"¡Vuela sobre él y evita que te toque!" Dirigía Ian.

Daring Do pasó con sus sus extendidas sobre Omega que intentó atraparla formando algo que parecía un gancho con el líquido desde su espalda. Cambiaba de forma según su necesidad haciendo que sea más difícil atacarlo o inclusive defenderse ante algo completamente impredecible.

Ian lanzó tres rayos eléctricos pero Omega formó una esfera de cristal en uno de sus antebrazos que utilizó como escudo, tenía la habilidad de solidificarse o tornarse completamente líquido a su antojo.

"Si agoto mis energías antes de que encontremos un punto débil... estaremos en serios problemas." Comentó Ian.

"En ese caso será mejor hacerlo caer en una trampa para ganar tiempo." Propuso Daring Do.

"No es mala idea… ¡intentémoslo!"

Ian se teletransportó frente a Omega para llamar su atención, debajo de él realizo un hechizo generando cuatro estacas de hielo atacando desde el frente, por detrás y a los lados.

Mordió la frontal destruyéndola por completo, a su derecha solidificó su cuerpo pero las otras dos lograron atravesarlo. Aprovecharon que se encontraba inmóvil por unos instantes para avanzar e intentar hacerlo caer en algún sistema defensivo.

"Tal vez esa cosa pueda eludir los sensores." Dijo Ian. "Por lo que nosotros tendremos que activarlos."

"Eso no será difícil." Comentó Daring Do.

Volaba cerca de Ian pero repentinamente se inclinó de lado con sus alas extendidas, sintieron un pequeño pitido y grandes placas de las paredes comenzaban a cerrarse con mucha fuerza detrás de ellos.

"¿Será suficiente?" Preguntó Daring Do.

"Supongo." Contestó Ian mientras observaba replegarse lentamente las placas. "Yo seré la carnada, tu espera aquí."

Realizando un destello, logró treletransportarse al otro lado del sensor. Desde alli ondeó con una de sus pezuñas para indicar que todo estaba bien y regresó por el pasillo. Tras unos segundos retrocedía lentamente sin darle la espalda a Omega que lo atacaba constantemente, en ocasiones lanzaba el líquido rojo que lo formaba y al caer contra el suelo se solidificaba en total señal de querer atrapar a Ian.

Poco a poco lo llevaba hacia la trampa, aquel trozo solidificado se volvió líquido volviendo a unirse cuando pasó a su lado. Se oyó aquel pitido que indicaba la activación del sensor, Ian automáticamente realizó una teletransportación varios metros hacia donde se encontraba Daring Do y las paredes aplastaron a Omega salpicando aquel líquido rojo en todas direcciones.

Un poco de este cayo en el rostro de Daring Do quien quedó atónita ante la imagen.

"¿E-estas bien?" Preguntó Ian.

"Es... tibio..." Comentó Daring Do quitándose un poco del rostro. "¿Crees que el resto pasó por aquí?" Consultó.

"Con un poco de suerte tal vez pueda localizarlos." Contestó Ian generando un círculo mágico debajo de él. "No están lejos..."

"¿Y Ahuizotl?"

"No lo siento cerca." Contestó Ian abriendo sus ojos.

Avanzaron para intentar alcanzar a sus amigos, en ocasiones Ian utilizaba su hechizo para saber qué camino tomar en caso de que ellos sigan avanzando, le llamó la atención que se encontraban en el mismo lugar de cuando los buscó por primera vez.

Ingresaron a una habitación donde vieron a Elise y Gridwin, entre ellos en el suelo se encontraba Kyara con sus ojos cerrados y jadeando con fuerza. En varias ocasiones destellaban pequeños rayos carmesí recorriendo su cuerpo.

"¿¡Qué pasó!?" Preguntó Ian.

"Usó la magia de sus colas para sacarnos de una trampa…" Contestó Elise.

"Cre-creo que es lo mismo que tenían los habitantes de Krisaward." Comentó Gridwin.

"Déjenme ver si puedo hacer algo." Dijo Ian apoyando sus dos pezuñas delanteras sobre Kyara. "Retrocedan."

Dieron varios pasos hacia atrás, Daring Do observaba algo sorprendida la escena sin comprender mucho al respecto. Ella era una experta pero era la primera vez que se enfrentaba a algo fuera de ese mundo.

Dos pequeños círculos mágicos aparecieron debajo de las pezuñas de Ian pero nada sucedía, intentó varias veces pero aquellos destellos no desaparecían.

"E-estaré bien, sólo me siento algo mareada…" Dijo Kyara. "L-lo siento… Ahuizotl se llevó a Megan…"
"Ya lo encontraremos, siempre va a donde pueda utilizar el poder del lugar al máximo." Comentó Daring Do.

"Yearling, tú lo conoces mejor…" Dijo Ian volteando a ella. "¿Alguna vez lo has visto portar Runas?"
"N-no, ¿por qué preguntas?"

"Es extraño que pueda eludir fácilmente las trampas." Dijo Ian.

Exhaló con fuerza intentando ordenar sus ideas, pese a conocer a Ahuizotl era la primera vez que no estaba del todo segura de su objetivo.

"N-no estamos lejos del núcleo del lugar…" Dijo Kyara.

"De acuerdo, dime dónde es y ustedes tres quédense aquí."

"No Ian, todos iremos." Replicó Kyara levantándose con algo de esfuerzo.

"Entonces yo te cargaré." Propuso Gridwin subiéndola a su espalda.

Iba gimoteando en el lomo de Gridwin mientras que Ian junto a Daring Do avanzaban al frente para evitar caer en alguna trampa. Alcanzaron una gran habitación donde cuatro grandes esferas se encontraban sobresaliendo por la mitad en el suelo formando un cuadrado, líneas con inscripciones por doquier recorrían el lugar de un lado a otro y en el centro algo que se veía como un pequeño altar y sobre éste el cubo con el pequeño holograma de Megan.

"¡Megan!" Exclamó Elise corriendo hacia ella.

De una de la líneas en el suelo salió hacia arriba una pared luminosa donde golpeó al no tener tiempo de frenar, el resto de las líneas se iluminaron y parpadeaban constantemente.

"*btz* Energía insuficiente para activar sistemas defensivos… *btz*" Dijo Megan.

"¿Qué dices Megan? ¡somos tus amigos!" Exclamó Elise frotándose la nariz.

"Ella no tiene amigos." Oyeron en la oscuridad. "Sólo obedece a quien tenga el control." Agregó Ahuizotl apareciendo por la derecha.

"Es verdad… es un sistema que no tiene sentimientos, sólo obedece." Acotó Ian. "Aún así no permitiremos que logres tu objetivo… cualquiera sea…"

"Sería mucho peor si -ellos- logran el suyo…" Replicó Ahuizotl.

"Elegir entre un malo conocido a uno por conocer, supongo que nos la arreglaremos con el nuevo problema." Comentó Daring Do.

Al ver que Daring Do extendió sus alas, Ian se lanzó contra la barrera luminosa con una de sus pezuñas brillando, al impactar contra ella, la golpeó con fuerza y ésta estalló en pedazos desapareciendo completamente.

Ahuizotl saltó hacia él con una de sus garras en alto dispuesto a dar un zarpazo pero recibió una patada de Daring Do en su rostro, eso causó que retroceda unos pasos. Apoyo una de sus patas en una de las lineas del suelo y al trazarla con su uña, esta se iluminó generando un haz de luz que inmovilizó a ambos.

"Aprender los secretos de este lugar no es tan complicado si dispones de una adecuada guía." Dijo Ahuizotl.

"Recuerda que somos cinco." Oyó sobre él.

Repentinamente Gridwin cayó sobre él presionando con sus garras, usando su cola, Ahuizotl la enroscó en el cuello y lo lanzó hacia la derecha. Antes de soltarlo, Elise saltó del lomo de Gridwin y lanzó su llamarada azul, Ahuizotl volvió a trazar su garra sobre una de las líneas y desplegó una pequeña barrera conteniendo las llamas.

"Ustedes sí que son escurridizos." Bufó. "Un segundo… cinco…"

Tras pensar que tan sólo cuatro los habían atacado volteó hacia el altar viendo a Kyara con sus patas en el carry de Megan.

"No lograrás tu come… ¡AHHH!"

Nuevamente aquellos rayos rojos volvieron a correr por su cuerpo pero sus colas se extendieron al unísono a cada una de las esferas que se encontraban alrededor del pequeño tablero sin poder controlarlas.

Todo el lugar comenzó a destellar en diferentes colores mientras que Kyara sentía un inmenso dolor en su cuerpo.

"*btz* Sistema energizado al 25 por ciento. *btz*" Dijo Megan y el cubo se cerró.

"He, he , he..." Reía Ahuizotl mientras retiraba el carry de megan del tablero. "Ahora yo tengo el control."

Las colas de Kyara dejaron de destellar rayos y tan sólo humo blanco emanaba de las cuatro esferas. Cayó al suelo completamente inconsciente.

"¡Maldito!" Exclamó Gridwin lanzándose hacia Ahuizotl.

Una columna roja apareció frente a él, al chocar contra ella, se dobló y luego se enderezó como si fuera elástica enviándolo a volar sin control hacia atrás.

"Ah... mi rostro arde..." Dijo Daring Do.

Unas pequeñas burbujas de líquido salieron de entre su pelaje brillando en tono carmesí. Salieron disparadas hasta esa columna roja y se formó una criatura con un solo ojo y grandes dientes puntiagudos.

"Omega... acaba con los intrusos." Ordenó Ahuizotl.

Daring Do e Ian aún no podían moverse, por su parte Elise intentaba ayudar a Gridwin a levantarse del suelo y Kyara yacía inmóvil frente a Ahuizotl. La situación no era nada favorable.

Se oyó un fuerte sonido de un cristal rompiéndose y una gran ventisca envolvió el lugar. Elise metió su garra en su pequeño bolso sacando una gema turquesa con forma triangular y la arrojó a Omega, al impactar, lo congeló por completo.

"Esas gemas..." Dijo Gridwin.

"¿Creíste que no guardaría algunas al ver lo que hacen?" Comentó Elise.

Volvió a meter su garra en el bolso sacando de allí una tercera marrón de forma cuadrada que la arrojó a Ahuizotl pero la esquivó y una masa se formó en el suelo solidificándose.

"Me queda una…" Dijo Elise con su garra en el bolso.

"Megan, activa todas las defensas y acaba con ellos." Ordenó Ahuizotl.

El cubo en la garra de su cola brillo varias veces y se abrió, a su lado apareció la imagen de Megan en cuerpo completo.

"Ahora…"
Por detrás de ellos una gran explosión provocó que se derrumbe parte del techo y una muy fuerte tormenta de nieve ingresó, no podían ver mucho ya que por fuera era de noche. Apenas se pudo ver la figura de un poni ingresar volando, sus piernas eran largas y al aterrizar notaron un cuerno en su cabeza.

"Re-reina Aurora…." Balbuceó Ahuizotl con mucho temor.

LAs luces del lugar se encontraban apagadas tras la explosión y la tormenta no permitía ver uy bien qué sucedía.

"No era mi intención intuir en este lugar por la fuerza…" Dijo Dando unos pasos. "Pero tu insubordinación me obligó…"

"Heh… ¡ahora el poder es mío y tú o el rey podrán hacerme frente!" Espetó Ahuizotl mientras el cubo brillaba. "Megan, acab…"
No terminó de decir nada más y una ráfaga mágica pasó destruyendo el carry de Megan, ella se dobló gritando envuelta de dolor mientras que su cuerpo perdía forma, desapareciendo en el aire.

"¡MEGAN!" Chilló Elise.

Omega se abalanzó hacia ella pero su cuerpo se deformó repentinamente al estar frente a su cuerno, separándose en cientos de burbujas y luego evaporándose. La ventisca de la tormenta se llevó el vapor hacia afuera de la cueva dispersandolo en el aire.

"Ahora… ¿qué decías?"

Dejando de prestar atención a IAn y sus amigos, Ahuizotl se puso en guardia dispuesto a atacar al Alicornio.

"Antes de que desperdicies tu vida, ¿qué te llevó a querer traicionarnos?" Dijo Aurora. "Tu misión era simple, obtener información de estas ruinas para impulsar el avance nuestro objetivo"

"Su ambición es un cuento de hadas…"
"Querido, tú eres un cuento de hadas…" Interrumpió Aurora a Ahuizotl. "El último de tu raza, pronto el mito de una criatura que recorrió este mundo."

Tras la destrucción de Megan, Ian y Daring Do recobraron el movimiento de sus cuerpos, se miraron el uno al otro y se abalanzaron hacia su nuevo contrincante. Una potente barrera los detuvo, Ian hizo brillar sus dos pezuñas delanteras pero al golpearla esta brilló dos veces y al romperse los trozos salieron disparados hacia él empujándolo no sólo hacia atrás, sino también hiriéndolo.

Usó su cuerpo para cubrir a Daring Do que se encontraba detrás de él cayendo de espaldas sobre ella quien salió ilesa de ello.

"Un poni terrestre que puede hacer magia, qué curioso." Dijo.

"Heh… l-los alicornios siempre me dan problemas…" Dijo Ian algo dolorido.

"¡ME LAS PAGARÁS!" Gritó Elise lanzando unas potentes llamas azules a Aurora.

Tan sólo ondeando su ala derecha disipó las llamas y luego abanicando golpeándola con fuerza y enviándola hacia Gridwin. Su cuerno comenzó a emanar un ligero resplandor rosado y luego una gran esfera apareció cegándolos a todos.

"Este es el fin de su camino." Dijo. "No más interrupciones."

Al lanzarlo esta esfera impactó contra una fuerza mágica que la contuvo unos instantes, se disipó en el aire y se pudieron ver unas colas brillando en la oscuridad.

"Un zorro astral, que sorpresa…" Dijo Aurora. "Si me enfrento a un cinco colas ahora perderé mucho tiempo, supongo que vivirán un día más."

Extendió sus alas y alzó vuelo por aquella grieta que había generado en la montaña, Elise se acercó a los trozos del carry de Megan pero nada sucedía, se encontraba destruido. Kyara volvió a desplomarse en el suelo completamente exhausta.

"Idiotas." Dijo Ahuizotl. "Aurora Glow no es alguien con quien se pueda jugar…" Agregó saltando al borde de la roca. "Acaban de asegurar la perdición de todos."

Se fue por la ladera de la montaña, no tenían idea de dónde se encontraban pero la tormenta de nieve cesaba mientras que entre las nubes salían unos pequeños rayos del sol anunciando un nuevo día.


Al atardecer de ese día Aurora Glow aterrizaba en un castillo, sacudió sus alas y las retrajo a los lados de su cuerpo como era costumbre y avanzó varios pasos.

Frente a una roca circular con inscripciones de círculos mágicos y runas que brillaban, se encontraba un unicornio de pelaje rojo muy claro, casi blanco y su cuerno que se inclinaba ligeramente hacia arriba cambiaba a tonalidad muy roja hacia la punta. Tocaba algunas de las inscripciones y estas brillaban de diferente forma a medida que las investigaba.

"Querido Antares, Ahuizotl logró ingresar pero parece que tenía intenciones de usar el antiguo laboratorio en nuestra contra." Dijo Aurora.

"Un problema insignificante." Replicó. "Fácil de eliminar si causa otro problema."

"Y otra cosa más..." Agregó Aurora. "Nuestros cristales de Vermillion son falsos pero allí un zorro astral logró energizar cuatro principales con su magia."

"Como los dragones púrpura están extintos esa información es valiosa…" Dijo Antares sin quitar su mirada de las runas. "Pero Vela sería un gran problema si intentamos usar la magia de los zorros."

"N-no, esta zorra se encontraba sola, viajando con un grupo."

"Interesante…" Dijo Antares volteando hacia su esposa y permitiendo ver dos ojos de centro negro y púrpura a su alrededor.