Su Mundo.
Alianzas
Por alguna extraña razón, la última semana de enero había pasado más rápido de lo que le hubiera gustado, en cuestión de un parpadeo, estaba a tan solo minutos para su encuentro con su… ¿Hermano? Jamás le llamaría así eso le resultaba imposible de alguna manera, ¿Amigo? Aún no estaba segura de que eran eso, apenas se estaban conociendo ¿Jason? No le tenía mucha confianza para llamarlo por su nombre de pila. Por lo que ahora la mejor manera de llamarlo era Todd. Después de todo a esté no parecía incomodarle.
Se acomodo mejor en su cama, enfocando su vista en el techo de su habitación, por suerte para ella, no compartía el cuarto con nadie más, de otra manera, tendría a alguien preguntándole la razón de su inquietud.
El ligero toque de su puerta la hizo mirar la puerta de su habitación.
—¿Rachel? _Una suave voz procedente de alguna de las profesoras se hizo escuchar— ¿Vas a ir hoy a Jump City? Ya las demás están bajando _Esperó unos minutos para luego soltar un suspiró al no obtener respuesta— Si vas a ir esta vez, te sugiero que te apresures.
—Enseguida bajo _Tomó el bolso colgándoselo en el hombro, comenzando a caminar hacía la salida.
OoOoOoOoO
En la entrada había una fila, esperando para que las profesoras anotaran sus nombres en las listas. Las que ya se habían anotado caminaban hacía en frente del instituto, donde estaba la parada del transporte público, que las llevaría a la ciudad.
Rachel miró a sus compañeras desde el otro extremo, apoyada en la pared de la escuela. La mayoría de las que se encontraban frente a ella; eran de primero, que salían media hora después que las demás, durante media hora había visto el ir y venir de transporte público, y uno que otro auto, que recogía a las chicas.
La carretera estaba desierta, y no había ni rastro del auto negro en el extenso camino. Comenzaba a creer que Jason se había arrepentido
Seguramente se estaba riendo de ella ahora, por lo ingenua que había sido al aceptar salir con él, después de todo a simple vista parecía ser un hombre egocéntrico. Que le gustaba solo divertirse en la vida, nada tenía que hacer un hombre como él buscando a alguien tan diferente como ella.
Unas vagas imágenes de cuando hablaron del pasado aparecieron en su mente, si era una trampa o una broma ¿Todo aquello era fingido? ¿Esos verdes ojos sin brillo alguno dejándose succionar por la miseria, era parte de su plan? No podía creerlo, se escuchaba tan real, tan melancólico. Había dejado a su verdad salir, frente a ella, algo dentro de Rachel quería confiar, aunque sea un poco en él.
Pero si no era falso, porque demoraba tanto, odiaba esperar a alguien que no sabía si al final aparecería.
Soltó un suspiró, mirando como las últimas chicas se iban en aquel transporte, ya abarrotado de personas.
Con parsimonia tomó la mochila que estaba en el suelo, posándola en su hombro dispuesta a regresar al internado. Pensando que tal vez era lo mejor no convivir mucho con su "hermano"
El sonido del claxon la hizo detener su andar, en su interior algo pareció removerse, su estómago se contrajo, inconscientemente mordió sus labios, mientras sus orbes amatistas miraban sobre su hombro, aunque no lo admitiera jamás en voz alta, queriendo que se tratara de él.
Y efectivamente, allí estaban esos ojos esmeraldas viéndola fijamente, mientras una bella sonrisa se dibujaba en los labios. Al contrario de la última vez, ahora la venía a buscar en una bella moto negra con algunos detalles en rojo.
—¡Lo siento por hacerte esperar!, tuve una junta de negocios que mi nada eficiente asistente no me aviso hasta esta madrugada _Jason expresó tratando de que no se le hiciera notar mucho su tono de desagrado, sus ojos la miraron con incertidumbre, no sabía si ella querría viajar con él en su moto. Si sus planes se venían abajo por la incompetencia de aquella mujer no solo sería echada, si no que tan bien la haría escarmentar, saber lo que significaba meterse con Jason Wayne; que solo por esta vez usaría su apellido para darle una lección— Mi auto está en el taller, tenía que acomodarle algunas cosas, esperó que no te moleste viajar en una moto.
Rachel negó, chasqueando la lengua, el momento de regresar como si nada de esto hubiera sucedido ya había pasado y ella no lo había aprovechado, no era el momento de echarse hacia atrás, no importa lo que pasará llevaría las cosas en paz por su querida madre. Aunque tuviera que montarse en esa ruleta rusa con ruedas.
Sus pálidas manos tomaron el casco que su acompañante le ofrecía, sin tiempo a seguir sopesando la idea de alejarse, se lo puso.
—De verdad lo siento, no volverá a suceder lo prometo.
—Que no volverá a suceder ¿Dejarme esperando o venir por mí en esa cosa? _Su voz no sonaba molesta, por el contrario, podía jurar que tenía un muy pequeño deje de diversión en está, a pesar que su ceño estaba levemente fruncido.
—Ambas _Soltó una carcajada mirándola fruncir el ceño, esta vez sí parecía algo enojada, o tal vez incómoda con la idea, no parecía muy ansiosa por montarse en la moto— Oh vamos no muerdo _Su sonrisa se ensanchó ladeándose un poco al saber que lo último era una vil mentira. Pero ella no tenía por qué enterarse… Aún.
Rachel seguía de pie, frente a él, sin hacerle caso a sus chistes. Un suspiró escapó de los labios del chico, había llegado de nuevo al principio, y pensar que la última vez había aumentado sus interacciones, y ahora por culpa de un factor externo, la barrera que anteriormente había derrumbado, se alzaba de manera más alta frente a él separándolos. Y si a eso le sumaba la incomodidad que podía notar en la chica por lo que sería su medio de transporte, todos sus planes estarían tirados al traste, antes de que acabe el día, si no hacía algo al respecto.
La chica por fin con algo de temor tomó asiento detrás de él, sujetándose con fuerza de la cintura de Jason, sus ojos se cerraron al sentir como el vehículo arrancó.
Mentiría si dijera que alguna vez se había montado en una, incluso les había agarrado algo de pavor, al ver los múltiples accidentes que las motos ocasionaban.
Mordió su labio inferior tratando de que no se notará su nerviosismo, lo que menos quería ahora era a Jason burlándose de su comportamiento. Era suficiente ya con sus burlas regulares como para aguantar una con su comportamiento.
—¿Ya desayunaste? _Pregunto luego de un rato, ya cerca de la ciudad, Rachel negó en un apenas audible susurro— Conozco un buen lugar en el que podemos comer.
Al llegar Jason miró por el espejo a Rachel, está tenía los ojos cerrados, mientras sus manos se encontraban aferradas a la cintura de él. Parecía tan frágil, tan asustada por caerse de aquel vehículo, a pesar de que él nunca la dejaría caer. Sin duda había hecho mala elección de transporte, y aun así ella accedió a acompañarlo a pesar de no mostrarse nada cómoda con la idea. Eso le hacía sonreír con complicidad.
—Ya llegamos _Susurro con voz suave, acariciando las pequeñas manos que se aferraban a su cintura, que al instante lo soltaron como si quemaran— Vamos.
Para alivio de Rachel, Jason no mencionó nada de lo ocurrido hace unos minutos, entraron al local que el chico parecía conocer de memoria.
Esté la condujo hasta una mesa algo apartada, le acomodo la silla para que se sentará, no era como si realmente ella lo necesitará, o como si Rachel se mostrará muy contenta al notar su cordialidad, al contrario, parecía no importarle, incluso parecía que lo estuviera ignorando lo más posible, ni cuando sus dedos rozaron el hombro de ella de manera "accidental" pareció inmutarse.
Que niña tan seria con la que se había encaprichado, más su sonrisa jamás titubeó. Sabía que poco a poco se estaba ganando su confianza.
—¿Qué desean ordenar? _Una señorita se acercó a ellos con libreta en mano, mirando de manera nada casta al chico.
Jason miró a su acompañante fijamente esperando que está ordenará sin importarle lo más mínimo la mirada de la camarera, estaba acostumbrado a que lo miraran de esa manera tan descarada. Y que lo desvistieran con la mirada, raro era que esto no pasará.
Rachel miró de reojo a la señorita, y luego a su "hermano", esté no parecía notar la mirada de la mujer, o en cambio había decidido ignorarla. ¿Era así como todas las mujeres lo miraban? ¿Cómo si de un pedazo de carne se tratará? Ya entendía porque tenía el ego tan inflado.
Su mirada recayó en el menú, siguiendo el ejemplo de Jason de ignorarla, no deseaba prolongar más su propia incomodidad.
Chasqueo la lengua, levantando por breves minutos la vista, justo al momento que aquella prepotente sonrisa se alzaba. Ahora sabía que era cierto aquellas palabras de Jason advirtiéndole que le haría probar algo más que aquel té, del cual tan acostumbrada estaba, en todo el menú no había ningún tipo de té, solo había jugos naturales, malteadas, cocadas, y café.
Resignada, bajo el menú, haciendo que aquella sonrisa se extendiera aún más, Rachel rodó los ojos sin saber que pedir, no había nada que le llamará la atención o le gustará en las bebidas.
—¿Decido por ti Rach? _Hablo con tono burlesco y divertido, mientras recargaba su barbilla en sus nudillos. Toda su atención estaba desde el primer momento puesta en ella, en ningún momento la desvió. Nada en esa cafetería llamaba tanto su atención como la chica frente a él.
—Como si tuviera otra opción_ Rachel miró a otro lado frunciendo los labios, estaba descubriendo la más de aquella faceta burlesca de Jason, y no le agradaba nada.
Esté soltó una carcajada, la comida que servían en ese café era bastante elaborada, justo como le gustaba, casi se podía comparar a la comida de Alfred. Allí no había esos horribles y desagradables té en ninguna parte del menú. Por lo que su acompañante estaba ahora a su completa merced.
Con su mejor sonrisa se dirigió a la chica descarada, sin siquiera ver el menú pidió dos desayunos, Rachel tuvo que parpadear varias veces al escucharlo decir toda la receta sin siquiera mirar en ninguna ocasión el menú. El chico decidió acompañados por un café que para ella sonaba muy dulce, hasta tenía helado en la receta, para ella decidió ordenar algo mucho más amargo, pero en su elaboración habían más de diez ingredientes. No era nada un café normal como el que su madre acostumbraba a beber.
—Verás que te gustará la mezcla que pedí para ti _Sonrió triunfante, mientras sus ojos brillaban con malicia.
—Lo dudo _Miró a otro lado, impaciente por que trajeran su orden.
—La última vez no pudimos terminar de hablar, así que dime, como fue que llegaste hasta esté internado, hasta donde sabía Ángela es de Gotham, y allí hay buenos lugares para estudiar.
—Yo lo decidí cuando era niña, toda mi niñez había estudiado una profesora privada desde que era pequeña. Cuando la que me enseñaba murió no quise que viniera alguien más a reemplazarla, por lo que le pedí a mi madre que me metiera en un internado, pero no quería cualquiera, mi antigua profesora me contó que ella había asistido al de Jump City, el cual estaba lleno de conocimiento y fue por eso que vine _Explicó sin entrar mucho en detalle, recordando por breves momentos a su tutora, esa mujer, que a pesar de estar bajo las órdenes de su padre, a veces lo desobedecía, liberándola en más de una oportunidad de aquella habitación. Solo hubo una oportunidad en la que no la pudo ayudar, y fue donde todo se derrumbó.
Jason la miró sin sorprenderse, ella estaba presa en su propio mundo, aun no lo descubría, y empeorando su situación era ella misma se cortaba las alas, negándose a volar y a salir de aquella jaula que ella misma había cerrado, había salido de su casa para meterse en una prisión más grande. Solo era un cuervo enjaulado. Ahora no solo tenía el objetivo de conquistarla, también se había planteado la idea de hacer que la vida de aquella joven comenzará a cambiar, aunque tuviera que involucrarla un poco en su propio y retorcido mundo.
Jason abrió la boca, estaba dispuesto a dejarla ver la realidad, más decidió guardar silencio al ver como la mesera de antes venir con una gran sonrisa dejando la orden, para luego guiñarle un ojo y alejarse.
Los ojos esmeraldas del chico la miraban con euforia, no parecía que comería ni un bocado hasta que ella probará el café que él le había ordenado. Parecía ¿entusiasmado? No pudo evitar sonreír casi imperceptiblemente, toda arrogancia había abandonado el rostro de su acompañante, y ahora se sustituía por una gran emoción, solo comparable con la de un niño pequeño. Parecía que en cualquier momento se inclinaría un poco más solo por ver su reacción.
Cumpliéndole el pequeño capricho de su compañero, que había sido tan amable de invitarla a desayunar, procedió a tomar un pequeño sorbo del café.
Al momento que aquel caliente líquido chocara contra sus papilas gustativas, sus ojos se abrieron, era una deliciosa combinación a pesar de todo, en cierta manera amargo, pero no demasiado, el delicioso líquido descendió por su garganta al momento que ella bajaba la taza, la sonrisa orgullosa de Jason se instaló en su rostro y en todo el desayuno lo acompañó.
Cuando ambos terminaron, Jason pago lo que habían consumido.
Una vez que salieron del local, y ya más cómoda Rachel le agradeció al chico por invitarla a pesar que esté lo había planificado para que ella tomara algo más que su té, no le dio mucha importancia. Había sido una buena experiencia, a pesar de que jamás dejaría a un lado su té por aquel líquido, era bueno probar algo nuevo.
—Vamos te quiero llevar a un lugar que te gustará, y será la causa de que visites más Jump City sin que yo esté presente _Un ruido procedente del pantalón de Jason los hizo detener su andar, con cuidado, el joven saco su teléfono, que no dejaba de sonar.
Chasqueo la lengua, y con desgano contesto la llamada, Rachel lo miró extrañada, las expresiones en el rostro de su acompañante cambiaron en un parpadeo, de fastidio pasó a ira. Incluso creyó que aquel teléfono cedería en cualquier momento por la presión que ejercía la mano de su dueño.
Los ojos de Jason parecían emanar chispa, mientras sus labios se fruncieron. Con estos sentimientos a flote colgó la llamada, mirando a su acompañante. Hoy era el día que había despejado especialmente para enredarla, y ahora venía esa incompetente y se lo arruinaba.
—Ah~ no quería hacer esto, de verdad odio a esa mujer, lo mejor sería que te llevará ya a tu internado _Chasqueo la lengua al admitir eso No quería que aquel día terminará así, su paciencia con aquella mujer comenzaba a evaporarse.
—No es necesario, puedo tomar el transporte público para llegar allí, ve a lo que sea que tengas que hacer, no me importa irme sola _Se encogió de hombros.
—Tengo una reunión dentro de quince minutos con unos socios importantísimos de Tokio, que se suponía iba a ser mañana, mi secretaria está probando mi paciencia el día de hoy _Explicó llevándose los dedos al cabello, su paciencia comenzaba a evaporarse poco a poco— Pero eso no me impedirá que te lleve a tu lugar de estudio, hoy eres mi responsabilidad no podría permitir que nada te sucediera _Uso una de sus mejores sonrisas para que la Roth le creyera su actuación— Aunque… _Sus ojos adquirieron un brillo— pensándolo mejor hay una forma en que los dos ganamos _dejó que el silencio reinará unos minutos, ganándose una mirada de duda de su acompañante, era justo lo que necesitaba, una pequeña duda— ¿Por qué no me acompañas? Así luego te enseñaré la biblioteca de Jump City, prometo no demorar mucho.
Jason sonrió complacido al ver como los ojos de su compañera adquirían un pequeño y momentáneo brillo, a pesar de que ocultaba bien sus emociones, él comenzaba a notarlos cada vez más, estaba pendiente de cada reacción de su acompañante, sabiendo que esto más temprano que tarde le ayudaría a su causa.
Como lo imaginó ella accedió a acompañarlo, al llegar a la empresa se quedó maravillada, el lugar era grande, con aproximadamente treinta pisos, el fino color perla reinaba en las paredes del lugar, en la recepción se encontraban muchas personas caminando de aquí para allá.
Más al notar el porte de su jefe se detuvieron al instante, como perros entrenados hicieron una fila a ambos lados del camino, luego de dedicarle una pequeña reverencia obviamente muy bien ensayada cada quien regresó a sus obligaciones.
Ambos subieron hasta el último piso en un lujoso y tapizado ascensor. En aquel piso se encontraba solo un escritorio frente a una puerta, y sobre este un televisor de gran tamaño, algunos cómodos sillones de cuero y una cocina muy bien acomodada. La puerta era doble de caoba, ambas puertas formaban una perfecta W totalmente estética en un perfecto y serio color plateado.
En el escritorio se encontraba una descarada rubia limándose las uñas, mientras miraba el televisor sin siquiera atender a las personas que estaban sentadas frente a ella. Jason dejó escapar un suspiró mientras veía a sus invitados.
Con la mejor sonrisa que podía fingir se acercó a ellos, hizo una pequeña reverencia que en seguida Brushogun le correspondió.
—Es bueno tenerlo por aquí señor, disculpe mi retraso.
—No se preocupe joven Todd acabamos de llegar _El hombre le sonrió mirando a la joven detrás de él— Está jovencita tan bella debe tratarse de su novia ¿no?
Nya-Nya sonrió gatunamente escudriñando a ambos con su mirada, en especial a la chica de cabello amatista.
Rachel se tensó, sonrojándose un poco al notar como todos en la sala la miraban, incluyendo la ineficiente secretaria que por primera vez había apartado la mirada de la pantalla y la veía con el ceño fruncido.
Jason sonrió acostumbrado a las bromas de hombre, más decidió aclarar, tanto a él como su compañera se habían tensado ante dichas palabras, él no quería una relación estable y menos con alguien menor. Las chicas de esa edad podían ser muy controladoras.
—Se equivoca ceño Brushogun, ella es Rachel, hija de la nueva esposa de mi jefe el señor Wayne, solo está aquí porque esté me pidió especialmente que le mostrará las instalaciones, ya he hablado con ella, y luego de salir de nuestra junta haré lo que me han pedido _Mintió descaradamente como si nada. Su expresión no titubeó ni un momento y su mirada continuaba tan seria como cuando había pisado el edificio— ¿Vamos entonces adentro?
—Oh claro por supuesto joven Todd _El hombre sonrió mirando ahora a sus acompañantes— Saico-Tek hijo entra conmigo hay muchas cosas que debes saber antes de que yo muera, una de esa es el manejo de la empresa y nuestras alianzas _Miró a los otros tres— Scarface, Mecha-boy pueden ir a pasear si quieren, los llamaré apenas salgamos, Nya-Nya tú puedes hacer lo que desees _La peli rosa sonrió agradecida.
Los tres hombres se aproximaron a la puerta y abrieron la oficina para cerrarla en su espalda, los otros dos chicos se alejaron dejando a las chicas a solas.
Rachel tomó asiento ante la atenta y celeste mirada de la asistente de Jason, mientras Nya-Nya sonreía gatunamente acercándose y sentándose cerca.
Ninguna decía palabra más las miradas que le daba la rubia comenzaban a molestarla, antes de poder decir algo, vio como la que estaba a su lado se ponía de pie con una inocente sonrisa, acercándose como gato a su presa.
Sus afilados y magentas chocaron con la placa dorada que se encontraba en el escritorio, para luego elevar la mirada a hacía la rubia, que ya tenía la ceja arqueada. Rachel miraba toda la escena con una mirada seria, era claro que Nya-Nya estaba haciendo lo que deseaba, tal y como sugirió su jefe, y era algo que no ella no podía meterse.
—¿Que demo…?
—¿No te han enseñado buenos modales? _Con una cantarina voz sus palabras salieron con naturalidad, interrumpiendo el reclamo, su pronunciación era excelente, aunque sus palabras salían como ronroneos. Nya-Nya entrecerró los ojos acercándose más a su "presa"— Mi amo ha estado aquí por cinco minutos esperando, y tú ni siquiera le has ofrecido un té, jamás creí que Todd tendría alguien tan ineficiente en su empresa _escudriño a la rubia ensanchando la sonrisa— Y ni siquiera eres capaz de mostrar respeto ante está señorita, que es superior en muchos ámbitos a ti _Inclinó su cabeza señalando a la joven en los sillones— Una grave ofensa en mi país. Ahora, te lo pongo así Kitty _El nombre de la rubia salió con un deje de asco— Abandonas tu puesto ahora mismo o yo misma me encargaré de que sufras los días que decidas quedarte_ Una suave risa salió de sus labios pintados de rosa— Recuerda que la influencia de mi señor es más fuerte que la de tu papi.
El rostro de la rubia adquirió un tono rojizo, tanto por la rabia como por la vergüenza que le había hecho pasar aquella extranjera, de sus labios salían balbuceos sin sentido mientras sus manos estaban apresuradas en empacar sus cosas.
—Sayonara Kitty _Con una sonrisa victoriosa, y sus ojos brillosos Nya-Nya se despidió de la rubia hasta que la puerta se cerrará.
Una vez solas, la chica de rasgos felinos sonrió con los ánimos renovados, mientras regresaba a su asiento. Mirando fijamente a la chica a su lado, tenían mucho que hablar.
Cuando Jason salió de la oficina se extrañó al no ver a su inepta asistente, y más aún al no ver sus cosas, su mirada se dirigió ahora a las chicas que se encontraban en los sofás. Nya-Nya se encontraba con la cabeza recargada en el espaldar de esta mientras sonreía complacida. Su cantarina voz retumbaba por la habitación, dándole a entender que lo mejor no era interrumpir. Rachel se encontraba como pocas veces la había visto, sonriendo, era diminuta su mueca, pero allí estaba.
Una leve tos salida del señor Brushogun hizo callar de golpe a la chica felina, que se incorporó de golpe dando una reverencia a su señor. Sus ojos mostraban su alegría y diversión, había tocado muchos temas interesantes con aquella callada chica.
—Nos veremos después entonces joven Jason _Brushogun al igual que sus acompañantes hicieron una reverencia— Nos veremos después señorita Roth _El hombre sonrió comenzando a caminar con su hijo.
Nya-Nya aprovechó la leve intimida abrazándola como si la conociera de toda la vida, Rachel solo se dejó abrazar mientras cerraba los ojos, ambos gestos que confundieron a Jason.
—Nos vemos después Rachel~, si necesitas algo no dudes en llamarme _Sonrió enormemente después de separarse, guiñándole un ojo con mucha coquetería— Hasta luego Todd _Escuchar su apellido en aquel tono lo hizo poner alerta, lo que sea que haya pasado en esa habitación mientras él no estaba había sido grave si ahora Nya-Nya usaba aquel tono con él— Tu secretaria dejó dicho que odiaba su trabajo y que renunciaba _Una cantarina risa escapó de la garganta de ella— Esperó verlos ambos muy pronto _Sus ojos se achicaron luego de aquel doble sentido, sin esperar respuesta la joven se retiró.
Jason suspiró aliviado una vez que la chica había abandonado la habitación, sus esmeraldas ojos se posaron en la chica frente a él, no tenía caso preguntarle sobre la renuncia de Kitty, estaba seguro de que aquella rosa chica la haría renunciar en cualquier momento, lo que lo llenaba de dudas era la conversación que ambas jóvenes mantenían.
Y como al final de esta se habían acercado tanto, él mismo conocía el carisma de Nya-Nya, pero jamás podía compararse con el suyo propio, y aun así le había sacado una gran ventaja, ganándose parte de la confianza de la Roth. Y que a su vez Rachel se ganaba una linda y muy peligrosa aliada.
Llevo sus dedos al cabello inconscientemente, ¿Como su propio juego había comenzado a enredarse en su contra? Y sin siquiera haber podido hacer una jugada. Sus ojos escudriñaron a su presa, esta sería una cacería que disfrutaría mucho. Su inteligencia era digna de admirar, y sin que ella misma lo supiera el juego estaba en su control justo ahora, más esto no seguiría así por mucho tiempo, si ella era inteligente, él debía usar más su cerebro para tenerla donde la quería, solo era cuestión de tiempo.
Continuara…
Buenas ¿cómo han estado? Yo estoy de nuevo enferma, dos veces en menos de dos meses, sin duda un nuevo récord. Aunque a pesar de eso estoy más animada que de costumbre, puesto que nuevas ideas han venido a mi cabeza especialmente para este fic, que esperó sea el más largo que eh escrito hasta ahora. Estoy ansiosa por eso.
Ariazu Covenant: Oh que alivio, ya estaba sopesando la idea de comprarme un nuevo diccionario ingles español por si acaso. No te preocupes, la intención es lo que cuenta. Si es bastante complejo, y trato de hacerlo lo más apegado a su personalidad que pueda. Respecto a lo de Rachel lo tendré en cuenta. Por supuesto que aparecerán, por eso que los nombre en el primer capítulo, unos aparecerán más que otros, pero para eso tendrás que esperar. Gracias por tu comentario, intentaré actualizar, aunque sea una vez al mes, si mis profesores me dejan más tiempo libre, tal vez actualice más veces.
Susy Raven: No veo a Rachel como la chica que cae rendida ante un chico como él, si la desea debe luchar mucho para conseguir su objetivo, que ha aumentado su valor luego de cómo lo ha repelido en tantas oportunidades. Sobre la obsesión es totalmente intencionalmente, puesto que por ahora solo la busca para superarse a sí mismo, no la ve como una chica más pero no está dispuesto a pasar a algo más que una noche con ella, ya veremos cómo les va luego. Saludos gracias por tu opinión.
Kitty26: Me alegra que te gustará está historia y la que subí en octubre. Oh puede que aquel papel cambie en cualquier momento, y de cazador se convierta en presa. Gracias por tu apoyo tanto por aquí con esta pareja como con aquella, me alegra que te sientas así me haces elevar un poco mi ego. Yo tampoco eh tenido una no cita, pero eso fue lo que salió para no poner tan incómoda a Rachel.
Raven Yaz: Gracias por comentar, pues esa prepotencia es parte de la personalidad que él mismo se creó, adecuándose al mundo donde vivió desde que era niño, es la manera en la que Bruce educo a su primogénito para que esté fuera el mejor, ya que le correspondería luego ser la cabeza de la familia. Para el desagrado de Dick y del mismo Jason claro está, ya que al Dick ser el primero que adopto ambos creían que era Richard el que se ocuparía de todo, pero Bruce no lo hizo así. Como dijo Jason en el capítulo anterior Bruce le enseño más en la casa, de lo que aprendió en la escuela. Es una familia algo complicada que Rachel va a ir descubriendo poco a poco. Aunque para el resto del mundo debe ser perfecta, tiene sus secretos en su núcleo. Como mencione antes en la conversación, el único que intenta llevar la fiesta tranquila es Tim. Esperó que esta explicación te haya ayudado a comprender por qué Jason es tan prepotente, fue criado para ser el mejor, incluso frente a sus hermanos.
Gracias a; Luzifer17 y a Chica lop32 que agregaron la historia a sus favoritas.
Nos leemos luego.
Sovereignty-Perfection-Doll.
