Una potente lluvia de fuego y chispas caía a lo largo de una habitación de grandes proporciones, Elise suspiraba exhalando sus llamas a los lados de su boca mientras que Jade tan sólo cerró sus manos repentinamente disipando dos esferas que destellaban electricidad. Al otro extremo del cuarto se derretía un gran erizo de metal casi despedazado, cuyas púas en su espalda eran estacas de hielo.
"El abuelo te enseñó bien." Felicitó Jade a Elise.
"Heh… juntas somos imparables."
"Lo mejor será continuar." Propuso Jade acomodando su ropa.
En la siguiente habitación se encontraron con una enorme biblioteca que disponía de muchos libros, pero estos no eran de papel, se encontraban hechos de un extraño material blanco y tenían forma de tablilla en las que aparecían runas cuando Jade las tocaba.
"Esto no es de ayuda…" Dijo volviendo a colocar una en la estantería.
Se acercó a una mesa y al apoyar su mano volvió a aparecer una serie de hologramas de personas realizando sus vidas cotidianas, esto duró unos segundos para luego desaparecieron.
"No creerás que existe una tétrica razón por la que los humanos ya no están aquí, ¿verdad?" Cuestionó Jade.
"Eso hace que me den escalofríos." Contestó Elise. "Pero si ya derrotamos a tres de los guardianes, significa que algo extraño sucedió."
"Eso es muy cierto, pero…"
Caminó hacia otra mesa mientras charlaba con Elise, pero al tocar una de las estanterías, aparecieron otra serie de hologramas. En esta ocasión eran tres hombres debatiendo, no disponía de audio pero se los notaba algo preocupados.
Uno de ellos sacó una esfera de su bolsillo para sorpresa del resto y aquel debate se intensificó aún más, al punto que parecía que gritaban entre sí. Uno de los tres señaló algo por detrás y al unísono voltearon atemorizándose, repentinamente una garra pasó cortándolos de un solo ataque y el holograma desapareció.
"Lo que sea que haya sido eso… fue lo suficientemente fuerte como para acabar con tres personas de un golpe…" Algo atónita dijo Jade. "Me preocupan los demás."
No esperaron más, continuaron recorriendo las diferentes habitaciones y pasillos del complejo. Este subía a plantas superiores, en ocasiones bajaban pero de los que ambas estaban seguras era el hecho de que se encontraban completamente perdidas. En ocasiones activaban los hologramas mostrando a la gente de esa tierra hasta que localizaron no que les llamó mucho la atención.
"U-unicornios… tres de ellos." Señaló Elise.
"Entonces hubo seres de su mundo aquí." Comentó Jade.
"Eran los únicos tres unicornios que decidieron venir a este mundo." Dijo Mu. "Y los acompañaron un pegaso, dos grifos y un zorro astral."
Ambas se pusieron en guardia al verlo, se apareció de la nada detrás de ellas sin previo aviso pero no mostró ninguna intención de atacarlas.
"Gracias a estos tontos es la razón por la que existen las leyendas de Pegaso, kyubi, grifo y los unicornios." Explicó.
"¿Nos dirás como detener la cuenta regresiva o tendremos que usar la fuerza?" Preguntó Jade.
"Solo vengo a anunciarles que se ha extendido el tiempo a una hora adicional." Dijo. "Les pido que sean pacientes y dejen de destruir los mekas secundarios o me veré en la obligación de activar a aquellos de alto nivel."
Así como apareció sin un aviso o causando sonido, se desvaneció dejando a Jade y Elise algo preocupadas por el hecho de que los mekas que enfrentaron hasta ahora no eran los más poderosos.
"Apuesto que si seguimos buscando estos hologramas, alguno nos mostrará como parar a este idiota." Dijo Jade.
"Pero estamos perdidas, necesitamos saber a dónde ir." Replico Elise.
"Buen punto…" Exhalo Jade cruzándose de brazos. "Si este lugar está hecho de la forma en que las personas históricamente construyen, los altos mandos deberían estar en las habitaciones mas altas y las maquinarias en las inferiores."
"Uf… más escaleras…" Bufó Elise.
"Ahora que lo dices, aquí hay una tecnología avanzada… inclusive más que la nuestra… debería tener algún tipo de elevador." Pensó en voz alta Jade.
Continuaron con su búsqueda de pistas a lo largo de tres habitaciones más, ya era algo extraño el hecho de que ninguno de los mekas haya aparecido para detenerlos, pero activaron varios de los sistemas de seguridad que fueron rápidamente destruidos como suelos electrificados, pareces que se cerraban con pistones o barras con puntas metálicas que se cerraban repentinamente desde el suelo, paredes y techo.
"A este lugar tan sólo le faltan laser cortantes… esto ya es demasiado." Exhaló Jade acostada en el suelo.
"Resiste un poco más, apuesto que encontraremos algo pronto." Dijo Elise arrodillada a su lado.
Una potente explosión sacudió el lugar causando que ambas se alerten, las luces dimerizaron un poco luego de esto y tras un parpadeo estas volvieron a la normalidad.
"¿Qué fue eso?" Preguntó Elise.
"¿Crees que sean los demás?"
Elise corrió hacia la esquina y volteó para ver, no se distinguía mucho por una nube de humo y polvo pero a la distancia pudo divisar cientos de escombros tapando el camino.
"Quedaban doscientos quince minutos pero, tras la destrucción de otro de los generadores, debo informar que se agregarán sesenta minutos para activar la maquinaria." Anunció Mu sin materializarse. "He decidido desplegar los mekas de alto nivel dada la rebeldía de los huéspedes; tengan un buen día."
"Oye, si es como las películas, tal vez podamos preguntarle cosas." Propuso Elise.
"No es mala idea… ¡Oye Mu!" Exclamó Jade.
"¿Sí?" Consultó apareciendo frente a ellas.
"¿Cómo podemos llegar a las habitaciones de los líderes?" Preguntó Jade.
"Al fondo del pasillo hay un elevador, sólo deben ir hasta el último nivel." Señaló. "Pero debo advertirles que los mekas ya se encuentran activos y deben eliminar toda amenaza." Dijo.
"I-intentaremos evitarlos." Dijo Jade avanzando en dirección al elevador. "Y tú ves muchas películas con mamá…" Bufó a Elise.
Las dos corrieron hacia el final del pasillo donde una puerta conducía un hecho de grandes extensiones, este era muy profundo pero hacia arriba no se veía la parte superior.
"No creerás que…" Consultó con desconfianza Elise.
Antes de que termine de decir nada más vio cómo Jade brincó manteniéndose suspendida en el aire frente a ella, al notarlo, ella también brincó hacia el interior de aquel tubo.
"Creo que esto funcionaba como elevador." Comentó Jade "Sky Wings." Recitó.
Un ligero brillo cubrió su cuerpo y unas pequeñas alas de luz aparecieron en su espalda, estas eran algo difusas pero le permitían volar, Elise la observó ascender y comenzó a aletear para seguirla pero ascendía muy lento.
"Oye, cálmate… ¿por qué mueves tus alas de esa manera?" Preguntó Jade al verla luchar para ascender.
"Fui criada por grifos… ehhh… simplemente imito la forma en la mueven las alas... ufff…" Dijo Jadeando.
"Pero, ellos tienen plumas, tú no." Señaló Jade al notar que la había alcanzado.
"¿Y qué quieres que haga?"
"Primero, intenta utilizar todas las articulaciones de tus alas y embolsa el aire." Recomendó haciendo el gesto con sus brazos. "Tal ves si lo haces como los murciélagos, puedas volar mejor."
"Dejame intentar… ¡WOW!" Exclamó al aletear y ascender rápidamente. "¡No lo puedo creer, estoy volando!"
De inmediato Jade ascendió alcanzándola, le hizo sonreír la gran alegría con la que Elise ascendía. Llegaron al ultimo nivel y traspasaron el umbral hacia el interior, notaron que esa amplia habitación subterránea era muy amplia y con una fuente al centro, disponía de algunas plantas en los canteros pero completamente descuidadas.
Alrededor del recinto, se notaban muchas puertas y algunos pasillos que conducían a otras áreas.
"¡Woho, estoy volando!" Exclamó Elise dando la vuelta a la fuente mientras volaba a media altura.
"Mamá y papá estarán muy felices cuando vean esto." Dijo Jade filmando con su teléfono. "Supongo que debemos buscar alguna pista por aquí."
Aquellas puertas daban a muy lujosas casas, en ninguna encontraron nada relevante, solo hologramas de la gente que vivía allí y tenía momentos especiales. Esas proyecciones eran mayormente recuerdos pero al acceder a una de ellas, se encontraron con algo que parecía un laboratorio, este tenía grandes tubos de vidrio que no solo cubrían un extremo de las paredes, sino que recorrían el techo hacia una mesa que disponía de dos cristales, uno blanco y uno negro dentro de una esfera de cristal.
"¿Alguna vez habías visto algo así?" Preguntó Jade.
"N-no, nunca…" Contestó Elise examinando el cristal.
Al tocar una de las placas rectangulares que contenían información, apareció un holograma de una persona parada cerca de aquellos dos cristales.
"Me temo que no hay tiempo…" Dijo. "Fuimos desterrados de la otra realidad por nuestra propia arrogancia y estamos por dañar esta al no haber cambiado nuestros métodos."
Elevó su mano con un círculo mágico en ella, este disponía de una formación y runas que Jade nunca había visto en su vida. Unos cristales mucho más grandes se disolvieron en los espacios vacíos de los tubos en la pared y aquel hombre suspiró.
"Será un inicio de cero al parecer."
"No lo creo, ya es demasiado tarde." Dijo un holograma de la forma Meka de Mu. "Ustedes los humanos han causado mucho sufrimiento en ambas realidades y están convirtiendo en un desierto los alrededores de su recinto. Sólo por su consumo de energía."
"¡M-Mu!" Exclamó el hombre al verlo.
"Tú eres el último…" Dijo Mu avanzando. "La vida volverá a su estado original sin ustedes."
Se lanzó hacia aquel hombre pero unos destellos y piezas metálicas volaron hacia Mu, en ese instante se cortó el holograma ante la atónita mirada de Jade y Elise.
"D-debe haber algo más… a-ahora sabemos quien es el r-responsable de que no haya nadie aquí…" Algo nerviosa dijo Jade revolviendo las cosas de aquella mesa.
"Jade, cálmate..." Pidió Elise sujetándola.
"Esto parecía una aventura pero… ahora no solo nuestras vidas están en juego…" Dijo. "También la de todo el mundo…"
"En mi primera aventura pasé mucho miedo, pero Ian me dijo que ninguna aventura es divertida, solo lo son si puedes contarla a otros." Consoló Elise.
"Y… ¿qué propones?"
"N-no lo sé… busquemos a los demás y algo se nos ocurrirá." Dijo Elise elevando vuelo
Tras acordar eso, oyeron un extraño sonido fuera de aquella habitación, pasaron por la sala principal y salieron hacia aquel hall circular encontrándose con un wyvern de metal, su armadura era dorada y llamas salían de entra las articulaciones y la boca, su cola disponía de unos picos de cristal rojo al igual que unas grandes garras de las que salían sus alas a los lados hechas de aquel mismo material.
"Los wyverns y los dragones son enemigos naturales, ¿sabías?" Comentó Elise al verlo.
"Creo que más me preocupa saber cómo nos libraremos de esta… está tapando nuestra única salida." Dijo Jade concentrando su magia en sus puños.
Lanzó una potente llamarada que Jade bloqueó con una barrera, dado que aquel aliento no desistía, Elise aleteó volando en línea recta atravesando aquellas flamas y dando un giro sobre si misma, propinó una patada descendente en el hocico de wyvern haciéndole cerrar la boca.
"¡Auch! Este es muy duro…" Chilló Elise.
"¡Thunderbolt!" Recitó Jade.
Lanzó una potente esfera eléctrica que impactó de lleno en la cabeza del wyvern pero este tan sólo se sacudió sin recibir ningún daño de ambos ataques. Avanzó con ferocidad hacia Jade que desplegó sus pequeñas alas luminosas y avanzó al raz de suelo esquivándolo por poco, Elise aprovechó esto lanzándole sus flamas azules pero no le causó ningún efecto.
"Es elemental de fuego, tus llamas no le harán nada." Dijo Jade aún deslizándose para eludirlo.
"¿Y qué propones?"
"Huir… mi magia es afín a la suya y no podré hacerle nada…" Contestó.
Ambas aprovecharon que lograron rodear al wyvern y se lanzaron al tubo que les daba la salida, descendieron tan rápido como podían mientras veían cómo varias llamaradas salían de aquella puerta. Tras unos segundos, notaron que de entre el humo apareció el wyvern descendiendo aparatosamente al ser el hueco algo pequeño y no poder extender sus alas.
Jade abrazó a Elise y realizó una curva cerrada en la primera salida que vio, una vez tocaron el suelo, extendiendo su brazo y lanzando una bola de fuego para destruir el pasaje. La explosión desmoronó parte de la entrada tapando la posibilidad de que aquel wyvern dorado los alcance.
"Busquemos a los demás, nosotras no tenemos oportunidad contra este…" Dijo Jade señalando con el pulgar hacia los escombros.
Con unas escaleras que descendían frente a ellas, decidieron reunirse con los demás para Notificar sus hallazgos. La situación se había vuelto muy peligrosa considerando que no sabían cuánto tiempo les quedaba de aquella cuenta regresiva que Mu había anunciado.
