Agregó Gridwin.
"Tú sigue sumando cosas con las que pueda aplastarnos…" Ironizó Elise.
"Un segundo…" Interrumpió Ian. "Es verdad… si su función era arrastrar esos contenedores, el contenido debía ser muy pesado."
Gridwin solo le sacó la lengua a Elise tras recibir la razón de Ian, ambos solo se comportaban como unos niños pero Ian intentaba pensar una forma de inmovilizar al mamut o reducir su movimiento.
"Lo mejor será ir hacia allí." Propuso. "Además ese lugar era lo suficientemente amplio como para librar una batalla si es necesario."
Tras varios minutos de caminata Ian y Gridwin estaban muy mareados por la intensa temperatura del lugar, Elise caminaba frente a ellos algo preocupada. Al doblar una esquina llegaron hasta una gran barandilla desde donde se veían los contenedores vacíos.
Ian se adelantó un poco hacia la siguiente habitación y un círculo mágico apareció bajo su pezuña, una suave corriente viento comenzó a recorrer el lugar enfriando el aire por unos instantes.
"Ah, esto sí que es agradable…" Dijo Gridwin sentándose.
"Que raro… esta habitación no sufrió el aumento de la temperatura de la lava." Dijo Elise caminando en círculos.
"T-tal vez tenga algún tipo de recubrimiento térmico que la protege…" Dijo Ian. "Aprovechemos para descansar."
Él mismo se había puesto como pauta no usar su magia a menos que sea muy necesario pero la situación llegó a ser adecuada. Observaba los contenedores pensando en cómo harían para enganchar al mamut allí y qué usarían para inmovilizarlo.
"¿Y qué tal si cargamos el contenedor con aquella roca?" Consultó Gridwin.
Arriba se veía una gigantesca roca punto de soltarse, sus lados se estaban derritiendo con una cascada de lava que fluía sobre ella .
"Vaya, es verdad… ahora sí que eres cooperativo." Felicitó Ian.
"Sabes, aún no me agrada esta lagartija..."
"¡EY!" Chillo Elise.
"Pero si no trabajamos juntos no saldremos vivos de aquí."
"Es verdad... este será el plan, Gridwin." Dijo Ian observándolo fijo. "¿Crees poder atraer al mamut hacia nosotros?"
"¿¡Estás loco!?" Chilló.
"Tú eres el único de nosotros que puede volar, será fácil para ti." Replicó Ian.
"E-es verdad."
"Elise, como tú eres resistente a la lava serás la encargada de hacer caer esa roca." Continuó Ian.
"¡Pero está muy alto!" Rezongó la dragoncita.
"¡Uf! cuando Gridwin llegue a este lugar yo estaré frente al contenedor como segunda carnada, listo para colocarlo debajo de ella." Agregó Ian algo irritado ante los lamentos de sus compañeros. "Tú, Gridwin, llevarás a Elise allí arriba y ella arrojará la roca. Luego la tomarás para que no caiga."
"Entiendo, pero esa cosa podría aplastarte." Dijo Gridwin.
"Recuerden que soy el único que puede desactivarlo."
Ya estaban acordadas las posiciones, Gridwin emprendió vuelo en busca del mamut mientras que Ian y Elise bajaron hacia los contenedores. Al llegar al lugar encontraron algo raro, allí había un sombrero.
Lo examinaron por unos instantes pero luego un pico cayó cerca de ellos y otro sombrero algo diferente.
"No lo creo…" Dijo Ian. "El grupo de exploración llegó a la entrada del volcán. Tal vez el túnel de viento succionó estas cosas."
Observó hacia arriba cuando vio cómo de un pequeño risco salía algo que brilló para luego caer frente a ellos, era una cubeta. Estaban claramente debajo de una potencial salida.
Gridwin volaba completamente cubierto de sudor, aleteaba rápido solo para intentar sentirse un poco más fresco pero sin resultado alguno. Dobló una esquina encontrándose al mamut, que al verlo, corrió directamente hacia él.
Tras emprender su escape volteó hacia atrás y vio cómo destruía la esquina con su cuerno para cortar camino, la fuerza de esa criatura era descomunal. Aleteaba tán rápido como podía, sabía que no era rápido volando pero al menos no estaba siendo alcanzado.
Cruzó el último umbral viendo a Ian parado frente al contenedor, él simplemente se dirigió hacia Elise y la llevó hacia la roca en la parte de arriba.
Al ver a Ian frente a él, el mamut se lanzó dispuesto a darle con sus cuernos, Ian solo retrocedió y se puso debajo del contenedor. Los cuernos engancharon instantáneamente a los lados y lo levantó tras forcejear un poco, seguía barritando con fuerza mientras intentaba quitárselo.
"Apresúrate o lo aplastará." Dijo Gridwin colocando a Elise sobre la roca.
Ella corrió atravesando la cascada de lava que caía, al otro lado, estaba enganchada por una pequeña roca circular evitando que caiga, a unos centímetros un había pequeño chorro de lava fluyendo.
Tomando una gran bocanada de aire, comenzó a lanzarle su aliento de fuego sin resultado alguno.
Estiró su garra derecha en el pequeño chorro de lava para tomar un poco, ponerlo allí e intentó derretirlo con sus llamas, esta vez con mejores resultados.
"¡Gridwin, siéntate en el otro extremo!" Exclamó Elise al ver que funcionaba.
El grifo tan solo descendió sobre el lardo de la roca donde no caía lava pero estaba muy caliente haciendo que eleve vuelo de nuevo
"¡Esto está muy caliente!" Exclamó.
"Si no hacemos algo no caerá." Replicó Elise que aún insistía con sus llamas.
Aleteó dos veces elevándose y luego descendió bruscamente sobre su lado de la roca con sus patas traseras, aquella pequeña roca que lo sostenía se rompió al estar a medio derretir por la lava y las llamas de Elise. Tras desprenderse la gran roca se inclinó bruscamente catapultando a Elise a través de las cascada.
"¡Cuidado!" Chilló Elise sacudiendo sus pequeñas alas.
"T-te tengo…" Decía Gridwin intentando atraparla en el aire. "¡AH! Estás cubierta de lava!"
El grifo solo se hizo a un lado dejándola pasar de largo mientras que Elise esperaba ser atrapada de alguna manera mientras seguía aleteando con sus diminutas alas.
"¡Eres un pollo estúpido!" Chilló al ver que no la atrapó.
Por encima de ellos, la roca se desprendió y comenzó a caer sobre ambos haciendo la situación aún peor. Antes de que Elise caiga dentro del contenedor, Gridwin la sujetó de su cola y la arrojó a un lado para luego salir de allí.
La gran roca cayó contra el borde derecho y parte de la cabeza del mamut, rompiendo completamente el cuerno y parte de la armadura dorada. Ian aún estaba debajo de ambos pero pudo protegerse gracias a una pequeña barrera mágica.
Al elevar la vista notó que el ojo derecho del mamut había caído frente a él y la mitad de la cabeza dañada estaba formada por unos extraños cristales anaranjados de los que destellaban pequeños rayos azules. Esto le dió un escalofrío por unos segundos pero luego vio frente a él cómo giraba el último engrane.
Estiró su pezuña y logró tocar el engranaje provocando que se detenga y caiga del pecho del mamut. Unos instantes después, la dorada criatura reaccionó lentamente.
"Estúpidas criaturas… *btz*" Se oyó una gruesa voz metálica. "Se condenan a ustedes… *btz* mismos…"
"¿Qué?" Preguntó Ian.
"Ustedes activaron la autodestrucción de este… *btz* recinto…" Dijo. "Mi deber es eliminar toda…*btz* toda… *btz*"
El ojo del mamut se apagó súbitamente y los destellos azules de fluir, había dejado de reaccionar. Por unos instantes tuvo el recuerdo del pequeño familiar de Scootaloo. El trabajo estaba hecho y los cuatro engranajes fueron detenidos.
Un fuerte sismo sacudió el lugar y la lava comenzó a fluir con más fuerza. Tomó el engranaje final y corrió a reunirse con sus compañeros, rocas caían y muchas veces bolas de lava que salpicaban.
"Este lugar va a estallar…" Dijo Ian.
"E-el valle… ¿fallamos?" Preguntó algo nerviosa Elise.
"Esa cosa dijo que se destruiría el lugar, no que haría erupción." Respondió Ian.
"No fallamos, perfecto… pero mejor escapemos." Propuso Gridwin
Tras un segundo temblor, una gran roca que servía de columna a los pisos superiores cayó sirviéndoles de puente para subir hacia el túnel de viento. Los tres corrieron por allí mientras veían como subia la lava y los gases aumentan la presión.
"Tenemos que alejarnos lo más posible." Dijo Ian al trote. "Cuando lleguemos a la salida habrá que advertirles a los demás que corran."
"¡No me dejen atrás!" Exclamaba Elise.
Ella tenía solo dos piernas para correr, Ian volvió y la subió a su lomo para que puedan emprender la huida. Cuando llegaron a la parte superior, por debajo el lugar se encontraba inundado por la lava pero el túnel de viento estaba desactivado.
"Perfecto, ahora habrá que correr por aquí." Comentó Ian.
"¿Qué tan largo crees que sea?" Consultó Gridwin.
"No lo sé pero al fondo se ve la luz del día."
No tenían la seguridad de qué tan lejos estaba la salida pero ya habían corrido bastante, el lugar se estremeció varias veces y algunas rocas se desprendían del techo, detrás de ellos se veía una cortina de humo rojizo que se aproximaba. Un último sismo sacudió el lugar y de una de las paredes laterales, detrás de ellos, apareció el mamut destruyendo el túnel por completo.
"Destruir amenazas…" Dijo cuando comenzó la estampida.
"¡No!" Chilló Elise al verlo. "¡Corran que nos alcanza!"
Por más rápido que corrían el mamut les estaba ganando terreno, detrás de él se aproximaba a gran velocidad una potente cortina de vapor a alta presión.
"No quiero morir aplastado y carbonizado." Chillaba Gridwin.
"En mi caso será solo aplastada." Agregó Elise.
"Elise, salta al lomo de Gridwin." Ordenó Ian."Gridwin tú vete volando."
"¿¡Qué!?" Exclamó. "N-no te dejaré."
"Tú eres el príncipe de Griffonia, no puedes morir aquí… vete… es una orden."
Gridwin solo asentó y extendió sus alas permitiéndole a Elise montar sobre su lomo, aleteó dos veces y salió volando a mayor velocidad. Ian vió como se iban hacia la salida.
Cuando ya se alejaron lo suficiente usó sus cuatro patas para frenar de golpe y volteó hacia el mamut preparándose para un fuerte impacto.
"¡Light Wall!" Recitó.
La bestia chocó contra una pared luminosa agrietándola, hacía fuerza con sus cuatro patas para avanzar pero Ian también hacía su mayor esfuerzo para evitarlo. Se paró en sus patas traseras extendiendo sus pezuñas delanteras al mamut.
"Terminemos con esto…" Dijo concentrándose. "Starlight cannon."
Una potente ráfaga mágica salió despedida impactando en la parte sin armadura del mamut y enviándolo hacia la presión de vapor que venía detrás. Al chocar bloqueó parcialmente el vapor y varias chispas comenzaron a salir del cuerpo del mamut.
"Oh no…" Dijo Ian dando media vuelta para correr.
Mientras comenzaba su huída una pequeña barrera mágica apareció para protegerlo y el mamut estalló provocando que la presión de vapor salga con más fuerza detrás de él empujándolo hacia el frente.
"¡Salgan de aquí, va a estallar!" Exclamaba Gridwin al salir y ver al grupo de exploración.
Realizó una comba hacia arriba alejándose del lugar, Elise volteó viendo cómo el grupo se dispersaba. unos segundos después una gran explosión salió por el túnel pero no salió lava.
Varios minutos rodeó el lugar buscando con la vista, tan solo el vapor salía por varias chimeneas naturales pero no había indicios de erupción.
"N-no me digas que Ian no salió." Dijo Elise.
"No lo sé…" Contestó Gridwin.
"¿Acaso preguntaban por mi?" Oyeron sobre ellos.
Los dos voltearon hacia arriba viendo a Ian cubierto de ceniza volando con unas alas brillantes y jadeando.
"¡I-imposible!" Exclamó Gridwin. "¿Cómo puedes hacer eso?"
"Todos tenemos uno o dos secretos…" Contestó Ian.
"Idiota, no nos asustes así." Reprochó Elise.
Los tres comenzaron a reírse tras el duro momento que acababan de pasar mientras volaban sintiendo la suave brisa.
"Por cierto, Gridwin…" Dijo Ian. "¿Crees poder cargar algo más de peso?"
"¿Por qué lo preguntas?" Consultó el grifo.
"Es que... ya llegué a mi límite…"
Tras responder la pregunta de Gridwin los ojos de Ian se cerraron perdiendo el conocimiento y las alas se disiparon causando que inicie una caída libre. Gridwin giró y se lanzó a atraparlo.
