Su Mundo.
Caída de la Máscara.
Las siguientes semanas pasaron con rapidez, ahora no solo tenía que colaborar los domingos con las carrozas, sino que también el lunes se lo habían dejado libre para que ensayara con las demás chicas que estarían con ella.
El único consuelo que tenía, era la promesa que le había hecho Jason, a pesar de no fiarse por completo de él, esas salidas de los sábados lograban hacerla olvidar los difíciles días en el instituto.
Incluso la había llevado a un lugar donde vendían té, y para su sorpresa se había tomado uno (luego hizo algunas muecas con la boca, haciendo notar su desagrado).
El libro que le había entregado Jason, parecía ser un regalo para él, puesto que tenía una dedicatoria que tenía en su primera página, posiblemente de Bruce, no la leyó respetando la privacidad de estos dos, las iniciales "J.P.W" estaban escritas la contra portada, junto a un "aléjate del libro Damián". En una de las páginas había encontrado un papel, escrito con la misma letra de la contraportada, en él se encontraba un número de teléfono seguido de un "llámame cuando me necesites Rachel" A pesar de que allí no le permitían tener teléfono decidió guardarlo.
El libro lo había leído veinte veces esa semana, era un buen libro, y la ayudaba muchas veces a olvidarse de lo agitada de su nueva rutina.
Por suerte ya mañana sería el "gran" día, mañana luego de aquel desfile no volvería a hacer algo tan ridículo.
Los nervios en la mayoría de sus compañeras estaban a flor de piel, y la directora había insistido en que el día de hoy, todas las que iban a estar en la carroza, ensayarían hasta las doce de la noche si era necesario. Ella misma supervisaría el ensayo, y al menor error deberían hacerlo de nuevo.
El ensayo se postergó hasta las diez, la menor del grupo se encontraba llorando por los múltiples regaños que había recibido, por lo que la enfermera había tenido que ir y darle unos calmantes.
Antes de que ella pudiera irse, la directora la detuvo. Arrastrándola a su oficina.
—¿Pasa algo Madame? _Rachel hizo caso omiso a la orden de sentarse, sus ojos se encontraban fijos en la mujer, estaba cansada, y no quería una nueva reprimenda de parte de esta.
—Señorita Roth _Su voz había comenzado siendo suave, mientras sus manos se unían sobre el escritorio— Me ha llegado un pequeño rumor de que usted aún no tiene un vestido para mañana, espero que sea solo un rumor, porque no quiero verme en la obligación de utilizar mi jugada. Y si de lo contrario no es un rumor, espero que consiga un vestido para antes del amanecer. ¿Me ha entendido?
—Perfectamente, aunque no tiene por qué preocuparse, ya mi madre me ayudó a escoger el vestido _Dio una leve reverencia— Ahora si me disculpa debo ir a descansar.
Los pasillos se encontraban en completa penumbra, el toque de queda ya había sonado. Por lo que, todas debían ya estar en sus respectivas habitaciones.
Por lo general las profesoras hacían guardia por los pasillos, asegurándose de que nadie saliera, más al ser mañana el gran día todas ya se encontraban descansando.
Toda esa semana le había tocado caminar por aquellos oscuros pasillos a altas horas de la madrugada, por cuestiones de ensayo, más de una ocasión se había conseguido a una profesora de guardia, pero esta simplemente la dejaba seguir su camino, solo las chicas que estarían sobre la carroza tenían permitido merodear por los pasillos a esas horas sin temor a una reprimenda.
Una de las pocas cosas referentes a ese desfile que le había sacado provecho, era que podía ir a la biblioteca a altas horas de la noche, y sacar los libros de una sección que estaba prohibida para las alumnas, la directora le había dado ese derecho al notar su buen comportamiento, y sus pocas quejas a pesar de odiar estar ensayando casi todo el día.
Así que, como cada noche, la chica caminó hasta la biblioteca, tomando dos libros más de la sección prohibida, podía devolverlos cuando ella quisiera, incluso podía llevárselos en las vacaciones de pascua, era lo bueno de aquella vergüenza que iba a pasar el día siguiente.
Sin importarle ser descubierta, caminó hasta la puerta de su habitación, al tomar la perilla entre sus dedos se dio cuenta de que algo estaba mal, esta estaba semi abierta, y ella estaba segura de que la había dejado asegurada.
Sin esperar un segundo, abrió la puerta de golpe.
Había rastros inequívocos de que alguien había estado allí, sus ropas se encontraban tiradas por todo el piso, el vestido que había usado para la boda de su madre se encontraba rasgado a la mitad.
La caja donde tenía guardado el vestido de mañana, se encontraba tirada a un lado de la cama.
Mordió su labio inferior uniendo cabos.
No era una coincidencia que esa misma noche le habían dicho a la directora que no tenía vestido, aquella chica que esparció ese rumor era quien estaba detrás de todo esto. Una de las tantas que querían su puesto en la carroza.
Rachel rodó los ojos, levanto la caja, notando una pequeña nota, escrita con pedazos de periódicos. Esto comenzaba a ser tan cliché. ¿Qué seguía una recompensa por el vestido? ¿Amenazarían con "matar" el vestido si ella no se retiraba?
Bufó rodando de nuevo los ojos, esas chicas veían muchos melodramas para su salud, incluso ahora se creían villanas solo por robar y destruir un vestido.
Tal vez luego le aconsejaría a la directora, enseñarles a esas chicas algo más que novelas rosas. Tal vez con suerte sacarían esas absurdas ideas de su mente.
Sin ánimos, y con un latente dolor de cabeza por tantas tonterías juntas, leyó la nota. Lo cual como había deducido, fue una pérdida de tiempo, su vestido al parecer estaba en el baño, más sus accesorios habían sido "raptados" y sí seguía con la idea de estar en la carroza harían algo más grave.
Rodó los ojos por tercera vez, arrugando la nota tirándola en la basura, hacían una muy mala imitación de mafiosos, a su parecer tenían demasiado tiempo libre, tiempo que podían invertir en leer algo educativo. Que no le haga ideas equivocadas sobre venganza, si es que a esa tontería le podían llamar venganza. Hasta un niño podía hacer algo mejor que eso.
Masajeó su frente tratando de tener paciencia, encaminándose a su baño personal. Como decía la nota, allí estaba el dichoso vestido hundido en la bañera… ¿Se suponía que era homicidio?...
Soltó un suspiró, meneando su cabeza de lado y lado.
Pudieron hacer algo mejor, y menos lamentable, como secuestrarla y tenerla cautiva mientras pasaba el desfile, hasta pudieron torturarla… En cambio, decidieron ir contra un estúpido vestido que ni siquiera le gustaba.
—Chica tonta _No pudo evitar decir al momento de tomar el vestido, el agua donde estaba sumergido tenía lejía, por lo que esté salió casi blanco, excepto por algunas cosas que tenía marcador permanente ahora gris. Las partes de tul algunas se encontraban rotas tanto que estaba segura que más la iba a cubrir un leotardo.
Repaso las pocas opciones que tenía, a esas alturas rendirse era absurdo, ya sabía cada paso y lo que tenía que hacer, había tenido más de un dolor de cabeza al finalizar los exhaustivos ensayos, su idea nunca fue participar en esa tontería, prácticamente la habían obligado a participar.
Si fuera por ella hubiera dejado el puesto libre, y que las demás se mataran por conseguirlo. Tal vez fuera más entretenido de observar.
Pero ahora estaba hundida en ese desfile, y desde su perspectiva el absurdo plan de alejarla de la jugada tenía muchos fallos.
El primero era que la directora; no dejaría subir a última hora a una chica cualquiera a la carroza, y menos sin saber lo que debía hacer. Quien quiera que estuviera detrás de esto, lo hacía por impulso, y no porque tuviera un plan. Y si todo eso era su plan, era el plan más estúpido que había visto.
Fácilmente podía buscar una solución a sus simples problemas, unos simples vestidos destruidos no la detendrían.
Por un momento la imagen de Jason sonriéndole con malicia incitándola a hacerlo apareció en su mente.
Solo por esta vez, haría algo totalmente opuesto a ella. Sería entretenido ver la cara de enojo de aquella chica, al ver a Rachel aparecer con un vestido en la carroza. Tal vez eso no la ayudaba a pasar desapercibida, pero era lo que menos le importaba…
Comenzaba a pensar que pasar tanto tiempo con Jason estaba afectándole. Se estaba adaptando muy rápido a él, y él a ella.
Cerró la puerta de su habitación detrás de ella, comenzando a caminar a la oficina de la directora. Solo por una vez rompería una regla. Luego seguiría siendo ella "misma"
OoOoOoOoO
A la una y media de la mañana, el teléfono de Jason comenzó a sonar.
El chico sin abrir los ojos comenzó a tantear sobre la zona, buscando el aparato.
—¿Hola Jason? _Una voz que conocía a la perfección lo hizo tragarse todos los insultos que tenía planeado decir.
—¿Pasa algo? _Ahogó un bostezo con sus manos mientras se incorporaba para ver la hora en su reloj digital.
—Necesitó que me vengas a buscar ahora mismo al instituto, tengo un problema con la ropa de mañana, y no tengo a quien más llamar.
—En unos minutos estoy allá, espérame afuera.
Jason se desperezó, tomando su chamarra de una silla, salió de su cuarto, haciendo una pequeña parada en el refrigerador, tomándose una lata de gaseosa para no dormirse a mitad del camino.
Como le dijo, ella estaba ya esperándolo afuera del instituto, llevaba un bolso colgado en el hombro, y se abrazaba a sí misma por el frío.
Una vez dentro del auto, Rachel le contó todo lo sucedido, sorprendiéndole un poco en la nueva motivación para asistir al desfile.
Comenzaba a creer que Dick tenía razón, tal vez era mala influencia para toda persona que estuviera cerca de él.
—Mañana no abren hasta las diez de la mañana las tiendas de ropa, me estas sugiriendo que entremos a una a esta hora, y ¿tomemos prestado un vestido? _Preguntó con burla, sabiendo que esta negaría al instante.
—No _Frunció el ceño al igual que sus labios— Nya-Nya mencionó que podías conseguir lo que fuera con la motivación correcta.
Jason sonrió ladinamente mirando de reojo a la chica, nunca había visto que una presa jugará de esa manera con su cazador. Comenzaba a ser aún más interesante.
—¿Eso dijo? No sabía que me tenía tan buena estima _Sonrió aún más— Dime que me darás Rachel _Sus dedos acariciaron los mechones de cabello de está con suavidad— No soy fácil de complacer, así que dime que estas dispuesta a ofrecerme.
Rachel no se dejó intimidar, sus ojos miraron fijamente los de él.
—Sabes Jason, antes de que mi padre fuera a la cárcel… Él me enseñó como cuidarme de chicos como tú _Sus ojos eran más fríos de lo normal— No creas qué, porque me han educado en casa, y voy a un internado de chicas, no sé lo que pretendes. Solo haces lo que él hizo con mi madre, intentas seducirme, enredarme en tu juego de falso carisma, de mentiras. Estas allí siempre que te necesitó por una razón, hacerme dependiente de tu afecto, hasta que caiga en tus manos. ¿Cuál sería tu motivación para ayudarme esta vez? ¿Qué pedirás a cambio?
Jason frenó el auto en el estacionamiento mirándola fijamente a los ojos, esta era la primera vez que alguien se daba cuenta de su estrategia. Estaba comenzando a dudar de nuevo si él tenía el control de esté. Pero con aquella confesión ahora sabía que aquella niña no era tan inocente como supuso.
Si ella sabía de su juego desde antes, ¿Por qué simplemente no se alejó? O es que acaso…
Su sonrisa se ensanchó, al instante que una idea pasó por su mente.
—Sí tú sabías de todo desde el principio, y seguiste saliendo conmigo, eso significa que te gusto _La acorraló contra la puerta del auto, mientras le daba una sonrisa zorruna.
Rachel apartó con su mano el pecho de él, estaba demasiado cerca para su gusto.
—No lo hice por eso que piensas, y no tu no me gustas _Bufó empujándolo con más fuerza, recuperando algo de espacio personal— Solo vi a través de eso que finges ser. Quería conocer al verdadero Jason ese que escondes detrás de tus insinuaciones.
El chico se separó de ella casi al instante, sus labios se habían fruncido por una milésima de segundo, solo para volver a sonreír.
—Si ese es el caso, Yo quiero ver a la verdadera Rachel, aquella que se oculta detrás de todo ese sarcasmo y toda esa frialdad _Le tomó las manos, jalándola hacia él, haciendo que esta quedará encima de su abdomen. Con sus brazos rodeó su cintura atrayéndola a él— Pero por esta vez daré algo sin nada a cambio, considéralo un favor, además no me sentiré bien si me das lo que quiero por un simple vestido, cuando el momento llegue, quiero que tú también lo desees _Rozó su nariz con la de ella ocasionando un leve rubor, y un nada ligero empujón en su abdomen— Ahora vamos, seguro mi linda vecina puede tener lo que necesitamos _Se acercó más a ella, llegando hasta el lóbulo de su oreja— Pero no te preocupes, esta noche mis ojos son solo para ti.
Rachel rodó los ojos, esta vez empujándolo más fuerte con sus manos, alejando su cuerpo por completo al contacto con el chico, tal vez había sido un error decirle que sabía sus intenciones, y puede que eso estropee alguno de sus planes, pero más adelante se encargaría de arreglar el asuntó.
Este sonrió guiñándole el ojo, guiándola atreves del edificio hasta el ascensor, el cual los llevaría hasta la última planta.
Justo al momento en que las puertas de esté se abrieron, una persona aprovechó para correr hasta esté y tomar las manos de Jason.
—Oh estaba tan preocupada por ti, ¿qué hacías hasta tan altas horas de la madrugada fuera de casa? _La mujer sin mirar a la otra persona dentro de la habitación, comenzó a revisar los cachetes de Jason.
Esté sonrió, mirando de reojo la expresión de Rachel.
Antes de que está dijera algo, tomo las manos de Mamá, y la hizo voltearse, quedando cara a cara con Rachel.
—Pues… Está señorita tiene un problema con un desfile que hará mañana en su institución, unas vengativas y rencorosas chicas dañaron su único vestido, por lo que me llamo a mí para que la ayudará con su problema _Se acerco a Rachel, poniéndose detrás de está, tomándola de los hombros— Ella es la linda vecina que te mencione _Susurró lo suficientemente alto para que Mamá lo escuchará.
Está sonrió llevándose una mano a su labio, cubriendo su risa que comenzaba a emerger.
—Claro que ayudaré a una amiga de Jay... Jason _Se corrigió a si misma al instante, recordando lo que le había prometido al chico.
Mamá miro de arriba abajo a la chica y luego negó con la cabeza, mandando una significativa mirada a Jason.
Con una sonrisa amorosa, condujo a ambos jóvenes hasta su departamento.
—Te sorprendería querida cuantas veces fui elegida la chica más hermosa de Jump City, en mi juventud fui ganadora de muchos concursos de belleza _En un gestó algo exagerado llevo sus manos hasta su cabello y su cintura. Posando para ambos jóvenes.
Mamá dejo a los dos solos mientras se iba a buscar las cosas.
Jason familiarizado con el humor de la mujer soltó una carcajada, mientras tomaba una de las fotos que estaba en una mesita. En esta se podía apreciar a la mujer con brillantes ojos de color ópalo brillando como una gema, su negro cabello suelto que le llegaba justo al final de la espalda, esta usaba un traje de baño de época.
Con una sonrisa, lanzó la foto hacía la chica.
—Mira eso.
—Jason querido, espero que no seas muy rudo con tu amiga en mi ausencia _La voz de la mujer se hizo escuchar desde la habitación.
—Sabes que soy un caballero Mamá, jamás le haría nada rudo a la señorita.
—No estoy tan segura de eso_ Rachel rodo los ojos, mientras ponía la foto en su lugar
El chico se acomodó en el sofá guiñándole un ojo a Rachel, para luego enfocar su atención en la televisión, mientras esperaban a mamá, que salió luego de diez minutos cargando una maleta, la cual Jason tomó para llevarla él.
En esta había un montón de vestidos, y accesorios de estos. Cada uno con una temática diferente.
—Creo que encontré algo bueno _Jason le lanzó un par de orejitas blancas de conejo a Rachel— Te verías bien de coneja.
—Jason querido, ve a tu departamento y espera allá, te la enviaré cuando termine de buscarle lo que usará. Quiero que sea sorpresa para todos lo que usará.
Mamá sin esperar respuesta del chico comenzó a arrastrarlo, más antes de que fuera de llegar a la puerta, Jason se detuvo, quedando frente a la chica, quitándole las orejas que se encontraban en la palma de la mano, para ponérselas como diadema, luego de esto caminó tranquilamente hacía la puerta.
—Trata de no hacer alguna tontería, es buena chica _Susurró en el oído del oji esmeralda antes de cerrarle la puerta en la cara— Muy bien querida, comencemos tenemos mucho que hacer aquí _La mujer se giró con una gran sonrisa caminando de vuelta hasta ella.
Rachel asintió mientras veía con algo de resignación tantos trajes, con su mano izquierda quito aquellas orejas blancas rodando los ojos.
Sin notar la sonrisa maliciosa que le dedicaba la mujer.
Está sería una larga noche... O bueno madrugada.
Continuara…
Pues aquí está, lo prometido es deuda, es un poquito más corto que el anterior porque estuve tentada a poner también cuando Mamá "devuelve" a Rachel a Jason, más luego me dije "Son demasiadas cosas para un capítulo, ya revelaste que Rachel siempre supo del plan de Jason. Más no se apartó, porque quiere conocer al verdadero chico, no apresures las cosas, tómatelo con calma"
Luego de algunos giros en mi cama, y sopesar la idea decidí que es mejor dejarlo hasta aquí.
Otro Cameo de la serie que no pude resistir de colocar; las orejas de conejo cuando Raven fue convertida en esté animal.
¿El juego se pondrá más picante? Claro que sí ¿Estuve tentada a poner Lemon? Por supuesto, pero la cronología que tengo hasta ahora se iría al traste si hiciera eso, por lo que me dije "Doll contrólate ya habrá tiempo para eso" ¿Cuándo saldrán los demás titanes? MUY PRONTO ¿Algo que revelar? Las cosas comienzan a subir de nivel.
Luego de esos pensamientos de una escritora muy emocionada vamos a lo que nos concierne… Responder Reviews:
Ariazu Covenant: Muchas personas molestaran a Jason en el futuro cercano. Estoy aprendiendo a adaptarme a la personalidad de Damián justo para el momento de que comience a caer la artillería pesada. Oh, Muchas gracias por el dato, lo tomare en cuenta. Espero que tus días sigan siendo buenos.
Susy Raven: A mí me alegra ver que las personas siguen comentando, sí es muy peligrosa, puesto que, aunque no se rebeló mucho en ese ni en este capítulo, ella le dio alguna información de la vida personal de Jason. Si hará cualquier cosa para invertir el tablero, y más al saber que su contrincante no es tan ajeno al juego como creía al principio.
Rae-Rae: Gracias por tu reviews, no la tendrá nada fácil ahora que las máscaras cayeron, va a salir, pero más adelante, actualizo cuando tengo tiempo, pero por no traerles nada desde noviembre, hoy fue día de doble actualización. Me siento inspirada el día de hoy.
Gracias a; China lop32, Dual Beast Hunt y a Hell Laufey nuevos seguidores de la historia.
Nos leemos luego.
Sovereignty-Perfection-Doll/Blekk-Universe.
