Parpadeó lentamente observando todo el movimiento a su alrededor, Iris pasó cargando una pequeña bandeja por lo que no pudo evitar sentir el delicioso aroma de lo que llevaba en ella. La señora Carter abrió la puerta del horno y de allí extrajo una bandeja con galletas recién horneadas que puso sobre la mesada, de forma sigilosa se acercó y elevó su garra hasta que un cucharón de madera le pegó en los dedos.
"Gridwin, no puedes comerlas aún…" Bufó.
"Aw… pero se ven deliciosas…" Replicó el grifo.
"No te comportes como un niño…"
"Querida, no seas así con el pobre Gridwin." Dijo su esposo acercándose a ella.
"Tú tampoco puedes comerlas aún…" Bufó la señora Carter.
"Entonces no me queda otra mas que dale un beso a la cocinera."
Abrazó a su esposa y le dio un beso en la frente, aprovechó a tenerla de espaldas a la bandeja y tomó una galleta que se la extendió a Gridwin, él la tomó con el pico y salió de allí tan rápido como pudo.
Subió las escaleras hasta la habitación de Charlie terminando de comer su galleta mientras que lo observó con una lupa que disponía de inscripciones de runas, examinando unos trozos del cristal de vermillion que Naomi le había dado, sujetos con una pequeña pinza.
"Tu madre es una excelente cocinera." Elogió lamiendo su garra.
"Si se entera que comiste una de sus galletas antes de que termine de cocinarlas, sufrirás el poder de la chancla…" Comentó Charlie.
"No sé a qué te refieres pero no creo que sea para tanto." Desestimó Gridwin.
"¿Estas cuestionando la chancla?" Preguntó Iris detrás de él. "No sabes lo que te espera…"
Ya comenzaba a intrigarle qué era eso pero Charlie tomó algo de un cajón, sacó el báculo de Gridwin y se lo mostró, este no se encontraba unido y la cadena estaba en perfectas condiciones.
"Esta arma es sorprendente, ¿quieres tener un combate de practica?" Pidió Charlie.
Los tres descendieron al patio trasero listos para realizar unas prácticas, la ligustrina que separaba los patios de los vecinos eran altas y gruesas así que nadie los vería. Charlie caminó hacia un extremo mientras que Gridwin caminó hacia el otro preparando su bastón, la mañana era agradable e Iris sentó en una reposera junto a su padre quien se encontraba alistando la parrilla y a contemplar lo que iba a suceder mientras cocinaba una barbacoa.
"Esa chaqueta que llevas puesta se ve pesada." Comentó Gridwin.
"Estas placas de metal son muy convenientes, ya verás por qué." Replicó Charlie.
Aquella chaqueta tenía muchas placas pequeñas de metal opaco de unos tres centímetros de largo por uno de ancho y no lucían muy gruesas, todas unidas a la chaqueta de charlie sin dejar ver la tela por debajo.
Ambos se pusieron en posición listos para pelear, Gridwin sacudió las varillas y la cadena de ellas se estiraron formando el báculo, por su parte Charlie avanzó realizando el primer movimiento. Abanicó generando un pequeño torbellino tubular que desestabilizó la postura de Gridwin y aprovechó para atacar, Gridwin giró su bastón bloqueando la pierna de Charlie y tomó uno de los extremos del bastón separándolo y utilizándolo para intentar darle a un lado del torso.
Las placas de metal se disolvieron como si fueran arena y se agruparon formando una solidificada placa de metal en el extremo que Gridwin intentó atacar cubriendo a Charlie, al bajar la pierna, estiró su brazo en alto y la placa se disolvió transportándose rápidamente a la mano de charlie generando una espada cuyo filo brillaba al sol. Al bajar su brazo, detuvo la espada a centímetros del cuello de Gridwin.
"No sé si debo considerar esto como trampa…" Dijo Gridwin aun sin salir de su estupor.
"Es parte de mi habilidad con la magia de tierra pero no puedo utilizar los elementos de luz u oscuridad en su totalidad como la directora o Ian." Comentó Charlie.
"Inclusive la espada se ve como si hubiera sido forjada, impresionante…" Remarcó Gridwin. "Y la tela del mango, no me digas que…"
"Sep, utilicé las mangas de mi chaqueta para ello, puedo modificar cualquier tipo material." Orgullosamente explicó Charlie.
Acercó la espada a su cuerpo y un círculo mágico gris apareció en el reverso de cada mano, la espada se convirtió en polvo de nuevo y todo se ubicó en las pequeñas láminas de metal, como si nunca hubiera pasado nada e inclusive regenerando las mangas de su chaqueta.
"Aún es temprano para la barbacoa, ¿por qué no ven si tu madre necesita ayuda?"
"Sí papá." Contestó Charlie.
Ambos ingresaron a la casa, Iris aún jugaba en el patio trasero y no los siguió. Al llegar al living un destello rojo se vio desde las habitaciones de arriba, justamente en el cuarto de Charlie.
"¿Qué fue eso?" Preguntó.
"¿Qué cosa?" Consultó Gridwin.
"Tú ve a ver a mamá, yo iré a mi habitación un segundo."
"Tal vez sea mi imaginación pero creo que aún no le agrado del todo…" Comentó Gridwin frotándose el hombro.
"No es así, mi madre le teme a las criaturas grandes pero tú puedes hablar con ella." Desestimó Charlie. "Verás que te querrá en poco tiempo."
Charlie subió las escaleras de inmediato tras animar a Gridwin limar asperezas con su madre, él tan solo quedó observando algo preocupado pero luego se dirigió a la cocina, la señora Carter no se encontraba allí por lo que dio media vuelta buscándola. Al regresar, la vio sentada en el sofá y pensó cómo es que no la vieron allí antes, se acercó a hablarle pero ella disponía su cabeza gacha y su cabello le tapaba el rostro.
"S-señora Carter, pensé que necesitaría ayuda para preparar la comida y…"
Inmediatamente recibió un puñetazo de revés en su rostro causando que retroceda y caiga sentado, fue excesivamente fuerte notando que la punta del pico se le agrietó.
"¡OW, OW, OW! ¿for qué fue efo?" Chilló Gridwin tocándose el rostro. "M… mi fico… ah…" sintió mientras una gota de sangre chorreaba de su fosa nasal.
La señora Carter se puso de pie y volvió a atacar a Gridwin, el aleteó para alejarse de ella pero la vio levantar el sofá con sus manos, su fuerza era descomunal hasta que notó un destello rojizo en la frente. El trozo del cristal de vermillion que Charlie se encontraba analizando estaba pegado a la frente de la señora Carter.
Ella le arrojó el sofá que eludió por poco, tras el estruendo Charlie se asomó a ver que había sido eso al igual que su hermana y padre. Los tres se sorprendieron al ver a Gridwin boca arriba forcejeando con su madre que le quería incrustar un florero roto en el pecho.
"A-afuda…" Dijo Gridwin. "Feñora Cartfer, no hafa efto, for favor…"
"Gridwin… no puedo controlar mi cuerpo…" Dijo ella al despabilar.
Logró sacarla de encima pero al intentar huir lo tomó de un ala arrancándole varias de sus plumas incluida una de las más largas de las puntas. Eso le dolió mucho pero no sabia que hacer, Charlie tomó la pluma más larga y con unas pequeñas placas de metal las fusionó formando una pluma de metal, colocándose entre Gridwin y su madre.
"¿Qué rayos le haces a mamá?" Preguntó furioso.
"No le eftoy afiendo nafa… ¡cuifafo!"
Por detrás de Charlie, su madre lo tomó del cuello con mucha fuerza y elevándolo unos centímetro en el aire. El fragmento de cristal en su frente destelló y varios hilos delgados rojos se clavaron en la espalda de Charlie como si fueran agujas, el destello rojizo de cristal se intensificó a cada parpadeo.
"Lo siento cariño, no puedo controlar mi cuerpo." Dijo la señora carter en lágrimas.
"G-Gridwin…" Charlie extendió la pluma metálica a él.
No supo qué hacer, tomó la pluma observando como el metal se mezcló perfectamente con ella haciendo algo rígido y filoso. Charlie aun sostenía el otro extremo y un círculo mágico apareció en su mano, tanto las placas de metal de su chaqueta como la pluma se convirtieron en polvo y todo el mineral se unió en las plumas de Gridwin reforzándolas.
"Salva a mamá…" Pidió Charlie.
Inmediatamente Gridwin lo abrazó y empujó hacia atrás para separarlo del efecto del drenador, aquellos hilos rojos salieron disparados hacia el pero utilizó su ala como escudo bloqueándolos gracias al recubrimiento de metal que tenían. Brinco hacia la señora Carter tomando el cristal con su garra y sacándolo de su frente, se arrancó una de sus plumas y la utilizó como una navaja cortando aquel fragmento en el aire.
El destello del mismo cesó al caer al suelo y la señora Carter cayó desplomada con una leve marca en su frente. Charlie puso su mano derecha en el lomo de Gridwin y en su izquierda se formó una esfera de metal, extrayendo todo de las plumas de Gridwin.
"Lo siento…" Dijo.
"No ef nafa…"
"Oh, espera." Dijo Charlie al notar el estado del pico de Gridwin. "Déjeme reparar tu pico."
Se agachó junto a él y apoyó un pequeño trozo de mineral blanco que utilizó para soldar la rotura. Gridwin se tocó el rostro muy felíz de tener su pico entero nuevamente.
"¿Qué fue esa piedra que utilizaste?" Preguntó.
"Quarzo, hará tu pico más resistente."
"Gridwin…" Dijo la señora Carter abalanzándose sobre él.
Sorpresivamente lo abrazó con firmeza mientras aún sollozaba por el momento vivido, Gridwin la abrazó envolviéndola entre sus alas.
Andrea se encontraba agachada junto al sofá de la casa con una pequeña bandeja en sus manos que contenía alfalfa, Aurora comía de ella lentamente ya que aún no podía moverse.
"Muy bien Lili, ya comiste todo." Dijo Andrea acariciandola.
"Yo creo que Lili es un nombre tonto." Dijo Ben.
"Y tú le habrías puesto algo que suene a destructora de mundos." Replicó Louis.
Aurora masticaba lentamente mientras veía a los tres hermanos pelear, tragó y luego de unos instantes comenzó a observar a su alrededor. Ellos continuaban discutiendo sobre el nombre que le habían puesto a Aurora hasta que la oyeron relinchar, muy sorprendidos voltearon hacia ella viéndola de pie detrás de ellos con sus alas a medio extender.
"Ya puede caminar…" Remarcó Louis.
"Tal vez quiere ir al baño." Comentó Ben.
"¡Sa-sacala al balcón ya mismo!" Ordenó Lois a su hermano.
Se encontraban en un octavo piso y no la verían desde la calle, aquel balcón era pequeño pero con el suficiente lugar para que Aurora pueda deambular un poco, echarse y tomar aire fresco. Inmediatamente al estar afuera elevó su cabeza y comenzó a olfatear mientras movía sus orejas oyendo los los sonidos de los alrededores.
"Me pregunto dónde estará tu hogar…" Comentó Ben pasando su mano sobre el lomo de Aurora.
