Aurora Glow se encontraba sola, los observaba minuciosamente como si los analizara. La atención del grupo se había enfocado tanto en Aurora que notaron demasiado tarde que los drenadores comenzaban a rodearlos.
"¿Por qué esclavizan a los ponis?" Preguntó Ian.
"En este lugar yace un conocimiento antiguo, casi perdido por generaciones de ponis." Dijo Aurora. "Tú eres el segundo poni que he visto en mi vida además de Antares que manipule esta magia, pero tus habilidades de control se encuentran por encima de las suyas."
"No es excusa para que destruyan su propio pueblo." Exclamó Gridwin.
"La voluntad de Antares es absoluta, cuando descubrí este lugar, él se encargó de revivirlo." Replicó Aurora. "Sin mis investigaciones de esta tecnología antigua, aún seguiríamos en la ruina de un mundo olvidado."
"¿Y por eso quieren destruir al resto?" Cuestionó Ian. "¿De qué les servirá traer a los humanos aquí si luego quedarán ruinas de los otros reinos?"
"Lo que se haga a futuro es aún un plan de Antares." Contestó Aurora. "Aunque mi rol es el de revivir esta tecnología para él, apuesto que el resultado será beneficioso para todos."
"No estoy segura si lo ama demasiado o tiene una especie de lavado de cerebro… " Comentó Kyara en voz baja.
"Retira a los drenadores, tal vez podamos resolver esto sin pelear." Pidió Ian. "Los demás reinos se abrieron a ustedes, no hay razón para que no les permitan vivir en Equestria."
"¿Estás loco?" Cuestionó Gridwin.
"Oí lo sucedido en Concordia, creeme… este es un punto sin retorno." Respondió Aurora. "Además, estos no son drenadores, son cosechadores. Su función es la de recolectar trabajadores y ser instrumentos de combate." Agregó. "Gamma, encargate de los revoltosos."
Inmediatamente extendió sus alas y comenzó a volar hacia la parte superior. Un grifo metálico se posó frente a ellos, su apariencia era igual a Epsilon pero su armadura completamente dorada.
"¿Así que esta es la zorra por la cual mi prototipo fue destruido?" Dijo Gamma a ver a Kyara.
"¿Tu qué?" Preguntó sin entender a qué se refería.
"Un prototipo es una creación previa." Explicó Ian.
"¿Epsilon era como el hermano mayor?"
"E-en teoría sí… pero este se supone que es una versión mejorada…" Contestó Ian.
"¿Oigan… no me digan que ustedes dos entendieron algo?" Consultó Gridwin. "Yo solo pude oír un extraño sonido."
"Si ya terminaron de hablar tonterías, es momento de deshacerme de los intrusos." Dijo Gamma.
"Sé perfectamente cómo combatir una criatura eléctrica." Dijo Ian.
Las alas de Gamma se extendieron hacia arriba y colocó sus piernas en posición para comenzar el ataque, tanto entre sus plumas metálicas como las juntas de las articulaciones y sus garras, comenzaron a salir intensas llamas las cuales tornaron su armadura ligeramente rojiza en esas zonas.
"Esto va a ser más difícil de lo que creía." Dijo Ian al verlo.
En la altura, desde un balcón que se encontraba alejado del conflicto, Aurora observaba toda la escena con total atención. Aquellos intrusos combatían a Gamma intentando no acercarse demasiado, las llamas derretian levemente la superficie de las rocas y convertían el suelo en zonas donde no podían pisar por el intenso calor.
Ian utilizaba el elemental de agua para mojar o inclusive congelar la zona de combate provocando que el leve vapor se eleve.
"Se esfuerzan tanto por ponis de diferentes razas e inclusive criaturas que no son de sus reinos…" Dijo Aurora prestando especial atención a Kyara y Gridwin. "¿Tú que opinas?"
Volteó hacia una joven unicornio que la observaba temerosa, cargaba con su magia una jarra con agua y un vaso.
"E… ellos irrumpieron en mi casa hace… hace unos días…" Dijo conteniendo sus lágrimas.
"No llores pequeña, acércate." Pidió al verla temblar.
La potranca se acercó muy cautelosa a Aurora, detrás de ella habían dos cosechadores parados realizando guardia y la intimidaban mucho.
"Cuando te trajeron aquí junto a tu hermana mayor, noté que eras demasiado joven para ir a las minas." Le dijo Aurora al sentarse a su lado. "Tal vez podrías resultar lastimada o morir allí."
La pequeña tragó saliva por aquel comentario, no se atrevía a decir palabra alguna por el miedo que tenía. Se limitó a mirar hacia abajo observando a aquel grupo que habían maltratado con su hermana, lamentando haber sido tan grosera con ellos.
"Por ahora te quedarás a mi lado si no quieres que te pase nada." Comentó poniendo su pezuña en el mentón de la pequeña.
Jazmín observaba a Aurora desde el borde de la pared que habia detrás, asomando un ojo para no ser detectada por los cosechadores. Aurora volteó levemente hacia allí y ambas tuvieron un contacto visual, haciendo que Jazmín retroceda al instante.
"Sería imprudente enfrentar a un alicornio directamente…" Suspiró algo frustrada. "Lo mejor será ayudar a los demás…" Pensó mientras se retiraba.
Por debajo, Kyara unificaba tres de sus colas y lanzaba un potente rayo a Gamma pero él lo esquivó volando a gran velocidad, las llamas de sus alas le funcionaban como turbinas permitiéndole volar.
"Ian, ¿no tienes algun hechizo para contrarrestar sus llamas?" Preguntó Gridwin.
"No soy bueno dominando magia elemental de agua y completamente nulo utilizando la magia de tierra… lo único con lo que podríamos enfrentarlo." Contestó. "Tendremos que valernos utilizando la magia de Kyara y el elemental de luz."
"Pareciera que tiene combustible ilimitado." Comentó Kyara. "Y los drenad… no, los cosechadores nos rodean…"
"Tenemos un límite de resistencia… no podremos durar demasiado a la defensiva." Dijo Ian.
"¿Y cual es tu propuesta?" Consultó Gridwin. "Es muy fuerte y veloz, deberíamos limitar una de esas cualidades para tener una mejor oportunidad de derrotarlo."
"¡Eso es!" Exclamó Ian muy euforico. "Eres un genio…"
"Chicos… ¿podrian dar algo de ayuda para esta doncella?" Pidió Kyara al notar que la dejaron sola.
Ian cubrió a Kyara con una barrera mágica hasta ponerla a resguardo. Inmediatamente corrieron hacia la puerta mas cercana que tenian, esta estaba junto a la polea que introducía contenedores vacíos y extraía por arriba otros cargados con rocas y minerales.
Al estar cerca de la entrada, Ian empujó a Gridwin y Kyara dentro de un contenedor que ingresaba a la cueva para luego dar media vuelta y abalanzarse al ataque contra Gamma.
"¡Proteje a Kyara!"
"¡Maldito estúpido!" Gritó Gridwin extendiendo sus alas.
Antes de brincar de nuevo para subir, una gran llamarada le impidió salir a ayudar a Ian. El contenedor superior se asomó tapando por completo la salida, ahora no les quedaba más que llegar hasta el fondo.
"No podemos hacer nada por ahora." Dijo Kyara apoyando su para en el hombro de Gridwin.
"Sí que podemos… destruiremos a los cosechadores para que todos puedan huir." Dijo Gridwin. "Ahora Ian podrá combatir al guardián con todas sus fuerzas, sin preocuparse de nosotros."
Al momento de llegar al fondo, unos unicornios comenzaron a volcar el contenido de unas carretillas al contenedor, Gridwin y Kyara salieron de allí rápidamente destruyendo a los cosechadores que se encontraban más cerca.
"¿Quiénes son ustedes?" Preguntó uno de los unicornios muy atemorizado.
"Venimos a liberarlos, destruiremos a los monstruos para que puedan huir." Dijo Kyara.
"Nuestras plegarias fueron oídas…" Dijo el unicornio anciano.
Inmediatamente avanzaron por aquella cueva, había puertas talladas en roca con inscripciones de runas. Avanzaban destruyendo a los cosechadores, Gridwin utilizaba su bastón con mucha fuerza para destruir los cristales mientras que Kyara atacaba con ráfagas que disparaba con sus colas.
"Quiero que salgan cuando les demos la señal." Dijo Gridwin. "Un amigo se encuentra arriba luchando contra un guardián de fuego y es muy peligroso."
"No… Gamma es muy feroz." Dijo un unicornio. "Calcinará a su amigo."
"Él podrá con ese pollo metálico, aquí lo importante es sacarlos de este lugar." Comentó Kyara.
"¿Y cómo piensan que saldremos?" Cuestionó un unicornio de pelaje azul oscuro. "El único ingreso es por arriba, volando. Y por ende, la única salida…"
"Esto es un antiguo volcán dormido." Mencionó una yegua.
"A-algo se nos ocurrirá…" Replicó Gridwin dando un suspiro.
Ian por su parte corría por un pasillo observando regularmente hacia atrás, dobló en una esquina resbalándose al virar por la velocidad que llevaba y brincó hacia el frente para eludir una gran llamarada que dio contra la pared. Continuó huyendo en lo que Gamma chocaba contra la pared apoyando sus cuatro patas contra ella para amortiguar la velocidad que tenía, apoyó sus uñas clavandolas en el metal y se impulsó tras Ian emitiendo el sonido de una turbina, dejando una estela de fuego a su paso.
Nuevamente una llamarada golpeó contra la barrera mágica de Ian, dobló hacia la izquierda ingresando a una gran habitación circular, esta no tenía nada más que un círculo en el centro con varios cristales blancos hacia arriba, en diferentes tamaños haciéndose más alto hacia el centro, como si fuera una montaña.
"No tengo salida…" Dijo Ian al notarlo. "Supongo que este será un cuarto para luchar contra el jefe…" Agregó al voltear y ver que gamma se acercaba al lugar.
Rodó hacia un lado de la puerta esquivando el ingreso de Gamma con sus potentes llamas al lugar, frenó de golpe antes de impactar contra la pared.
"Decidiste cubrir a tus amigos, pero luego de que te convierta en cenizas, ellos serán los siguientes." Dijo aterrizando.
"Tal vez…" Dijo Ian observando el borde de la puerta. "Pero hay algo que no tienes en cuenta… y es que yo puedo controlar este lugar."
Una burbuja apareció cubriendo su cuerpo y un círculo mágico brilló con gran intensidad debajo de sus cuatro patas, parecía que un torbellino se había generado dentro de aquella habitación, tras unos instantes tocó unas runas al borde de la puerta que brillaron ocasionando que se cierre desde ambos lados.
La ventisca se detuvo súbitamente tras cerrarse la puerta y gama alzó su cabeza dispuesto a luchar pero algo no estaba bien, sus llamas comenzaron a apagarse y por más que intentaba activarlas, estas desaparecían.
"Qué… ¿¡qué has hecho!?" Gritó Gamma al notar que su fuego no encendía.
"Tú no has sido diseñado para comprender." Dijo Ian. "Tan sólo para obedecer y actuar." Agregó. "Eliminé el oxígeno de la habitación, si él… no hay fuego."
"¡Ma… maldito poni!" Exclamó Gamma preparándose para pelear.
"Bailemos…"
La puerta que se encontraba cerrada, sonaba con mucha fuerza, alguien la golpeaba sin cesar desde el otro lado mientras se oían los sonidos de la frenética batalla.
"¡Ian!" Chillaba Elise golpeando la puerta.
Lanzaba su fuego pero no podía siquiera derretir aquella puerta, dos explosiones se oyeron desde dentro y el lugar retumbó con fuerza causando que polvo se desprenda de todos lados. El silencio se hizo atroz para Elise mientras que metía sus garras en la rendija central de la puerta intentando abrirla con todas sus fuerzas.
Repentinamente se abrió provocando que mucho aire ingrese hacia el interior e Ian galopó tranquilamente saliendo de allí, disipando una burbuja que cubría todo su cuerpo.
"¡E-elise!" Exclamó al verla.
"¿Qué sucedió allí dentro?"Preguntó al ver el desastre que había detrás de él. "Te vi entrar perseguido por ese guardián."
"Al anular el fuego del guardián, derrotarlo fue muy fácil." Contestó Ian observando a Gamma destruido dentro de la habitación.
Las partes de la armadura dorada, plumas metálicas e inclusive uñas de las garras se encontraban dispersas dentro de la habitación y el cuerpo de gamma emitiendo chispas.
"L-lo has matad…"
"Los guardianes no son criaturas vivas." Interrumpió Ian a Elise. "Uno de estos días te lo explicaré pero será difícil de comprender."
"E-está bien…" Dijo Elise. "Encontré una posible salida." Dijo sacudiendo su cabeza. "Este lugar se parece al volcán que entramos con Gridwin hace tiempo."
"Excelente, ahora debemos buscar a los demás y planear un escape." Felicitó Ian subiendo a Elise a su lomo.
Salió galopando de allí, debía encontrarse con sus amigos pero su mayor preocupación era qué clase de adversaria sería Aurora Glow en caso de llegar a enfrentarla y qué tan poderosa es.
[Siento mucho la demora, he estado algo ocupado con Horizon Zero Dawn. Nunca pensé que ese juego capturara tan bien mi visión de los guardianes en relación a las máquinas, las ruinas e inclusive MEGAN como los hologramas, al puto que me costó mucho trabajo escribir este episodio para que no parezca demasiado inspirado en este juego.
Se siente extraño el cómo muchas de las ideas que he tenido desde 2012 cuando comencé a escribir esta historia, desde que Ian tan sólo quería volver a casa, se encuentren muy presentes en ese juego.]
