Dos cosechadores se desmoronaban, las colas de Kyara brillaban con intensidad formando un orbe cada una de ellas. Posicionó sus piernas listas para soportar un fuerte impacto y al abrir la boca, un nuevo orbe se formó frente a ella.

"Niños, pónganse a resguardo" Ordenó.

Detrás de ella un grupo de potrillos se cubría con una mesa inclinada, la pared de la choza se encontraba derrumbada en dirección a donde Kyara apuntó su hechizo. Inhaló levemente y al exhalar el aire con fuerza, esa esfera lanzó un gran rayo en línea recta al frente, destruyendo todo lo que se encontraba a su paso.

"...*cof* *cof* ese hechizo reseca mi garganta…" Dijo con su voz algo ronca.

"Aquí, vamos." Dijo el mayor de los potrillos jalando una tabla. "G-gracias señora zorra."

Abrió una pequeña puerta que dirigía a un escondite secreto, uno a uno descendieron los niños mientras que Kyara velaba por su seguridad.

"Me llamó señora…" Murmuró algo jocosa. "No estoy tan vieja…"

Cientos de plumas rojas se clavaban en un grupo de cosechadores, atravesandolos incluyendo sus cristales de vermillion desmoronándose inclusive aquellos que volaban con esas extrañas alas. Aquellas plumas se unieron en las alas magicas de Ian mientras unía ambas pezuñas delanteras hacia adelante extendiéndolas a los lados, "Celestial edge" recitó formando algo recto y luminoso entre ellas, al separarlas por completo, en su pezuña derecha quedó algo que parecía una espada luminosa.

Se abrió paso hacia arriba rebanando a tres cosechadores a la mitad en su paso.

"Tiene que haber un líder… *ahh*" Se dijo jadeando. "No tengo mucho hasta que blood wings agote toda mi energía…"

"Regresa y busca refugio, si te agotas para cuando aparezca, no será bueno que estés débil." Recomendó Gridwin.

"Ve y ayuda en tierra, aquí utilizas mucha magia." Ordenó Jazmín que montaba a Gridwin en ese momento. "Gridwin me ayudará a encontrar al líder y luego iremos por ti para enfrentarlo juntos."

Las alas de Ian se tornaron blancas mientras asentaba con la cabeza, descendió hacia donde se encontraba Honeysuckle destruyendo varios cosechadores. Cumulus nimbus y sus dos compañeros pegaso peleaban con todas sus fuerzas intentando abrirse paso.

"¡E-estamos rodeados!" Exclamó Crisp Winter.

"Iré a la citadel por refuerzos, ustedes cubran mi salida." Propuso Cumulus Nimbus. "Ciel, sube a mi espalda… estarás segura con los patriarcas."

"¿Estás loco?" Cuestionó Rain Dancer. "Nunca antes un poni terrestre había entrado en la citadel, la rechazarán."

"¡Oigan trio de idiotas!" Exclamó Elise enfadada. "Ya enviaron a pedir ayuda a los unicornios, solo quedan ustedes." Dijo. "Si destruyen esta aldea, no habrá quien siembre y coseche comida para nadie… ¿es eso lo que quieren?"

"Honeysuckle fue siempre la única con la fuerza suficiente como para hacerles frente." Dijo Ciel. "Pero esto la supera por mucho, nunca antes llegaron a la aldea y nunca habían sido tantos monstruos."

"Pues yo no pienso dejarte, tienes la pata fracturada y eres vulnerable." Dijo Cumulus subiendo a Ciel a su espalda. "Estaré rompiendo las reglas pero quiero que estés a mi lado porque… porque…"

"De todas las oportunidades que has tenido para decirle que la amas, ¿eliges este preciso instante?" Bufo Rain Dancer.

"¡DEJEN DE TONTEAR!" Los Regañó Elise subiendo en la espalda de Crisp Winter. "Tú nos abrirás paso." Ordenó señalando a Rain Dancer. "Los tortolitos irán en medio y yo cubriré sus espaldas con motas."

"Mi nombre es Crisp Winter…" Bufó. Y tú tienes tu alas, diptongo que sabes utilizarlas."

"Aun soy muy pequeña, no puedo volar."

"No te preocupes, ya crecerán… y creo que motas es un buen apodo." Comentó Crisp Winter.

El grupo se alzó al vuelo abriéndose paso, Rain Dancer utilizaba un arco lanzando flechas a los cristales de los cosechadores mientras que Elise cubría los lados y la retaguardia con sus llamas. Un conjunto de esferas luminosas destruyó varios enemigos, al voltear, Elise vio a Ian cubriendolos.

"¡Vuelvan con ayuda!" Exclamó.


La entrada a la citadel de los pegasos se encontraba fuertemente resguardada, había más pegasos de lo normal. Pasaron sin ser detenidos, volando directamente hacia la cueva donde los patriarcas regían.

"Primero traes un grifo, ¿y ahora llegas con un poni terrestre y un dragón?" Cuestionó la anciana.

"Ciel está herida, su aldea está siendo atacada." Respondió Cumulus Nimbus. "Si los monstruos la destruyen, no habrá alimentos para nadie."

"Hemos intentado luchar y siempre concluimos en derrota." Acotó el anciano de la derecha. "Lamento decir que no hay mucho que podamos hacer."

"Deben estar bromeando, ¿verdad?" Interrumpió Elise. "Yo he vivido entre grifos y ponis, sé lo que es el hambre y el rechazo pero pese a todo, aprendí a convivir con ellos. Créanme, si cooperan serán beneficiados."

"Es verdad, no estamos en condición de negociar." Agregó Rain Dancer. "Si no actuamos, todos moriremos de hambre sin importar la clase de poni que seamos."

"Nosotros brindamos las lluvias para las plantas pero sin nadie que las cultive, no tendremos para sobrevivir." Mencionó Crisp Winter.

Un incómodo silencio inundó el lugar, Ciel observaba muy temerosa la situación ya que nunca antes estuvo frente a los tres patriarcas de los pegasos. Aquellos que se encontraban allí para servir a los patriarcas y muchos curiosos que se asomaban en la entrada para ver qué sucedía, oyeron toda la discusión

"No…" Sentenció la anciana. "No arriesgaré a que vengan luego por nosotros."

"Son unos cobardes… todos ustedes… unas aves con plumas en el cerebro." Los insultó Elise muy indignada. "Hagan lo que quieran… yo iré a ayudar a mis amigos."

Salió dando pisotones del enfado que tenía, no pudo creer la forma en les negaron el pedido de auxilio. Los que se encontraban en la entrada amontonados se hicieron a un lado al ver como Elise emanaba pequeñas llamas azules y humo oscuro por su nariz al respirar, pese a ser pequeña, en ese momento inspiraba un poco de temor.

La multitud de pegasos la observó muy intrigada el que iba a hacer esa dragona, se acercó hasta el borde de la roca, donde las nubes comenzaban y observó al horizonte. Extendió sus pequeñas alas y comenzó a aletear con todas sus fuerzas despegándose unos centímetros del suelo, avanzó poco más de un metro cayendo casi al borde del precipicio.

"Yo… yo iré a ayudar a mis amigos… ustedes montón de cobardes pueden quedarse."

Volvió a aletear esta vez con más fuerza volviendo a elevarse un poco más del suelo, justo antes de lanzarse al vacío, Crisp Winter pasó su cabeza por debajo de ella y empujándola hacia su lomo donde cayó sentada.

"Iremos juntos." Dijo. "Yo tambien estoy en desacuerdo con los patriarcas."

"No eres el único." Agregó Rain Dancer extendiendo las alas a su lado.

"Los cuatro ayudaremos a defender la aldea de los ponis terrestres." Mencionó Cumulus nimbus.

"¡Cinco!" Exclamó Ciel trepando a la espalda de Cumulus.

"Pero…"

"Es mi hogar, y si caemos, lo haremos juntos con aquellos ponis que nos aprecian." Interrumpió Ciel a Cumulus.

Inmediatamente volaron de allí hacia la aldea de los ponis terrestres, los curiosos que presenciaron la escena los observaban marcharse. Los tres patriarcas se acercaron a la entrada para también contemplar esa imagen, aun con sus expresiones llenas de resentimiento pero ante la analítica mirada de su pueblo.

"Iremos por Kyara para que lleve a Ciel al escondite de los niños." Propuso Elise.

Ingresaron a la zona eludiendo a los cosechadores, eran rápidos pero tras varias piruetas en el aire, lograron llegar a la aldea sin ser alcanzados. El nivel de destrucción de las casas era mayor, aún continuaba el ataque.

"¿Y la ayuda?" Preguntó Honeysuckle.

"Los patriarcas se negaron… sólo nosotros decidimos regresar." Contestó Cumulus Nimbus.

"Lleva a Ciel a un escondite…" Suspiró al verla. "Y ustedes ingresen también, ya no hay mucho qué hacer…"

Una oleada de rayos vino desde el este, impactaron con mucha fuerza a los cosechadores e inclusive los destruían. Muchos unicornios ingresaron a la aldea lanzando ráfagas mágicas en todas direcciones.

"¡Honey!" Exclamó Mirage ingresando a la aldea.

"Mirage… estás muy delgada y descuidada." Dijo Honeysuckle al verla.

"Y tú eres la misma masa de músculo sin cerebro."

"Gracias por darnos un hilo de esperanza." Agradeció Honeysuckle .

"¿Solo tres pegasos acudieron a ayudar?" Cuestionó Mirage al ver al grupo.

Elevaron la mirada ante un cielo que se llenaba de sombras, decenas de pegasos pasaban con sus lanzas al frente atravesando a los cosechadores con gran velocidad y precisión.

"P-parece que sí quisieron ayudar…" Comentó Crisp Winter.

Varios pegasos descendieron al pueblo para ayudar, uno de ellos se detuvo frente a Cumulus Nimbus observandolo fijo.

"Los patriarcas siguen en desacuerdo, pero decidimos acudir al pedido de ayuda contra sus ordenes." Dijo. "Lo queramos o no, dependemos unos de otros."

"¡Estoy tan feliz de verlos a todos ustedes reunidos!" Exclamó Elise. "La Unión hace la fuerza."

Mirage, Cumulus y Honeysuckle se miraron unos a otros, sus expresiones eran de conformismo y alegría al poder ver a las tres razas de ponis cooperar juntas por primera vez en siglos.

[Perdón por el episodio corto pero he estado algo ocupado, cada vez falta menos para llegar al final así que tenganme paciencia.]