Movía su pata intentando identificar lo que tenía cerca, se sentía muy suave y cálido alrededor, se sentó bostezando muy abiertamente mientras frotaba ambos ojos con sus patas delanteras. Al intentar pararse sintió que algo se encontraba aferrado a sus colas por lo que volteó a ver qué podía ser.

Allí se encontró con un pegaso amarillo, uno celeste y una poni rosada sobre ellas, durmiendo como si nada más importara en el mundo.

"Pero… ¿que rayos?" Preguntó algo confundida.

"Buenos días Kyara." Saludó Rarity pasando por la puerta. "Creo que fue demasiada diversión para ustedes anoche."

La cara de asombro de Kyara era indescriptible, por primera vez en su vida no tenía idea de qué había sucedido. Estrujaba su cerebro tanto como podía intentando recapitular todo pero tan sólo llegaba a recordar hasta cuando salieron del bar.

Bajó junto a Rarity observando cada centímetro del lugar, tampoco recordaba el momento en que había llegado allí. En el lobby del hotel se sentaron en una mesa junto a Applejack y una poni de pelaje púrpura.

"... y esta mañana llegará el rey de las tierras del norte." Contaba a Applejack.

"¡Oh, Kyara!" Exclamó Applejack al verla. "Déjame presentarte a una amiga nuestra, ella es la princesa Twilight Sparkle."

"Un zorro astral." Dijo Twilight muy sorprendida. "Es un gusto y un honor conocerla."

"El gusto es mío." Saludó agachando su cabeza un poco.

"Por cierto Twilight, ¿dónde está Spikey?" Consultó Rarity.

"Oh, se encuentra en el palacio con su nueva amiga." Respondió muy contenta. "Es una dragoncita más o menos de su edad."

"¿Dra... dragoncita?" Pregunto Rarity muy sorprendida y realizando una extraña mueca.

El tono de la voz de Rarity sonó algo extraño pero al mismo tiempo obvio si se le prestaba especial atención, ni lenta ni perezosa, Kyara extendió tres de sus colas por debajo de la mesa apoyándolas en los flancos de las ponis sin que lo notaran.

"Si no te conociera, diría que estás un poco celosa." Comentó Applejack.

Entre las nuevas habilidades del cinco colas aún no se encontraba poder leer las mentes o los recuerdos, pero podía saber si aquel con quien se encontraba conectado estaba mintiendo.

"Oh, ¿celosa yo?" Bufó muy ofendida Rarity. "¡Imposible! pero otro dragón como él es… algo poco común."

Claramente mentía, Kyara la observó fijo y decidió sacar provecho de su nueva habilidad y saber si hizo o dijo algo inapropiado la noche anterior.

"No hay razón para pelearse." Dijo intentando calmarlas. "Por cierto, no recuerdo nada de anoche..." Comentó poniendo una de sus patas en su frente.

"Bebiste tanta sidra que una esponja sentiría envidia de ti, terroncito." Respondió Applejack.

"Oh... espero no haber hecho o dicho nada inadecuado." Dijo. "Saben, nunca había salido a explorar el mundo y tal vez no sepa cómo comportarme."

"No te preocupes querida, todo fue dentro de lo que nosotras consideramos normal." Dijo Rarity

En su caso no había signos de mentiras pero notó que Applejack no tuvo deseos de decir palabra alguna.

"Mi hermano esta mañana participará en un entrenamiento conjunto con las guardias de los reinos invitados." Dijo Twilight intentando retomar el tema que charlaba. "Spike se encuentra con Cadence y su amiga Elise con el príncipe Gridwin." Comentó. "Por lo que se sabe ella no tenía un hogar y le ofreció quedarse con él."

"Eso es tener un gran corazón para haber sido capturado." Dijo Rarity.

"De hecho se rumorea que escapó del palacio." Replicó Twilight. "Que nunca fue secuestrado."

"Un segundo, una dragona de la edad de Spike…" Divagaba Applejack. "Ayer en la mañana tú estabas con una dragona de escamas negras, un grifo y un unicornio." Agregó observando a Kyara a sus ojos.

Pestañeó dos veces seguidas y comenzó a sentir que sus párpados pesaban, Applejack observó a Twilight algo confundida al sentirse de esa manera pero sentía mucho sueño.

"Supongo que no has dormido lo suficiente Applejack." Dijo Rarity al verla.

"Es extraño, normalmente estoy acostumbrada a dormir tarde y levantarme temprano."

"Tal vez sea por el largo viaje." Comentó Kyara. "A mi suele sucederme desde que empecé a viajar."

Era una poni muy resistente a la magia del sueño pero como se encontraba frente a un alicornio, decidió no usar mayor poder mágico. Kyara tenía el presentimiento de que Applejack sabía algo y la única forma de averiguarlo era entrando a su mente.

"Iré al Árbol de la vida para tener la reunión por los juegos de Equestria." Comentó Twilight dispuesta a irse. "Siento no poder hacerlas ingresar hoy tampoco."

"No te preocupes dulzura." Dijo Applejack bostezando. "Yo creo que dormiré un poco más y luego recorreremos la ciudad."

Era la oportunidad perfecta, pese a no recordar qué pasó la noche anterior, necesitaba saber que clase de información dio en su inconsciencia. Tomó el desayuno con Rarity viendo como Applejack se retiraba a la habitación y Twilight al palacio.

Tras varios minutos de espera, subió con la excusa de haber olvidado algo. Abrió lentamente la puerta de la habitación donde Applejack dormía, mientras se disponía a ingresar, comenzó a preparar la conexión mental con una de sus colas pensando en qué tipo de ilusión usaría en ella.

"¡KYARA, TE HEMOS ESTADO BUSCANDO POR TODOS LADOS!" Chilló Pinkie Pie tackleandola de un abrazo.

Había sido empujada de frente a la puerta hacia el pasillo, Pinkie sonreía radiantemente mientras que Kyara intentaba asimilar lo sucedido.

"M-me asustaste." Dijo cancelando el hechizo.

"¡Te estuve buscando por todos lados!"

"Apenas nos conocimos ayer, no es bueno que trates a todo el mundo como amigo." Dijo Kyara poniéndose de pie.

"Pero no seas tontilla…" Replicó Pinkie. "Los amigos de mis amigos son mis amigos."

"¿A qué te refieres con eso?" Preguntó algo confundida.

"¡Duh! Anoche me contaste que estuviste viajando con mi amigo Ian."

"I-Ian es un nombre algo común por estas tierras." Replicó Kyara.

"Pero Ian Newyd, un poni terrestre de pelaje claro y ojos marrones que no tiene cutie mark… eso si que no es nada común."

Instantáneamente la elevó en el aire con la magia de sus colas, utilizó cuatro para levantarla haciéndola apoyar su espalda contra la pared y la quinta la apuntó al pecho de Pinkie.

"¿Quién más sabe eso?" Preguntó.

"Tan sólo me lo has dicho mientras saltábamos entre los techos de unas casas." Contestó Pinkie.

"¡Dime por favor que nadie más sabe esto!" Exaltó muy preocupada Kyara.

"Iba a decirles a las chicas que estaba en la ciudad y así buscarlo." Contestó Pinkie muy feliz.

"No, ninguna de ellas puede saberlo…" Ordenó Kyara. "Júrame que ninguna de ellas lo sabrá."

"¿Un juramento?" Preguntó Pinkie. "Parece más una Pinkie promesa."

"Si, si… ¡una Pinkie promesa!" Apresuró a decir Kyara. "Tendrás el privilegio de tener una promesa con un legendario zorro astral… ¿qué dices?"

"En ese caso…" Dijo. "Tenemos que ambas recitar el pacto de la Pinkie promesa." Agregó. "Cruza tu corazón… Anhela volar… O métete un cupcake en tu ojo." Recitó realizando una serie de gestos con sus pezuñas.

Kyara la observó algo sorprendida por lo muy en serio que se tomó eso así que recitó las mismas palabras realizando los gestos de la misma manera, al terminar ambas estrecharon pata y pezuña.

"Sabes, mi habilidad especial es la de nunca olvidar." Dijo Kyara. "Así que espero que cumplas con tu parte."

"Está bien… pero la sidra te hizo olvidar todo lo que hicimos anoche." Comentó Pinkie con su típica sonrisa.

Inmediatamente Kyara sintió como si esas palabras se hubieran convertido en una gran flecha incrustándose en medio de su pecho.


"¡Más rápido!" Ordenaba Shining Armor. "Kevin, aún no son las diez de la mañana, esfuérzate."

Luna bostezaba al lado de Selena, aún no era su hora regular de dormir. Ambas se encontraban en el jardín principal donde los guardias entrenaban, Shining Armor era el encargado de los entrenamientos básicos y uno de los generales de Cervaria sería quien ayudaba.

"No todos los ciervos de Cervaria tienen magia, solo algunos de ellos pueden utilizarla y cuando se descubren a los jóvenes capaces se los entrena aquí." Explicaba Asturian. "Luego de varios años ellos deciden si continuar en la guardia o dedicarse a otra cosa."

"Eso es muy adecuado, evita que haya bravucones con magia sueltos." Dijo Winsail.

Gridwin y Elise también tenían un lugar en el palco de la realeza para contemplar el entrenamiento especial, Amanda decidió estratégicamente sentarse separándolo de su padre y el emperador Darnius al final de la fila con Cadence.

"¡Principe Gridwin!" Exclamó Shining Armor. "Sería agradable si usted también se une a nosotros."

Un par de los guardias de Griffonia comenzó a murmurar entre risas, llegó a oír algo como 'pollito mimado' o inclusive que no resistiría ni un minuto. Selena, Luna, Amanda y Elise clavaron sus miradas en ellos al notarlo pero no dijeron nada al respecto.

"Está bien, anoche prometí participar." Respondió Gridwin poniéndose de pie y extendiendo levemente sus alas.

"No seas tonto, es el deber de los guardias ser fuertes, no el de un príncipe." Bufó Winsail.

"Shining Armor es un príncipe…" Dijo Gridwin.

"Que formaba parte de la guardia." Replicó Winsail sin prestar atención a que Cadence se encontraba con ellos.

"Sabes, tú le temes a los dragones y Elise es mi amiga." Dijo Gridwin. "Dices que no debo ser fuerte pero crucé por tres reinos tan sólo con mis patas." Agregó "Y he estado en lugares que ni en tus peores pesadillas desearías estar."

Sin mediar más palabras y de un potente aleteo, saltó hacia el lado de Shining Armor quién le sonrió al verlo descender. Avanzaron hacia el grupo que aún se encontraba calentando y se unió a ellos ante la atónita mirada de los guardias de Griffonia que custodiaban al rey y él mismo.

"Está bien, creo que podemos formar grupos mixtos y aprender unos de otros." Propuso Shining armor.

"Su majestad, con la inclusión de su alteza el príncipe Gridwin quedamos impares." Dijo el asistente.

"Oh, ya veo…" Expresó Shining Armor al notarlo. "Gridwin, tú tendrás un combate de entrenamiento conmigo."

"El príncipe Gridwin no tiene miedo, está entusiasmado." Dijo Darnius.

"¿Cómo?" Preguntó Elise.

"Se puede percibir en su aura, desea fervientemente esto." Explicó Darnius.

"Oh, en ese caso… ¡Gridwin, haz que su hocico bese el césped!" Exclamó Elise al borde de la baranda mientras que Darnius le sostenía la cola para evitar que caiga.

"Preferiría que eso no pase." Comentó Cadence entre risas. "No me gustaría besarlo con tierra y césped en su boca."

Tras los preparativos comenzaron a tener los combates de entrenamiento uno a uno, Kevin fue derrotado por un lobo de Dalmasia y el general de cervaria se enfrentó a un grifo. Uno tras otro fueron pasando con un tiempo límite de un minuto y medio entre cada combate para poder ver las fortalezas y debilidades de cada uno.

"Es nuestro turno." Dijo Shining Armor.

Enfrentados uno al otro con Gridwin se miraban fijo a los ojos esperando al orden de inicio, el rey Winsail bufaba cosas como que no era adecuado y que su hijo recibiría una paliza por lo que decidió levantarse y salir de allí.

El general dio la señal de inicio y ambos comenzaron a moverse rápidamente, Shining armor intentó golpear a Gridwin de frente pero parándose en sus patas traseras y realizando un giro eludió el primer ataque, con su ala derecha abofeteó levemente a Shining armor de lado y con el giro lanzó un puñetazo que esquivó fácilmente. Al retroceder hizo brillar su cuerno y lanzó una ráfaga mágica pero de un aleteo de lado, la esquivo al raz del suelo.

"Es rápido." Elogió Darnius en voz baja.

Al lanzarse de frente realizó unos pequeños saltos de izquierda a derecha esquivando unas ráfagas que daban contra el suelo pero al tenerlo de frente saltó sobre él y en el aire realizó un impulso con sus patas traseras estampando a Shining Armor contra el suelo.

"Usar las patas de esa forma… es típico de un poni." Comentó Selena.

Aleteaba a mediana altura, Shining Armor nuevamente hizo brillar su cuerno pero esta vez empezó a lanzar una mayor cantidad de ráfagas mágicas, Gridwin las esquivaba una a una aunque algunas de ellas impactaron en él.

Al tocar el suelo, Shining armor lo volvió a atacar de frente pero un instante antes de que ambos se golpearan se dio la orden de alto. El combate había terminado y ambos se encontraban jadeando muy satisfechos por el resultado.

"Aún tienes que aprender a eludir ataques mágicos a corta distancia." Dijo Shining armor.

"Y tú no te tomaste tan en serio esto…" Comentó Gridwin.

En el palco todos aplaudían el combate, había sido muy rápido y sin tiempos muertos como los anteriores, inclusive aquellos guardias que se burlaron de él aplaudían. En la alegría Elise saltó del balcón pero Gridwin al verla elevó vuelo atrapándola.

"Eso fue increíble su majestad." Elogió Cadence descendiendo con Spike en su espalda.

"Por la forma en que esquivas los ataques mágicos, deduzco que un Damlasiano te entrenó." Dijo Darnius acercándose a él. "Pudiste percibir las trayectorias pero aún no puedes mover tu cuerpo a la velocidad deseada."

Aún en el balcón, un venado se acercó a Asturian susurrándole algo al oído, él asentó con la cabeza un par de veces y su cornamenta comenzó a emitir brillo. debajo un círculo de hojas se formó girando en espiral y allí apareció Asturian con sus ojos cerrados.

"Antares ha llegado, supongo que sería bueno ir a recibirlo." Dijo.

La expresión de todos cambió a total seriedad, era la primera vez en muchos siglos que los habitantes de las tierras del norte intentaban tener contacto con ellos.