Pese a que la abuela Cecilia y la tía Mel se habían ocupado de las heridas que Ian tuvo en el entrenamiento, aún sentía su cuerpo cansado, durante las prácticas de combate mágico notó que sus habilidades se encontraban muy por encima del resto.
Un rayo impactó contra el suelo luego de que lo esquivara de un salto a la derecha, frente a él, un artefacto de forma romboide giraba y una esfera de luz se generaba en su punta. Al disparar, Ian formó una pequeña barrera circular que detuvo el rayo y de un movimiento rápido con su pezuña, una delgada línea dorada rebanó al artefacto en dos.
"No estoy seguro qué clase de entrenamiento hiciste estas vacaciones pero acabas de derrotar al britxel en un nivel muy elevado." Elogió el profesor Rondbell.
Al volver a sentarse junto a sus compañeros de clase, ellos lo elogiaron por el combate que acababa de tener, Ian tan sólo se recostó apoyando su mentón sobre sus patas delanteras. A su lado se encontraban aquellas dos chicas que se habían burlado de él cuando lo vieron por primera vez como un poni.
"I-Ian, estuviste genial, siento haber dicho esas cosas de ti antes…" Dijo una de ellas.
"Es verdad, y si no te molesta..." Agregó la otra elevando su mano derecha hacia él.
Notó con claridad lo que pretendían, volteó a Kyara que sus colas eran abrazadas por varios compañeros y compañeras de clase, una chica extendía una de las alas de Gridwin examinando sus plumas y Elise se encontrada sentada en el regazo de Jade mientras ella la abrazaba.
"Está bien, dense el gusto..." Suspiró Ian que hasta ahora no había permitido que lo traten como a un animal.
Muy felices, ambas se pusieron a sus lados rascando su espalda y cuello, acariciaron su crin y lo trataron como a una mascota. Ian hacía hasta lo imposible para no inmutarse pero en determinado punto comenzó a dar pequeñas patadas contra el suelo con una de sus patas traseras mientras que le rascaban debajo del mentón.
"¿En qué momento mi clase se convirtió en un Petting Zoo?" Suspiró el profesor Rondbell. "La próxima clase estudiaremos más a fondo los elementos regentes de cada uno, así que no falten y estén listos."
El timbre sonó de inmediato dando por finalizada la clase, los alumnos salían de los diferentes salones al patio para disfrutar de un breve descanso. Por extraño que parecía, Ian notó que la cantidad de chicas que lo seguían era mayor, inmediatamente se dio a la fuga para evitar ser utilizado como poni de feria. Ingresó por una puerta que se encontraba entreabierta sin siquiera saber a dónde se metía, al dar la vuelta vio a alguien que sostenía una gran jeringa en su mano.
"Veo que te has vuelto popular de repente." Comentó la profesora Ortbidge mientras le aplicaba una vacuna a un extraño zorro rojo de piernas alargadas. "Ya que estás aquí..."
"No de nuevo una inyección dolorosa..." Entre dientes dijo Ian mientras daba la vuelta.
"E-espera, no es eso..." Lo detuvo la profesora. "Necesito que le lleves esto a la directora, es el resultado a fondo de todos los análisis y muestras que he tomado de cada uno de ustedes."
"Ehm… está bien..." Accedió Ian. "¿Por qué tiene sellos gubernamentales?"
"Luego del incidente de Ordibrich, se definió que ustedes deberán ser registrados como criaturas potencialmente peligrosas." Contestó la profesora.
"¿Osea que tendremos agentes vigilando nuestras acciones todo el tiempo?" Preguntó Ian algo irritado.
"No, la directora se cercioró de que eso no pase pero ante cualquier inconveniente en el que se vean envueltos, el gobierno deberá prestar su apoyo." Explicó.
"Se lo llevaré de inmediato." Dijo Ian al oír que el timbre del final del recreo sonaba.
Comenzó a galopar entre los estudiantes mientras que llevaba en su boca los archivos, tropezó con un chico causando que suelte los archivos esparciéndose el suelo. Tan rápido como pudo los junto hasta que uno de ellos le llamó la atención, este decía Aurora Glow pero no tenía cargado ningún contenido o información.
Por un instante sintió curiosidad de revisar el resto para ver de que se trataban pero se encontraba en medio del pasillo, lo elevó con su magia y galopó hacia el despacho de la directora. Al acceder, pudo ver que encontraba hablando por teléfono mientras que su familiar por detrás desgarraba un trozo de carne.
"A-abuela, ¿qué rayos es esto?" Preguntó al cerrar la puerta.
"Por enésima vez, no me llames abuela en la escuela..." Bufó Cecilia. "Te seré sincera, tus acciones y la de esas niñas en la escuela de Celestia han despertado sospechas."
"Eh… lo siento."
"No obstante, quería hablar contigo sobre algo importante." Dijo. "¿Alguna vez has escuchado acerca de Golden Souls?" Preguntó dejando sus lentes sobre la mesa.
"N-no..."
"Es normal, no se lo enseñamos a los jóvenes en la etapa escolar." Comentó Cecilia. "Es un antiguo hechizo que unifica la esencia mágica del alma con la esencia del cuerpo en una sola."
"Eso suena irreal."
"Existieron en la historia registrada tan sólo cinco hechiceros que pudieron realizarla." Continuó explicando.
"Y déjame adivinar, mi abuelo fue uno de ellos."
"No, el último registro de que alguien haya podido realizar con éxito ese hechizo data de unos quinientos años." Replicó Cecilia.
"¿Y por qué me dices esto?" Cuestionó Ian.
"Porque tengo sospechas de que esa chica llamada Sunset Shimmer fue capaz de realizar dicho hechizo." Contestó. "Es un estado que se alcanza, aumenta el poder mágico pero no es tan agotador como tu hechizo Blood Wings."
"Eso debo verlo."
"El grupo deberá asistir aquí periódicamente para llevar un control de lo que hacen y enseñarles apropiadamente el uso de la magia." Comentó Cecilia. "Así que tendrás oportunidad de preguntar cómo hizo para llegar al estado Golden Soul, te será de utilidad para enfrentar a Antares."
"D-de acuerdo… debo regresar a la clase de la profesora Mystral..."
"Una cosa más..." Agregó Cecilia antes de que Ian salga. "Esta tarde vendrá Melissa a buscarnos, encontramos a Aurora."
No pudo pensar en otra cosa el resto del día, después de tanto buscar, por fin habían localizado a Aurora. La abuela Cecilia se negó a dar mayor información al respecto pero al llegar la tarde, la tía Mel los pasó a buscar con la furgoneta. Fueron hacia la zona Este de la ciudad pero al sur del jardín botánico, Aquella calle tenía muchos edificios altos pero no había sido parte de la zona atacada cuando llegaron hace unos meses.
"Es un bonito barrio." Mencionó Jade.
"¿Cómo es que no se nos ocurrió venir hacia esta zona?" Cuestionó Charlie.
Subieron varios pisos por las escaleras ya que no cabían todos en el ascensor, a excepción de Cecilia y Melissa. Al tocar la puerta, sintieron mucho barullo al otro lado seguido de un "¡MA!" muy fuerte, un joven chico les abrió la puerta observando al grupo y los animales que los acompañaban.
"¡Irene!" Dijo muy feliz Mel al verla asomarse.
"C-cielos… no me esperaba tener una reunión de mascotas..." Dijo sorprendida al verlos. "Pasen… no se si hay suficiente espacio."
Cunado ingresaron, Irene y sus hijos quedaron muy sorprendidos ya que no eran criaturas normales, Kyara no tenía la ilusión de sus colas, Elise no llevaba puesta ninguna ropa que oculte su cola, o alas y por ultimo Gridiwn simplemente era él mismo.
"Es, igual..." Dijo Irene al ver a Ian. "Niños, ¿dónde se metió Lili?"
Ben fue a buscarla a su habitación, se lo oyó forcejear hasta que logró sacarla de allí. Aurora observaba con mucho temor a aquel grupo que se encontraba allí e intentaba aletear para escabullirse.
"He, he… esas alas de juguete suelen hacer eso cuando forcejean." Algo nerviosa dijo Irene.
"Oh, sí… a Gridwin suele sucederle lo mismo." Comentó Charlie.
Inmediatamente Gridwin extendió una de sus alas frente a Irene dejándola perpleja, no tenía idea de qué sucedía. Luego de forcejear unos minutos, Ben junto con Louise lograron llevar a Aurora y ubicarla frente a Ian.
"¡MA!" Chilló volteando a Irene.
"Hum, parece que no pueden llevarse, Lili luce asustada." Comentó Irene.
"¿No nos reconoces Aurora?" Preguntó Ian.
Irene realizó un grito ahogado al oírlo, ya era raro que Aurora tenga alas y cuerno pero aquel otro poni habló con claridad ante sus ojos, Ben, Louise y Andrea también quedaron boquiabiertos por esto.
"¡MA!" Chilló Aurora de nuevo.
"Se comporta como un bebé..." Observó Kyara. "Creo que lo mejor sería conectarnos con ella y ver si no perdió la memoria."
"Otro animal que habla..." Dijo Andrea muy feliz.
"¿Es seguro?" Consultó Ian.
"¡Claro! Yo seré el nexo y..."
"¡Esperen un segundo!" Exclamó Irene. "Creo que nos deben una explicación."
Ian volteó hacia sus amigos quienes asentaron con la cabeza, luego respiró hondo y comenzó a contarles todo lo que había sucedido. El verdadero nombre de Lili era Aurora Glow, lo que sucedió en el otro mundo, cómo llegaron allí, sobre Antares y cómo la estuvieron buscando desde entonces.
Todo eso fue demasiada información para ellos, pese a que eran felices viviendo con Aurora, no esperaban que tuviera toda esa historia por detrás.
"Así que tu nombre es Aurora… sigue siendo bonito." Dijo Ben rascándole detrás de la oreja. "Y-yo también tengo magia, no sé cómo pero a veces pasa."
"Déjame ver tu mano." Pidió Cecilia a Ben.
Cecilia comenzó al surcar su dedo índice por sobre la palma derecha de Ben, un ligero destello se formó y debajo de sus pies apareció un círculo mágico de dos colores, mitad dorado y mitad púrpura oscuro.
"Fascinante, tienes doble afinidad." Dijo Cecilia. "Esto cambia la cosa, primero veremos que hacer con Aurora y luego les diré qué haremos sobre la magia del niño."
"¿Y qué le van a hacer a Li… no, Aurora?" Consultó Ben.
"Primero necesitamos saber por qué actúa de esa manera." Dijo Kyara. "Me conectaré con ella para saber cómo está."
"No lo hagas sola, no sabes qué puede suceder allí." Advirtió Cecilia.
"Mi raza es experta en estas cosas pero si lo desea, puedo conectarla conmigo para ver cómo es." Propuso Kyara.
"Yo también iré." Dijo Ian. "Quiero ayudar a recuperar a Aurora."
"Las pocas veces registradas en las que se ingresó a la mente de otro, no acabaron bien." Dijo Cecilia dudando.
"Directora Rendwick, es seguro." Alentó Gridwin. "Kyara es una experta y tal vez pueda enseñarle lo que hace."
"De acuerdo, mentiría si dijera que no me intriga."
Cecilia e Ian se recostaron a cada lado de Kyara mientras que la punta de una de sus colas se posicionaba en sus respectivas frentes. Observando a los ojos a Aurora, ubicó dos colas a los lados de su cabeza y las cuatro destellaron en un tono celeste claro, el mismo tono se veía destellar en sus ojos.
"Ya estoy lista…" Dijo Kyara. "Veamos que te sucedió."
Las dos colas destellaron a los lados de la cabeza de Aurora causando que sus ojos se pongan blancos, Ian junto a la directora Cecilia hicieron lo mismo.
"¿Ya estamos dentro?" Dijo Cecilia. "¿Por qué estoy a la ladera de una montaña?"
"Abuela, espera a que Kyara nos muestre el camino."
"Saben…" Oyeron a Kyara. "No encuentro nada que me de un indicio de qué sucedió con su mente."
"¿Y dónde estamos?" Consultó Cecilia.
"Esto es… el imperio de cristal…" Señaló Ian.
Aquella densa niebla comenzó a disiparse poco a poco dejando ver a la distancia una cuidad y al centro el gran castillo del imperio de cristal, las casas eran brillantes y el castillo lucía exactamente igual a como lo vio cuando estuvo por allí.
"Tal vez encontremos lo que buscamos allí." Dijo Cecilia avanzando hacia la ciudad.
Cuando descendieron cerca de la entrada, Ian se detuvo unos instante observando en todas direcciones, como si algo no estuviera bien.
"¿Qué sucede?" Preguntó Cecilia.
"S-se supone que aquí estaba la estación del tren..." Contestó algo desconcertado.
"Recuerda que Aurora vivió en el imperio de cristal antes del incidente de Sombra." Comentó Kyara materializándose junto a ellos. "Es probable que haya algunas pequeñas diferencias."
Tras cruzar la entrada, vieron cómo cientos de ponis de cristal hacían sus acciones cotidianas, realizaban las compras, llevaban paquetes, otros construían o pintaban. La ciudad se la notaba más que viva.
"Conque, ¿este es el mundo en que viviste los últimos dos años?" Preguntó Cecilia admirando a los ponis.
"Es una de las ciudades, ellos son ponis de Cristal y su pelaje es diferente."
"Puedo notar que todos tienen un emblema en sus flancos." Observó Cecilia. "Pero tú no, debes ser otra clase de poni."
"Justo donde duele." Comentó Kyara casi entre sisas al notar la mueca que hizo Ian. "Mejor comencemos a buscar desde el centro, donde se encuentra el corazón de cristal."
Al llegar allí notaron que no bahía nada al centro, sino una esfera negra donde debía estar el corazón de cristal.
"¿Qué es esto?" Preguntó Cecilia. "Se siente una gran fuerza mágica."
"Estoy seguro que no es el corazón..." Contestó Ian. "Debe ser algún tipo de… ¡AUCH!"
Mientras hablaba, acercó su pezuña pero recibió una descarga mágica que le causó un intenso dolor. Kyara extendió sus ocho colas y las incrustó en esa esfera.
"N-no es tampoco el acceso al corazón de Aurora o algo que ella haya hecho." Dijo Sorprendida.
"¿Y qué significa?"
"Esto es magia que proviene de otra fuente, alguien lo dejó aquí." Contestó Kyara.
"Déjame analizarlo." Dijo Cecilia acercándose a la esfera.
Extendió ambas manos y un circulo con runas pareció debajo de ella, cinco anillos con runas envolvieron las esfera mientras que ella lo analizaba. Varios destellos de energía mágica salieron de allí hasta que una forma oscura apareció en ese lugar.
"No, no permitiré que lo destruyan." Dijo.
"Así que este es Antares..." Dijo Cecilia. "Oí que habías dejado un hechizo en esta yegua pero no imaginé que sería lo primero que encontraríamos."
Cerró ambas manos y los anillos se cerraron presionando con fuerza aquella esfera que lentamente comenzó a agrietarse hasta que estalló como un cristal, desapareciendo frente a ellos. En su lugar una esfera blanca como si fuera una burbuja de jabón flotaba frente a ellos.
"¿No será este…"
"El acceso al corazón de Aurora." Terminó de decir Kyara.
Las colas de Kyara brillaron y dos de ellas tocaron la burbuja causando que esta estalle y una puerta aparezca frente a ellos, al abrirla, ingresaron a una habitación en total oscuridad. Allí dentro las llamas no se encendían, no había nada más que frío y desolación.
A medida que recorrían el lugar comenzaron a oír un leve llanto, al llegar a él, se encontraron con Aurora recostada en el suelo y llorando casi en silencio.
"¿Por qué?" Dijo. "Yo hago lo posible para alejarlos pero siempre vienen a mi..."
"Eso es lo que los amigos hacen, ayudarse entre sí." Replicó Ian.
"Encerré mi mente para que el hechizo de Antares no pueda encontrarme." Contó Aurora. "Pero si ustedes están aquí, significa que me encontrará" Agregó sollozando. "No quiero poner a nadie mas en peligro."
"Ya entiendo." Dijo Kyara. "Encerrar tu mente dentro de tu corazón hizo que el hechizo de Antares lo cubriera al ser el único lugar donde tu consciencia se mantenía activa."
"¿Te refieres al sello que destruí antes?" Preguntó Cecilia.
"¡Exacto!" Exclamó Kyara afirmando eso.
"En otras palabras, Antares no podrá encontrarte." Comentó Ian.
"Aún así, no quiero que esta familia que me acogió esté en peligro." Replicó Aurora.
"¿Te refieres a estas flamas?" Señaló Kyara.
Cuatro flamas se encendieron detrás de Aurora, cada una de ellas representaba a Irene, Andrea, Louise y Ben respectivamente. Ella las observó mientras aún corrían lágrimas por sus ojos.
"S-si uno mi conciencia con esta falsa que creé, los recuerdos que tuvo serán míos..." Dijo. "N-no quiero que..."
"Aún así siguen siendo tus recuerdos, ellos ya saben de ti... Aurora Glow." Interrumpió Cecilia. "Cuando regreses debes decidir si continuar viviendo con ellos o regresar a una vida llena de frío y oscuridad."
Le extendió su mano para ayudarla a levantarse, ella colocó su pezuña y un destello cegador provocó que todos abran los ojos al unisono, los demás los vieron despertar pero toda la atención se encontraba centrada en Aurora.
"Yo no quiero regresar a la oscuridad." Dijo Aurora. "Y… extrañaré ser llamada Lili."
[OOF! Creo que he intentado mantener la consistencia del pasado de los personajes tanto como pude, perdón si algo rompió con ello, lo revisaré y lo arreglaré en su debido momento. La secuencia del episodio anterior está cronológicamente ubicado después del campamento de verano, y he intentado que las cosas tengan cierta armonía y hasta los grandes autores pecan de agregar relleno a sus obras pero siempre dentro de este hay contenido que será relevante a futuro (¿o la escena de entrenamiento de Goku y Krillin con Roshi no es relleno?) Aún así ya tenía planeado redondear la cosa y apuntar hacia un final "coherente" y que se unan las piezas del rompecabezas.]
