Comenzaron a retroceder a medida que Omega se acercaba a ellos, lanzó un golpe descendente pero todos lo esquivaron dando un pequeño salto hacia atrás. Aquella cola de Kyara que se encontraba atrapada recibió el impacto destruyendo el recubrimiento pesado que tenía.
"¡AUCH!" Chilló Kyara.
"Ya estás libre, deja de llorar." Bufó Gridwin.
"¡Si a tí te duele que te pisen la cola, imaginate yo que tengo cuatro!" Bufó Kyara abrazando la cola golpeada.
Las puntas de las cuatro colas de Kyara se unieron generando un gran orbe celeste, lo lanzó con mucha fuerza hacia Omega quien abrió la boca y lo tragó. Estalló causando que todo el líquido rojo se esparza en todas direcciones, quedando suspendido en cientos de burbujas de distintos tamaños en el aire.
"Fué más fácil de lo que pensaba." Dijo Gridwin observando la imagen que dejó.
"*btz* Omega tiene la capacidad de regenerarse. *btz*" Acotó Megan.
"En ese caso vayamos a buscar a Ian y la señorita Yearling." Propuso Kyara.
"¡Miren!" Exclamó Elise señalando las burbujas.
Una a una comenzaron a unirse, aquellas que habían caído al suelo se arrastraban hasta quedar debajo de donde se encontraba la mayoría.
"M-mejor vamos ahora." Propuso Gridwin.
Se acercaron al umbral de la puerta, aún podían ver a Omega regenerándose poco a poco.
"¿Cómo cerramos la puerta?" Preguntó Kyara.
"*btz* Existen sensores de acceso a los lados de la misma que permiten realizar tal acción. *btz*" Contestó. "*btz* Deben colocar el carry sobre el mismo para poder clausurar la sección. *btz*"
"En este momento desearía que Ian esté aquí para traducirlos lo que dice…" Dijo Elise mientras seguía viendo cómo Omega se unía.
"Usemos la lógica… un sensor de acceso…" Decía Gridwin observando en todas direcciones. "Si mal no recuerdo, Ian llamó sensor a aquello que accionó las trampas."
"¡En ese caso es similar a un mecanismo!" Agregó Kyara muy entusiasmada. "Si es como A.K. Yearling decía que son, seguramente es algo que se presiona."
"¿No es esto?" Preguntó Elise parada junto al marco de la puerta.
Al lado derecho del marco, Elise señalaba un rectángulo con inscripciones en él. Sobresalía del resto de la pared apenas unos milímetros por lo que Gridwin apoyo a Megan allí sin dudarlo dos veces.
La puerta instantáneamente cayó y con un fuerte sonido de presión de aire, el cerrojo en la parte central giró en contra de las manecillas del reloj.
"*btz* Tiempo estimado de reconstrucción, diez punto cinco segundos. *btz*" Comentó Megan.
"M-mejor volvamos..." Propuso Gridwin.
Sintieron un movimiento brusco detrás de ellos y algo que por encima de Gridwin le quitó el carry de su garra. al verlo con claridad, Ahuizotl tenía sujeto con su cola el carry de Megan.
"He, he, he... sabía que si seguía a los tontos novatos obtendría algo." Dijo. "Con Daring Do y ese tonto potrillo encerrados, quitarles el control fue fácil."
"¡No te saldrás con la tuya!" Exclamó Gridwin.
"Pero si ya lo he hecho... ha, ha, ha."
Dando varias chillonas carcajadas, saltó escabulléndose por algo que parecía una rendija de ventilación. Kyara intentó atraparlo con dos de sus colas pero no tuvo éxito, fue demasiado rápido.
"... entonces todo pasó porque intentaste robar esos amplificadores mágicos?" Preguntó Daring Do.
"Tomarlos prestados… pensé que me ayudaría a hacer hechizos que no podía por falta de práctica…" Contestó Ian algo sonrojado.
"Si algún día vuelves, espero que la Directora no te mate."
"Es lo mínimo que me haría, pero no creo volver al mundo humano… ahora un poni." Agregó Ian.
Daring Do volaba examinando cada centímetro del lugar en que se encontraban confinados, golpeaba con su casco las paredes y en otras ocasiones lo deslizaba en las uniones intentando encontrar algo que les proporcione una salida. Ian por su parte hacía lo mismo pero en la parte baja, aplicando algo de magia para provocar algún tipo de reacción.
"Escribo mis aventuras convirtiéndolas en novelas para que nadie intente hacer estas cosas al ser mera ficción." Comentó Daring Do. "Es agradable saber que existe otro poni que comete estas locuras por un objetivo y no por diversión."
"El objetivo que tenía ya no existe." Replicó Ian. "Pero por algún motivo siempre termino involucrado en estas cosas..."
"Tal vez tenga que ver con tu destino." Comentó Daring Do. "Y no lo digo por que no tengas cutie mark."
No respondió o tuvo deseos de comentar algo al respecto pero comprendió que la mentalidad de A.K. Yearling era muy abierta para entender toda la historia que acababa de contarle. Al presionar contra una pequeña placa y usar una leve dosis de magia algo se accionó provocando un muy pequeño contrahechizo.
"Creo que encontré algo." Dijo.
Intentó con diferentes elementales hasta que el último que utilizó fue Viento, aquella fuerte presión de aire volvió a oírse y el cerrojo circular de la compuerta giró y se elevó levemente. Dispuesto a salir de allí quitó su pezuña pero la puerta cayó dejándolos encerrados nuevamente.
"Yo la abriré y tú sál rápido." Propuso Ian.
"Pero quedarás al otro lado…" Replicó Daring Do.
"Solo hazlo… estaré bien."
Volvió a usar su magia para abrirla pero esta vez aplicó más potencia, esta vez el mecanismo se accionó un poco más rápido y la compuerta se elevó lentamente. Daring Do aprovechó que el espacio era suficiente para poder pasar por debajo, al intante que cruzó volteó para ver si Ian la seguía pero la compuerta se cerró nuevamente con mucha fuerza.
"¡Ian!" Exclamó Daring Do apoyando sus dos pezuñas delanteras contra la compuerta.
"No hace falta que grites." Respondió Ian detrás de ella.
"Pero… ¿cómo?"
"Recuerda que tengo magia… teletransportación…" Contestó Ian. "No puedo usarla hacia un lugar desconocido así que cuando cruzaste usé tu ubicación como referencia."
"Eres un idiota." Bufó Daring Do.
"Mejor será esperar a que los chicos vuelvan." Propuso Ian.
"¿Qué tal si cayeron en una trampa?"
"No recuerdo con exactitud el mapa, pero este lugar es enorme." Dijo Ian. "Sería fácil perdernos."
"Podemos usar esta brújula." Replicó Daring Do sacándola de uno de los bolsillos de su chaqueta.
"Creo que podemos aprender mucho el uno del otro." Dijo Ian. "Vamos."
Tomaron dirección hacia donde Megan había indicado, sur suroeste, lentamente avanzaban con la precaución de no activar ningún sensor de seguridad, Ian tuvo que usar su barrera mágica para evitar ser golpeados por dos placas que se cerraron a los lados.
"¿Qué es esto?" Preguntó Daring Do
Se encontraban junto a una compuerta abollada, era notorio que dichas abolladuras se habían generado desde el interior. Por debajo se filtraba un extraño líquido rojo que casi inundaba el pasillo.
"N-no huele a sangre..." Dijo tocándolo con la pezuña.
"¡Yearling, cuidado!" Exclamó Ian empujándola.
El liquido reaccionó al ser tocado formando algo que parecía un puño y lanzando un golpe abanicando de lado. Empujó a Ian hacia la puerta y al levantarse, tocó unas pequeñas runas en el marco sin darse cuenta.
Una fuerte presión de aire se oyó y la puerta intentó subir pero como se encontraba doblada, quedó atorada a media altura. El líquido se retrajo hacia el interior de la habitación rápidamente y dos enormes manos sujetaron el borde inferior de la puerta empujándola hacia arriba.
"Yearling, ¿alguna vez has enfrentado un guardián?" Preguntó Ian.
"N-no… ¿esto es un guardián?"
"No lo sé... pero de algo estoy seguro…" Comentó Ian. "Tendremos que pelear…"
"¡Devuélveme eso!" Ordenaba Kyara intentando atrapar a Ahuizotl con dos de sus colas.
Era muy ágil y rápido, apenas podía acercarse Kyara. Gridwin volaba pero cuando tomaban una curva repentina usaba sus cuatro patas para amortiguar el golpe contra la pared y luego de un fuerte aleteo se impusaba para seguir avanzando, Elise sobre su lomo no podía hacer mucho pero las pocas veces que se acercaba a Ahuizotl intentaba recuperar a Megan.
realizando una pirueta en el akre, Ahuizotl tocó con su garra una sección de la pared que brilló. Instantáneamente se elevaron del suelo cuatro pilares encerrando e inmovilizando a los demás.
"He, he, he, es imposible que no planifique una digna trampa." Dijo Ahuizotl entre risas. "Este lugar es fantástico y en cuanto descubra sus secretos, no habrá nadie quien me detenga."
"¡Daring Do te detendrá, como siempre!" Exclamó Elise.
"Ambos grupos se encuentran atrapados… ¿Y dices que alguien me detendrá?" Dijo Ahuizotl. "Adios."
Tranquilamente y sin prisa alguna se retiró del lugar, ellos aún se encontraban paralizados por esos cuatro pilares. en la punta de cada uno de ellos había una pequeña esfera roja parpadeando cada dos o tres segundos.
"Tenemos que apagar esas cosas…" Dijo Gridwin.
"D-déjenme intentar algo…" Comentó Kyara.
Una de sus colas muy lentamente comenzó a acercarse al que tenía más cerca, al tocarlo esta destellḉo con mucha fuerza y repelió la cola de Kyara.
"Auhh… no creo que eso sea útil…"
"¿Y por qué no intentamos tocar los cuatro a la vez?" Consultó Elise.
"Somos tres… nos faltará uno." Replicó Gridwin.
"Esperen, creo que puedo tocarlos con mis cuatro colas." Comentó Kyara.
Poco a poco las cuatro colas comenzaron a acercarse a los pequeños pilares, era más difícil ya que debía hacer un mayor esfuerzo para moverlas y controlarlas bajo esa presión. tras un par de minutos se acercaba una a una, en ocasiones las mantenía mientras le prestaba más atención a otra, debía hacer que toquen las puntas de los pilares al mismo tiempo.
"¿Listos?" Preguntó "Usaré un hechizo para destruirlos a la vez."
Las puntas de las colas de Kyara brillaron formando un pequeño orbe en la punta de cada una y tocaron al unísono las esferas de los cuatro pilares. Al hacerlo, el brillo carmesí comenzó a correr a través de las colas de Kyara llegando hacia ella.
Gritaba de dolor pero no podía moverse libremente aún, era muy insoportable para Gridwin y Else verla gritar de esa forma sin poder hacer nada.
Cada una de las puntas de los pequeños pilares estallaron en secuencia uno detrás del otro generando una pequeña bruma rojiza que los cubrió permitiéndoles recuperar la mobilidad.
"¡Kyara!" Chillo Elise arrastrándola fuera del humo.
"S-sentí una muy fuerte energía… no me absorvía… corría a través de mi…" Dijo sin abrir sus ojos y con su mentón entre los brazos de Elise. "Me siento rara…"
"Estarás bien, nos salvaste." Dijo Gridwin. "Cre-creo que debemos seguir buscando a Ahuizotl."
La cargó en su espalda entre sus alas y continuaron su camino, no tenían idea de dónde se encontraban pero debían detenerlo antes de que desencadene algo catastrófico.
