"¿Cómo le haces?" Alguien preguntaba. "Siempre metiéndote en problemas..." Agregó con total resignación.

Ian sacudió un poco su cabeza al oír eso, no tenía idea de donde provenían esas palabras pero la voz le resultaba algo familiar. Se sentía cansado, estaba incómodo por encontrarse en el suelo sin una cama y tenía mucha hambre ya que no había comido nada desde la mañana.

"Seas quien seas... no molestes..." Bufó medio dormido.

"¿¡Como que no moleste!?"

Sintió un pisotón junto a él al oír esa segunda voz con tono de enfado, inmediatamente levantó su cabeza viendo que se encontraba acostado en una nube y el cielo estrellado sobre su cabeza.

"Tengo un mal presentimiento de esto..." Dijo. "Y apuesto que si volteo se hará realidad..."

"Hola..." Saludaba Kyara a un par de metros de él.

"Ky... ¿Que rayos haces aquí?" Preguntó Ian acercándose a ella.

"Quería decirte que Elise y Gridwin están bien."

"Eso ya lo sé, se encuentran con su padre." Bufó. "Ahora despiértame y ayúdame a quitarme los grilletes."

"Lo siento pero no puedo."

"Pero, tienes tu hechizo conectado a mi…" Cuestionó Ian.

"De hecho estoy fuera del palacio."

"¿Y cómo es posible?" Preguntó. "¿Es una nueva habilidad al tener cinco colas?"

"Verás… si conecto mi mente alguien que puede hacerlo… es posible ingresar a tu mente a distancia."

Las palabras de Kyara fueron un poco confusas, se preguntaba quién podría ingresar a su sueño sin tener que encontrarse a su lado pero vio cómo ella usaba una de sus colas para señalar detrás de él. Aún confundido y sin prestar mucha atención, volteó hacia atrás viendo unos brillantes ojos verdes a centímetros de su rostro que lo clavaban con su mirada y el ceño fruncido.

"¿Sele…"

Recibió un muy fuerte golpe en medio de su hocico que casi lo noquea enviándolo al suelo, o nube. Lo aturdió por unos segundos pero luego vio una cola y melena púrpuras.

"Esto no puede estar pasando…" Dijo al notarlo.

"¡Dijiste que no te meterías en problemas pedazo de idiota!" Gritó Selena.

"¡Se… Selena!" Chilló Ian incorporándose.

Se arrastró hacia atrás sin poder pararse con sus patas traseras por la sorpresa y el nerviosismo chocando con algo en su espalda, observó hacia arriba encontrándose debajo de las piernas delanteras de Luna que lo observaba fijo a los ojos.

"Me convertirán en un tapete, ¿verdad?" Dijo ya rendido.

"No quisiera estar en tu situación nunca." Oyó una voz junto a Luna.

Al lado de la princesa uno de los guardias lo observaba fijo con sus ojos bien abiertos, llevaba la armadura negra y tenía alas de murciélago.

"¿Y tú quién eres?" Preguntó Ian.

"¡Soy Kevin!" Exclamó ofendido. "¿Acaso ya te olvidaste de mi?"

"Oh, la capitana Mink me hizo pelear contigo y uno de tus compañeros, ya recuerdo." Contestó Ian al verlo bien.

"¡Ahem!" Interrumpió Selena. "¿¡Podrías explicarnos por qué te encuentras tras las rejas!?"

Pasó un rato explicando cómo inició su viaje con Gridwin, el momento en que conocieron a Elise y cómo se llevaban mal hasta hacer las paces e inclusive cuando Kyara se unió a ellos tras obtener la cuarta cola. Siempre obviando todas las situaciones peligrosas o que ocasionarán que reciba otro golpe de Selena por su imprudencia.

"Oh… en ese caso eres inocente." Dijo Selena. "Habrá que aclarar…"

"No creo que sea lo correcto." Interrumpió Luna. "Su maestra y sus amigas se encuentran aquí, imagino que le causaría muchos problemas si se enteraran de su situación actual."

"S-si Luna, prefiero aclarar las cosas como un desconocido unicornio." Dijo Ian.

"Tus amigas se encuentran hospedadas en un hotel de Concordia." Dijo Luna. "Veremos si Kyara puede obtener una habitación allí."

"Mientras tanto yo me quedaré donde estoy." Dijo Ian burlonamente.

Recibió un abrazo de Selena de forma algo inesperada, envolvió sus alas alrededor de él y las plumas le hacían un poco de cosquillas. Lentamente devolvió el abrazo sonriendo con sus ojos cerrados y disfrutando del cálido momento.

"Se extrañan tus tonterías, vuelve pronto." Susurró al oído.

"Aún me quedan unos meses…" Susurró Ian. "No me tardaré."

"Ehm, como nuestras mentes se encuentran conectadas podemos oírlo todo." Dijo Kyara. "Aunque susurren." Agregó burlonamente.

"¡Oh, ya vallanse!" Bufó Ian.

Los cuatro presentes se esfumaron como si fueran humo e Ian regresó a dormir, en una terraza a las afueras del gran árbol de la Vida se encontraba Luna con su cuerno brillando y Kyara con una cola conectada a su nuca y otras dos a las de Selena y Kevin. Al abrir los ojos tanto el cuerno como las colas cesaron de brillar y se miraron muy sonrientes.

"Su majestad, ¿por qué no le dijo que Twilight Sparkle es una princesa?" Preguntó Selena.

"Es simple… a Ian no le agradan los alicornios." Contestó guiñándole un ojo a Kyara que solo reía por lo bajo con una de sus patas tapando su boca. "Será divertido cuando lo descubra."

La gran fiesta aún continuaba y la banda tocaba un vals permitiéndole a algunos bailar en el gran salón, Gridwin charlaba muy animado con Shining Armor mientras que Elise aún bufaba por no haber podido lograr su cometido.

"¿A qué se debe tal enojo en una fiesta?" Oyó una dulce voz a su lado.

Al observar de quien se trataba se encontró con una yegua de pelaje rosa, su crin y cola disponía de pequeños reflejos celestes y amarillos y disponía de un colgante y corona dorados. Le sonreía muy radiantementepor lo que sentía no poder manteniendo su expresión ante ella, observó su cuerno y el bonito color de las plumas cambiando de color hacia las puntas.

"¿Eres una princesa?" Preguntó.

"Miamora Cadenza." Dijo haciendo una pequeña reverencia. "Pero puedes llamarme Cadence."

"U-un gusto." Dijo Elise saltando de la silla, acomodándose los moños e intentando hacer una reverencia al mismo tiempo.

"He, he, he." Rió al ver la escena. "No es necesario que seas tan formal." Comentó. "Aunque creo que mi querido esposo te ha hecho enfadar."

"Supongo que ya se me pasó, pero no tengo mucho que hacer." Dijo Elise. "Nunca había estado en una fiesta como esta."

"En ese caso sería un agrado si me concedes esta pieza." Dijo una potente y determinada voz.

Un gran lobo de pelaje amarillo claro caminaba hacia ellas muy sonriente, portaba una banda roja con tribales verdes a los lados y unos pequeños lentes circulares sobre su hocico.

"Sería un honor su majestad." Dijo Cadence.

"Oh, lo siento pero suelo evitar los bailes con hembras que ya tengan pareja." Dijo extendiendo su pata a Elise.

"¿Y tú quién eres?" Preguntó abiertamente y sin medir modal alguno.

Tanto Cadence como el lobo quedaron sorprendidos ante tal pregunta llena de inocencia, Cadence realizó una mueca con algo de vergüenza pero aquel lobo comenzó a reír a carcajadas por la pregunta que le hicieron.

"Pequeña Elise, no puedo creer que hayas olvidado a quien te debe la vida." Dijo.

"¡Da-Da-Darnius!" Tartamudeó Elise bajando de su silla.

Comenzó a retroceder muy sorprendida y llena de temor, Darnius la rodeó poniendo una de sus pezuñas derechas por detrás de la cintura de Elise para detenerla y la abrazó.

"N-no entiendo… tú pediste a tus guardias que me busquen por irrumpir en el palacio…" Dijo llena de temor.

"He, he, he, no sé de dónde habrás sacado esa absurda idea." Dijo entre risas. "Pedí que te encuentren para darte las gracias personalmente, por haber salvado no solo mi vida sino también a muchos de la ciudad de Krisaward."

"Pe-pero yo no hice nada… ese grifo malo me venció y fueron Gridwin, Kyara e Ian quienes destruyeron el cristal de Vermillion." Dijo observando al suelo.

"¿Has dicho Ian?" Preguntó Cadence.

Instintivamente Elise abrió bien grandes sus ojos y tapó su boca con ambas garras realizando un pequeño grito ahogado al notar que había dicho algo que no debía. La princesa cambió su expresión de duda a una sonrisa expresando desconfianza e intriga.

"¡S-sí quiero bailar!" Dijo Elise adelantándose hacia la pista. "Pe-pero no sé… así que me tendrás que enseñar."

"Es adorable, ¿no cree?" Mencionó Darnius a Cadence caminando hacia Elise.


Un pequeño bar en la ciudad se encontraba abarrotado pero no a causa de los clientes, sino por aquellos que deseaban ver qué sucedía dentro, en las ventanas y puertas muchos visitantes de agrupaban observando hacia las mesas.

"Tío, parece que esta noche tu bar se convertirá en el más popular." Dijo una chica ciervo dejando una bandeja en el mostrador.

"Debo admitir que algo como esto nunca lo hubiera imaginado." Contestó un ciervo mayor poniendo unos vasos en la bandeja. "Una de las princesas de Equestria y un zorro astral de cinco colas sentadas en una de mis mesas…" Agregando unas botellas.

La joven llevó la bandeja hacia dónde se encontraba el foco de la atención, pese a que todos tenían mucha admiración, nadie se atrevía a acercarse.

"M-mi abuelo una vez me contó una historia sobre los zorros astrales." Dijo un anciano. "Son tan raros de ver que se dice que tan sólo una vez cada tres generaciones hay algún suertudo."

"¿De verdad abuelo?" Preguntó un venado pequeño.

"Si… pero también me dijo que los de cinco colas tan sólo aparecen cuando algo realmente malo sucede." Contestó con una sombría voz. "Para ayudar."

"Pero esta es una celebración." Replicó el pequeño. "Tal vez quiere divertirse."

"Eso espero querido, eso espero…"

Kyara charlaba animadamente completamente al tanto de que ellos llamaban la atención, por esa razón utilizaba su hechizo para acallar los sonidos externos en Luna, y Kevin. La mesera dejó la bandeja sirviéndoles cidra a cada uno de ellos y unas botellas adicionales.

"Y-ya conseguí un lugar para Kyara." Dijo Selena llegando a la mesa. "Pero hay un pequeño problema."

"¿Cuál puede ser?" Preguntó Kyara.

Un poni rosado saltó sobre la mesa moviendo su boca como si gritara y corriendo mucho, tomó una de las patas de Kyara y la agitó mientras movía su boca sin emitir sonido alguno. Al notar que su hechizo seguía activo hizo brillar una de sus colas para quitarlo y poder oír lo que le decía.

"¡... y podremos va a ser muy divertido!" Exclamó muy estridentemente.

"Lo sentimos princesa Luna, pero quiso seguir a Selena." Pidió disculpas Applejack.

Dos pegasos y una unicornio también llegaron, el reloj marcaba las nueve y media de la noche y la reunión se había convertido en algo inesperado. La pegaso amarilla cargaba una pelota roja que ocasionalmente presionaba.

"Oh, ¿tu eres la zorra astral que esta tarde estaba con la dragoncita?" Preguntó Fluttershy.

"Si… ¿que es eso?" Consultó Kyara al verla.

"Son unos balones que hay casi por doquier, no son globos pero parecen buenos para jugar." Contestó Rainbow Dash haciéndolo rebotar con su pezuña.

"Si me disculpan, tarde o temprano debo llegar a la gala en el palacio." Dijo Luna. "Selena, Kevin… tenemos de irnos."

"Quedas en buena compañía Kyara." Dijo Selena. "Ellas son de confianza de las princesas."

Los tres ponis de la noche se retiraron del lugar, Kyara charlaba con Pinkie Pie y Rarity observaba muy fijo sus colas.

"Disculpa, ¿pero tengo algo raro?" Preguntó al notarlo.

"Ah, no… es solo que siempre había oído que los zorros astrales eran criaturas bellas y llenas de gracia." Contestó Rarity.

"Siento decepcionarte." Replicó Kyara.

"¡Oh, no querida!" Apresuró a decir Rarity algo nerviosa. "Eres mucho más de lo que hubiera imaginado."

"Si no te cuidas querrá probar uno de sus vestidos en tí." Acotó Applejack mientras se servía cidra. "Esta sidra es muy suave…"

Kyara se sentía muy sorprendida y al mismo tiempo feliz de por esas ponis, la trataban con total cordialidad y sin prestarle atención a lo que era. Las rondas de cidra las pagaron ellas y llegada la medianoche recorrían alegremente la ciudad de Concordia de camino al hotel.

"No puedo creerlo…" Decía Rainbow Dash.

"¿qué cosa?" Preguntó Applejack.

"Bueno, Kyara es igual a Pinkie en cierto aspecto…" Dijo. "Ambas siempre alegres y pueden improvisar canciones de la nada."

Delante del grupo Pinkie y Kyara cantaban y danzaban mientras se divertían en la feria, en ocasiones Pinkie sacaba objetos de la nada pero Kyara usaba su magia para crear ilusiones de luces.

"Creo que fue demasiada cidra para ambas." Comentó Fluttershy.

"N-no lo creo…" Dijo Kyara acercándose. "Saben... *hick* mi amigo Ian resiste mucho menos que yo…"

"Oh, ¿es un zorro astral?" Preguntó Applejack.

"Nah… es un pony terrestre como tú… pero sin cutie mark… *hick*" Contestó Kyara mientras.

"¿De casualidad sabes de dónde viene?" Consultó Applejack algo intrigada.

"Era… Po… *hick* Pon…" Divagaba Kyara haciendo el mayor esfuerzo para que su lengua no se trabe. "¡Ponyville!"

"Poniville…" Susurró Applejack intentando hacer que las piezas encajen en su cabeza. "¿Y dónde se encuentra ahora terroncito?"

"No tengo idea… nos separamos esta tarde y no he vuelto a ver…" Respondió.

"¡Oye Kyara, te estás perdiendo de la diversión!" Exclamó Pinkie arrastrándola de dos de sus colas.

Dejándose llevar por la poni rosada fue lo último que hablaron del tema esa noche, el resto quedaron observando muy intrigadas por la información que acababa de darles gracias a las copas de más que había bebido.

[Varias cosas se están gestando en este segmento de la historia que llevo, tal vez vaya un poco lento porque mi idea es contar un poco más de cada personaje cosa que hasta ahora había evitado hacerlo para que sea más dinámico. He incluido varios OC de otras personas para que todo parezca dentro de un mismo universo]