UN NUEVO MAÑANA UN NUEVO COMIENSO
Era un nuevo amanecer en el hospital, de pony ville. En una de las habitaciones del hospital se encuentra un joven de cabello negro bastante largo mirando por la ventana. – valla que rápido se recuperan y yo metido en esta maldita habitación sin poder salir. Como un maldito perro castigado. Por orden de una maldita zorra temerosa.
Te recomiendo por tu bien. No hablar mal de ella amigo. Ella pidió que te salvaran, y no creo que sea gusto hablar mal. De quien te perdono la vida-
-black calla la maldita boca. Me estoy volviendo loco, en este sitio. Atrapado las 24 horas del maldito día. Y tu quieres que esté a gusto porque me perdonen la vida. Que venga a lamerme la verga si quiere yo salve este lugar y con esto me recompensa.
Su rabia era justificada, después de su recuperación. Fue confiscado a su habitación sin visitas o salir por orden de la princesa del sol. Nadie solo los médicos y enfermeras del hospital, solo una vez al mes por black. Para ver como estaba y liberar presión del confinamiento. Ahora solo era un prisionero en una habitación.
En fin deja de quejarte como niña en berrinche. Ten te traje un regalo - le muestra un paquete envuelto en papel cartón algo mojado – me costó conseguirla pero espero que te guste, pedazo de bastardo suertudo.
Dentro había un gran trozo de carne fresca y debajo oculta una pistola. Una 9 mm 1911 con dos cargadores, envueltos en más papel. Jack solo le sonrió y le dijo.- maldito no sabes cuánto te amo llama a la enfermera los quiero bien cosidos con unos chiles verdes y carne con chile también que usen la mitad para las dos cosas.- ocultando el arma y cargador en un lugar seguro .
En la noche después de comer y cenar carne, y aun con carne de sobra. Estaba estirándose en su cuarto. Como todos los días, todas las noches y mañanas desde que despertó ase año y medio. Esa noche fue diferente muy diferente, a las demás. Por extraño que se oiga una noche sin ruido en un hospital puede ser muy mala señal. Y más si estas bajo vigilancia constante.
Jack- he y guardia están ay. Chicos uno dos tres por mí. – se pone detrás de la puerta intentando escuchar algún ruido sin mucho que escuchar solo pasos muchos pasos. Fue y toma el arma esperando detrás de la puerta.- Vamos vengan y los are coladeras.
Unas sombras se formaron afuera de la habitación, él se preparó para pelear redujo su respiración. Cerró sus ojos y espero a que cruzaran la puerta. Una chica paso temblando un poco con un poco de sangre en sus piernas y cara. Deja pasar asta ver que era lo suficiente mente haplia la oportunidad de atacar.
Al tener oportunidad cerro con fuerza la puerta y disparo, tres bese oyendo un chillido de un perro. Dos pasos oyen en un silencio mortal. Si solo era uno o más era desconocido para el solo sabe que le dio a algo detrás de esa puerta. Seguía apuntando a la puerta lista para disparar en cuanto cruzaran esa puerta. Pasaron minutos y el se acerca para abrir la puerta, detrás de ella un cuerpo de uno de los perros de antes con dos heridas de bala en el pecho y un rastro de sangre por el pasillo, le dio entender que solo eran dos y fallaron en su cometido. Voltio aliviado a ver a la enfermera que estaba sentada orinándose en sima por el susto con la mirada perdida mirando la sangre en el piso. Solo cerró la puerta persiguiendo al perro restante, no camino mucho para encontrar los cuerpos de sus guardias de habitación, tirados en otro cuarto vacío.
El perro herido caminaba lo más rápido que podía por los pasillos donde algunas habitaciones se habrían tras los disparos. Intentaba no ser visto mientras buscaba una salida desesperado. Sin querer llega a la zalá de maternidad del hospital buscando una salida. Parecía desnutrido, deshidratado, desorientado caminando como un fantasma. sus pasos apenas si se oyen. Una enfermeras con un carrito lleno de biberones sale de un cuarto para alimentar a los bebes de la sala. El perro agarrándose la cabeza y su herida con las manos, tal vez entorpecido por la pérdida de sangre o su condición ase ruido tumbando, un carrito acomodado en el pasillo. La enfermera se asusta dando un pequeño grito al ver al can, retrocedió asustada al ver su estado.
Jack logro encontrar al can al oír el ruido del carro y el grito de la enfermera. Se acercó por detrás lo más callado que pudo apuntándole directo a la cabeza. Pero no esperaba que callera al suelo agonizando, gimiendo de dolor con la respiración agitada.- hey tu eres enfermera ayúdalo rápido lo ocupo vivo- le ordeno a la enfermera quitándole las armas que traía al can dejándolo desarmado en las manos de la enfermera.
Jack dejo el hospital sin ser visto otra ves dirigiéndose directo al castillo. Ya hay entro sin problema alguno, fue por cada habitación del castillo revisándolas. Al final solo eran dos los asesinos, no mas peligro esa noche. Fue a la habitación de twilight acostándose a su lado quedándose dormido abrazándola.
FIN DEL CAPITULO
