Disculpen la inactividad, pero ahora empecé a hacer pasantías, estoy terminando mi proyecto que expondré después de esta semana, y soy asesora de alguien, por lo que apenas y piso mi casa, y por ende no eh podido escribir casi. Y por alguna razón tenía un ligero bloqueo de avance con este fic, por lo que me puse a leerlo para poder continuar. Sin más que decir, disfruten.

Su Mundo.

Desfile.

Rachel miró confundida como mamá le ponía el cerrojo a la puerta.

—¿No creerás que de verdad te dejaría dormir en el departamento de Jason? _La mujer soltó una risa cantarina mientras acariciaba los cabellos de la chica— Te quedarás aquí esta noche, en la mañana puedes irte, pero me quedó más tranquila teniéndote aquí.

Mamá tomó algunos vestidos mientras la miraba de reojo.

Un brillo creció en sus ojos al tomar un vestido de color cian. Sin dudarlo se lo tendió a su acompañante, para luego empujarla a su habitación.

Rachel soltó un suspiró mirando el vestido, esta iba a ser una larga madrugada.

OoOoOoOoO

Jason por su parte, había pensado en esperar a Rachel, por lo que decidió sentarse en el sofá.

Tenía todo planeado, actuaría como un caballero, dejándola ocupar su habitación. Creando así más confianza en ella, y que no pensará que él era un pedófilo. Ella se sentiría mal por hacerlo irse a dormir en el sofá, y le pediría dormir juntos.

Más su espera fue en vano, la chica no apareció en lo que restaba de madrugada, por lo que, en un lapso de una hora, sucumbió ante el sueño.

Ya en la mañana, la puerta se abrió, iluminando levemente la aún oscura estancia.

Jason abrió perezosamente los ojos, tratando de adivinar de quien se trataba. Un bostezo salió de sus labios, y sus dedos frotaron sus párpados.

Rachel cerró la puerta detrás de ella, sumiendo el lugar en penumbra, Jason se acomodó mejor sobre el sofá, a pesar de que aún no se acostumbraba a la poca luz, no le fue difícil ver la silueta deslizándose por la estancia, tocando las paredes para guiarse, y buscar algún interruptor.

Un quejido y algunas cosas cayendo, hizo que soltará una descarada carcajada, alertando a la joven sobre su presencia.

Jason encendió la lámpara que se encontraba a su lado, encandilándose por unos segundos, ante el cambio tan brusco.

Sus labios se fruncieron un poco al ver la hora del reloj, Mamá lo había engañado de la peor manera solo para proteger a la chica.

Su vista recayó en Rachel, y el vestido que llevaba en sus brazos, era de un color aguamarina, y sobre él había algunos accesorios sencillos.

—El baño está al final del pasillo, puedes bañarte allí, ¿te gusta el pan tostado con mermelada? O ¿prefieres que haga algo más? _El chico se puso de pie, caminando hasta la cocina donde abrió el refrigerador buscando las cosas con la mirada.

—Pan estará bien _Rachel miró al chico, le había sorprendido verlo sentado en el sofá. Parecía que había dormido allí— Yo, gracias por todo lo que has hecho por mí.

—No agradezcas aún _Jason saco una bolsa de pan de la nevera, mirándola de reojo— Te podrías arrepentir muy rápido de tus palabras.

Rachel le hizo caso omiso al chico, comenzando a caminar al baño.

Estaba comenzando a creer que el humor de Jason era demasiado cambiante, podía pasar de amable y comprensivo, a un completo tonto en cuestión de segundos.

Sus amatistas ojos sin poder evitarlo fueron a parar hasta la habitación abierta, al lado del baño.

La cama de esta se encontraba tendida, y algunas cosas estaban acomodadas de una manera, que la hacía pensar que fuera sido a último momento, para que está pareciera más cómoda.

Dejó escapar una pequeña sonrisa, echó una pequeña mirada de perfil a su acompañante.

Sin demorarse mucho más en el pasillo, decidió entrar al baño.

Aún estaba insegura sobre la ropa que había elegido Mother para ella, pero no tenía la opción de echarse para atrás.

Lanzó un suspiro mientras se sumergía en la bañera, dejando que la tibia agua la envolviera. Relajando sus músculos, y eliminando lentamente el cansancio, no había podido dormir nada, mamá le había probado los múltiples vestidos, hasta que al final se decidió por uno, y eso no había sido hasta hace unos minutos.

Jason dejó tres desayunos sobre la mesa, al momento que mamá pasaba con una gran sonrisa, y un estuche de maquillaje. El chico soltó una carcajada señalando la puerta del baño, para luego fingir preparar el café.

Miró de reojo como Mother abría la puerta y la cerraba al instante, ganándose un grito de Rachel, que probablemente al momento pensaría que había sido él.

Soltó una nueva risa, mientras se acomodaba en la silla, dándole un largo sorbo al café. Conociendo a la mujer, tardaría un poco en dejarla lista.

—Mamá me voy a usar tu baño, les deje el desayuno en la mesa, traten de no tardar tanto, debo llevarla antes de que las profesoras despierten _Jason tomó su ropa para salir del departamento.

OoOoOoOoO

Jason miró a la chica con una ceja alzada, contra todo pronóstico, ella usaba una capa negra, ocultando con está el vestido, y el maquillaje que mamá le había realizado.

—Rachel recuerda dejarlos impresionados _Mother beso la mejilla de ella para luego dirigirse a Jason— Vayan con cuidado, cuídala bien Jason o te quedaras sin tarta, estaré viendo todo el show desde la primera fila.

Después de aquella despedida ambos se subieron al auto, emprendiendo el viaje al instituto, en todo el camino ninguno dijo nada, cada uno se mantenía sumido en sus pensamientos, ambos sabían que tenían mucho que decir, pero ninguno se atrevía a romper el silencio, y mucho menos mencionar el altercado del día anterior.

Para el alivio de ambos, el viaje fue corto, gracias al poco tráfico solo duraron unos minutos para llegar.

Como había prometido, Jason ayudo a Rachel a cruzar la muralla, está se subió a sus hombros, para alcanzar la pared, mientras que él miraba al frente, por petición de la chica no podía ver hacia arriba.

Del otro lado estaba el árbol que había usado la chica para cruzar la noche anterior, por lo que, al estar sobre la pared, solo tuvo que caminar hasta la rama más cercana, y gatear por está hasta el tronco, donde prosiguió a bajar.

Jason hizo una señal con las manos despidiéndose, mientras que Rachel se adentraba en el recinto, ocultándose gracias a la capa, y a la penumbra, que en cuestión de minutos desaparecería.

Rachel decidió dirigirse hasta la carroza y esperar allí la hora del desfile, al parecer no era la única con la idea, ya que al llegar se encontró con algunas profesoras terminando de organizar los últimos detalles, estas al verla vestida de tal manera, palidecieron, la orden de la directora era clara e irrefutable, Rachel Roth tenía que ir vestida con colores suaves, nada de amatistas ni azules, mucho menos negro.

—Señorita Roth _Una de las más antiguas se acercó a ella con algo de incertidumbre— Dígame que debajo de esa capa lleva algo más colorido.

Está solo asintió, logrando que todas soltaran un suspiro de alivio, una vez confirmado ese punto, decidieron seguir en lo suyo, mientras que Rachel se subía a la carroza para poder continuar con tranquilidad su lectura.

Las horas pasaron de manera rápida, y a solo quince segundos de salir la directora hizo acto de presencia, haciendo que todas las señoritas que aún se encontraban maquillándose, se apresuraran.

Una chica de pelo azabache se acercó a la mujer con una gran sonrisa.

—Madame, quisiera informarle que la señorita Roth aún no hace acto de presencia, y eso hace que mi preocupación por el desfile crezca_ Sus ojos fingieron afligimiento mientras llevaba una mano a su frente de manera dramática.

La directora busco con la mirada a la chica, más al no encontrarla su ceño se frunció, al igual que sus labios.

—¿Alguien ha visto a la señorita Roth? _Sin necesidad de gritar la directora se hizo escuchar silenciando por completo el lugar.

Antes de que alguien pudiera decir algo, la voz de Rachel se hizo presente.

—¿Disculpe Madame, Me buscabas? _Rachel miró a la chica desde arriba de la carroza, algunos mechones rizados amatistas caían tapando un poco la visión de su cara ya libre de la capucha.

La directora sonrió con suficiencia.

—Me alegra que sea puntual señorita Roth _La mujer ignoro a la chica que estaba a su lado, para dirigirse a las demás— En cinco segundos partimos, todas las que fueron elegidas a la carroza.

Rachel sonrió un poco al notar la fiera mirada de la pelinegra, no había necesitado mucho para encontrar la culpable de su anterior problema, ella misma se había desenmascarado.

Un llamado de atención de las profesoras, la hizo incorporarse, y colocarse en su respectivo lugar.

La multitud se agrupaba en la entrada del edificio, queriendo ver desde el inicio hasta el final del desfile, algunos turistas se encontraban al lado del alcalde con una cámara en mano, el portón se abrió dejando pasar a la sonriente directora, para esta ocasión había elegido un vestido largo, hecho de plumas de pavo real, esté caían grácilmente sobre su aún esbelta figura, sobre su cabeza se alzaba un gran sombrero, que sostenía tres plumas. Su maquillaje era ligero, en sus manos llevaba un hermoso abanico hecho con las mismas plumas, y leves toques de escarcha.

Detrás de ella, venían varios conejos de pascua, cada uno con una cesta de huevos de chocolate, perfectamente decorados con el escudo de la institución, los niños veían maravillados a aquellos grandes conejos, que se acercaban a regalarle los huevos.

Un maravilloso sonido de violín envolvió a los espectadores, sus miradas se dirigieron a la carroza que representaría a la institución, esté estaba lleno de varios tipos de flores y rosas, había un total de ocho capullos grandes, cuatro distribuidos en los bordes de la carroza, y tres rodeando el capullo mayor.

El sonido del violín se vio acompañado del chelo, mientras, los cuatro capullos comenzaron a abrirse revelando a cuatro lindas chicas, que tenían en sus manos ramos de flores, estaban sentadas de rodillas en el centro de la flor, dejando que su vestido tapara sus piernas.

El arpa comenzó a sonar, haciendo que los tres capullos siguientes se abrieran, revelando a tres chicas con los instrumentos que estaban sonando.

La única que estaba de pie era la que tenía el violín, los vestidos de las tres eran los más largos, la violinista iba de color perla, mientras que la chelista tenía un color de vestido violeta, y la arpista rosa, las tres abrieron los ojos a la vez, al tiempo que tocaban de manera más armónica.

Una de las profesoras se mordió la lengua, había llegado el momento, y no estaba segura de que Rachel iba a hacer lo que tanto tiempo habían practicado en el ensayo, la mujer cruzó los dedos mientras veía el capullo mayor abrirse, al paso que las cuatro que se encontraban en los extremos soltaban los pétalos de rosa.

La flor se terminó de revelar, elevando a la chica, que seguía con la vista agacha y con la capa puesta, algunos se miraron extrañados, mientras algunos murmullos comenzaban a crecer, a la directora estaba a punto de darle algo.

Más una suave voz que entraba en armonía con los instrumentos detuvo cualquier bullicio, los espectadores miraron fijamente a la chica, dudando un poco de que aquella angelical voz proviniera de ella.

Aprovechando la atención brindada, la chica tomó el broche que sostenía la capa, dejándola caer a sus pies, mientras daba un pequeño paso con los ojos cerrados.

El público miró maravillado como al caer la capa dejaba ver un hermoso vestido color aguamarina, en el pecho lucía una forma de corazón, que era sujetada por dos tiras de cuatro centímetros hecho de tul transparente, justo en la cintura un pequeño lazo atado del lado derecho se hacía notar, la parte inferior caía suavemente sobre sus piernas, siendo cubierto con un tul transparente del mismo color, que llegaba hasta las rodillas, justo tres centímetros más largos que la falda de abajo.

En su cuello resaltaba un collar con flores hechas de brillantes aguamarinas, su cabello caía de forma suave sobre sus hombros, mamá los había rizado para que se vieran más bonitos.

Sus ojos se abrieron dejando al público maravillado con el color de estos.

La directora sonrió con suficiencia mientras comenzaba a abanicarse suavemente, esté año ganarían la competencia sin duda.

De entre la multitud una rechoncha mujer sonreía encantada, mientras miraba de reojo a su acompañante que no salía de su impresión.

—Jay-Jay, ya comienzan a moverse a Jump City, es mejor que comencemos a caminar o nos perderemos de Show _Mother sacó al chico de sus pensamientos mientras lo comenzaba a arrastrar— Nuestra Rachel se ve de maravilla, nunca creí que tendría tan hermosa voz. No me sorprendería que pronto tuviera un montón de pretendientes.

Mother sonrió mirando de reojo a Jason, aunque su expresión no había cambiado, ella sabía que ese comentario lo había dejado un poco aturdido. Y poco a poco entraría en razón. De una manera u otra.

—Joven Jason _La suave voz de Alfred lo hizo regresar a la realidad, giro su cuerpo quedando frente a frente de su familia.

A pesar de que todos se encontraban juntos, algunos parecían que preferían estar en otro lugar.

—¿Ya salieron? _Angela inquirió al notar como todos comenzaban a caminar detrás de la carroza, en la distancia en la que estaban apenas y podían escuchar un poco de la canción— Se nos hizo algo tarde.

—Oh no se preocupe _Mother tomó a la mujer por los hombros mientras le enseñaba el teléfono— Grabe todo así que puede verlo cuando gustes, soy Mother vecina de Jason _La mujer le tendió la mano en gesto de saludo.

—Angela Wayne _Está sonrió estrechando su mano.

—Deberíamos caminar o nos perderemos todo el desfile _Tim hablo mientras señalaba al público moverse.

—Vayan ustedes, yo me quedaré en el auto _Damián dio media vuelta, más antes de que pudiera seguir fue detenido por su padre, y obligado a continuar el recorrido con la familia.

Jason por su parte se quedó al margen de todo el asunto, en sus pensamientos aún estaban las palabras de Mother, miró de reojo a la chica cantar, cuando la conoció era una chica que estaba en el anonimato, una belleza sin descubrir, pero ahora, gracias a él, su pequeña ave estaba comenzando a abrir sus alas para volar.

Y eso por alguna razón le producía una sensación de desagrado, no quería verla en aquella jaula, pero tampoco quería que esta volara lejos de él.

Sin darse cuenta, estaba desarrollando un sentimiento de apego hacia la pequeña "Raven" y eso en esté juego era lo peor que podía suceder.

Continuará…

Me he dado cuenta que fluyo mejor cuando tengo que describir algo, así que cuando me tranque de nuevo, trataré de usar eso a mi favor, lo lamento mucho por la demora.

Gracias a todos por seguir leyendo, ahora a responder comentarios.

Cordelia Sweet: Bienvenida, me alegra que te gustará, jejeje sí, es que mi humor suele ser algo negro, además que siento que el sarcasmo de Raven quedaría perfecto para ese tipo de situaciones, que tal vez otra chica le hubiera alterado. No veo a Raven como una simple presa que se rinde ante su cazador, a pesar de no ser una típica chica, ella no es ignorante en el tema del ligue, por lo que no fue difícil para ella descubrir que era lo que de verdad quería Jason. El beso aún no se va a dar, Jason quiere que sea ella la que dé ese paso, y Raven no lo dará de buenas a primera.

Kitty26: No te preocupes, suele pasar. Ya era tiempo de que alguien lo pusiera en su lugar, me alegra que te gustará, y sí había mucha tensión sexual, jejeje si los dos bajo el mismo techo… Aunque Jason fue un caballero y le cedió la cama, eso no lo detuvo para coquetearle un poco.

Fanfan: Gracias por comentar, sí ya lo agarraron con las manos en la masa, me alegra que te gusten mis referencias.

Pintonks: Bienvenida, Gracias por tu comentario, aquí está la continuación, lamento la demora.

Nos leemos luego.

Sovereignty-Perfection-Doll/Blekk-Universe.