El grupo cargado de provisiones, agua y un detallado mapa de la zona, salió temprano en la mañana con los primeros rayos del sol. Zeta quedó en la aldea de los ponis terrestres para ser su principal línea de defensa en caso de ser atacados por más cosechadores o las parcas como eran denominados aquellos con cristal azul.

Gridwin aleteaba a media altura detrás del resto, observando fijo a Jazmín que charlaba muy feliz con Kyara, no podía quitarse de sus pensamientos qué tipo de mensaje había enviado la noche anterior o si eso los ayudaría o perjudicaría.

"Su majestad, ¿se le ofrece algo?" Preguntó Jazmín volteando a él.

"Es una pequeña preocupación, nada más…"

"Si es porque ayer caí sentada en su entrepierna, le dije que fué un accidente, su alteza." Comentó Jazmín. "Pero no vi que haya tenido alguna herida por mis kunais."

"Oye, ¿Cómo es eso?" Preguntó muy entusiasmada Kyara. "Si haces las cosas bien puedes convertirte en princesa, ¿sabes?"

"Espera, antes de que tu imaginación salga a pasear, como siempre…" Interrumpió Gridwin. "Eso fue un accidente en medio de la batalla de ayer pero hay algo que verdaderamente me tiene preocupado, nuestro grupo siempre tuvo algo que nos mantuvo unidos y es la sinceridad entre nosotros; sin ocultarnos nada." Dijo inmediatamente volteando a Jazmín.

"Está bien, noté que ayer me habías visto." Dijo Jazmín metiendo su pata en uno de sus bolsillos. "Este polvo funciona de una forma similar al hechizo que utiliza la princesa Celestia para enviar mensajes." Explicó mostrando un pequeño sobre con polvo verde. "Ayer comuniqué al emperador Darnius de nuestro descubrimiento sobre Aurora."

"Entiendo que debas reportarte seguido pero creo que deberías hablarlo con nosotros también." Dijo Ian. "Si pides provisiones, reabastecer tu equipo o inclusive refuerzos… es algo que nos ayudará a planear mejor si lo sabemos."

"L-lo siento, aún actúo como una loba solitaria pese a estar con ustedes."

"No estamos lejos de uno de los laboratorios que utilizan para la investigación de los artefactos humanos." Comentó Kyara viendo el mapa. "Habíamos acordado que harías el reconocimiento pero…"

"Está bien, ustedes quédense aquí mientras que yo reviso los alrededores." Dijo Jazmín.

"¿Puedo ir contigo?" Pidió Elise.
"¿Segura?

"Puedes enseñarme algunas cosas y podremos hacer esto más rápido si somos dos." Propuso Elise.

"¿Estarán bien?" Cuestionó Gridwin al verlas irse.

Las ruinas se encontraban en la superficie, las runas escritas en ciertos lugares denominaban que allí aún había algún tipo de movimiento. Siguiendo los consejos de Jazmín, Elise se aventuró a una habitación que disponía de toda clase de artefactos y pergaminos con runas, en un inicio las observó con detenimiento hasta que oyó un extraño ruido detrás de ella.

"Uf…" Bufó Aurora Glow ingresando a aquella sala.

Elevó la vista hacia los artefactos de la mesa y con un destello de su cuerno todo voló hacia otros lugares de forma orgabizada. Estiró su ala derecha y la sacudió levemente con una pequeña expresión de dolor para luego continuar con sus actividades, se paseaba por aquella habitación con libros y pergaminos mientras que era observada por Elise desde abajo de aquella mesa.

Luego de darle la espalda, Elise tomó una pequeña caja para arrojar y así generar una distracción que le permitiese salir de allí. El tiro debía ser preciso y aparentar que algo mal colocado se cayó para no despertar sospecha, vio varios rollos de pergamino apilados y se propuso a tirar la caja.

La arrojó con todas sus fuerzas pero esta se detuvo en el aire a medio camino, iluminada por un aura mágica pero Aurora seguía de espaldas.

"Tienes una oportunidad de irte, si no la tomas, no prometo tu seguridad." Dijo Aurora mientras trabajaba en un pergamino.

Las palabras de Aurora fueron lapidarias, un escalofrío recorrió el cuerpo y escamas de Elise al notar que fue descubierta. Intentó huir más rápido de lo que sus patas y garras se lo permitían al no aferrarse bien al suelo, aleteaba con exasperación y huyó de allí sin siquiera voltear a ver si Aurora la seguía.

Chocó con Jazmín que la vio correr despavorida por uno de los pasillos.

"O-oye, ¿qué te sucede?" Preguntó.

"M… me… me vio… Aurora me vio… si nos encuentra nos…"

"Salgamos de aquí, esto hará que esté alerta." Dijo Jazmín subiendo a Elise a su espalda.

No esperaron o voltearon a ver hacia atrás, regresaron con sus amigos que los esperaban a la distancia entre varios árboles y arbustos para no ser vistos.

"Malas noticias, Aurora está allí y vio a Elise." Dijo Jazmín llegando.

"L-lo siento…"

"Está bien…" Consoló Kyara abrazándola. "Ella no te habría hecho daño."

"¿Cómo es que sabes eso?" Cuestionó Gridwin.

"En las minas, Aurora protegía a una pequeña unicornio y luego la liberó para que regrese con su familia." Relató. "Es obvio que no hay maldad en ella."

"Díganme, ¿Leaf Burst regresó a salvo a su casa?" Preguntó Aurora detrás de ellos.

"¿Cómo...?" Ian de inmediato se puso en guardia al verla.

"Hay un pequeño hechizo que desarrollé el cual me permite saber quién anda cerca." Explicó Aurora. "Funciona de forma similar a la tela de araña."

Su cuerno destelló con intensidad causando que en el suelo se forme una fina red de hilos mágicos, estos inclusive cubrían los árboles y sus ramas..

"Increíble, puedes crear hechizos así de complejos." Felicitó Ian. "Podríamos haber sido amigos en otra circunstancia."

"Eso no contesta mi pregunta."

"Sí, ella regresó a su casa sana y salva." Respondió Kyara.

"Esto ya se está volviendo trillado, váyanse." Dijo Aurora pasando frente a ellos hacia el laboratorio.

"Espera…" Pidió Kyara. "¿Aún piensas obedecer a Antares y traer a los humanos para que destruyan este mundo?"

"Debo seguir con los deseos de mi esposo." Contestó.

"¿Aunque eso signifique que te haga daño?" Cuestionó Kyara.

"Nunca entenderías lo que intentamos hacer, esta tierra no es suficiente para nadie y debemos proclamar el mundo exterior por aquellos que fueron dejados atrás." Replicó.

"Ya han pasado siglos, si hubieran venido de forma pacífica los reinos los habrían recibido con los corazones abiertos." Replicó Gridwin.

"Ya es tarde para eso, querido." Dijo Aurora mientras volteaba para retirarse.

Casi tan rápido como el viento un objeto pasó a gran velocidad, este se detuvo a un centímetro de la nuca de Aurora y se alejó por acto de su magia, al voltear a ver qué era notó un kunai cuyo filo tenía un extraño líquido oscuro similar a una resina.

"Una daga envenenada…" Dijo Aurora viendo a Jazmín.

"No, es un potente sedante…" Dijo Jazmín. "A diferencia tuya, yo no mato."

"Te equivocas, no he tenido la necesidad de quitarle la vida a nadie."

"¿¡Y qué hay de Megan!?" Gritó Elise con fuego saliendo de los lados de su boca.

"¿Te refieres a la entidad de control en las ruinas de Altaris? no está muerta." Contestó Aurora. "Aún se encuentra dentro de las ruinas."

"Como Ian dijo…" Murmuró Elise.

"Tengo cosas que hacer, no dispongo de tiempo para jugar para ustedes." Dijo Aurora volteando nuevamente.

Jazmín volvió a meter una de sus patas en un bolsillo pero Gridwin se interpuso observándola con el ceño fruncido, negó con la cabeza sin quitar su mirada de los ojos de Jazmín quien desistió de sus planes.

"Sabes que tiene el poder de hacernos pedazos, nos deja ir y aún así buscas la más mínima oportunidad de atacarla." Dijo Gridwin. "Piensa en la seguridad de tus compañeros, si quieres ir a que te maten… la próxima vez no te detendré."

"No hace falta que seas tan duro con ella." Pidió Ian.

"Pero no hace más que actuar por su cuenta poniéndonos en peligro."

"De la misma forma que tú hiciste en las ruinas del valle Valiant." Replicó Ian. "Ella aprenderá."

"Muchachos, no peleen por mi imprudencia, su majestad… Ian…" Pidió Jazmín entre ambos. "Lo siento…"

"Muy bien… yo iré a esas ruinas solo." Dijo Ian. "Si Aurora es como dijo Kyara, tal vez pueda razonar con ella."

"Pero…"

"Confía en mí." Interrumpió Ian a Jazmín.

Sus amigos lo observaron algo confundidos, Ian dejó sus cosas y se aventuró a aquellas ruinas tras Aurora él solo. Ingresó pasando su casco frente a unas runas separados por un círculo mágico y accionando varias luces en el pasillo que se encendieron, esperó unos instantes y caminó entrando en aquella habitación donde Aurora se encontraba inmersa en sus estudios.

"Veo que tú también tienes control sobre las runas." Dijo Ian desde la puerta.

"¿Cómo entraste sin que te detecte?" Dijo Aurora intentando ocultar su sorpresa al extender sus alas de golpe.

Apenas retrajo su ala derecha con una pequeña muestra de dolor en su rostro, Ian lo notó de inmediato dando un paso al frente.

"Tu hechizo actúa sobre las superficies que te rodean, fue un error haberme mostrado cómo funciona." Contestó Ian. "Todo lo que tuve que hacer fue levitar hacia aquí."

"¿Por qué has venido?"

"Tal vez, mi ayuda pueda serte de utilidad." Propuso Ian. "Yo puedo hacer magia también y se encuentra ligada a las runas."

"¿Y qué quieres? Cuestionó Aurora. "Sabes que mi esposo quiere tu cabeza y la de la zorra."

"Pero tú no… ¿verdad?" Cuestionó Ian. "Esta noche acamparemos en el bosque, puedes venir si así lo deseas." Agregó saliendo de allí.

Todos observaban a Ian aún más confundidos que cuando decidió ir solo y con mucha desconfianza por la decisión que había tomado, era muy extraño el hecho de que haya invitado a Aurora a pasar la noche con ellos.

"N-no creo que venga y tú eres un idiota." Bufó Gridwin.

"Ahora deberemos mantenernos más alerta en la noche o cambiar nuestra ubicación por seguridad." Propuso Jazmín.

"Cálmense, si algo aprendí de mi maestra Twilight, es que uno debe dar segundas oportunidades." Dijo Ian.

"Te refieres a la pri…"

Gridwin de inmediato puso su garra cerrando el hocico de Jazmín antes de que diga nada causando que se muerda la lengua.

"¡Awch! ¡su majestad! ¿¡por qué hizo eso!?" Chilló Jazmín con su lengua hacia afuera.

"Muy bien Ian, te apoyo." Dijo Gridwin.

En lo que el sol descendía, prepararon el campamento para descansar allí cerca del laboratorio donde Aurora se encontraba trabajando. Mientras contabilizaban los suministros y Elise traía vallas que encontró con la ayuda de Jazmín, oyeron el sonido de unos pasos acercándose.

"Quién lo diría…" Dijo Gridwin sorprendido.

Aurora se acercó al grupo en la penumbra cargando una canasta con su magia, avanzó observando a Ian y Kyara quienes le sonrieron.

"Debe ser solitario, ¿verdad?" Dijo Ian para romper el hielo.

"¿Perdón?"
"Desde nuestra charla que he estado vigilando la zona con un pequeño hechizo que quiero compartir contigo." Dijo Ian mientras que un círculo mágico aparecía debajo de su pezuña. "Todas las formas de vida disponen de un aura que es emitida de forma uniforme, existen varios métodos de detectarla pero yo desarrollé un hechizo que aumenta la capacidad de percepción y dispone de un alcance superior al que tú utilizas." Explicó. "Nadie se ha acercado a tu ubicación desde esta tarde."

Aurora lo observó sorprendida del hechizo que Ian efectuaba, se sentía intrigada de esta magia que no conocía. Kyara colocó una pequeña fruta seca con una vara sobre fogata y comenzó a dorarla, por su parte Gridwin acomodaba sus plumas con el pico y lanzaba aquellas que desprendía por estar sueltas hacia las llamas hasta que notó que Aurora lo observaba fijo.

"Supongo que tú también acomodas sus plumas y desprendes aquellas que están flojas, ¿verdad?" Dijo.

Sin decir nada por el comentario de Gridwin cambió su mirada a Elise que metió por completo su brazo derecho en las llamas, hurgó entre las brasas y sacó una gema de entre ellas. La observó, limpió las cenizas y se la metió a la boca masticando los trozos, los ojos de Aurora demostraban que no esperaba eso en absoluto.

"¿Qué te resulta raro?" Consultó Kyara.

"Ustedes… ustedes son raros."

"Pues lo siento…" Bufó Jazmín lamiendo donde los amarres de su equipo habían marcado su pelaje.

"A lo que me refiero es que su grupo es muy inusual, no hay dos criaturas de la misma raza." Se explicó Aurora. "Un dragón, un zorro astral, un lobo, un grifo y un poni terrestre… nunca había visto un grupo así."

"Se llama amistad, eso es lo que nos mantiene unidos y nos hace fuertes." Dijo Ian.

"Aunque de vez en cuando uno cometa una idiotez y nos ponga en peligro." Comentó Gridwin en lo que Jazmín tosió algo sonrojada al igual que él mismo. "Siempre superamos las adversidades juntos."

"¿Acaso tu esposo no pasa tiempo contigo?" Preguntó Kyara.

"Solo cuando es relacionado a nuestro trabajo…" Dijo Aurora observando su canasta con comida. "Y cuando tiene muchos deseos de aparearse."

"Heh… eso me pasa por preguntar…" Dijo entre risas Kyara.

"Pero ahora puedes compartir una fogata con nosotros, apuesto que será divertido." Dijo Elise.

Observó a su alrededor, Ian, Elise y Kyara sonreían al verla mientras que el resto se encontraban en sus quehaceres, esa expresión de total seriedad que Aurora tenía se había desvanecido por completo de su rostro sin notarlo. Ian y Kyara hablaban de magia y hechizos con la alicornio explicando los fundamentos de su magia por separado aunque Aurora eludía aquellas preguntas que derivaran a dar información de qué se encontraba haciendo con Antares.

En el firmamento se veía con claridad el gran cúmulo de estrellas y las luces del norte no se hicieron esperar para iluminar con sus danzantes colores, no tenían idea de qué hora era pero la bruma causó que se acerquen más a las llamas por el frío que ésta les ocasionaba.

"Burrrr… ¡qué frío!, si no les molesta, creo que iré con Gridwin." Dijo Elise acomodándose debajo de una de sus alas. "Ven jazmín, hay lugar y está tibio."

"Me he convertido en el calefactor oficial." Suspiró Gridwin. "Jazmín, puedes acurrucarte debajo de mi ala derecha." Agregó extendiéndola.

"Su majestad, gracias pero…"

"Insisto…" Interrumpió Gridwin.

Sin ofrecer mucha resistencia, se acomodó debajo del ala de Gridwin quien la acercó a su cuerpo al bajarla para no pasar frío. Los tres cerraron sus ojos dispuestos a dormir ante la mirada de Aurora.

"Y-yo volveré a mis aposentos." Dijo levantándose.

"¿Te veremos en la mañana?" Preguntó Ian.

"Agradezco que me hayan ofrecido su compañía esta noche, pero quiero que quede claro que mi esposo aún desea utilizarlos ustedes dos." Contestó Señalando a Kyara e Ian.

Un destello bastó para que se teletransporte fuera de allí, los únicos dos que se encontraban despiertos la vieron irse haciendo que aquella fogata se sienta algo vacía.

"Tenías razón, Aurora Glow no es como Antares." Dijo Ian.

"Tal vez, ella no tenga las mismas intenciones y solo desea no estar sola." Comentó Kyara.