Dos pegasos y dos grifos fueron enviados a realizar un reconocimiento de la zona indicada por Zeta, en el campamento ubicado en la aldea de los ponis terrestres, todos se alistaban esa noche para lo que acontecería el día siguiente. Al ingresar a una de las casas que le cedieron para que él y sus amigos descansen, Ian notó un kit de costura y varias telas las cuales tomó entre sus cascos.
"¿Cree poder darme algo de todo esto?" Preguntó a la dueña.
"Claro cariño, no tenía pensado hacer nada con ello."
Inmediatamente comenzó a utilizar su magia para cortar varias telas y coser una capa de forma algo rústica dados sus pocos conocimientos en el tema.
"Preparandote para mañana, ¿huh?" Consultó Spitfire desde la entrada de la habitación.
"Creo que debo hacer algo para destacar un poco, tengo una idea para el ataque y necesito que me vean." Contestó mientras cortaba telas con una tijera.
"¿Irás en la primera línea?"
"Antes de que te alteres, recuperé mi magia hace un buen tiempo y tal vez ahora es más poderosa que cuando era un humano." Contestó Ian mientras cocía una pequeña tela en la capa.
"E-eso explica muchas cosas…" Dijo Spitfire algo triste. "Pero no quita el hecho de que irás al frente."
"Shingo, un gran amigo de Lanceor me entrenó un tiempo, antes de ello yo era un idiota que se arriesgaba sin medir el peligro que tenía enfrente." Comentó sacudiendo aquella capa mientras terminaba de agregar los detalles que recortó de otras telas.
"¿Entonces qué eres ahora?" Cuestionó Spitfire extendiendo sus alas.
"Un idiota que sabe a qué se enfrenta y lo hará para salvar a sus amigas y este mundo."
"No puedo detenerte, desde que te conozco has sido así pero quiero volverte a ver luego de todo esto." Dijo Spitfire abrazándolo desde atrás. "Y admito que en los Wonderbolts somo iguales, lástima que no eres un pegaso o tendrías un lugar asegurado."
"Prometo ir a verlos cuando regresemos todos juntos a Equestria." Dijo Ian extendiendo la capa ya terminada.
"¿Qué es ese escudo?"
La capa era marrón oscuro y tenía dos pequeños escudos cocidos a los lados, estos tenían forma de un pequeño poni color blanco parado en sus patas traseras y las delanteras en alto.
"Cutie Mark Crusader, este es el emblema que aquellos ponis sin cutie mark llevan simbolizando la contínua superación en la búsqueda de su destino." Contestó orgullosamente Ian.
"Creo haber visto eso antes… pero no recuerdo dónde…" Comentó algo confundida Spitfire. "¿Pero sabes? Te queda…"
En el centro de la aldea, Gridwin observaba fijamente una pequeña fogata en donde todos se encontraban reunidos, no dejaba de prestar atención a cómo las brasas ardían y en ocasiones se deshacían cayendo por los lados, hasta que notó algo introducirse en ellas. Elise sacó de allí una gema que metió en su boca, esto lo hizo despabilar e inclinar su mirada a la derecha, donde se encontraba sentada Jazmín.
"Estás preocupado, lo sé." Dijo viendo a Gridwin.
"No tengo miedo por la operación que ejecutaremos en la mañana… estoy preocupado por Kyara y Aurora." Dijo Gridwin inclinando un malvavisco en una vara cerca de las llamas.
"Aurora Glow… tengo entendido que apoya a Antares en su operación." Dijo Asturian desde el otro lado de la fogata.
"Habíamos logrado que abandone ese ideal pero luego fue llevada a la fuerza."
"Ese monstruo de Antares nos atacó por sorpresa." Espetó Elise lanzando llamas por su nariz.
"Aún así, podemos considerar que ella tiene gran parte de la culpa por haberle brindado acceso a toda esta tecnología." Dijo Darnius. "Una vez terminado todo esto, debemos interrogarla y asegurarnos que utilizará su magia y conocimientos para bien."
"E-es algo duro pero insisto en que debemos darle una oportunidad." Dijo Gridwin.
"Es una pena que no podamos comunicarnos libremente con la serpiente mecánica." Lamentó Asturian. "Sus habilidades podrían ser muy valiosas."
Honeysuckle y Zeta también se encontraban allí oyendo toda la charla, vieron como Zeta se posicionó sobre el grupo y sus escamas comenzaron a vibrar mientras emitía ese sonido metálico característico de habla hacia los presentes.
"¿Qué dice?" Preguntó Jazmín.
"Eh… no tengo idea lo que dijo… algo de ADN…" Contestó Honeysuckle.
Sus escamas vibraron aún más ya generando un fuerte sonido, sus ojos brillaron en tonalidad celeste y comenzaron a destellar sin parar sobre aquellos que se encontraban alrededor de la fogata.
"¿Pero qué diantres?" Bufó Asturian ante el intenso sonido y las luces parpadeantes.
"... entirán un zumbido temporal." Oyeron todos juntos. "Zi no ze calman me zerá máz difízil realizar la unión." Terminó de decir Zeta.
"¿Podías hacer eso desde un principio?" Cuestionó Gridiwn.
"Debí recolectar informazión adizional a miz ziztemas para poder unirme a uztedez y azí puedan oírme." Contestó Zeta.
"No entendí ni jota…" Dijo Elise.
"Increíble… esto es verdaderamente fascinante." Darnius no salía de su asombro.
"¿Crees poder ayudarnos mañana a derrotar a Antares?" preguntó de inmediato Asturian.
"Zolo zi mi ama lo autoriza."
"Ve y derrotalo para que nuestras vidas vuelvan a ser pacíficas." ordenó Honeysuckle.
"¿Y a quién creen que van a intentar derrotar?"
Todos se alarmaron al oír eso, nadie supo desde donde vinieron esas palabras que retumbaron fuerte y claro en todo el lugar. De un destello apareció Aurora sobre la fogata aleteando y con su cuerno emitiendo brillo, portaba una armadura con símbolos de runas y las puntas de sus alas se desteñían en un tono rojizo en lugar de su típico blanco.
"¡Aurora!" Exclamó Gridwin.
Descendió súbitamente apagando de inmediato aquella fogata con el batir de sus alas y varias brasas volaron en todas direcciones. Cuando abrió sus ojos, estos se encontraban de color rojo intenso y su expresión demostraba ira.
"Al unir el ADN de estas simples criaturas me diste tu ubicación, Zeta." Dijo Aurora con un tono sereno. "Tu presencia es perjudicial para los planes de Antares."
"¡Oí que tú ya no querías ayudarlo!" Exclamó Asturian.
Volteó hacia él pero no contestó a esa palabras, inmediatamente su cuerno brilló disparando una ráfaga mágica que fue repelida por una barrera que Asturian generó.
"El amanecer el próximo día será el preludio de su perdición." Dijo Aurora. "El portal será abierto y en unos meses se reabrirá luego de que Antares haya esclavizado a los simples humanos."
"No si podemos detenerlo, y a menos que tú no te rindas ahora, también serás considerada nuestro enemigo." Impuso Darnius.
"Lady Aurora, no zucumba ante Antarez." Dijo Zeta acercándose.
Aurora elevó su mirada a Zeta y su cuerno destelló nuevamente, en esta ocasión disparó un potente rayo que atravesó la cabeza de Zeta desde abajo. por los orificios salió una potente corriente mágica color celeste y la serpiente se desplomó ante la impotente mirada de todos.
"Ze… ¡ZETA!" Gritó Honeysuckle. "¡Te aplastaré!"
Cargó contra Aurora que preparó otra ráfaga pero al disparar, un proyectil mágico lo interceptó antes de que dañe a Honeysuckle. Asturian había protegido a la líder de la aldea.
"Débiles, son muy débiles…" Dijo Aurora mientras veía apagarse el destello de los ojos de Zeta. "Podría encargarme de todos ustedes ahora, ¿pero qué gracia tendría?"
Ian se apresuraba a llegar hacia el lugar donde se oyeron esas explosiones, saltó en el techo de una de las chozas y al llegar vió desde lo alto a Zeta en el suelo con parte de su cabeza y cuello destruidos. En medio del grupo Aurora hizo destellar su cuerno y las runas de su armadura se encendieron en un tono rojizo para luego desaparecer de un destello.
"No… no puede ser…" Dijo descendiendo ante el desastre.
"De… destruyó a zeta..." Sollozó Honeysuckle.
"Entonces, ahora ella también es nuestro enemigo." Dijo Darnius.
La incertidumbre inundó los corazones de todos aquellos que presenciaron el momento, Jazmín no entendía por que Aurora había hecho tal atrocidad. Ian preparó su capa atandola alrededor de su cuello y se acercó a los reyes.
"Debemos prepararnos para atacar, les aseguro que Aurora nunca habría hecho tal cosa." Dijo.
"Nos atacó por sorpresa, destruyó a Zeta e hirió la moral de todos." Dijo Darnius. "Lamento decir que no confiaba del todo en ella."
"Eso es por no tener esperanza, ser tan frío, calculador y estratega a veces evita poder ver ciertas cosas." Replicó Ian.
Darnius parpadeó lentamente por lo que Ian acababa de decirle, estaba en lo cierto por lo que no refutó nada al respecto aunque su orgullo se sintió tocado. Shining Armor decidió interceder entre la realeza allí presente y se aproximó a Ian.
"Creo que fuiste algo duro con el emperador." Susurró.
"Sabes perfectamente que no trato como realeza siquiera a Luna, Celestia o Cadence…" Replicó Ian. "Y en este momento tenemos que preocuparnos por lo que haremos mañana al amanecer."
Unas campanas sonaban a la distancia, aquellos quienes fueron a realizar un vuelo de reconocimiento del área retornaban rápidamente, sobrevolaron el área y descendieron en el centro de la ldea.
"Han comenzado a alinearse los drenadores de forma defensiva al castillo." Notificó Agrisk. "Y extrañamente hay otros con unas extrañas alas que realizaron lo mismo en el aire, parece que saben que vamos a atacarlos… ¿qué le sucedió a la serpiente?" Consultó al verla de reojo.
"Lamento tener que decir que no hay tiempo para ello, debemos prepararnos de inmediato." Dijo Asturian. "Notifica a las tropas que alisten todo y que descansen bien ya que nos movilizaremos antes de que amanezca." Ordenó a un ciervo.
"Sí, su majestad."
"Los grifos haremos lo mismo, ya sabemos el punto débil de los drenadores." Ordenó Winsail.
"Shiny, ve y diles a los ponis que estén listos." Pidió Ian. "Agrisk, ¿Has llegado a ver de qué color era el núcleo de esos drenadores?"
"Azul, todos destellaban con un tenue azul." Contestó.
"Parcas… son mucho más peligrosos que los drenadores y se encuentran enfocados al ataque."
"¿Qué tanto?" Consultó Shining Armor.
"Uno solo pudo derribar un par de árboles con sus garras que además son extensibles." Contestó Jazmin. "Además de poseer la velocidad promedio de un guerrero en sus movimientos."
"Entonces debemos atacar de forma rápida y certera." Comentó Agrisk.
"Nosotros iremos a tomarnos un descanso y a preparar todo para mañana." Dijo Shining Armor. "Te recomiendo que hagas lo mismo considerando que tu necesitas tener sus fuerzas al máximo… Agrisk, Spitfire, vamos."
Los tres ponis se retiraron por la noche, pero Ian aún seguía pensando qué podría hacer, ahora Antares aguardaba el ataque, cosa que dificultará un rápido acceso al laboratorio.
"¿Qué haremos?" Consultó Gridwin.
"N-no lo sé… nací en una zona del mundo sin guerras, nunca tuve que vivir algo como esto… y lo que es peor… siento que parte de la responsabilidad del ataque de mañana recae en mis hombros…" Contestó Ian.
"Tal vez, un lobo que sólo sabe ser un estratega te sería de ayuda en este momento, joven." Ofreció Darnius estando de espaldas a Ian.
Aún estaba oscuro, varias horas pasaron desde que Aurora destruyó a Zeta y todas las facciones se encontraban reunidas, Darnius, Shining Armor, Winsail y Asturian se encontraban al frente para dar un discurso antes de la batalla. Jazmin, Gridwin, Elise e Ian también avanzaban junto a la realeza listos para oír lo que tenían que decir.
"Antares causó que el árbol de la vida resulte gravemente dañado y a su vez hiriendo al pueblo de Cervaria." Dijo Asturian en voz alta. "Debemos agradecer a nuestros hermanos de los demás reinos vecinos al darnos apoyo en esta cruzada donde detendremos a quien tanto mal nos ha hecho y así evitar que traiga un mal mucho mayor a este mundo."
"Todos aquellos con alas librarán el combate en el aire, el resto nos encargaremos de quienes intenten detener nuestro avance por tierra." Dijo Darnius. "El objetivo es rescatar a una zorra astral llamada Kyara para que Antares no pueda abrir el portal al mundo humano." Agregó. "Joven Ian, ¿tendrías el honor de explicar tu plan?"
"El primer ataque será efectuado por la unidad aérea, las tropas en tierra no avanzarán hasta que no vean una lluvia de estrellas, luego unas gigantescas alas de fuego en el cielo indicarán que es momento de cargar contra el enemigo." Explicó. "Suena extraño pero esas serán las señales para el ataque, ya se les explicó de qué son capaces las parcas y quiero que se cuiden los unos a los otros. Con el ataque en marcha, me infiltrare al castillo y destruiré el portal, disponemos de poco tiempo así que debemos ser contundentes."
"¡Adelante!" Exclamó Shining Armor.
Todos aquellos con alas las extendieron en alto y se prepararon para volar, algunos iniciaron su vuelo mientras que las tropas en tierra avanzaban hacia la posición establecida. Winsail acomodó un gran arco dorado y flechas de diferentes colores en su espalda mientras que Darnius preparaba su equipo para el combate al igual que Lanceor.
"Ian, yo iré por tierra." Dijo Jazmín.
"¿Cómo?" Cuestionó. "Pensé que iríamos los cuatro por Kyara."
"Es cierto, somos un equipo." Diio Elise.
"Si voy con ustedes, seré una carga incapaz de ayudar en la batalla." Explicó Jazmín. "Elise es pequeña y puede ir con el príncipe pero yo en tu espalda haré que desgastes tu magia."
"Podemos hacerlo los cuatro..."
"No seas terco." Regaño Darnius a Ian. "Jazmín tiene razón, debes resguardar tus energías para cuando ingreses a ese castillo."
"No sólo salvaré a Kyara, haré todo lo que pueda para proteger a Aurora." Prometió Ian extendiendo sus alas mágicas."
Con Elise en la espalda de Gridiwn, los tres emprendieron vuelo siguiendo al grupo aéreo que comenzara la batalla decisiva.
