"Hay que felicitar al chef del castillo, no había comido algo así de muchos años." Dijo Antares.

"De hecho, es un conjunto de chefs traídos especialmente de Equestria, Dalmasia, Griffonia y aquí mismo." Replicó Asturian.

Las mucamas terminaban de cargar los platos en unos pequeños carros que arrastraban con su magia, Fitz se encargó personalmente de servirle a Gridwin y su padre mientras que Twilight terminaba de tomar unas anotaciones junto a Spike.

Entre las criadas se acercó un mayordomo de los ciervos susurrando algo al oído de Asturian que asentaba con la cabeza a cada palabra.

"Siento tener que retirarme justo cuando van a servir el postre." Dijo preparándose. "Pero en ocasiones hay asuntos que son más importantes."

Volvió a mirar a aquel mayordomo y ambos salieron del lugar, Spike aún tomaba unas notas que Twilight le dictaba cuando sintió que algo le estiraba de la cola. Elise intentaba llamar su atención pero Shining Armor se puso detrás de ella muy sonriente.

"Veo que tienes una nueva amiga, Spike."

"Oh, sí, Elise y yo estamos compartiendo cosas de dragones." Respondió.

"En ese caso, ¿puedo participar?" Consultó Shining Armor.

Elise cruzó sus brazos y muy ofendida le sacó la lengua, unos quince centímetros de ella. Tomó la mano de Spike y se lo llevó de allí prácticamente dando pisotones.

"L-lo siento... es conocimiento secreto de dragones." Dijo Spike mientras era arrastrado.

"Aún no le agradas, querido." Dijo Cadence entre risas a su esposo.

Asturian seguía al mayordomo por un pasillo iluminado tan sólo por la luz del sol pasando a través de las hojas del gran árbol, se detuvo bruscamente volteando hacia su rey y observándolo a los ojos muy serio.

"De acuerdo capitán Redrick." Dijo Asturian. "Necesito toda la información que tengas al respecto."

"Un grupo de la décimo primera división fue alertado de unas extrañas criaturas causando disturbios al sudeste de la ciudad." Explicó. "Al llegar allí se encontraron con un zorro astral de cinco colas, un grupo de ponis y un miembro del escuadron elite de Dalmasia."

"Un grupo muy peculiar." Comentó Asturian.

"Se enfrentaron a cuatro monstruos hechos de barro." Continuó comentando Redrick. "Pero lo más alarmante fueron los testimonios de aquellos que presenciaron el inicio del conflicto."

"Soy todo oídos."

"Según los testigos, un grifo con una armadura de metal color marón fue quien inició el ataque."

Asturian exhaló con fuerza cerrando sus ojos, no dijo nada al respecto, tan sólo continuó su caminata por el pasillo seguido de Redrick.

"Aquella criatura me dio mala espina desde el momento que lo vi." Dijo Asturian. "Aunque no debemos culpar a Antares, debemos pedirle que haga algo al respecto. Caso contrario lo tomaremos como un acto hostil en nuestras tierras."

En el exterior los guardias de las diferentes delegaciones charlaban muy animadamente, Kevin aún dormía parado y otros observaban de reojo aquel grifo con armadura. Seguía firme sin mover un simple músculo o pluma cosa que a todos los ponía algo nerviosos, pero luego cambiaban el tema para evitar provocarlo por las miradas.

Un fuerte sonido se oía con mayor intensidad, repentinamente algo se estrelló en el jardín dando varios tumbos y desprendiendo tierra y césped. De un sobresalto por todo el ruido Kevin despertó viendo que entre la bola de tierra algo color rojo parpadeaba, era aquel grifo de metal con su armadura muy dañada, chispas celestes salían de varios lugares de su cuerpo y uno de sus ojos se encontraba cubierto por una extraña brea anaranjada.

"Informe, ya." Ordenó aquel grifo con una distorcionada voz acercándose a su compañero.

"E-el zorro astral… *bzzt* una dalmasiana se interpuso…" Dijo intentando incorporarse.

La puerta del salón se abrió dejando salir a las princesas y todos los presentes de allí, vieron al grifo de metal muy dañado en el suelo pero nadie se atrevió a decir palabra alguna, Antares se adelantó y comenzó a caminar con total tranquilidad y sin cambiar su seria expresión.

"Ahora me contarás todo lo sucedido." Dijo haciendo brillar su cuerno.

Un destello en línea recta salió conectándose con el único ojo de cristal de Epsilon, estuvo varios segundos hasta que volteó repentinamente dándole la espalda.

"Así que intentaste divertirte, desobedeciendo mis órdenes y causando estragos en una ciudad extranjera…" Dijo.

"Y-yo prometo no fallar en conseguirle al zorro astral de cinco colas." Dijo Epsilon poniéndose de pie. "Ya conozco sus habilidades, la próxima…"
"Conoces el nivel del castigo por tus acciones." Interrumpió Antares volteando su cabeza levemente hacia Epsilon.

"En doce horas... mi auto reparación me permitirá volver…"

Antares exhaló y luego volteó dándole la espalda de nuevo, caminando hacia el resto, su cuerno brilló y un pequeño destello apareció en el pecho de Epsilon.

"¡N-no!"

Estalló con mucha fuerza ante la perpleja mirada de todos los presentes, los trozos de la armadura volaron por doquier y las plumas de metal se incrustaron en la tierra de punta. La cabeza de Epsilon voló hacia el frente cayendo a pocos metros de Twilight que observó cómo aquel destello en sus ojos se apagaba.

"¿¡P-por qué!?" Exclamó.

"Epsilon no sólo desobedeció mis órdenes, también causó un conflicto atentando a la paz." Respondió Antares observando a los ojos a Twilight. "Dígame princesa, ¿qué habría hecho usted?"

"No lo habría matado…"

"No se puede matar algo que no tiene vida." Replicó Antares. "Prometo que se limpiará el desastre ocasionado."
Se retiró de allí mientras que su otro guardia sacó de entre sus alas una gran hacha. Apuntando de forma diagonal hacia arriba, la punta de esta brilló y los trozos de Epsilon comenzaron a reunirse formando una esfera en el aire.

"¿Estás bien?" Preguntó Cadence al ver la atónita mirada de Twilight.

"D-dijo algo de un zorro astral de cinco colas…" Contestó.

Observaba muy detenidamente y completamente afligida el desastre que había allí, los trozos de Epsilon esparcidos por doquier. Recordando aquel pequeño dragón de metal plateado que se había sacrificado frente a sus ojos para salvarlos en aquellas ruinas.

"Espera, ¿acaso dijiste zorro astral de cinco colas?" Preguntó Gridwin muy sorprendido.

"Eso es lo que oí de… Epsilon." Respondió observando la esfera de metal cayendo al suelo.

"Kyara…"

"¿La conoces?"

"Hemos estado viajando juntos." Explicó Gridwin. "Junto a Elise e I... ehm… mi supuesto secuestrador." Enumeró intentando improvisar. "De todos modos, parece estar en peligro."

"Yo sé dónde encontrarla, está con mis amigas."

"En ese caso vamos." Dijo Gridwin extendiendo sus alas.

Ambos emprendieron vuelo de allí, justo cuando aletearon y se encontraban a unos metros del suelo Winsail intentó detener a su hijo.

"¿A dónde crees que vas?" Cuestionó. "No es propio de un príncipe hacer estas cosas."

"¡Huh! he hecho cosas que ni imaginas." Bufó Gridiwn elevándose aún más.

Ambos salieron volando del palacio sin prestar atención a nada más, Winsail quedó allí observando sin saber cómo reaccionar hasta que Shining Armor le apoyó su pezuña en el hombro.

"Su hijo ya no es un pollito mimado."


"Entonces, ¿coloco mis labios de esta manera?" Preguntaba Spike.

"No seas tímido…" Dijo Elise acercándose a él.

"N-no estoy seguro…"

"Déjame enseñarte." Comentó Elise.

Juntó sus labios como si fuera a silbar y exhaló con fuerza realizando una potente pero delgada llamarada azul sobre una roca, marcando una espiral en la superficie de ella.

"¿Lo ves? no tienes que hinchar solo la parte superior de tus plumones." Dijo Elise muy contenta. "Eso hará que la llamarada dure poco tiempo y no tenga fuerza."

"Ya entiendo…"

"Puedes derretir algunos metales si usas bien tu fuego." Agregó Elise.

"De hecho le he dado muy pocos usos a mi fuego." Comentó Spike. "Y ya has visto para qué lo uso..."

"Esa habilidad de las cartas puede ser de utilidad pero no podrá salvarte la vida." Replicó Elise.

Ambos correteaban de un lado a otro del palacio, Elise intentó enseñarle a Spike cómo trepar incrustando sus garras pero estas eran demasiado débiles y caía a los pocos metros.

"Los dragones somos resistentes al calor..."

"Eso ya lo sé, todos los dragones lo saben." Interrumpió Spike.

"Pero sabes... toda resistencia tiene un límite." Agregó Elise. "Nuestras escamas pueden ser fuertes pero una vez lograron rajar las mías." Dijo tocándose el pecho y recordando a la maestra Vela.

"Vaya, al parecer tu vida no fue nada fácil." Comentó Spike.

"¡Hum, claro que no! he pasado mucho dolor, hambre, frío y por sobre todas las cosas el rechazo." Dijo Elise empujando a Spike que cayó al suelo. "Pero desde que conocí a Ian y Gridwin, las cosas cambiaron."

"¿Y qué tiene que ver conmigo?" Consultó Spike.

"Tú eres su amigo, por lo que veo yo puedo aprender de tí, del amor que te han dado los ponis y que los grifos me negaron." Respondió. "Quiero verlos sonreír a todos y no volver a llorar por estar sola."
"Oh…"

Spike la observaba fijo contarle todas esas cosas, le resultaba algo extraño ya que hasta ahora había sido muy agresiva e independiente en su comportamiento.

"¡Pe-pero no creas que siento envidia!" Exclamó empujándolo hacia el suelo de nuevo. "Ahora volvamos a entrenamiento."

Mientras que ambos seguían divirtiéndose y aprendiendo cosas uno del otro, Amanda los observaba fijo junto a su criada Fitz desde un balcón.

"Creo que somos nosotras quienes nos hemos quedado atrás." Comentó. "Todos avanzaron de alguna manera u otra."

"Supongo que es el deber de los adultos, ayudar a los jóvenes." Comentó Fitz.

"Tú tienes casi la misma edad de Gridwin, me haces sentir vieja."

"Lo siento madame." Se disculpó Fitz.

"Vamos con los demás, luego de todo lo sucedido tal vez los ánimos no sean los mejores." Propuso Amanda dando la vuelta.

Fluttershy ayudaba a Kyara con las heridas causadas por la anterior batalla, Rarity por su parte se encargaba de embellecer aquellas tres colas que habían sido quemadas por las llamas. Muchos ciervos y otros visitantes murmuraban sobre el ataque a la ciudad de Concordia, todos especulaban de cómo podrían haber ingresado aquellos monstruos o qué sucedería si eran atacados.

"No puedo creer el alboroto que se generó." Dijo Rarity cepillando una de las colas de Kyara.

"Es de esperarse luego de las explosiones." Comentó Applejack. "Y aún sigue siendo extraño cómo es que Kyara podía entender a ese grifo de metal."

"No estoy segura, todas ustedes oían sonidos extraños pero yo comprendía con total claridad sus palabras." Explicó Kyara.

"¿Entonces tú también puedes comprender lo que Epsilon decía?" Preguntó Twilight ingresando.

"¡Twilight!" Exclamaron todas las pinis al unísono.

Ingresó a la habitación donde todos se encontraban reunidos, aquellas que no se encontraban ayudando a Kyara fueron a recibirla de inmediato y detrás de ella ingresó Gridwin observando la situación.

"¡Gridwin!" Exclamó Kyara al verlo.

Saltó directamente a abrazarlo, Fluttershy se hizo a un lado pero Rarity salió despedida dando varios giros en el lugar al estar trabajando en las colas.

"No tienes idea lo preocupada que estaba."

"Ah… no me dejas respirar, Elise debe estar con su amigo Spike y… nuestro compañero sigue tras las rejas." Dijo abrazándola.

"Ya habrá tiempo para los abrazos." Interrumpió Jazmin.

"Has dicho que pudiste entender todo lo que Epsilon decía, ¿Verdad?" Preguntó Twilight a Kyara.

"S-si, he estudiado esas ruinas por décadas y en la última que estuvimos me conecté a unos extraños artefactos." Respondió.

"Exactamente lo mismo que me sucedió a mi." Dijo Twilight. "Esa es la razón por la cual pudimos comprender su extraño lenguaje."

"Un segundo, por Epsilon no te refieres a ese feo grifo de metal, ¿verdad?" Preguntó Rarity.

"Si, aunque su amo acaba de destruirlo frente a nuestros ojos."

"Mi nombre es Jazmin." Dijo acercándose a Twilight y haciendo una reverencia. "Princesa, hemos luchado contra esa criatura y tengo sospechas de que él y sus compañeros pueden ser un gran peligro para todos."

"Jazmin… ¡ahg, suéltame Kyara!" Dijo Gridwin apartándola. "Lo sabemos, pero la situación se encuentra en negociaciones para que las tierras del norte se abran a nosotros." Comentó. "No creo prudente realizar alguna acción que perturbe la paz."

"Si a paz te refieres, mira esto." Dijo Kyara sacando de entre las cosas de las ponis un balón rojo. "Esto está por toda la ciudad, lo están usando para jugar inclusive los niños." Agregó arrojándolo a Gridwin.

"¿Y qué es?" Preguntó presionando un poco con las garras.

"En este momento estás sujetando un cristal de vermillion."

"¡Ah!"

De la sorpresa lo soltó de inmediato, este rebotó y rodó un poco hasta el medio de la habitación, ninguna realizó alguna reacción al ver eso pero Gridwin y Jazmín automáticamente se colocaron en guardia esperando que algo suceda.

"N-no hizo nada." Dijo acercándose y volviendo a sujetarlo con sus garras.

"Es porque no se encuentran activos." Replicó Kyara.

"Disculpen, pero si esto es importante… quisiera que compartan la información." Pidió Twilight al no comprender de lo que hablaban.

Gridwin asentó con la cabeza a Kyara indicando que era adecuado informar a la princesa Twilight sobre los cristales y de lo que podían llegar a generar. Relataron lo sucedido en Villa Nieve, luego el descubrimiento en las montañas de Altaris obviando la presencia de A.K. Yearling e Ian, inclusive Kyara informó sobre las nuevas habilidades y punto débil de los drenadores.

"No tengo palabras…" Comentó Atónitamente Twilight.

"Si unos pocos causaron un desastre en villa nieve, imaginen lo que cientos harían en esta ciudad." Agregó Applejack observando por la ventana.

"No es cuestión de imaginar, es un peligro inminente y debemos detenerlo." Comentó Jazmin.

"Gridwin, será mejor que regresemos al palacio y no sólo advertir a los demás de esto..." Propuso Twilight. "También debemos hacer algo con Antares."

"¿Y qué haremos nosotras?" Preguntó Rainbow Dash.

"Ustedes por ahora no se metan en problemas." Respondió Twilight. "Tal vez evitemos que estos… drenadores se activen."

"Qué aburrido…" Bufó Rainbow Dash.

"Lo dice la pegaso que no pudo siquiera causarle daño a uno de ellos." Ironizó Rarity.

"Ahora conozco su debilidad, ¡será pan comido!" Bufó.

El Príncipe y la princesa salieron del hotel donde se encontraban, aquellos asistentes en la puerta realizaron una reverencia al verlos salir, cada uno de ellos llevaba un distintivo que lo identificaba como realeza. Emprendieron nuevamente vuelo hacia el gran árbol de la vida tras tener esa pequeña reunión.

"Twilight…" Dijo Gridwin.

"¿Algo lo preocupa?"

"¿Alguna vez has oído el nombre de Aurora Glow?" Preguntó.

"Recuerdo haberlo leído en uno de mis libros…" Contestó Twilight pensando mientras observaba el cielo. "Era una alicornio pero no hay mucha información sobre ella ¿por qué lo pregunta?"

No contestó al respecto, sabía que si decía algo sobre lo sucedido en las ruinas de altaris sobre su aparición la llenaría de preguntas. Se dedicó a volar mientras pensaba en qué harían si llegaban a aparecer Aurora o Wirlog y qué harían si una gran cantidad de drenadores ataca repentinamente Concordia.