"... entiendo que para muchos esta puede ser una gran pérdida, pero les aseguro que saldremos adelante… somos un pueblo fuerte y el gran Árbol se repondrá, ya que la vida siempre prevalece." Decía Asturian sobre un balcón.
Por debajo, el pueblo se encontraba congregado, muchos disponía de rostros llenos de preocupación y otros lloraban. Aquella fiesta había desaparecido por completo.
"T-tenías razón abuelo… los zorros de cinco colas son mal augurio…" Dijo un joven ciervo mientras derramaba lágrimas.
Kyara no pudo evitar oírlo, no se encontraba familiarizada con las leyendas que se contaban acerca de los zorros astrales fuera del templo. No sabía qué opinión tenían de ellos en el mundo exterior.
"Así que, traemos mala suerte…" Dijo en voz baja.
"No querida, esta es una trágica casualidad." Consoló Rarity.
"Debemos reunirnos con Twilight en el palacio." Dijo Applejack abriéndose paso entre la multitud. "Mejor no pensemos en cosas que nos pongan tristes."
Winsail caminaba dando pisotones en uno de los pasillos, seguido de dos guardias de Griffonia, se acercó a una escalera que era celosamente custodiada por dos alces. Aunque disponía de un notorio tono de enfado, los guardias le cerraron el paso cuando intentó subir.
"Déjenme pasar, debo ver a Asturian en este preciso momento." Ordenó.
"Entendemos que usted es de la realeza de Griffonia pero su majestad, el rey Asturian, se encuentra siendo tratado por sus heridas en este momento."
"Aquel rufián, ese unicornio que secuestró a mi hijo ha escapado en medio de la confusión…"
"Yo lo he liberado, Winsail." Interrumpió Asturian asomándose por las escaleras.
Era acompañado por dos jóvenes ciervo que aún utilizaban su magia para colocar huentos curativos en sus heridas y vendajes en su cuerpo. Caminaba cojeando, sin apoyar su pata trasera derecha que se encontraba entablillada.
"¿¡Cómo!?"
"¿Llamarias criminal a un poni que ha sido nuestro aliado, prestado su fuerza para ayudar al Príncipe Shining Armor e inclusive entrenado a tu hijo para que sea más fuerte y valiente?" Preguntó con una tajante e imponente mirada a los ojos de Winsail.
Winsail dio unos pasos hacia atrás, no se le ocurría nada para replicar a Asturian. Giró lentamente su cuerpo observándolo de reojo con el ceño fruncido para luego retirarse del lugar.
"Idiota…" Bufó Asturian dejando perplejos a aquellos que lo rodeaban.
Ian abrió sus ojos, se encontraba acostado en una cama al pie de una ventana por la que ingresaba una suave brisa, apenas había amanecido y no tenía idea de cuánto tiempo había pasado. Por allí se veían con total claridad las hojas marchitas que aún se encontraban adheridas a las ramas.
Pasó su pezuña por su cabeza sintiéndose algo adolorido y notó que ya no tenía el cuerno falso que Kyara le había colocado, pero en su lugar había un vendaje.
"Te encontraron inconsciente colgando boca abajo, enganchado entre dos ramas." Dijo Selena dejando un libro sobre una pequeña mesa.
"Por favor, que esto sea una pesadilla." Murmuró Ian.
"Nunca se te quitará esa mala costumbre…" Decía mientras se acercaba lentamente a la cama. "De preocuparnos a todos y arriesgarte más de lo que debes."
"D-díme que nadie más sabe que estoy aquí…"
"Esta ala se encuentra con acceso restringido por órdenes del rey Asturian. Nadie, sin importar rango o realeza, tiene permitido acceder." Contestó apoyando sus patas delanteras la borde de la cama. "La princesa Luna le pidió que sea un total secreto tu presencia aquí." Agregó apoyando su mentón sobre sus pezuñas.
"T-te comportas de una forma muy serena… considerando que normalmente me habrías gritado o regañado." Dijo Ian con un tono de voz algo cauteloso.
"Tienes un par de costillas rotas, un esguince en tu pierna y una gran contusión en la cabeza…" Comentó Selena. "Esta vez me dedicaré a cuidar del pequeño potrillo…" Agregó dándole un toque con su pezuña en la punta del hocico a Ian.
En lo alto, Elise observaba las ramas casi sin hojas, algunas se desprendían y caían contrastando con el brillante verde que disponían los bosques a lo lejos.
"El árbol no ha muerto." Dijo Shining Armor parado detrás de ella.
"Se hizo tanto… y aún así… se siente como una derrota…"
"Las derrotas nos enseñan y ayudan a hacernos más fuertes y mejores, no debes sentirte mal." Respondió. "Vamos, Cadence tiene un bowl lleno de gemas para tí y Spike."
Caminaban en total silencio por el pasillo, los sirvientes se encontraban limpiando y reorganizando el desastre al igual que otros trabajadores reparaban las ventanas, puertas y otras cosas dañadas.
"¿Quieres subir a mi espalda?" Preguntó Shining Armor.
"No me trates como una dragoncita bebé." Replicó Elise.
"Sólo pensé que ayudaría a animarte."
"¡Elise!" Llamó Amanda al verla. "Su majestad, si nos disculpa…"
"No hay problema… no llegues tarde o Spike engullirá todas las gemas." Dijo Retirándose de allí.
"Sabes…" Comenzó a decir Amanda. "He hablado con Gridwin, y considerando que tal vez su padre lo regrese al castillo de Griffonia..."
"No quiero que este viaje termine, no tengo a dónde regresar."
"Conozco tu situación y te propongo ser mi huésped." Dijo Amanda. "Mi casa es grande y en ocasiones es solitario."
"¿D-de verdad?"
"Es muy notorio que Gridwin se comporta de una manera algo diferente cuando están juntos." Comentó Amanda. "A su padre no le agradan los dragones por circunstancias que pasó cuando era joven, pero tú le das alegría e inclusive es más maduro a tu lado…" Dijo acomodando su velo.
La charla se había vuelto muy vívida entre las dos, Elise no pudo evitar sonreír un poco por ello, aquella tristeza había desaparecido completamente sabiendo que no volvería a estar sola.
Era ya el medio día y aquella mañana había pasado rápidamente, Gridwin caminaba en el jardín del palacio seguido por dos guardias de Griffonia, no decían nada, tan sólo cumplían las órdenes del rey de mantenerlo bajo vigilancia.
"¿Quieren ir a comer algo al pueblo?" Preguntó Gridwin. "Yo invito."
No respondieron a su consulta, tan sólo se encontraban allí observando con total seriedad, como si sus rostros no pudieran moverse nada más que para parpadear. Gridwin suspiró y comenzó a caminar lentamente, seguido por los dos guardias.
"Conozco un bar en la ciudad donde podremos beber algo..." Dijo extendiendo sus alas.
Uno de ellos rápidamente se colocó frente a él extendiendo sus alas listo para brincar si era necesario y aquel que se encontraba por detrás se colocó en la misma posición.
"Entiendo, no quieren beber nada, ¡uf!" Dijo Gridwin sarcásticamente ante tal reacción. "¿También van a seguirme hasta el baño?
"Su majestad el rey Winsail nos ha ordenado evitar que salga del palacio." Dijo Uno.
"Tenemos instrucciones de no obedecer ninguno de sus caprichos." Agregó el otro. "Según palabras del rey, usted se encuentra castigado y no dispone de ninguna facultad de darnos órdenes o hacer uso de su estatus como príncipe hasta regresar a Griffonia.."
"Créanme, he sobrevivido estos meses sin hacer uso de dichas facultades." Replicó Gridwin. "Iré a ver a padre."
"Entonces, ¿te irás?" Preguntó Selena.
Un destello mágico se desvanecía alrededor del cuerpo de Ian, luego quitó los vendajes de su cuerpo uno a uno dejándolos sobre una pequeña bandeja
"No puedo permitir que el resto sepa que estoy aquí." Contestó mientras chequeaba su cabeza. "Me causaría muchos problemas."
"Tú sólo te has metido en problemas." Bufó Selena.
"Tal vez mi cutie mark debería ser un imán de problemas." Dijo Ian entre risas. "Ya estoy totalmente curado…"
Se encontraba sentado en el suelo dándole la espalda pero repentinamente ella se abalanzó sobre él abrazándolo con sus patas delanteras y sus alas, se sentía tibio y suave mientras ella se aferraba a su espalda.
"Antares puede manipular runas…" Dijo Ian. "Iré a las tierras del norte para ver qué trama e intentar detenerlo."
"Con más razón no debes ir solo." Replicó Selena. "Es mejor contarle a la princesa Celestia de todo esto."
"Quiero que tú le adviertas sobre esto… iré a ganar algo de tiempo para que se preparen."
"Eso suena a tus últimas palabras, no quiero que vayas." Pidió Selena aferrándose con más fuerza a Ian.
"Selena…" Dijo Ian en voz baja. "Selena… Se-Selena… uhg… n-no puedo respirar…"
Inmediatamente lo liberó dejando de presionarlo, Ian tomó una gran bocanada de aire mientras que Selena se sentía avergonzada. Sin dejarla decir algo o reaccionar, Ian la tackleó llevándola al suelo boca arriba y él se ubicó sobre ella observándola a los ojos.
"No te preocupes, no soy el mismo de antes." Dijo. "Prometí regresar y eso haré."
"Eso habías dicho la última vez…"
"Pero regresé, ¿Verdad?" Intentó excusarse Ian. "Les prometí a tí y a Spitfire que volvería."
"...si… a ella también…" Dijo Selena girando sus ojos al igual que su cabeza a un lado con un tono frío.
Se colocó de lado saliendo de debajo las piernas de Ian y se paró sin decir nada, le dio la espada y comenzó a caminar hacia la puerta.
"¿Estás enfadada?" Preguntó Ian.
Ella se detuvo volteando hacia él con una notoria expresión de enfado y frustración, regresó colocando sus cascos en las mejillas de Ian presionándolo.
"Prometeme… que si sientes que es demasiado, que ya no puedes seguir o las cosas se encuentran fuera de tu control, regresarás a Equestria."
Por tener sus mejillas presionadas no podía responder con normalidad así que cerró sus ojos asentando con la cabeza al pedido de Selena.
"Saluda a Gridwin, Elise y Kyara de mi parte." Dijo Ian acercándose a la ventana. "¡Oh! a Celestia, Luna y Cadence también."
Desplegó sus alas luminosas apoyando sus cascos en el marco de la ventana y brincó hacia el otro lado, voló en línea recta alejándose de allí tan rápido como podía. Algunos guardias al verlo irse dieron alerta de alguien sospechoso volando en las cercanías del Árbol de la vida pero se alejó más rápido de lo que pudieron tomar alguna acción al respecto.
Unas puertas de madera se abrieron con violencia, Gridwin ingresó muy furioso al interior de aquella habitación u su padre se puso de pié, firme ante esa intrusión.
"¿A qué se debe esta forma de dirigirse a tu padre?"
"Ya es suficiente, ya no soy un polluelo." Espetó Gridwin a centímetros del rostro de Winsail.
"¿Y qué quieres?" Consultó Winsail "¿Salir por ahí exponiéndose al peligro como un idiota?"
"Ser un idiota fue lo mejor que me ha sucedido en toda mi vida." Respondió Gridwin. "He vivido y sentido cosas que nunca antes había imaginado, cosas que en mi interior anhelaba."
Winsail suspiró ante esas palabras, caminó hacia la ventana y observó con melancolía a través de ella. Gridwin se acercó poniéndose a su lado observando también hacia el horizonte.
"Aún quiero ver más, quiero aprender sobre la vida fuera del palacio." Dijo Gridwin.
"Sabía que la sangre de Griselda algún día herviría dentro de tí." Dijo Winsail. "Eres igual a tu madre." Agregó. "Ella solía ser revoltosa, algo aventurera en ocasiones y un total dolor de cabeza para tus abuelos. Junto a Amanda solían hacer toda clase de travesuras."
"Sabes que mi presencia en el palacio es irrelevante mientras tú seas el rey." Dijo. "He estudiado ciencias, la sociedad y la economía de Griffonia y los demás reinos por años pero nunca había sido capaz de saber como realmente viven." Comentó Gridwin. "He tenido almuerzos con amigos, dormido a la intemperie calentado por una fogata, recibido heridas de diferente tipo y aprendido del dolor de perder a otros. Pero tú estás en contra de que regrese siendo alguien digno de ser el sucesor, quieres que sea un rey que no conozca a su pueblo porque vivió dentro de una jaula toda su vida..."
"Por ese motivo… debes ir." Interrumpió Winsail. "He oído y visto suficiente de tu progreso, y cómo yo retrasaba lo inevitable, negándolo por completo."
"¿D-de verdad?"
"Toma el dinero y las joyas que quieras, lleva el equipo que consideres necesario y llévate a esa pequeña dragona." Ordenó Winsail. "Necesitarás a alguien de confianza a tu lado."
Sonrió observando de reojo, estaba muy contento pero al mismo tiempo no podía creer lo que estaba oyendo de su padre. Por primera vez no lo retuvo o trató como polluelo.
Salió acompañado por aquellos guardias que debían custodiarlo, giró a la derecha tras cruzar la puerta encontrándose con Kyara y el resto de las ponis.
"¡Gridwin!" Exclamó abrazándolo repentinamente.
"T-también me alegra verte…" Dijo entre risas.
"¿Dónde está Eoin?" Preguntó Kyara en voz baja.
"¿Eoin?" Preguntó incrédulamente Gridwin.
"¡Huum!" Le gruñó Kyara frunciendo el ceño y señalando hacia atrás con la mirada.
"N-no tengo idea, oí que El rey Asturian lo liberó durante la batalla." Contestó algo nervioso. "D-debemos encontrarnos con la Duquesa Amanda, ella está con Elise."
En el gran salón habían sido congregados, Gridwin, Kyara y Elise que ya tenían todo listo para poder continuar su viaje. Jazmin se encontraba junto al emperador Darnius y por último las princesas presentes también participaron de la reunión al igual que las elegidas por los elementos de la armonía.
Asturian era ayudado por Shining Armor que utilizaba su magia para que pueda avanzar y sentarse, Algunos no pudieron evitar ver cómo le faltaba la mitad de uno de sus cuernos.
"No tenía deseos de informar esto…" Comenzó a decir Asturian. "Pero dadas las circunstancias… no podremos participar de los juegos de Equestria."
"Es comprensible, su majestad." Dijo Twilight.
"Debemos enfocar todos nuestros esfuerzos y recursos al Árbol de la Vida." Agregó. "Habría sido algo agradable formar parte de los juegos pero, si logramos hacer que el árbol se recupere, tal vez en la próxima ocasión."
Durante el resto de la reunión se concentraron en ver qué hacer con Antares y el apoyo incondicional de los demás reinos para ayudar a Concordia.
"¿A dónde iremos?" Preguntó Elise.
"N-no lo sé, Ian se fué sin decir nada." Contestó Gridwin en voz baja.
"Su majestad…"
Selena se acercó a ellos mientras charlaban, la reunión había ya terminado y todos los presentes se preparaban para retirarse.
"Tengo un mensaje de Ian." Dijo. "Fue a buscar a Antares..."
"¿¡Es un suicida!?" Exclamó Gridwin.
"¡Shh! No hay necesidad de alarmarse." Calló Selena para no llamar la atención. "Yo también me encuentro preocupada y quisiera que alguien vaya por él."
"Pero, vaya a saber uno a dónde se encuentra a esta hora." Dijo Elise.
"Según las antiguas historias, los ponis llegaron a estas tierras desde el norte pasando a través de las montañas Rondarias, más allá de la tierra de los Yack." Dijo Darnius acercándose a ellos.
"Se dice que nadie ha logrado atravesarlas y muchos aventureros nunca regresaron." Replicó Gridwin.
"Pero existe otro método." Comentó Selena. "El puerto en Marel Coast, allí pueden tomar un barco aunque se dice que las aguas son demasiado peligrosas."
"Entonces debemos ir a Equestia…" Dijo Gridwin tomándose el mentón con tono pensativo.
"¡Siempre quise Conocer Equestria!" Exclamó Kyara.
"Yo me quedaré." Dijo Jazmin. "Debo realizar unos importantes preparativos en caso de que ataquen de nuevo."
"Me habría encantado que nos acompañes, Jazmin." Dijo Kyara.
"Nos volveremos a ver, ustedes persiguen la misma presa que yo." Agregó guiñando un ojo.
"En ese caso… ¡A Equestria!" Exclamó Kyara en total euforia.
[Me ha tomado algo de tiempo terminar con esta parte, comencé a recontar la historia eliminando por completo MLP:FIM y convirtiéndola en una historia independiente que conserva todos los OC y algunos de ellos han cambiado de raza, potencialmente orientada a un RPG porque he estado usando RPG maker y Unity desde hace un buen tiempo... pero ya que estamos a este punto es mejor darle un final, así que la cosa seguirá para agrado de aquellos que no les ha gustado esta historia =P. Recuerden que hay tres villanos y me gustaría desarrollarlos.]
