Jade dormía cómodamente en su cama cuando esa pacífica mañana de vacaciones se vio interrumpida por un excesivo ruido que provenía del living, tras dar la vuelta para intentar continuar durmiendo, el ruido se hizo tan consecutivo que ya no pudo soportarlo más, así que medio dormida y con el cabello completamente revuelto, se sentó en la cama a oír el barullo.

"¡Ah, no… no hagas eso, es trampa!" Chilló Elise.

"No, son las reglas del juego." Oyó a su madre decirle.

"Pero… pero… ¡noooooo, de nuevo!"

Jade se levantó de la cama y en pijamas salió de la habitación, por fuera llovía torrencialmente y se sentía mucha humedad en el ambiente. Al llegar al living vio a su madre, Elise y su abuelo jugando un juego de lucha.

"¡Se acabó!" Dijo el anunciador luego de que el último personaje salió de la pantalla haciendo un estallido con un destello.

"Te falta mucho para poder siquiera ganarme." Dijo el abuelo a Elise.

"Hunnn…" Bufó Elise completamente enfadada. "Ahora iré con ese dragón que tiene la cola en llamas."

"¿Por qué están jugando desde tan temprano?"

"Son pasadas las once de la mañana, querida." Replicó su madre.

"¡Oh, no… hoy íbamos a ir con Naomi y Kyara al mall!" Exclamó desesperada buscando su teléfono.

Al tomarlo comenzó a teclear rápidamente un mensaje para Naomi pidiéndole disculpas y que acababa de despertar, no demoró en recibir una respuesta en la que les pedía que fueran de todas formas ya que verdaderamente las necesitaba.

"Ponte algo bonito, Elise." Comentó Jade. "Tenemos que salir."

"Pero está lloviendo… no quiero que la poca ropa que me dio tu madre se ensucie."

"Tal vez puedas comprarte algo nuevo allí." Comentó la madre. "Hasta ahora has usado la ropa de Jade de cuando tenía tu estatura."

"No me imagino entrar a una tienda con una literal dragona de la mano y preguntar si tienen ropa para ella." Ironizó Jade.

"Hum…" Bufó su madre por eso. "Toma cien dólares Elise y comprate algo bonito."

"Gracias." Dijo Elise al ver ese dinero.

En media hora las dos tomaron el autobús que las dejaría en el mall, como siempre, Elise llevaba una capucha ocultando su cabeza pero en esta ocasión llevaba puesta una falda que le permitía ocultar su cola. El lugar se encontraba abarrotado de jóvenes que se encontraban de vacaciones, Jade busco en su teléfono la ubicación de Naomi que era en el patio de comidas según el mensaje.

Cuando se acercaron vieron a ambas sentadas en una de las tantas mesas y unos cuantos paquetes de patatas fritas, sodas y un par de hamburguesas que ya habían sido completamente devoradas.

"Supongo que no pensaste que nosotras también tendríamos hambre, ¿verdad?" Recriminó Jade.

"Heh, lo siento… sabes que cuando me da hambre..." Se disculpó Naomi.

"... suele ser algo glotona." Terminó Kyara.

"No sé cómo le haces para no engordar." Bufó Jade. "Iré a buscar algo para nosotras, no he desayunado aún."

Mientras Jade compraba algo para ella y Elise, la gente que pasaba por allí en ocasiones acariciaba la cabeza de Kyara, aún tenía su hechizo de Ilusión ocultando sus colas y las partes oscuras de su pelaje para intentar pasar desapercibida pero la gente no dejaba de darle atención excesiva.

"Fue así toda la mañana… uh…" Se lamentó Kyara. "Oh, no… ahí viene otro…" Agregó cerrando sus ojos para lo peor.

Una niña pequeña que notoriamente hacía poco que comenzaba a caminar se lanzó sobre ella a abrazarla mientras que sus padres reían y le pedían disculpas a Naomi, luego varias risas por lo adorables que se veían, se la llevaron después de tomarle unas fotos.

"Bueno, es por esto que necesitamos su ayuda." Comentó Naomi al ver que Jade sentarse en la mesa con ellas.

"Podrías gruñirle a la gente y listo." Comentó Jade mientras le pasaba una hamburguesa y las patatas fritas a Elise.

"N-no, no podría…" Inmediatamente replicó Kyara. "Creo que mi naturaleza es demasiado buena como para hacer eso."

"Es por esa razón que se nos ocurrió otra solución." Dijo Naomi de inmediato.

Se tomaron su tiempo para recorrer varios locales hasta que llegaron a una tienda de ropa en la que no había demasiada gente, al ingresar, Naomi y Kyara se dirigieron de inmediato al vestidor pero desde la entrada llamaron a Jade para que se acerque.

"Si le compras ropa a Kyara, causarás el efecto opuesto y será aún más llamativa." Dijo al verlas.

"Es allí donde descubrimos esto… Kyara, por favor demuéstrale." Dijo Naomi.

La cola se separó en ocho y comenzaron a brillar en una tonalidad blanca, estas envolvieron su cuerpo y en un *PUF* apareció una chica de larga cabellera plateada y ojos turquesa frente a ambas.

"Eh… ah… Kyara acaba de…" Balbuceó Jade sin salir de su asombro.

"Si nos ayudas a conseguirle algo de ropa, sería agradable." Comentó Naomi.

"¿¡Cómo es esto posible!?"

"¡SHHH!" Intentó silenciar Kyara. "Encontramos entre antiguas historias de los humanos que mi raza tenía esta habilidad pero nunca pensé que podría hacerla."

"Está bien, las ayudaré porque no es bueno que andes desnuda por ahí." Ya rendida aceptó Jade. "Apuesto que la ropa de Naomi no te queda por dos enormes razones…"

"¡EY!"

Pasaron casi dos horas buscando y eligiendo qué se pondría Kyara con su apariencia humana, Elise había quedado dormida por el aburrimiento en una de las bancas que el comercio tenía para quienes aguardaban. Cargando varias bolsas con sus compras, subían por unas escaleras mecánicas sin mucha idea de que hacer a continuación.

"¿Qué tal si vemos una película en el cine?" Propuso Jade.

"No veo a nadie en la boletería… y esa empleada del puesto de palomitas luce medio rara con ese horrible espejo." Comentó Naomi. "Es mejor no acercarnos a ella."

"Entonces pensemos en otra cosa." Dijo Kyara.

"¿Tú que propones Elise?" Pregunto Jade volteando a ella. "¿Elise?... ¿d-dónde está?"

Las tres comenzaron a mirar en todas direcciones notando que que habían perdido a Elise por completo, no tenían idea de cuánto tiempo llevaba perdida porque dedicaron mucho tiempo a recorrer el mall.

"Oye, niña… despierta…" Dijo una de las encargadas meciendo el hombro de Elise. "No me percaté de que estabas aquí y tus amigas se fueron hace ya mucho tiempo…"

Al encontrarse recostada de lado, la capucha le tapaba la cara pero al sentarse se desperezó bostezando y abriendo por completo su boca frente a la encargada del local de ropa, al elevar sus brazos la capucha se deslizó hacia atrás y extendió todas sus extremidades incluyendo la cola.

"T-tú no eres una niña normal…" Comentó al ver la cola salir y moverse por debajo de la falda de Elise.

"Oh, cielos…" Dijo Elise al notarlo.

Miró a los lados notando que sus amigas no se encontraban allí pero al ver a esa chica asustada frente a ella, volvió a colocarse la capucha y a esconder su cola por debajo de la falda.

"Se supone que otros humanos no deberían verme así…" Dijo. "No soy peligrosa, no te haré nada… sólo dime por dónde se fueron mis amigas."

Algo atemorizada elevó su mano izquierda señalando hacia afuera del local, Elise notó que sería peor intentar hablar con ella así que salió del comercio tan rápido como pudo. El mall disponía de cuatro plantas y se encontraba abarrotado de gente por doquier, no tenía idea de cómo encontraría a Jade, Naomi o Kyara entre todo ese caos, era la primera vez que iba a un lugar así y en su mundo no había nada siquiera parecido.

Corría de un lado a otro intentando ocultarse debajo de la capucha pero no divisaba nada que le sea familiar, se detuvo al borde de una baranda a ver si las divisaba pero era muy complicado.

"¿Estás perdida?" Oyó por detrás.

Volteó de reojo viendo a dos chicas paradas cerca de ella, una disponía de cabello rojizo con mechones color amarillo en cuanto a la otra su cabello era largo color rosado. Elise negó con su cabeza sin decir nada e intentando mantener la cabeza hacia bajo pero esta chica con el cabello rojizo se arrodilló a su lado y colocó su mano en el hombro.

"Te ayudaremos a…. e… ¿eres un dragón de Equestria?" Preguntó.

Un escalofrío corrió por su espalda al oír eso, nadie externo a ellos conocía eso así que se alejó de esa chica poniéndose levemente en guardia, al notar que esa chica también quedó inmóvil por la sorpresa, dio media vuelta para salir corriendo de allí intentando alejarse de esas dos chicas hasta que ingresó en un elevador que justo cerró sus puertas. Pudo ver cómo esas dos chicas la siguieron y quedaron allí mientras que el elevador subía hasta el nivel más alto del mall.

En otra locación del mall, Naomi, Jade y Kyara buscaban a Elise por todos lados casi sin parar, se asomaban a distintos comercios para ver si no se encontraba dentro. Kyara avanzó unos pasos luego de salir de un comercio pero comenzó a sentirse mareada por lo que se dirigió de inmediato a una banca.

"¿Estás bien?" Preguntó Jade.

"N-no me siento muy bien…" Contestó.

Cayó de lado en aquel banquillo para la sorpresa de Jade y de un *PUF* perdió su transformación, Naomi llegó justo para ver eso, Kyara yacía acostada con su forma de zorro, un vestido puesto y sus ocho colas a la vista de todos aquellos que pasaban por allí. Casi de inmediato, Jade y Naomi se sentaron a los lados cubriendo a Kyara con las bolsas de las compras.

"¿¡Q-qué le sucedió!?" Preguntó Naomi casi entre dientes intentando no llamar la atención.

"Cre-creo que llegó al límite de su transformación…" Respondió Jade.

"¿Y ahora cómo buscaremos a Elise?" Consultó Naomi.

"Esa chica lucía como un dragón." Dijo alguien que pasaba frente a ellas.

"¡O-oigan!" Las llamó Jade.

Aquella chica que dijo eso tenía su cabello largo color rosa y llevaba puesto un vestido amarillo, quien la acompañaba tenía su cabello rojizo con mechones color amarillo. Les llamó la atención ser llamadas de golpe pero cuando vieron un extraño pelaje salir por detrás de esas chicas que las llamaron, decidieron acercarse.

"O-oí eso de la chica con disfraz de dragón, es mi hermana pequeña y se nos perdió." Dijo Jade. "¿S-saben por dónde se fue?"

"La vi subir en una de las plantas superiores." Contestó la pelirroja observando con desconfianza. "Se la notaba algo asustada."

"Yo iré por ella, tú quédate con Kyara." Le dijo a Naomi. "Gracias a la dos."

"Oh, tu mascota está cansada, ¿verdad?" Consultó la chica del cabello rosa.

"Eh, sí… creo que caminó mucho hoy…" Contestó Naomi algo nerviosa intentadno disimular una sonrisa.

"Allí vienen el resto de nuestras amigas, ¿que te parece si la cuidamos juntas?"

"No te preocupes, no cuestionamos el que tu mascota tenga puesto un vestido." Comentó la pelirroja.

Por dentro, Naomi imploraba que se vayan y la dejen sola puesto que las ocho colas de Kyara eran completamente visibles, en lo que acomodaba las bolsas intentando ocultarlas. Subiendo unas escaleras mecánicas, Jade se apresuró a buscar a Elise, recorrió varios corredores hasta que llegó frente a unos juegos infantiles donde ella se encontraba sentada con la cabeza hacia abajo, tapada por su capucha.

"Me tenías muy preocupada, Elise." Dijo Jade al acercarse.

"Y tú a mi, aún no sé como regresar a tu casa." Comentó Elise Observando a los niños jugar con sus padres.

"Nuestra casa." Replicó Jade sentándose junto a Elise. "No hemos recorrido lo suficiente la ciudad dado que debemos mantenerte oculta pero me da pena pensar que tienes deseos de hacer otras cosas."

"Lo sé pero a veces quiero poder salir sin necesitar esconderme." Contestó. "Hoy descubrieron mi identidad y hasta sabían que vengo de otro mundo."

"Un segundo… cuéntame eso de inmediato." Pidió Jade.

"Una chica pelirroja junto a otra de cabello rosa, dijeron que soy un dragón de Equestria." Contestó. "Claramente sabían qué soy."

"Esas dos chicas están ahora con Naomi y Kyara… esto puede ser problemático"

Sin perder tiempo bajaron las escaleras mecánicas casi de a dos escalones por vez, al llegar a la parte inferior, doblaron en una esquina solo para ver a Naomi con otras siete chicas muy coloridas. Su expresión notaba que no tenía ningún deseo de estar allí pero tres de ellas tenían entre sus manos las colas de Kyara que aún permanecía inmóvil.

"¿Qué haremos?" Consultó Elise.

"Si saben de tu mundo, tal vez tengan alguna conexión con Antares o inclusive Aurora." Mencionó Jade.

Al tomar la decisión de intentar preguntarles, notaron como una octava chica con gorra púrpura claro se acercó rápidamente a ellas, las ocho se despidieron y comenzaron a retirarse de allí, Jade y Elise inmediatamente se acercaron a Naomi quien suspiró de alivio.

"Me ayudaron a quitarle el vestido y se creyeron que las colas eran falsas…" Dijo al verlas venir.

"¿Do-dónde estoy?" Preguntó Kyara despertando.

"Mejor vamos a casa, la lluvia ya se detuvo así que no será problemático volver." Propuso Naomi.

Aún mareada, Kyara bajó de la banca mientras que Jade le preguntaba a Naomi por esas chicas. Elise quedó allí observando a ese grupo irse al cine, la chica pelirroja volteó y la saludó con la mano mientras caminaba con sus amigas.