Debían encontrar una forma rápida de inmovilizar a la maestra Vela, pese a los intentos de Gridwin y Elise de mantenerla ocupada, los lanzó a los lados con un aura expansiva que generó uniendo las puntas de sus siete colas sobre ella.
Kyara era la única capaz de detenerla y la idea era evitar lastimarla, Ian corría alrededor de ella manteniendo cierta distancia para encontrar una abertura y así acercarse.
Vela tan solo se esmeraba más en atacarlo a él en lugar de Elise o Gridwin, de quienes tan solo se defendía.
Las puntas de las colas de Vela se elevaron al mismo tiempo hacia arriba y al descender bruscamente chocaron en el suelo provocando una muy densa cortina de humo celeste, Ian realizó su hechizo de localización para ver donde se encontraban todos pero no vio a Vela.
"¡Tengan cuidado, no puedo verla!" Exclamó Ian.
"Los zorros astrales nos especializamos en las ilusiones." Oyó frente a él. "Y dejamos ver lo que deseamos que sea visto."
Ian no entendió mucho de esas palabras que acababa de oír, simplemente sonaron en su cabeza sin siquiera provenir de alguna dirección perceptible. Movía sus orejas de un lado a otro intentando identificarlo pero no oía ni a sus compañeros, tan solo una leve risa de Vela que se intensificó lentamente.
Repentinamente apareció frente a sus ojos, el color de sus ojos eran completamente rojos observándolo con una diabólica mirada. Intentó saltar hacia atrás para alejarse de ella pero fue atrapado de los lados por dos de las colas que se estiraron como serpientes.
"¿Cómo…"
"He, he, he…" Rió Vela. "Fuiste un tonto al permitirme ver dentro de tu mente, conozco tus habilidades." Dijo. "Sé que puedes ver quienes están cerca tuyo con un hechizo, pero te dije que tu veras lo que yo quiero que veas."
Dos colas más ataron sus patas traseras y otras dos se enroscaron en su cuello, lo elevaron en el aire estrangulandolo con fuerza, la séptima cola apuntaba directo a su pecho emitiendo luz y un orbe celeste apareció allí.
De entre la neblina apareció Gridwin propinando un potente puñetazo de lado a Vela en su estómago, arrojándola varios metros.
"I-Ian…" Dijo jadeando.
"¿Q-qué pasó?"
"Estaba dentro de una ilusión… pude despertar porque vi algo que no estaba bien." Agregó Gridwin.
"¿Acaso Gilda te pidió ser tu novia?" Preguntó Ian.
Gridwin tan solo se sonrojó y lo ayudó a ponerse de pie, no dijo palabra alguna pero al parecer Ian había dado en el clavo con su comentario.
"D-de hecho, fue Fitz…"
"¿Y qué hay de las chicas?"
"Elise está por allí, creo que sobre una montaña de gemas." Señaló Gridwin.
La neblina comenzó a disiparse poco a poco y se pudo ver a Elise sentada realizando varios gestos como si tomara algo en el aire y lo metiera en su boca masticando como si estuviera delicioso. Kyara por su parte se encontraba acostada en el suelo durmiendo.
"K-Kyara, levántate." Dijo Gridwin sacudiendola.
"S-Stella… no quiero ir a clases… me aburre…" Dijo dando la vuelta.
"¿¡AH!?" Gritó Elise. "¿¡D-Dónde están mis gemas!?" Chillo mirando en todas direcciones. "Ian, Gridwin… ¿qué pasó con esa zorra malvada?"
Por unos instantes se sintieron unos tontos por haber caído en las ilusiones pero luego recordaron que aún se encontraban en peligro. Por detrás de Elise apareció una de las colas de vela envolviendola y alzandola en el aire.
"Su majestad, mi intención era dejarlo a usted y esta lagartija fuera de esto." Comentó Vela girando a elise para verla a los ojos. "Pero veo que sus intenciones son las de hacerme frente también."
Elise la observaba con total seriedad, como si mucho no le importara estar de cabeza mirando a los rojizos ojos de la maestra Vela, ella la acercó más a su rostro y Elise lanzó sin advertencia alguna una gran llamarada azul.
Instantáneamente la soltó cayendo cerca de ella, Elise apenas la había quemado pero sacudía su cabeza por el repentino ataque mientras que salía un poco de humo de su pelaje.
"Nadie me llama lagartija."
"Tiene el temperamento de un dragón adulto." Comentó Gridwin al ver eso.
"Creo que no le agrada que la llamen pequeña…" Agregó Ian. "Oh, ¡Kyara despierta!"
Sin importar cuánto la sacuda ella no abría sus ojos, se encontraba completamente dormida simplemente balbuceando tonterías en voz baja con tal de no despertar.
"Siempre fue alguien difícil de despertar." Dijo Vela entre risas. "No permitiré que la usen como ventaja."
Vela conocía algo que no beneficiaba a la estrategia, ella dio unos pasos al frente sin prestar atención a Elise que aún se encontraba a su lado y propinó una segunda llamarada más potente.
"¡Ya me tienes harta con tus ataques sorpresa!" Bufó Vela disipando las llamas con sus colas
Dos de sus colas realizaron una rápida estocada que golpeó en el pecho de Elise, un destello celeste se generó y salió despedida hacia una gran columna.
"¡No!" Exclamó Gridwin volando hacia ella de un salto.
En medio del aire un orbe golpeó su al derecha haciéndolo caer al suelo a pocos centímetros de Elise, se arrastró hacia ella que tenía los ojos cerrados.
"Ahora esto es entre nosotros… estúpido humano…" Dijo Vela caminando hacia Ian.
"¡G-Gridwin, Elise está con vida!" Exclamó Ian. "Intenta despertar a Kyara."
Al oír eso puso su garra suavemente en el pecho de Elise y ella tomó un poco de aire, gimoteando del dolor. Ian por su parte pensaba en cada posibilidad que tenía de enfrentar directamente a Vela por sí solo, no podía recibir impactos directos siquiera cubriéndose con una barrera mágica. la magia que poseía era demasiado grande.
"Hace muchos siglos ustedes acababan con los nuestros." Comenzó a contar vela. "Cuando un zorro superaba la sexta cola eran masacrados ya que su poder era demasiado grande y nos temían."
"L-la leyenda del Kyubi." Dijo Ian en voz baja.(*)
"Ustedes nos temían y evitaban que nos desarrollemos." Continuó. "¡Cuando los zorros astrales tan sólo deseaban vivir pacíficamente!"
"¡Eso pasó hace mucho tiempo, los humanos ya no lastiman a los tuyos!" Excusó Ian. "Aprendieron de sus errores y los veneran… los extrañan." Continuó. "Zorros, dragones Grifos… unicornios y pegasos inclusive."
Gridwin no oía nada de lo que conversaban, con su ala derecha caída y muy dolorida corrió hacia Kyara, continuó sacudiéndola pero ella tan solo gimoteaba. Ya empezaba a perder la paciencia así que tomó una de sus colas y las apretó con ambas garras.
Instantáneamente Kyara despertó emitiendo un gran aullido de dolor, volteó bruscamente hacia sus colas viendo que Gridwin aún apretaba una de ellas.
"¿¡Pero qué crees que le haces a una dama!?" Chilló con lágrimas en sus ojos.
"Estamos en apuros y tú no despie…"
Recibió dos latigazos en cada uno de los lados de su rostro antes de que termine de decir nada más, y un tercero en la parte de arriba de su cabeza haciendo chocar su pico contra el suelo.
"U-un segundo… Ian está frente a la maestra." Dijo volteando hacia ellos.
Volteó hacia Gridwin notando que una de sus alas se encontraba herida, luego dirigió la vista a Elise quien yacía en el suelo contra una gran columna.
"¿Q-qué pasó?"
"Si puedes hacer algo antes de que nos mate por favor hazlo." Dijo Gridwin.
Las colas de vela apuntaban de forma amenazante a Ian, el retrocedió lentamente pero tenía toda posibilidad de escape cubierta. Lanzó el ataque con cuatro de ellas y cerró sus ojos esperando lo peor, al notar que no pasó nada abrió uno de ellos viendo a Kyara cubriendo con sus tres colas al frente.
"Ah… rápido, haz algo…" Dijo con mucho esfuerzo
"Eh, yo… Heaven Chain." Recitó Ian.
De una de sus pezuñas salieron unas tiras hechas de luz se se dispersaron alrededor de Vela, lentamente ataron su cuerpo y destellaron por unos instantes desapareciendo. Ella forcejeaba pero no podía moverse.
"L-lo logramos" Dijo Ian.
Una de las cadenas de luz apareció ante su vista y se cortó mientras que Vela aún forcejeaba, una segunda hizo lo mismo. No disponían de mucho tiempo ya que tan solo diez cadenas habían atado a la maestra, Kyara se aceró apoyando la punta de dos de sus colas a los lados de la cabeza de su maestra.
Tras un destello los ojos de ambas se pusieron blancos y entraron en una etapa de trance. Ian se acercó para ver pero fue tocado por la tercer cola de Kyara haciéndolo entrar en trance también.
Todo estaba blanco y se sentía una densa niebla, caminó sin rumbo hasta que encontró una pequeña zorra con el pelaje rojizo llorando casi sin consuelo, frente a ella habían dos zorros mayores en el suelo.
Vio algo que parecía la sombra de un humano tomándola del pelaje de la espalda y elevándola en el aire. Ian corrió hacia él saltando con sus patas delanteras, al tocarlo se disipó como si fuera humo.
"¿Estás bien?" Preguntó.
"M-mamá… papá…" Sollozó observando a los dos zorros.
"¿C-cómo te llamas?"
"Vela…" Respondió.
Fue en ese momento cuando entendió lo que sucedía, no solo se encontraba en la mente de la maestra Vela, sino también dentro de sus recuerdos.
"L-lo siento…" Dijo Ian abrazando a la pequeña zorra. "Lo siento tanto…"
"Tú no has hecho nada, fueron esos…"
"Si pudiera mostrarte, en el presente se arrepienten de lo que hicieron." Replicó Ian.
"¿D-de verdad?" Pregunto Vela.
"Claro que puedes mostrarle." Oyó a un lado.
Kyara se acercaba a ambos, su cuerpo estaba prácticamente hecho de aura mágica, apenas podía verla con claridad pero sus ojos brillaban con intensidad.
"Tan solo unan sus mentes."
Ian observó a la pequeña Vela que apretaba su rostro contra su pecho, la tomó de las mejillas con sus pezuñas y puso su frente sobre la de ella. Instantáneamente comenzó a mostrarle cómo era el mundo de los humanos que él conocía, los avances en tecnología, como protegen a las demás especies y cómo mostraban a las criaturas que ya no habitan su mundo como los zorros astrales.
"Ya no nos temas, aprendimos de nuestros errores y nos haría muy felices volver a tenerlos entre nosotros." Dijo Ian.
"Pero yo…"
"Lo de tu familia es irreversible, pero puedes aprender a perdonar." Interrumpió Ian. "No te quedes en la soledad y oscuridad de esta cueva, sál a conocer el mundo que te rodea y verás la felicidad de nuevo… eso es lo que yo estoy haciendo."
un fuerte destello los cegó por unos instantes, parpadeo varias veces notando que Vela se encontraba sobre él abrazándolo, su armadura había caído de su cuerpo, ya no la llevaba puesta y Kyara se encontraba a un lado con su cuerpo emitiendo aura mágica y jadeando de cansancio.
"N-nunca había tenido que usar tanto poder para unificar tres mentes de esa manera…" Dijo exhausta.
"¿Es cierto?" Oyó Ian.
Elevó su cabeza viendo que pese a que la maestra Vela aún lo abrazaba, se encontraba consciente apoyando de lado el rostro contra su pecho.
"¿Ustedes nos extrañan?" Agregó.
"No creo poder mostrarlo pero si… ya no hay razón para temerles." Respondió Ian.
"¿Temerles?" Preguntó Vela de nuevo. "Tú…"
"Yo decidí dejar atrás esa vida y ser lo que tienes frente a tus ojos." Interrumpió Ian. "Un simple poni terrestre."
Vela tan solo rió un poco ante tal respuesta y luego volteó su mirada al lugar, como había destruido el suelo y las heridas hechas a sus compañeros.
"K-Kyara…" Dijo muy sorprendida. "Tus colas…"
Ian recostó su cabeza observando al revés qué había pasado con Kyara notando que el aura que la rodeaba se había disipado de su cuerpo y una nueva cola le había crecido.
*Kyubi no Kitsune no es una historia de la serie animada Naruto, allí usa al Kyubi como personaje pero en realidad el Kyubi es el mítico zorro de nueve colas en las mitologias orientales. Dependiendo el país cambia pero tienen en común que sus colas van aumentando en número a medida que se hacen mas poderosos.
