Lograron salir a través de una pequeña cueva, al pié de unas montañas. No existía camino alguno y la poca vegetación se limitaba a unos arbustos no muy grandes, con hojas pequeñas, duras y espinosas.

"El paisaje es... deprimente." Dijo Kyara tocando uno de los arbustos.

"Al menos hay unas pequeñas frutas." Comentó Elise.

Tomó unas diminutas bayas de color morado oscuro y metió una a su boca, tenían un sabor ligeramente amargo pero no eran desagradables. Ian comenzó a surcar los arbustos buscando un camino para poder avanzar, tras alejarse varios metros de sus compañeros, tomó una brújula observando hacia dónde dirigirse.

"Considerando que nos encontramos cerca del mar, y que esto parece ser parte de Rondarias…" Dijo. "Lo ideal será tomar dirección noreste al menos por unas horas."

"¿Cómo deseas hacerlo?" Preguntó Kyara. "No hay camino alguno…"

"Volaremos." Contestó desplegando sus alas mágicas. "No soy tan cruel como para hacerlos caminar."

"¡Gracias!" Exclamó Gridwin extendiendo sus garras delanteras a Ian.

Emprendieron vuelo en la dirección acordada, el paisaje era casi desértico, las montañas rocosas y el clima árido no ayudaban a que haya mucha vegetación. Ya llegaba el atardecer y aún no veían señales de caminos o algún pueblo, siquiera una casa a la distancia.

Entre las montañas, vieron unas rocas que les servirían como protección en la noche.

"Yo prepararé la fogata." Se ofreció Elise bajando de la espalda de Ian.

"No sabemos absolutamente nada de esta región." Dijo Gridwin. "No hay mapas, registros o historias que mínimamente nos orienten."

"Tal vez Luna o su hermana sepan algo." Comentó Kyara.

"No sabemos cuándo Luna volverá a entrar a nuestros sueños." Dijo Ian dejando su equipaje en el suelo. "Podemos decir que nos encontramos solos en esta cruzada." Agregó alejándose hacia el borde de la roca.

Súbitamente algo pasó a gran velocidad sobre Ian tomándolo y llevándoselo hacia arriba, sintió como unas garras se clavaron en su lomo y luego de ascender muchos metros, lo arrojaron hacia arriba. Intentó reaccionar pero recibió un golpe en su rostro aturdiendolo por completo y causando que gire en el aire sin control.

"¿¡Q-qué fue eso!?" Chilló Kyara.

"No él de nuevo…" Dijo Gridwin tomando cuatro bastones metálicos de su bolso.

Extendió el primero de ellos que se encontraba unido por una cadena interna al resto, brinco aleteando con fuerza preparando lo que tenía entre sus garras sacudiendolo una sola vez y los cuatro bastones se alinearon formando un mucho más largo bastón metálico.

En medio de la confusión, Ian visualizo un pequeño brillo, como si el sol se reflejaba en algo metálico. Juntó sus cascos formando una barrera protectora alrededor de él y recibió un fuerte golpe arrojándolo hacia abajo con mucha violencia, perdiendo aún más el control y la orientación.

"¡Maldito poni, esta vez te partiré en dos con mi hacha!" Exclamó Wirlog.

Ian caía girando sin control, seguido de Wirlog que extendió sus garras hacia arriba preparando su hacha para dar un muy potente ataque descendente sobre la barrera, en un intento de destruirla y lograr su cometido.

Inesperadamente, Gridwin apareció detrás de él sin que lo notara, acertando un ataque con el bastón en el ala de Wirlog y desestabilizandolo por completo.

Los tres caían entre las montañas ante la mirada de Kyara y Elise que nada podían hacer para ayudarlos. Ian golpeó contra una roca comenzando a rodar en la ladera de ella y deteniéndose gracias a unos arbustos, los dos grifos descendieron no muy lejos de él.

"Oh…" Se limitó a decir Wirlog viendo su ala doblada hacia abajo. "Lograste fracturar mi ala derecha…"

"Aich… con solo verte… ¿es que acaso no sientes dolor?" Preguntó Gridwin realizando una mueca de desagrado e incomodidad.

"Cuando se sufre toda clase de dolor, llega un punto que ya no sientes nada." Contestó atando su ala al cuerpo con el cinturón que sostiene su hacha. "Nunca hubiera imaginado que el príncipe cobarde lograría hacerme algo de daño."

"No irás a decir que es tan sólo un rasguño o una simple herida, ¿verdad?"

"No te consideraba una amenaza pero creo que tendré que ir en serio contigo." Comentó Wirlog preparando su hacha con ambas garras delanteras.

"¿Q-qué haces tú por aquí?" Preguntó Gridwin intentando ganar tiempo y sabiendo que no tendría oportunidad contra Wirlog.

"Luego del incidente de Concordia, era obvio que enviarían un grupo a buscar nuestra ubicación, así que decidí dar una vuelta para confirmar mis sospechas." Contestó. "Pero nunca imaginé que serían ustedes."

Kyara brincaba entre las rocas muy asustada, vio a Gridwin frente a Wirlog, pero su prioridad era Ian. Lo encontró inconsciente casi metido debajo de un espinoso arbusto, Elise también llegó y entre ambas lo sacaron de allí para examinarlo.

"E-está con vida…" Suspiró Kyara con mucho alivio.

"¿Qué haremos con Gridwin?"

"No lo sé, nunca recibí un entrenamiento de combate…" Contestó Kyara envolviendo a Ian con sus colas.

"Ese grifo malvado… iré a ayudar a Gridwin." Dijo brincando sobre una roca.

"¡Espera!" Exclamó Kyara que nada pudo hacer para detenerla.

Wirlog avanzó hacia Gridwin rápidamente colocando su hacha lista para atacar, Abanicó de forma horizontal con el filo pero Gridwin lo esquivó dando un salto impulsado con sus alas. Preparó su bastón pero cuando realizó un ataque desde arriba, Wirlog giró su cuerpo ubicando el hacha por sobre su cabeza para cubrirse.

Utilizaba su hacha no sólo para atacar, también tomaba provecho del tamaño de la hoja y utilizarla como escudo. Era muy rápido pese a tener una de sus alas fracturadas y Gridwin poseía la pequeña ventaja de poder utilizar las suyas, pero aún así se encontraba en total desigualdad de fuerza y habilidad.

Elise tomó mucho aire llegando a donde se encontraban, aprovechó que Wirlog le dió la espalda y saltó de entre unas rocas. Un segundo antes de lanzar su aliento de fuego, el hacha la golpeó como si fuera una raqueta, no sólo lanzándola a volar varios metros, provocó que escupa su fuego azul sin control en todas direcciones.

"Sabía que esa lagartija intentaría algo como eso…" Dijo Wirlog. "Ahora que me deshice de la mocosa, ¿continuamos?" Preguntó sarcásticamente.

Gridwin se llenó de temor al ver lo que acababa de suceder, pudo percibir que Elise iba a atacar por sorpresa.

"¡Elise!" Chilló Kyara al verla volar por los aires.

"Auchi…" Expresó sentándose en una roca.

"¿E-estás bien?" Consultó Kyara llegando hacia donde se encontraba.

"Mis escamas son resistentes… pero, me perdonó la vida…" Dijo observándolo combatir contra Gridwin. "Y tampoco está peleando seriamente."

"¿A qué te refieres?"

"Al único que intentó matar fue a Ian, no nos considera una amenaza." Contestó Elise frotando su cabeza donde fue golpeada.

"Uhhhh…" Gimoteó Ian moviendo su cabeza.

"¿Cómo te sientes?" Consultó Kyara.

"Te-tenemos que huir… ahhh…" Contestó Ian. "M-me duele mucho el cuerpo… y no puedo concentrar mi magia para curarme…"

"La caída y el golpe fueron demasiado fuertes." Dijo Kyara. "En unas horas te sentirás mejor."

"Gridwin se está enfrentando a Wirlog." Comentó Elise sin dejar de observarlos.

"N-no… hay que detenerlo…" Dijo Ian intentando zafarse de las colas de Kyara.

"No te precipites, no te encuentras en condiciones de hacer algo." Regañó Kyara afirmando sus colas alrededor de Ian.

A la distancia se los veía pelear sin descanso, Gridwin utilizó el bastón para bloquear y desviar el hacha que se incrustó en una roca, aprovechó esto para intentar dar una estocada en el pecho de Wirlog que se encontraba completamente descubierto pero al adelantarse para atacar, fue golpeado en el rostro de lado por Wirlog que fue mucho más rápido.

"Me alegra saber que llevas la sangre de Griselda en tus venas…" Comentó Wirlog. "Por el cariño que le tuve en vida, ¡vete!" Ordenó. "No quiero matarte."

"¿Acaso me consideras una débil basura?" Preguntó Gridwin frotándose el pico.

"No tenía pensado utilizar esas palabras... pero sí." Contestó Wirlog. "Aún eres jóven y has demostrado tener potencial, sería una pena que un digno sucesor al trono muera en un lugar desolado y frío como este."

"¿E-estás teniendo compasión por mí?" Preguntó a Wirolg tomando su bastón con ambas garras y apretándolo con fuerza. "¡Tú acabaste con la vida de muchos, del señor Shingo y fuiste parte de lo que sucedió en Concordia!"

"¡Ian está bien!" Exclamó Kyara.

"El zorro de cinco colas…" Dijo Wirlog al ver a Kyara. "Esto cambia súbitamente las cosas."

"¡No me dés la espalda!" Exclamó Gridwin apuntándole con el bastón.

No escuchó en absoluto lo que Gridwin le dijo, brincó rápidamente sobre una roca y luego se impulsó en línea recta hacia Kyara, Elise se ubicó frente a él preparada para lanzar su aliento de fuego pero de un fuerte y rápido zarpazo con su garra, Wirlog la quitó de su camino.

Desató tres de sus colas con las que sostenía a Ian que aún gimoteabay las apuntó al frente, comenzando a retroceder poco a poco mientras brillaban las puntas de ellas. Kyara se sentía cada vez más nerviosa por no estar muy segura de qué hacer a continuación.

"Tal vez Epsilon no pudo atraparte en Concordia, pero ahora eres mi presa."

Preparó su hacha para utilizarla como defensa ante la magia de Kyara abalanzándose hacia ella, de su derecha fue tacleado por Gridwin que se lo llevó varios metros hacia arriba. En pleno vuelo recibió un golpe debajo de su ala derecha causando que ambos caigan, se alejaron mucho cayendo al borde de un muy profundo risco que se encontraba cerca de ellos.

"Shingo te enseñó bien, eres bueno en el arte del sigilo… como un depredador." Felicitó Wirlog levantándose.

Aquella correa que sostenía su ala fracturada había caído al igual que su hacha, el viento soplaba con fuerza y a lo lejos el atardecer se hacía notar. Ambos tenían sus alas derechas caídas, al igual que ninguno disponía de sus armas cerca.

"Nunca lo entenderé… ¿Por qué nos traicionaste?" Preguntó Gridwin. "¿Nunca pensaste en los sentimientos de la tía Amanda o los de tu hija?"
"Winsail siempre fue un pollito mimado de las tierras del norte, incapaz de controlar su región o defenderla de los dragones u otras amenazas como Changelings o Timberwolves." Contestó. "Pero a su vez, era el único noble de la edad de tu madre adecuado para el matrimonio." Continuó. "Era mi deber como el mejor en toda la guardia real el demostrarle que no era capaz."

"Si tanto querías a mi madre, deberías haberlos ayudado en lugar de traicionado." Dijo Gridwin. "No tienes idea lo mal que estuvo Gilda luego de que te capturaron en Equestria, al igual que yo… te admiraba y eras la figura de lo que quería ser, fuerte y valiente."

"No podía esperar menos de ti." Dijo Gridwin.

"Lamento tener que interrumpir tan emotiva charla." Oyeron sobre ellos. "Pero, ¿Qué se supone que estás haciendo Wirlog?"

Todos observaron hacia el cielo, por sobre ellos notaron unas alas púrpura claro destiñiéndose de color blanco hacia sus puntas. Vieron un cuerno que disponía de los mismos colores y el pelaje púrpura claro de un poni se hacía notar en la altura, observándolos fijamente con sus ojos verdes.

"A-Aurora Glow." Dijo Wirlog al verla.

"Veo que un pollito, una lagartija, un potrillo y una zorra te están dando problemas." Dijo observando sus alrededores. "Ya me parecía extraño verte salir sin notificar, así que decidí seguirte." Agregó

Aterrizó sobre una puntiaguda roca que se encontraba al oeste, justo dándole el sol de espaldas.

"Supe lo que le sucedió a Epsilon por actuar por su cuenta, ¿acaso quieres experimentar lo mismo?"

"¿Piensas perdonar a ese grifo sólo por ser el hijo de Griselda?" Se oyó una segunda voz.

Un destello se generó junto a Aurora, Antares apareció con su cuerno brillando junto a Aurora.

"Al menos tenemos al cinco colas aquí." Dijo observando a Kyara. "Y al potrillo que puede hacer magia ancestral…" Agregó viendo a Ian sujeto por ella.

"Esto es sólo una coincidencia; de todos modos, tenía pensado llevar al cinco colas." Dijo Wirlog.

"¿Qué haremos?" Preguntó en voz baja Elise a Kyara. "Ian no puede pelear, y ese es el unicornio que dijo era muy peligroso."

Ambos grifos se encontraban a los pies de aquellos ponis, Gridwin sabía que un paso en falso o alguna palabra inadecuada, sería su perdición.