Era ya una tarde tranquila, la brisa ingresaba por la venta mientras que Elise ayudaba a la madre de Jade preparar un mix de frutas en la licuadora, Jade revisaba ropa vieja para vestir a Elise cuando salían a pasear. Algo tenía en mente y no había anunciado nada al respecto.
"Aquí está." Dijo Jade muy felíz. "Sabía que aún tenía esto guardado."
Tomó una caja rectangular sacudiendo el polvo que tenía y la abrió ante la curiosa mirada de Elise, dentro había collares negros con tachas triangulares plateadas al igual que pulseras, brazaletes y cadenas de diferentes medidas.
"Hace unas semanas me habían invitado a una festival de rock que se haría en una escuela cercana." Explicó Jade. "Y ahora que tú estás aquí, hay que prepararse para la ocasión."
"¿Osea que iremos juntas?"
"Claro, debes estar lista." Contestó Jade.
Con mucha impaciencia, Elise aguardó toda la tarde para asistir al recital. Además de un buzo con capucha y pantalón negro adaptado para su cola, Jade le colocó un collar y cadenas, los brazaletes y una pulsera con tachas en la punta de la cola para que esté vestida acorde a la ocasión.
"¿Estás preparada para rockear?" Preguntó antes de abrir la puerta.
"¡Por supuesto!" Exclamó Elise sacudiendo sus alas.
Ambas se fueron esa tarde al festival de rock, se realizaría en una escuela que se encontraba al oeste, en las afueras de la ciudad. Sin temor alguno que le digan nada, Jade subió a Elise al autobús para poder llegar al lugar acordado.
La escuela era grande y con un predio preparado para la cantidad de personas que asistirían, un gran anfiteatro fue instalado al exterior donde las bandas tocarían y tanto alumnos como personas que acudieron al recital se sentarían en las gradas acomodadas para el evento
"Jade." Exclamó una chica de cabello verde claro.
"Lyra, que gusto verte."
"¿Quien te acompaña con un disfraz de dragón?" Preguntó.
"Es mi prima Elise, su padre trabaja con maquillajes y efectos especiales de películas." Contestó Jade.
"Se ve muy realista, un gusto."
"El gusto es mío." Contestó Elise.
Cuando el sol comenzaba a ocultarse se anunció que ya iban a comenzar las finales de la batalla de rock, todos se alistaron para poder oír a las bandas finalistas y se dispusieron a disfrutar de la batalla de rock en la final de una competencia que, según palabras de los alumnos del lugar, fue feroz.
"Jade, ¿habrá algo para beber?" Preguntó Elise.
"Hay unos puestos vendiendo comida." Contestó. "Mamá te enseñó cómo se utiliza el dinero aquí, ¿verdad?"
"Sí, tu madre me explicó cada billete y las monedas." Contestó Elise.
"Ten veinte dólares, úsalos sabiamente." Entregó Jade en la garra a Elise.
Inmediatamente lo guardó en su bolsillo y corrió en dirección a los puestos de comida y bebidas, cuando brincó una pequeña valla que separaba la zona del recital, muchos quedaron admirandola.
"¡Ese disfraz está genial!" Exclamó una chica.
"¿Podemos tomarnos una selfie contigo?" Preguntó un muchacho.
"Ehm, claro…" Contestó Elise sintiendo el aroma de los carritos de comida. "Pero que sea rápido, tengo hambre… ¿qué es una selfie?"
Varias personas comenzaron a pedirle fotos a la joven niña que tenía un disfraz de dragón que quedaba acorde al festival de rock. Corría muy feliz de regreso a Jade con sus brazos cargando varias sodas, perros calientes y una bolsa de palomitas de maíz azucaradas.
"No te di suficiente dinero para que compres todo eso…" Remarcó Jade al verla.
"Varios humanos me regalaron cosas porque les encantó mi disfraz." Replicó Elise comiendo un perro caliente. "Los humanos son muy buenos."
"Solo espero que esto no trascienda…"
Las bandas se prepararon para tocar, el primer grupo era un conjunto de rock conformado de chicas contra un trio. Pese a que la banda sería la primera en realizar su presentación, apareció una banda diferente al escenario con sólo tres integrantes llevando puestos gorros de hechiceras.
La música que tocaron era muy buena provocando que el público se enardezca cuando lanzaron unos fuegos artificiales al final de su canción, cuando bajaron de escenario, el trío de cantantes hizo su aparición. Este trío de chicas sin instrumentos comenzó a entonar su voz y unos cristales rojos brillaron con intensidad en sus cuellos, esto llamó la atención de Elise pero al voltear a Jade para decirle, ella se encontraba completamente hipnotizada por la voz de estas chicas.
"Jade, ¿qué te sucede?" Preguntó sacudiéndola.
No le contestó nada, simplemente la empujó hacia atrás provocando que caiga sentada, antes de que pueda recriminarle eso, notó que el público también actuaba de forma de forma hipnótica. Por Mucho que lo intentara, no pudo sacar a Jade de aquel estado de trance pero a su vez le pareció extraño que no le afectaba en absoluto.
Decidió tomar cartas en el asunto, aún no sabía cómo utilizar los teléfonos móviles para pedir ayuda por lo que rescatar a todos debía ser su prioridad. Corrió hacia la vereda que separaba las gradas para poder avanzar más rápido, inclusive los vendedores en sus puestos se encontraban dentro de dicho trance. Brincó por sobre el pequeño vallado pero al caer, pisó algo esponjoso que movía provocando que caiga de espaldas al suelo.
"¡Auch! ¿qué rayos fue eso?" Chilló.
"No lo puedo creer, ¿eres Elise?"
"Aw… ¿un perro que habla?" Preguntó Elise al sentarse.
"Soy yo… Spike" Dijo.
"Este mundo al parecer sí tiene criaturas extrañas…" Comentó Elise sacudiendo el polvo de la ropa. "No tengo tiempo para ti, tengo que detener a esas humanas."
"Nos vimos por última vez en Concordia, tú estabas con el príncipe Gridwin e Ian se encontraba en el calabozo." Dijo el perro para evitar que se fuera.
"No puede ser… Spike… ¿por qué rayos eres un perro?"
"Es largo de explicar pero necesito tu ayuda." Pidió. "Twilight y mis amigas están encerradas y son las únicas que pueden detener a las sirenas."
"Sirenas… no entiendo nada pero, ¿tiene esto algo que ver con lo que sucede?" Preguntó Elise.
"Si, esas tres chicas son peligrosas y absorben la energía del público."
"Mi amiga Jade está allí, vamos a liberar a tus amigas." Propuso Elise.
Ambos corrieron en dirección a la parte trasera del escenario mientras que aquellas chicas continuaban con su canto tras absorber una extraña aura verde.
"Espera, esa Twilight…¿es la misma que conocí en Concordia?" Preguntó Elise antes de llegar a la puerta.
"Sí." Contestó Spike.
"Te ayudaré a abrir la puerta pero no pueden verme." Dijo Elise. "Ian, Kyara y Gridwin están en este mundo también, puede ser un problema si nos descubre."
"De acuerdo pero necesito que me ayudes a abrir la puerta, soy muy pequeño y estas patas no ayudan en nada… extraño mis garras en momentos como este." Dijo Spike.
"Si utilizo mis llamas puedo quemar el lugar que está hecho de madera…" Observó Elise.
"Debemos encontrar la llave cuanto antes."
"Esa humana está caminando sin problemas… no parece afectada." Señaló Elise.
Una chica con chaqueta blanca, anteojos oscuros y unos auriculares con luces de colores caminaba entre la multitud como si nada sucediera. Corrieron hacia ella a pedirle ayuda pero no oía nada por sus enormes auriculares, no sabían cómo comunicarle el problema y si se lo quitaban, automáticamente quedaría bajo el efecto de la canción de las sirenas.
"Aquel carro de comida tiene un cartel con un marcador." Vió Spike, corrió a tomar las cosas y se los dió a Elise para que escriba.
Inmediatamente anotó que necesitaban ayuda y que no tenían las llaves a lo que esta chica asentó con la cabeza, caminó hacia uno de los profesores y tomó algo del bolsillo, era la llave de aquella puerta de servicios.
"Eso es… tan conveniente que hasta da miedo." Comentó Elise. "Yo iré a ver a mi amiga, tú libera a las tuyas y recuerda, no me has visto."
"Entendido." Dijo Spike.
Giraron la llave para ver si la puerta abría y fue un éxito, Elise no dudó en escabullirse antes de que salgan para no ser vista, vio salir a un grupo de chicas humanas pero en ningún momento vio a Twilight entre ellas, no tenía idea por qué Spike dijo que se encontraba allí. Decidió permitir que se encarguen de aquellas tres chicas que absorvían la energía del público y volvió hacia Jade que aún se encontraba en estado de trance, antes de llegar a ella, oyó cómo el recital había cambiado de tono y poco a poco los humanos fueron despertando de aquel estado en el que se encontraban.
"¿Esas tontas están utilizando magia abiertamente?" Cuestionó Elise recordando que la Directora Rendwick advirtió que se encontraba prohibido hacer eso. "¡Jade!"
"¿Q-qué sucedió…?" Preguntó algo perdida. "¿¡Qué está sucediendo!?"
En la colina del predio, frente al escenario, se veía un grupo de chicas con instrumentos teniendo una batalla cuasi mágica y musical contra un trío de criaturas marinas que flotaban. Los destellos mágicos chocaban unos con otros en el aire ante la mirada de todos los presentes.
"Debo llamar a las autoridades mágicas ya mismo…" Dijo Jade sacando su teléfono.
"¡Espera!" Pidió Elise. "No puedes, alguien que conozco está con el conjunto de rock, déjalas derrotar a las sirenas."
"¿Sirenas?" Preguntó Jade. "¿Alguien más además de ustedes llegó a este mundo?"
"No sé como explicaralo pero por favor, no los metas en problemas."
"No puedo utilizar mi magia abiertamente para interceder o seré expuesta también." Comentó Jade. "Pero si se sale de control no dudaré en llamar a la directora e interceder para que esto no pase a mayores."
Un último ataque mágico efectuado por el conjunto de rock detuvo a las tres vocalistas provocando que los cristales rojos del cuello estallen y pierdan la capacidad de canto, inmediatamente se retiraron del escenario en llanto ante la ovación del público hacia quienes las rescataron. Jade junto a Elise corrieron bordeando el escenario para interceptar a las tres sirenas, Elise lanzó sus llamas azules frente al trío y Jade utilizó un torbellino para atraparlas y elevarlas en el aire.
"Ustedes acaban de dañar humanos con su magia, por esa razón serán castigadas." Dijo Jade apuntándoles con el dedo y un destello en la punta. "Las autoridades llegarán en minutos."
"No nos hagan nada…" Sollozó la chica de coletas.
"Ya fuimos desterradas una vez, no podríamos soportarlo de nuevo." Agregó la segunda de cabello anaranjado y rizado.
"Yo no les haré nada, pero recibirán un castigo por sus acciones." Replicó Jade con su teléfono en su oído izquierdo. "Profesora Mystral, estoy en la secundaria Canterlot High, acaba de suceder un grave ataque mágico y acabo de detener a las culpables." Dijo. "Sí… ahá… su… su magia fue neutralizada, espero su llegada."
"¿Llamaste a la directora?" Preguntó Elise. "Esa humana da miedo."
"No, a ellos…"
Cinco figuras encapuchadas aparecieron alrededor de las tres chicas arrestadas, estos elevaron sus brazos y un gran círculo mágico apareció por debajo de las sirenas. Un destello bastó para que todos desaparezcan dejando a Elise y Jade allí.
"Volvamos a casa, ya no podemos quedarnos aquí…" Propuso Jade.
Aquel almohadón había sido cambiado por una adecuada cama para Aurora, al abrirse la puerta, Louis ingresó dejando sus cosas sobre la mesa y suspirando de cansancio.
"Que sorpresa que llegues temprano." Dijo su madre.
"Algo extraño pasó en la batalla de bandas y todo terminó rápidamente." Contestó. "Pareció más un show de efectos especiales."
Aurora la oyó y se levantó a recibirla de inmediato, ya podía caminar cojeando y recuperó levemente la movilidad de su ala derecha. Al acercarse sintió un extraño aroma en el cuerpo de Louis que la hizo estornudar, aquella misma aura oscura que era absorbida por las sirenas salió de la nariz de Aurora y su cuerno destelló levemente.
"¿Acabas de ver eso?" Preguntó Louis muy sorprendida.
"¿Qué cosa querida?"
"N-nada mamá, debe haber sido mi imaginación." Contestó Louis acariciando el crin de Aurora.
[Sí, esta historia estaba originalmente ambientada en un trasfondo de la serie original y trataba de rellenar huecos argumentales que nunca fueron bien explicados. No voy a centrar las historias en lo que pasa en EQG pero tal vez tengan algún guiño de vez en cuando hasta el final de esta saga.]
