CAPÍTULO UNO: Are You Satisfied?
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¿Estás satisfecho con una vida mediocre?
¿Necesito mentir para abrirme camino en la vida?
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Ok, Bubbles, tranquilízate. Ya te has bajado veinte de las pastillas de puta valeriana de Buttercup, se supone que tienes que estar tranquila.
Tomé mi cabello nerviosa y tiré de él un poco. Ya está, ya había firmado el contrato, pronto empezaría la carrera de modelaje que tanto esperé toda mi vida, por la que me preparé específicamente. ¿Por qué me sentía tan mal? ¿Por qué estaba tan insatisfecha? ¿Se supone que debo estar feliz porque mi vida va a cambiar?
Suspiré mientras salía de la agencia, por lo menos ya no estaría tan a la sombra de Blossom y su estúpida actuación. Al menos ahora la gente me conocería a mí.
La rubia idiota de las PowerPuff Girls que siempre está feliz como la vaca que consiguió la leche. Oh, ingenuos, no tenían la menor idea de cómo era.
Bubbles es una soñadora, decían.
Visualicé a Boomer en las afueras, oculto en una gorra y unos lentes de sol. Él me saludó y yo se lo devolví, para luego abrazarlo y darle un beso en la mejilla. Hace un mes que estábamos saliendo, aunque todavía no nos habíamos oficializado, queríamos conocernos.
— ¿Cómo te fue? – me preguntó.
— ¡Me aceptaron!
— ¿En serio? Nena, eso es genial. Estoy muy feliz por ti – empezamos a caminar. Me dió un beso en la mejilla luego de envolver mis hombros con su brazo –. Oye.
— ¿Qué pasa? – él sonaba preocupado.
— Tú sabes que el modelaje es... Algo jodido. Está bien, lo sé, eres una chica hegemónica y por lo tanto para ti las cosas son fáciles, pero... No quiero que te coma la cabeza, ¿Sabes?
— ¿A qué te refieres, Boomer? – lo miré extrañada.
— Me preocupa tu salud mental y como ésta carrera puede llegar a afectarte – ahí entendí.
— Bebé, no voy a dejar de comer si es eso lo que te preocupa.
Sabía que se refería a eso. En el tiempo que salíamos no se lo había contado, pero era algo que toda la ciudad tenía sabido tras los pequeños percances que aquel trastorno me causó. Cómo que casi muero, por ejemplo.
— Por favor, tómatelo con calma. A la gente le gusta decirte cómo tienes que ser. No le prestes atención, ¿Sí? Sé cómo eres tú – me miró y me dió un beso, siempre me animaba –, la súper heroína más preciosa que haya pisado la tierra.
— Eres un exagerado.
— Me importa un mierda lo que creas de mí, no es mi problema si no ves lo que yo veo.
— Amor, ¿Me estás escuchando?
— Sí, nena, eres toda una triunfadora, ¿No lo ves? – miré sus ojos rojos, debajo de ellos tenía unas grandes ojeras.
— No has dormido, ¿Verdad?
— No, estoy preparando el exámen para la universidad y, bueno, nada se consigue gratis ¿No? – se levantó un poco para darme un beso –. Perdón.
— No pasa nada, Brick, es tu sueño y yo tengo que ayudarte a conseguirlo – miré la habitación toda desordenada dónde se encontraban –. No puedo creer que no hayas limpiado esto.
— Bloss, sabes bien que yo soy limpio y ordenado, pero no he tenido tiempo. Además, no está tan mal.
— Es una pocilga.
— Y tú eres una maniática del control.
Lo miré por un segundo y me di vuelta. No tenía ganas de recibir una crítica y menos del pelmazo de mi novio, yo también había estado totalmente ocupada con mi carrera pero aún así he tenido tiempo para verlo a él y venir a su maldita casa. Como si la vida de una actriz fuera fácil.
— Oye, no te enojes – me miró por un momento y su rostro cambió –. Nena, ¿Estás bien?
— ¿Qué te hace pensar que no lo estoy?
— No tienes muy buena cara, ¿Sabes? – hubo un silencio que él mismo decidió interrumpir –. ¿Estás satisfecha?
— ¿Con qué?
— Con todo esto, con tu vida. Sabes que eres un poco – se aclaró la garganta – exigente.
Vete a la mierda Brick, como si tú no lo fueras. Lo miré furiosa, ¿Qué estaba diciendo? ¿Que yo no era feliz? Podía ser cierto, podía ser que estaba triste por dentro y que lo único que hacía era mentirle. ¡Es mi problema! ¡Asunto mío si yo nunca era feliz y lo que tarde para llegar al éxito que me merezco!
— No, Brick, no lo estoy, pero es porque todavía no he cumplido mi objetivo. Los papeles que tengo son sumamente estúpidos y pequeños, el día que me veas en una maldita ceremonia de los Oscars va a ser el día en el que esté puto satisfecha. Y créeme que voy a estar ahí. Tú lo dijiste, soy una triunfadora, me conduce un avidez de éxito. Así que da por hecho que nada, ni tú, ni mi familia, ni nadie va a ser capaz de detenerme.
Me levanté con violencia de la cama y me coloqué mi ropa. Quería llorar y tomarme un trago al mismo tiempo. Ya no lo soportaba. Era suficiente con tener a la loca de Buttercup en casa gritándome que yo exigía demasiado de todo el mundo, ¿Cómo no lo iba a hacer si incluso lo hago conmigo misma? Me detuvo el sonido de su voz, hace un año que éramos novios y sabía exactamente cómo era y cómo iba a reaccionar.
— Entonces, espero de todo corazón que lo logres.
— Con qué así estamos. ¿Acaso quieres morir?
No voy a mentir, el rosa me irrita de por sí de sobremanera, pero verlo en sus ojos me dan ganas de arrancarme la cabeza. Siempre con esa mirada de superioridad, creyéndose mejor que yo con su maldito novio y su estúpido éxito de muñequita perfecta.
— Vete a la mierda.
— Fíjate tu lenguaje.
El whisky de mi vaso se sintió pesado en mi garganta e incluso podría decirse que me quemaba incluso más. Ojalá lo hubiera hecho, ojalá me hubiera destruido las cuerdas vocales así no decía alguna estupidez y terminaba con esta discusión. Pero como siempre, eso no sucedió.
— Fíjate el tuyo, es mi puto problema si quiero beber, fumar y maldecir como un camionero.
— ¿No sales hoy?
— Pensé que estabas con Brick.
— No has respondido.
— No.
— ¿Por qué?
— No te interesa, es asunto mío. – calé un poco de mi cigarrillo.
— ¿No tienes amigos? – casi rompo el vaso contra su cara.
— ¡Te he dicho que son cosas mías! – me levanté de la mesa con fuerza, ella seguía igual de neutral. Siempre fría como un témpano –. Es mi puto problema si no tengo amigos, ¡así como también lo es que sienta que me quiero esconder y que me quiera morir! ¡Así que no te preocupes, que también es mi asunto si quiero tomar mis maletas e irme a la mierda!
— ¿Por qué no lo haces?
Todavía se dignaba a preguntar eso la hija de puta. ¡Qué le importa, es TEMA MÍO! Me dirigí a la puerta hecha una fiera, pero me detuví con un pie fuera de la cocina. No me quería ir porque tenía la mínima esperanza de que la situación mejore, porque les quiero aunque me asfixien por completo. Porque no sé que hacer.
— Tal vez lo hago, a ver si al menos así me siento un poco satisfecha.
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¿Estás satisfecho con un viaje fácil?
¿Una vez que cruces la línea estarás satisfecho?
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He vuelto con las joyas de la familia solo que a modo de historia BIEN NARRADA y, debo decir, que se me está haciendo un poco difícil. La historia básicamente se va a tratar de capitulos basados en las canciones y el orden del álbum del mismo nombre, pero que todas van a desencadenar en la misma situación, las hermanas siendo consumidas.
Todavía no apareció Butch, pero pronto lo hará. Él es un canalizador de emociones para BC.
Esto es una segunda oportunidad que espero realmente que les guste. Mi plan es subir un capítulo cada semana si es posible, y luego subir una historia basado en Electra Heart, también de Marina. Se supone que está es una precuela de la que tengo planeado escribir, que es la principal. De esta última tengo fijada la trama (que puedo adelantarselas si lo desean) y el final pero no tengo ni la más puta idea de cómo desenvolverla, así que acepto todo tipo de ayuda / consejos en los reviews o en mis mensajes.
Espero de todo corazón que les haya gustado.
Cheers.
