En el aire, los pegasos utilizaban sus armas para evitar que nuevos cosechadores se acerquen al pueblo, en la tierra, los unicornios combatían con magia junto a los ponis terrestres para defender los hogares y a los niños que se encontraban ocultos debajo de ellos en los sótanos.

Jazmín saltó hacia la rama de un árbol desde la espalda de Gridwin, olfateaba intentando detectar algo diferente pero no lo conseguía.

"Todos huelen igual… y sus auras se sienten idénticas…" Dijo.

"Es extraño… ¡Cuidado!"

Casi por instinto, Gridwin sujeto y estiró de la cola de Jazmín hacia él, un tridente hecho del material de los cosechadores se incrustó en el árbol donde ella se encontraba partiendo el tronco a la mitad por la fuerza del impacto. Ella cayó sentada sobre él pinchando su estómago y entrepierna con las puntas de los kunais que tenía enganchados en su cadera.

"¿P… por qué estiró mi cola de esa manera? su majestad." Bufó.

"No fue a propósito… no te percataste de ese ataque…" Contestó. "Y por favor… tengo pensado usar eso en el futuro… ¿podrías dejar de picarme con tus kunais?"

"Oh, lo siento su majestad…" Se disculpó bajando de Gridwin. "No lo corté por error o no está sangrando, ¿verdad?" Consultó intentando inspeccionar a Gridwin.

"N-no… estoy bien… no te preocupes…" Dijo cubriéndose.

"Ese cosechador… su cristal es azul…" Dijo Jazmín volteando hacia el enemigo.

Aquel cosechador era igual al resto con la diferencia del cristal de vermillion cuyo color era de un resplandeciente azul, apoyó sus brazos en el suelo posicionándose como un animal salvaje listo para atacar y brincó hacia Jazmín y Gridwin.

Ambos se apartaron de inmediato ante el ataque, el cosechador sujeto el tridente y este se unió a su brazo de inmediato. Ganó masa corporal gracias a eso permitiéndole estirar sus brazos con filosos dedos que rebanaban todo a su paso, Lo único que podían hacer era retroceder.

"Creo que este es su líder." Comentó Gridwin

"Ataca a matar, a diferencia del resto… tenga cuidado, su majestad." Recomendó Jazmín.

"Sube a mi espalda y vamos por Ian, tal vez si derrotamos a este, el ataque termine."

Corrió eludiendo los ataques del cosechador, Jazmín saltó a la espalda de Gridwin y desde allí lanzó tres pequeñas esferas que al romperse generaron una densa cortina de humo azul oscuro y así poder escapar.

La cantidad de enemigos disminuyó drásticamente a medida que eran derrotados, Honeysuckle junto al resto se aseguraban que no se acerquen a los refugios.

"Parece que estamos ganando." Dijo Cumulus Nimbus.

"Pero… casi destruyeron la aldea por completo." Acotó Mirage de manera pesimista.

"Lo material puede ser reconstruido, por suerte no hay que lamentar bajas." Dijo Ian.

"¡Encontramos un cosechador que es diferente!" Exclamó Gridwin aterrizando.

"Su cristal de vermillion es azul y sus ataques son letales, se acerca por el noreste." Explicó Jazmín.

"Notifica a todos en esa dirección que retrocedan, no quiero que nadie se arriesgue." Ordenó Ian.

Cumulus y Crisp Winter asentaron y elevaron vuelo en esa dirección, nadie debía acercarse al peligroso cosechador con cristal azul. Ian corrió al ingreso de la aldea y lo vio avanzar hacia ellos, desplegó sus alas mágicas precipitándose al ataque.

El cosechador lanzó su brazo derecho que se estiró como si fuera de goma con sus garras al frente, Ian giró eludiendo con facilidad pero el brazo se enroscó en una espiral con púas a lo largo. Ian generó una barrera de cuchillas de viento alrededor de él recitando "Blade storm", rebanó aquel brazo en cientos de partes y aterrizó deslizándose en la tierra por la velocidad que llevaba y pasando junto al cosechador, al tenerlo de espaldas, se apresuró a atacarlo con un hechizo.

"Tangler string."

Una series de hilos dorados salieron de la pezuña de Ian, mientras corría alrededor del cosechador, estos hilos lo envolvieron y al estirar su pezuña, se ajustaron al cristal de vermillion. Tan sólo estiró hacia atrás para que la presión que ejercían destruya el cristal azul sin darle oportunidad al drenador de atacar.

"E-eso fue rápido y efectivo…" Comentó Honeysuckle.

"Últimamente no ha dudado en utilizar su fuerza al máximo." Dijo Elise.

"Es extraño, no puede haber sido ese el más fuerte de todos." Cuestionó Ian volviendo hacia sus amigos.

Los últimos cosechadores eran derrotados en el cielo mientras que los unicornios destruyeron a aquellos que se encontraban en tierra. Ian dio unos pasos hacia sus amigos cuando oyó un crujido detrás de él, al voltear un árbol cayó con su tronco completamente triturado. Al elevar la mirada se encontró frente a una gran serpiente de metal cuya armadura era dorada y sus colmillos hechos de hielo.

"No ezperaba que zeaz capaz de derrotar una de laz parcaz con eza fazilidad." Dijo la serpiente con unos brillantes ojos de cristal color verde.

Todo el pelaje de la espalda de Ian se erizó al ver esa serpiente, era tan grande como un árbol y sus escamas de metal dorado brillaban gracias al hielo que las cubría.

"N-nuevamente una de esas criaturas metálicas que no se les entiende nada." Bufó Elise.

"Ez una flojera tener que zalir a enfrentarloz…" Dijo la serpiente. "Pero zi no hago lo que Antarez me ordena, zeré deztruida."
Ian brincó hacia atrás formando un círculo mágico debajo de él listo para enfrentar a la serpiente, esta lo observó e inclinó levemente la cabeza de lado demostrando intriga por la acción de aquel poni.

"¡Ian!" Exclamaron sus amigos acercándose.

"Azí que lucharé en dezventaja." suspiró la serpiente.

Abrió su boca mostrando sus colmillos de hielo y las escamas cubiertas de hielo brillaron en un tono verdoso. Cientos de púas aparecieron en su cuerpo y la mandíbula de la serpiente se abrió de más, lanzó un ataque para intentar morder a Ian pero la eludió con facilidad.

Honeysuckle se adelantó tacleando a la serpiente en medio de su nariz ocasionando que los colmillos de hielo incrustados en la tierra se partan por el impacto.

"Ezo dolió…" Dijo la serpiente sacudiendo su cabeza.

Inmediatamente nuevos colmillos de hielo se regeneraron y alrededor de la cabeza se formó una aureola de hielo simulando una cobra, en esta ocasión enroscó su cola en un árbol arancándolo y congelándolo por completo formando un garrote gigante.

Abanicó varias veces pero un hechizo de Kyara lo destruyó por completo, comenzó a recibir ataques en todas direcciones de Ian, Gridwin, Elise en inclusive todos los unicornios y aquellos pegasos con arcos y flechas.

"Parece que derrotaremos a este guardián sin problemas." Dijo Mirage con confianza.

"Me es extraño, dijo que no quería enfrentarnos." Comentó Kyara. "Y si prestan atención, tampoco se defiende mucho que digamos."

"¿Y qué propones?" Cuestionó Mirage. "¿Hablar y convencerlo de que no nos mate?"

"Debemos intentarlo." Contestó avanzando hacia la serpiente. "¡Alto, dejen de atacar!"

Ian desde el aire, volteó al oírla y luego vió cómo se dirigió hacia la serpiente, inmediatamente generó cinco esferas alrededor de su pezuña y las disparó para cubrir el avance de su amiga. Estas impactaron de lleno sobre la cabeza de la serpiente desestabilizándola y causando que caiga al suelo en una lluvia de trozos de hielo por doquier.

"¡Ian, no!" Bufó Kyara al verlo atacar de todos modos.

"Eh… ¿qué hice?" Dijo sorprendido observando a un pegaso que tenía a su lado.

Aquel pegaso tan sólo elevó sus hombros tan confundido como Ian, el ataque había cesado.

Los ojos de cristal de la serpeinte se encontraban apagados pero al estirar su lengua cerca de Kyara, se encendieron en color verde.

"¿Qué quierez?" Preguntó. "Mi mizión es deztruirloz, ¿zabez?"

"¿Lo es? he notado que no haz hecho nada para siquiera dañarnos." Comentó Kyara. "Según mi amigo Ian, el elemental de agua es uno de los más peligrosos, tú lo controlas y podrías haber causado mucha destrucción."

"Ninguno de los Mekkaz fuimoz creadoz para la deztruczión." Dijo Levantándose. "Antarez al zer quien noz reactivó, dezidió que zeriamoz inztrumentoz de guerra."

"No tiene por qué ser así…"

"¡Bazta de tonteríaz!" Bufó.

Abrió su boca disparando ambos colmillos hacia Kyara a esa corta distancia, El derecho se incrustó en la tierra pero el izquierdo fue detenido por las cinco colas de Kyara que las juntó al frente con un orbe mágico. La serpiente elevó su cabeza lanzando un torrente de hielo al aire que formó esferas de granizo que danzaban a su alrededor.

Ian descendió súbitamente frente a kyara formando una barrera mágica pero nada sucedía, aquellas bolas de hielo danzaban en espiral alrededor de la serpiente.

"N-no ataca…" Comentó Ian en voz baja.

"Se encuentra a la defensiva, intenta ser amenazante para que retrocedamos." Observó Kyara.

"Tal vez podamos tomar ventaja de ello." Propuso Ian. "Si la derrotamos sin destruirla, esa serpiente puede darnos información muy valiosa."

"Nunca intentamos capturar uno de estos." Replicó Gridwin. "Hasta ahora los hemos destruido a todos."

"Mi idea es algo arriesgada pero necesito que Honeysuckle ataque directamente cuando yo le de la señal." Propuso Ian. "Su fuerza es descomunal y tal vez pueda infringir el suficiente daño."

"¿Y los demás?" Consultó Kyara.

"Tú jugarás parte en la distracción, me encantaría saber si estas cosas se ven afectadas por tus ilusiones." Dijo Ian. "Elise me ayudará a calentar la armadura para que no pueda congelar el agua y así podamos atacar sus escamas."

"Suena a un buen plan, ¿y yo qué hago?" Preguntó Jazmín.

"Lamentablemente la pólvora de tus explosivos se mojará, lo que la hará inútil." Respondió Ian. "Pero puedes ayudar a Kyara a distraerla."

"No crean que no me he dado cuenta que eztán planeando algo." Dijo la serpiente. "Pero miz capazidadez de ataque zon zonalez, no podrán azercarze en ninguna direczión."

Kyara unió sus cinco colas generando un destello de luz que cegó a todos, aquellos pegasos que se encontraban cerca de la serpiente se alejaron descendiendo como si durmieran con los ojos abiertos al igual que los unicornios y ponis terrestres.

"¿Qué has hecho?" Preguntó Honeysuckle viendo como los demás se alejaban como si fueran sonámbulos.

"Es una ilusión general, no quiero que nadie ande cerca ya que esto puede ser peligroso… como todos los planes de Ian..." Contestó Kyara guiñandole un ojo. "Ahora está por verse si la serpiente es afectada…"

Aquella serpiente comenzó a danzar de forma extraña, sus ojos de cristal cambiaron de anaranjado a verde y luego a un brillante azul. Todos las observaron como esa criatura era afectada por la magia ilusoria de Kyara.

"¿Qué le hiciste?" Preguntó Gridwin.

"Le dí alas..."

Ian avanzó de inmediato dando un potente salto con la ayuda de su magia de gravedad reducida, logró llegar a la cabeza congelada de la serpeinte y un círculo mágico rojizo apareció debajo de su pezuña, las escamas de hielo que protegían su armadura dorada comenzaron a derretirse sin que aquella serpiente lo note, mientras que Elise le lanzaba fuego desde abajo para acelerar el proceso.

"¿Qué hazes en mi cabeza?" Preguntó. "Zoy una máquina, no me afectan las iluzionez."

Aquella agua que se había escurrido de su cuerpo se congeló al instante y cientos de estacas puntiagudas se alzaron con fuerza, algunas lograron herir a Ian desde abajo impidiéndole escapar, atrapando su cuerpo.

"Te envolveré en una capa de hielo y zeráz un hermozo trofeo." Dijo la serpiente.

Al notar que todo el hielo se concentró en la cabeza para atacar a Ian, desde abajo Honeysuckle atacó con un golpe ascendente en la mandíbula de la criatura, esta tambaleó cayendo de lado y el hielo se rompió liberando a Ian que sangraba por las heridas.

"¡No lastimaras a nadie más!" Exclamó Honeysuckle a punto de darle un golpe en medio de la frente.

En el momento que concretó su golpe en medio de los ojos de la serpiente, un fuerte destello salió del lugar que abolló de la armadura, causando que cientos de líneas de luz recorran el cuerpo de la criatura y Honeysuckle.

"¿¡Qué es esto!?" Exclamó. "¡ARDE!"

Los ojos de la serpiente se tornaron dorados al igual que aquellas líneas que cubrían a ambos, el resto los observaban muy asustados y sin querer acercarse pero Ian se paró con una expresión llena de confianza.

"Esto es un vuelco inesperado…" Dijo.

"¿¡De qué hablas!?" Exclamó Mirage cuestionando a Ian. "A… hay que ayudarla antes de que…"

Ian la detuvo colocando su pezuña frente a ella, no era el momento para que alguno se acerque. El destello se detuvo y Honeysuckle dio unos pasos hacia atrás con una expresión que demostraba estupor.

"¿Q-qué acaba de sucederme…?"

"Haz activado el zello, mi programazión ha regiztrado tu ADN como admitido." Dijo la serpiente sin moverse. "Ezta pelea ha terminado…"

"N-no entiendo nada… ahora puedo oírte a la perfección..."

"Para simplificar lo que acaba de decir, liberaste el control de Antares y ahora tú eres su ama." Dijo Ian acercándose.

"Antarez nunca zelló zu ADN con ninguno de los mekaz." Dijo la serpiente levantándose sin el hielo que recubría sus escamas. "Noz activó con loz códigoz adecuadoz zin concretar la unión del zello y noz utilizó para zu propia voluntad, todo aquel que dezobedezía o fallaba era deztruído." Agregó

"¿Cómo es que ninguno antes pudo hacer esto pese a haberle tocado?" Preguntó Kyara.

"Honeyzuckle fue la única que logró tocar miz ezscamaz de forma directa, el rezto no logró atravezar mi hielo."

"Po-por algún motivo sé tu nombre… Zeta…" Dijo Honeysuckle.

"Es por la unión…" Explicó Ian. "Creo que estás asimilando mucha información." Agregó la cara de confundida que tenía Honeysuckle al observar a la serpiente.

Los grupos de ponis aún observaban a la serpiente con desconfianza, pasaban a su lado son la guardia alta y los cabellos de su nuca erizados, alerta ante cualquier tipo de reacción. ingresaron al pueblo casi en ruinas y abrieron de a poco los refugios para que aquellos que se encontraban bajo tierra puedan salir.

Los potrillos que Kyara ayudó salieron hacia ella abrazándola al unísono y cayendo al suelo, Ciel abrazaba a Cumulus Nimbus en llanto de alegría porque no salió herido, los ancianos veían algo tristes la destrucción de sus casas y otros atendían a quienes resultaron heridos durante la batalla sin importar si eran pegasos o unicornios.

Ian explicó a Honeysuckle lo que acababa de sucederle de la forma más simple posible, sabía que muchos términos eran propios de su mundo e inclusive sus amigos no entendían mucho.

"E-es extraño que así como si nada se convierta en su aliado pero es algo que deben aceptar porque es una máquina con una avanzada inteligencia." Dijo Ian al ver como aún miraban a Zeta de reojo.

"Osea que no importa lo que pase… ¿No nos traicionará?"

"No, ahora ella obedecerá tus órdenes y será su amiga." Agregó Ian.

"Y a mi me alegra no tener que obedezer máz a Antarez." Dijo Zeta. "Pero zi él dezide tomar cartaz en el azunto, noz desruirá en unoz inztantez. Zigma fué dañado al intentar huir y nunca volvimoz a zaber de él."

"Zi… ¡ahem! ¿Sigma?" Preguntó Ian.

Los ojos de Zeta brillaron y una pequeña y borrosa proyección holográfica apareció frente a todos, mostraba a los diferentes guardianes con colores que representaban el elemental que controlaban, celeste para Zeta, Amarillo para Epsilon, Rojo para Gamma, Marrón para el de tierra y por último Blanco para Sigma."

"No… ¿él es Sigma?" Preguntó Ian al ver la proyección holográfica.

La imagen era de un pequeño dragón, era sin lugar a dudas aquel que había encontrado en el bosque ever free pero luego volteó al de tierra, era un oso de metal muy imponente, con largas garras de cristal, colmillos y un notorio recubrimiento de púas en su espalda.

"¿Y qué hay de ese?"

"Tau fue deztruido por Antarez." Contestó Zeta. "Yo soy el último Meka."

"¿Sabes qué está planeando Antares?" Preguntó Jazmín.

"No dizpongo de mucha informazión pero eztá conztruyendo un portal a otra realidad para traer un ejerzito." Contestó. "Aurora Glow juega un rol muy importante porque zu magia ez la única que puede interactuar con loz artefactoz que utilizarán para el portal."

"En otras palabras, sin Aurora no hay portal." Comentó Gridwin. "Suena a que estamos a punto de embarcarnos en una misión tonta, peligrosa y tal vez suicida…"

"¿Y aún te extraña?" Cuestionó Kyara.

Inmediatamente Zeta proyectó un mapa completo de la zona indicando todos los lugares de importancia, aquella desventaja se había acabado de un momento a otro y ahora tenían una chance de tomar la iniciativa del ataque. Jazmín se alejó del grupo soplando unas hojas que se desvanecieron en la oscuridad de la noche, ante la mirada de Gridwin que la observaba por sobre su hombro.

[Siento mucho la demora de este episodio, tenía planeado cómo transcurriría pero otros proyectos personales coparon mi tiempo al punto que cada vez que pensaba seguir esto no sentía los deseos o energías.

He visto el inicio de la 8ª temporada de MLP:FIM y me sorprendió mucho los nuevos seis personajes, un grupo que representa los elementos de la armonía es mixto entre diferentes criaturas, los dos únicos machos son un poni terrestre y un grifo cuando el resto son chicas.

El parecido con el grupo que he armado es increíble e inclusive Silverstream es la viva imagen de Kyara (vivió en un mundo aislado, es enérgica y alegre), y la dragona Smolder, pese a no ser como Elise en personalidad (aún), me dio mucha alegría verla como parte del cast. Espero que sigan apareciendo porque este nuevo grupo me parece genial y yo por mi parte voy a volver a inyectar energías a esta historia que ya estoy más cerca del final que nunca.]