"No puedo ver nada más allá, este pasillo parece interminable." Decía Elise.

"Tal vez podamos utilizar nuestra magia para ver si hay algo que podamos utilizar." Propuso Jade.

"Si este recinto es parte de las intenciones de destruir nuestro mundo, no creo que les moleste si lo modifico un poco." Comentó Adrian.

Apoyó su mano en una de las paredes y en esta se formó una cuadrícula de hasta unos diez metros al frente, formando un pequeño relieve que les permitía ver el contorno de la pared. Sin quitar su mano del muro, caminaba y esta cuadrícula se elevaba no solo en esa pared, también en el suelo. A medida que avanzaban las diferentes partes de la pared destacaban, pero llamó la atención que en un determinado punto, aquel relieve desapareció denotando que allí había algo.

"¿Una pared ilusoria?" Indagó Jade.

"Elise, utiliza tus llamas para comprobarlo." Pidió Adrian.

La dragona inhaló bastante y comenzó a exhalar sus lamas con su boca bien abierta permitiendo que el rango que abarcaba su fuego sea amplio, notaron que las llamas eran detenidas por el marco de aquella puerta que destelló y desapareció frente a ellos.

"Fuego azul… muy buen trabajo, pequeña." Felicitó Adrian.

Al ingresar a aquella sala notaron que los esperaba un holograma de Mu delante de ellas, en este holograma no se veía como una máquina, sino que emulaba la apariencia de un poni real.

"La acumulación de energía tomará trescientos minutos." Dijo Mu. "Dado que sus compañeros ya han ingresado al recinto, debo advertirles que activaré los sistemas de defensa correspondientes."

Tras esto se desvaneció frente a ellos pero casi sin darles un instante para analizar lo que acababan de ver, un oso de metal se formó delante de ellos, este disponía de una armadura plateada y sus colmillos anaranjados destellaban al igual que sus garras del mismo color.

Lanzó un zarpazo hacia Jade que lo esquivó sin problemas y dando un paso hacia el frente, propinó un golpe con su palma abierta en el pecho del oso generando un destello y una potente explosión despedazó a la criatura.

"¿¡Cómo has hecho eso!?" Pregutnó atónita Elise.

"Dando el golpe de la forma adecuada, puedo introducir la potencia de un hechizo por detrás de la armadura y causar una explosión allí." Contestó. "Esta técnica me la enseño el abuelo, yo solo le adapté magia."

"Niñas, tal vez debamos separarnos, nuestra prioridad es encontrar el núcleo y de ser necesario, destruirlo." Propuso Adrian. "Ustedes dos vayan juntas, yo puedo defenderme si otra de esas cosas aparece."

"Tenga cuidado." Pidió Jade avanzando rápidamente junto a Elise en la dirección contraria.

Las dos avanzaron por un pasillo perfectamente iluminado, frente a ellos se desplegaron de los laterales de la pared unos rectángulos que en sus puntas se iluminaron, Jade desplegó su barrera mágica recibiendo dos impactos muy potentes. Elise avanzó y se deslizó arrojándose a suelo pasando estas armas, se trepó a una de ellas y escupió sus flamas con mucha presión por la hendidura de esta causando que el soporte se derrita y se desprenda.

El cañón restante disparó destruyendo la barrera de Jade y pasando la ráfaga a centímetros de ella, perdió el equilibrio por la fuerza que debió hacer, pero al caer sentada estiró su brazo recitando "Thunderbolt" lanzado una potente esfera de ratos que hizo estallar aquel cañón.

"Jade, ¿estás bien?" Preguntó Elise.

"E-estas cosas son demasiado poderosas, no sé cuanto podré resistir si vuelven a aparecer." Dijo algo aturdida. "Sólo espero que los demás estén bien."

"Tal vez si buscamos alguna habitación con algo que nos sea de utilidad, podremos superar esas trampas." Propuso Elise.

Ambas comenzaron a avanzar nuevamente por aquel pasillo que parecía no tener fin, Jade generó una esfera eléctrica en su mano que destellaba rayos en todas direcciones hasta que uno que dio contra la pared hizo que el holograma que cubría una puerta se desvanezca. Al tocarla, varias runas se iluminaron abriéndose a los lados y dejándoles ingresar.

No parecía haber trampas de ningún tipo, de hecho, esa habitación era muy similar a una vivienda.

"Revisa de aquel lado si hay cajones o algo que nos sea de utilidad." Pidió hade.

Ella comenzó a inspeccionar la zona y cada vez que tocaba algo, runas se iluminaban demostrando que su magia hacía efecto con casi todo allí. Tras tocar un artefacto rectangular, este comenzó a mostrar hologramas de un tono celeste claro de las personas que vivían allí, esto las asustó, pero al notarlo vieron que estas se movían de la forma que lo hicieron hace mucho tiempo atrás.

"Es sorprendente que las ruinas aún permaneces perfectamente limpias, dónde habrá ido toda esta gente…" Se preguntó Jade cuando los hologramas desaparecieron.

"Eso hace que parezca aún más tétrico." Comentó Elise.

"Entonces será mejor que nos apresuremos, no sabemos que peligros puedan estar pasando nuestros amigos." Dijo Jade.


"¿Estás segura de lo que estás por hacer?" Consultó Naomi.

"N-no, pero no tenemos otra opción." Contestó Kyara con su pata sobre un tablero conde se iluminaban runas.

Una serie de mecanismos se encontraban a los lados del cuarto al que habían ingresado se iluminaron, dos cristales a los lados, uno al centro y dos en el techo. Los cristales de la derecha eran amarillo y rojo, a la izquierda celeste y transparente y al centro uno de un tono marrón grisáceo; aquellos dos que colgaban del techo eran blanco y negro.

Al accionar una de las runas, varias líneas salieron del tablero hacia los cristales y estos destellaron una runa en el centro de cada uno.

"Son las runas que representan a los elementos." Señaló Charlie.

"¿Y eso qué significa?" Preguntó Kyara.

"N-no lo sé, se supone que hacen algo con los cristales, pero no tengo idea." Contestó Charlie elevando sus hombros

"¿Qué tal si utilizamos nuestra magia en ellos?" Propuso Naomi acercándose a uno de ellos.

Al apoyar su mano en el cristal celeste, recitó "Agua" provocando que la runa se ilumine, pero de inmediato recibió un shock que la hizo tambalearse dando un paso hacia atrás. Charlie corrió a ella al verla y la sujetó para que no caiga notando que se encontraba algo aturdida y la ayudó a sentarse en el suelo, se notaba que no podía moverse con facilidad.

"¿Estás bien?"

"Ohhhww… ¿qué fue eso?" Contestó si abrir sus ojos y recostándose en Charlie. "M-me siento muy agotada…"

"Veo que encontraron uno de los generadores." Dijo Mu apareciendo frente a ellos. "El cristal acaba de absorber una gran cantidad de energía vital de tu amiga, si lo hubiera tocado por más tiempo, estaría muerta."

"Entonces debemos destruirlos para salvar el mundo." Dijo Charlie lanzando una bolsa de polvo oscuro a Gridwin.

Esta bolsa destelló por la magia de Charlie y se convirtió en una lanza, la sujetó en el aire y se preparó para dar una estocada.

"Yo… no haría eso si fuera tú…" Advirtió Mu. "Esos cristales disponen de una concentrada acumulación de energía, si los rompes o fisuras… ¿Qué crees que sucederá con la energía acumulada dentro?"

"Kaboom…" Comentó Charlie.

"¡Exacto! No sean una molestia ustedes también y esperen tranquilos a ser eliminados como el resto." Comentó Mu. "Y si deciden sacrificarse para evitar la cuenta regresiva… les comento que hay otros cuatro generadores, tal vez atrasen lo inevitable pero sus vidas serán desperdiciadas."

Tras decir esto, desapareció de inmediato en el aire, todos quedaron allí con algo de incertidumbre por lo que iba a suceder. Al fin habían encontrado algo que los podía ayudar, pero se encontraban atorados.

"¿Qué haremos?" Pregunrtó Gridwin.

"Un explosivo." Contestó Charlie. "Dame la lanza." Pidió.

Recostó con cuidado a Naomi en el suelo y tomó las bolsas de polvo de su mochila, un círculo mágico se iluminó en su mano derecha y se puso a trabajar. El polvo comenzó a separarse en pequeños torbellinos que flotaban frente a él, estos eran de diferentes colores y tamaños.

"Hay suficiente para un solo intento…" Dijo entre dientes mientras pensaba qué hacer.

"¿Qué hace?" Preguntó Kyara.

"Ahora viene lo peligroso…" Dijo Charlie una vez que preparó todo.

Se arrodilló junto a Namomi y la cargó en sus brazos, colocándola en la espalda de Gridwin mientras que ella aún dormía.

"Haré una bomba, pero debo detonarlo estando cerca…" Comentó Charlie.

"Entonces me quedaré contigo." Dijo Gridwin. "No puedo permitir que te suceda algo o no podré ver a tu familia a los ojos."

"No, no lo harás, quiero que protejas a Naomi." Replicó. "Además, tus plumas te hacen muy inflamable… y lo mismo va para el esponjoso pelaje de Kyara."

"¿Y qué harás?" Consultó Kyara.

"Haré una granada con los elementos que tengo aquí." Contestó formando una esfera con toda la pólvora. "Las esquirlas de metal deben ser lo suficientemente potentes como para romper uno de los cristales y causar que estalle en cadena con el resto."

"¿Es que todos los humanos son así de imprudentes?" Reprochó Gridwin. "Ian suele hacer la misma clase de locuras."

Mientras que Gridwin le recriminaba la idea, Charlie terminó de formar la granada con un recubrimiento de esquirlas con formas triangulares para maximizar el potencial daño. Apoyó su mano en su hombro y rasgó la manga de su chaqueta y la convirtió en cordón.

"¡Ya váyanse!" Ordenó Charlie mientras amarraba el cordón al anillo de la granda.

Apoyó la granada sobre le cristal que representaba el elemental de tierra al ver que sus amigos se fueron por la puerta, aprovechó esto para extender el cordón hasta la entrada de la habitación y desde allí, de un tirón, desprendió el anillo de la granada y giró hacia el pasillo para cubrirse. La potente explosión causó que por la puerta salgan pedazos del techo, paredes y esquirlas, al voltear a ver qué sucedió notó que tres de los cristales estaban fisurados y emanaban grandes cantidades de energía de dichas fisuras.

"¡SÍ!" Dijo en total alegría. "Uh… oh, no…"

Aquellas fisuras comenzaron a hacerse más grandes por la gran presión que salía de ellas así que decidió salir corriendo de allí, no pasaron ni tres segundos que una segunda explosión mucho más potente destruyó gran parte del asilo y provocando que las paredes y techo se derrumben.

"¡Charlie!" Exclamó Gridwin al oír la segunda explosión y ver la nube de polvo venir hacia ellos.

Aquellas rocas se disolvieron y volvieron a amontonarse a los lados solidificándose de nuevo, de entre la oscuridad Charlie apareció tosiendo y quitándose el polvo de la ropa.

"Creo que subestimé la potencia de la explosión…" Dijo.

"¡Eres un imprudente!" Exclamó Kyara. "Tú e Ian son unos imprudentes… ahora entiendo por qué son amigos."

"Felicitaciones, acaban de sumar una hora a la acumulación de energía…" Bufó Mu apareciendo detrás de ellos. "El tiempo estimado asciende a trescientos sesenta minutos." Notificó. "Pero no crean que no los oí cuando dijeron que era el único explosivo que disponían."

"No te preocupes, nos las ingeniaremos para detenerte." Replicó Gridwin.

Elevó su pata y apareció un holograma en la punta de su pezuña mostrando dónde se encontraban con un indicador rojo y la ubicación de los cristales restantes. El mapa estaba bien detallado y mostraba que el recinto tenía forma de anillo, siendo el lugar por donde ingresaron el anillo principal y más grande.

"Este recinto es muy grande, y se encuentran algo lejos de los demás generadores, así que no podrán siquiera alcanzarlos a todos a tiempo." Dijo haciendo desaparecer el mapa luego de unos segundos. "No me obliguen a ser hostil."

Una vez más se esfumó en el aire, estaba más que claro que podía oír todas las conversaciones que tenían, pero Kyara volteó a ellos sonriendo sagazmente. Gridwin comprendió al instante y asentó con la cabeza, sonriendo él también.

"¿Por dónde?" Preguntó.

"Vamos en aquella dirección." Señaló Kyara mientras que sus colas comenzaron a destellar.